Bodegas Rosell

Bodegas Rosell

¡Hey, grupo! Si queréis disfrutar de una auténtica comida madrileña, Bodegas Rosell es el sitio. Desde 1920, esta taberna tradicional en Calle del Gral. Lacy, 14, justo al lado de la estación de Atocha, tiene ese rollo clásico que encanta. Aquí os esperan unas cañas bien tiradas y un vermú que flipas, además de aperitivos de lujo. La tosta de bacalao es un must, y aunque hay más raciones frías que calientes, todo está para chuparse los dedos. En resumen, si queréis una experiencia típica de Madrid, ¡no busquéis más!

Bodegas Rosell

Restaurante de comida madrileña
Valoración media: 4,3
Opiniones: 5.956 Reseñas
Dirección: Calle del Gral. Lacy, 14, Arganzuela, 28045 Madrid
Teléfono: 914 67 84 58

Horarios Bodegas Rosell

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–17:00, 19:00–24:00
miércoles12:00–17:00, 19:00–24:00
jueves12:00–17:00, 19:00–24:00
viernes12:00–17:00, 19:30–24:00
sábado12:00–17:00, 19:30–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Rosell

Dónde se encuentra Bodegas Rosell

¡Ey, colegas! Si están en Madrid y quieren un buen plan para comer, tienen que echar un ojo a Bodegas Rosell, en la Calle del Gral. Lacy, 14, Arganzuela. Esta taberna tiene un encanto antiguo que flipas, a pesar de que los clásicos azulejos de Talavera ya no estén. Tienen un comedor dentro y una terraza donde se puede disfrutar del sol y del buen rollo.

Hablando de comida, no se pierdan el vermut casero, ese viene con guinda y es una maravilla. Cuando fui, pedimos el cocido madrileño y aunque me pareció bien presentado y con una buena cantidad, la verdad es que le faltó un poco de sabor. El caldo y los garbanzos estaban bien, pero algo más de chicha no le vendría mal. Las raciones para compartir estaban decentes, la ensalada de ventresca, las berenjenas con salmorejo estaban bien, pero las albóndigas de rabo de toro eran más pequeñas de lo que esperaba. En cambio, el bacalao Rosell sí que se lleva las palmas.

El servicio, lo mejor, majetes y siempre con una sonrisa. Así da gusto, ¿no? La comida se mueve entre los 20-30 € por persona, y no está mal para lo que te llevas. El ambiente es muy auténtico, ideal para pasar un rato a gusto, y si te toca un buen día, la terraza es un plus. Y si tienes la suerte de que te atiendan rápido, ni os cuento lo genial que es.

Entonces, ¿dónde está Bodegas Rosell? Fácil, en Calle del Gral. Lacy, 14, Arganzuela, 28045 Madrid. Así que ya sabéis, cuando estéis por la zona, pasaros y disfrutad de este sitio tan especial. ¡No os arrepentiréis!

Desde cuándo está en funcionamiento Bodegas Rosell

Así que, básicamente, Bodegas Rosell está en Calle del Gral. Lacy, 14, Arganzuela, y la comida es una pasada. De hecho, se lleva un 5 estrellas en mi libro. Todo lo que pedimos estaba súper rico, pero la joya fue la tosta de secreto con cebolla caramelizada; te juro que es un plato que hay que probar. Eso sí, el local es pequeño y se llena al instante. Te puedes encontrar de pie, así que si vas, intenta pillar mesa en la terraza. Nosotros tuvimos suerte de poder sentarnos fuera; a pesar del frío, ¡valió la pena!

La atención fue buena, aunque notamos que había pocos camareros para tanta gente. Se les veía a tope y cuando los llamábamos, algunas veces se despistaban. Pero, en general, fueron educados y serviciales. Puntos para ellos, aunque el servicio le doy un 4 por la saturación. En fin, la comida es lo principal y ahí sí se llevan un 10. Así que, comida: 5, servicio: 4, ambiente: 3.

Además, si buscas este tipo de tabernas de toda la vida, esta es la definición perfecta. Hacen raciones clásicas y son unos cracks con el bacalao, los huevos y el famoso rabo de toro. Precios populares que te dejan satisfecho. Pero ya te aviso, ¡reserva con tiempo! Aunque el local es grande, se llena y rápido. Atención del personal correcta, aunque no esperes que salgan volando a traerte las cosas. Comida: 4, servicio: 4, ambiente: 4.

Por otro lado, otro plato que no puedes dejar pasar son sus patatas de la abuela y las croquetas. En su terraza, puedes llevar a tu perro y disfrutar de una comida casera 100%. La decoración es auténtica, ideal si te gusta el flamenco. Más que un sitio para comer, es un lugar con carácter. Comida: 5, servicio: 5, ambiente: 5.

Y respecto a cuánto tiempo lleva abierto Bodegas Rosell, la verdad es que se puede decir que son un clásico en Madrid, operando desde hace varios años, aunque no tengo la fecha exacta. Pero, sin duda, es un sitio que ha sabido mantenerse en pie, ¡y eso ya es un gran mérito!

Qué tipo de comida se ofrece en Bodegas Rosell

Y bueno, antes de seguir, quiero contarte cómo me fue en Bodegas Rosell. Después de esperar más de una hora, sí, UNA HORA, me traen el solomillo de ternera con salsa cabrales y patatas fritas… ¡sorpresa! Llega con patatas cocidas y una salsa industrial de mostaza y miel. Vaya faena, ¿no? Y entre ese plato y el anterior, me tuvieron esperando hora y media. Chicos, qué jetas. Si no quieren hacer las cosas bien, mejor que no hagan nada. Calificación: comida 2, servicio 1 y ambiente 1. No sé tú, pero a mí me da rabia gastar en un sitio así.

Pero, ¡espera! No todo es negativo. La otra vez que fui, tapeamos un montón de platos y, de verdad, todo estaba riquísimo. Eso sí, el servicio fue de 5 estrellas. Los camareros atentos y simpáticos, y la comida castiza a más no poder. Por unos 30-40 € por persona, te aseguro que vale la pena. La experiencia fue genial, ¡me hubiera quedado a vivir ahí!

Aparte, no te olvides de las croquetas. En serio, son exquisitas; suaves, melosas y llenas de sabor. Las de jamón, bacalao y cabales son una delicia. Sin embargo, las bravas estaban regulares, casi como comer pulpo a feria. La carne, en su punto, muy rica. Eso sí, un pequeño pero: deberían ofrecer leche sin lactosa para el café. ¿Tanta tecnología y no tienen eso? Pero bueno, con un precio de 20-30 € por persona, yo diría que la comida y el ambiente son de 5 estrellas al final.

Ahora, si te preguntas qué tipo de comida se ofrece en Bodegas Rosell, te puedo decir que tienen comida madrileña al 100%. Desde las croquetas top hasta platos como el bacalao, las alcachofas, y todo lo que venga con una buena salsa. Así que ya sabes, si un día te animas, ve con expectativas, pero no te olvides de pedir bien desde el principio. ¡A disfrutar!

Es Bodegas Rosell un lugar tradicional

Mira, si andas por la Calle del Gral. Lacy, 14, no te puedes perder Bodegas Rosell, un sitio que ya me tiene enganchado. Antes de subirme al tren en Atocha, decidimos ir a tomar un vermut de filtro, y lo que nos encontramos fue una pasada. 5 estrellas de piña: las tapas como el matrimonio, el salmón con queso brie y esas croquetas de jamón volaron de la mesa. Pero lo que realmente me hizo flipar fueron las setas con alioli, una locura total. El servicio, de diez; es de esos sitios donde te atienden como en casa, ¡y eso siempre se agradece!

La calidad-precio es de lo mejorcito, con una media de 10-20 € por persona. Te sientas, comes bien y además, el ruido no es un problema, puedes hablar sin gritar. Y si llevas a los peques, tranquilo, que tienen opciones vegetarianas y hasta tu hija de 6 años va a disfrutar. Pero ojo con las raciones, porque aunque unos platos son generosos, otros como el bacalao a veces decepcionan un poco por lo pequeñas que son.

En mi segunda visita, la cosa no fue tan fluida. La atención fue lenta y me acordé de Mikel, el camarero simpático de la primera vez. Nos dejaron esperando un rato y al final me tocó levantarme para recordarles que existíamos. Pero, cuando llega la comida, todo se olvida porque sigue siendo buena. El cocido y los callos a la madrileña están muy bien, pero las croquetas con panko me parecieron más bien normalitas.

¿Bodegas Rosell un lugar tradicional? Totalmente. El ambiente tiene ese aire antiguo que le da un toque especial a la experiencia, pero no se queda solo en la decoración. La carta está llena de platos típicos que te traen recuerdos de las abuelas cocinando en casa. Así que sí, aquí la tradición se respira en cada bocado. ¡Ya sabes, si pasas por Madrid, no te lo pierdas!

Qué bebida se destaca en Bodegas Rosell

Así que, ya sabes, Bodegas Rosell en la Calle del Gral. Lacy, 14 es un lugar que, aunque tiene mucho potencial, no siempre cumple las expectativas. He estado varias veces, la comida suele estar bien rica y el ambiente es bastante auténtico. Pero en mi última visita, me quedé con un mal sabor de boca. Nos sentaron con la condición de que teníamos que pedir algo para comer, y claro, pedimos un par de raciones y unas cervezas. Cuando se nos acabaron las birras, pedimos más y nos dijeron que si no pedíamos más comida, teníamos que dejar la mesa. No me parece justo que te obliguen a comer más solo para quedarte un rato más.

Aún así, no todo es negativo. He visto opiniones donde la gente se vuelve loca con el sitio. Hay quienes le dan 5 estrellas y dicen que es uno de los mejores lugares de Madrid, ideal para los que vienen de fuera. La comida y el servicio solían estar a la altura, así que ni modos, a veces uno tiene un mal día, ¿verdad? Lo que sí es cierto, y que no se puede negar, es que el ambiente tiene ese rollo auténtico de taberna que ya no se ve mucho por ahí. Camareros atentos, precios justos y en general, es un lugar que se siente como en casa.

Pero, ojo, también hay críticos. Algunos dicen que lo que pides puede tardar en llegar, y que la comida no es sorprendente. Una chica mencionó que pidió un revuelto de ajetes y 30 minutos después le dijeron que no tenían, que si quería cambiarlo. Eso son detalles que pueden fastidiar a cualquiera. Para colmo, algunos se quejaron de que se olvidaban de las tapas al pedir un tercio, y a esos precios, que rondan los 20-30€ por persona, de verdad no debería pasar.

Y cuando hablamos de bebidas, es obvio que la cerveza es un must en Bodegas Rosell. La mayoría la pide para acompañar la comida. Aunque, parece que hay que tener cuidado de no quedarte solo con las birras, ¡o podrías acabar en la calle! Así que ya sabes, ve, disfruta de la comida, pero no te confíes.

Cuál es la dirección exacta de Bodegas Rosell

Y bueno, hablando de Bodegas Rosell, este sitio es el clásico que buscas en Madrid. Una taberna castiza donde te sientes como en casa. Con 4 estrellas en servicio y comida, aquí no vas a quedar mal, ni te va a salir caro. Perfecto para llevar a un guiri y enseñarle lo que es España de verdad. La atención es de calidad, y el camarero tiene esa simpatía que te hace sentir que estás en el bar de toda la vida. Te puedes dejar caer por allí para cenar, y por solo 20-30 € por persona, la relación calidad-precio es brutal. El moje de bacalao es un must, así que no te lo pierdas si decides ir.

Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? Escuché algunas historias de gente que tuvo malas experiencias. Un par de amigos fueron a Madrid, se sentaron en la terraza y el camarero les dijo que no podían tomar solo un café y un helado, aunque había mesas vacías. No sé yo quién se le ocurrió esa idea, porque con esas actitudes y un servicio de 1 no ganas clientes, precisamente. A veces, la atención al cliente deja mucho que desear y eso puede hacer que la gente elija no volver.

Pero, mira, no todos los días son malos. Hay quienes han disfrutado de la experiencia en Bodegas Rosell. La atención es diferente, con un ambiente bastante agradable y un rollo familiar que encanta. La comida es rica y las raciones son generosas. Eso sí, apúntate bien, porque siempre hay que llamar para reservar. Pero que no te sorprenda si escuchas algún grito en la cocina, porque a veces se montan unos numeritos que son de risa.

Así que ya sabes, Bodegas Rosell está en Calle del Gral. Lacy, 14, Arganzuela, 28045 Madrid. Un lugar con su encanto, aunque con sus altibajos. ¡Anímate a probarlo!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Bodegas Rosell

Así que, mira, si andas por Arganzuela y te da hambre, Bodegas Rosell es el lugar al que tienes que ir. Es una taberna tradicional con encanto, y aunque no se pueda reservar, ¡no te preocupes! Siempre encontrarás un sitio para comer como en casa. La primera vez que fui, llegamos casi al abrir y la zona de bar ya estaba más que animada. La zona del restaurante es sí, ¡bien grande!, incluso tienen otros locales al lado.

Tienes que probar la comida clásica de buena calidad que ofrecen, de las que comerías toda la vida. Si decides ir a la hora de la cena, apúntate la recomendación de las albóndigas de rabo de ternera. ¡Espectacular! El servicio, rápido y eficaz, aunque ojo, los chicos no son siempre los más simpáticos. Pero, ¡la comida hace que lo perdones! Y si no tienes un dineral, el precio es bastante razonable, entre 20 y 30 € por persona.

El ambiente es bastante auténtico, de esos que te hacen sentir que has viajado en el tiempo. A solo 2 minutos andando de la estación de Atocha, el lugar tiene una decoración como de antigua taberna, muy cuidada, con su pizarra y todo eso. Te recomiendo que empieces con un vermut de la casa y vayas probando los lomos de sardina, anchoas, o el bacalao. Y si te gustan las croquetas, las de cabrales y jamón están entre las mejores que he probado. El precio es muy correcto para lo que ofrecen.

En resumen, en Bodegas Rosell, es un ambiente acogedor, un poco bullicioso pero sin perder ese aire familiar. La mezcla de clientes, desde los que van a tomar algo hasta los que buscan una buena cena, ¡crea una vibra única! Perfecto para disfrutar de buena comida madrileña y sentirte como en casa, aunque estés lejos. ¡Así que no te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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