Corral del Rosarillo

Corral del Rosarillo

Si buscas un sitio donde siempre salgas satisfecho, tienes que probar Corral del Rosarillo en la Pl. del Rosarillo, 0, 47003 Valladolid. Este restaurante se ha ganado su fama desde 2012, sirviendo platos tradicionales de la región con ingredientes frescos y de calidad. Su menú no es gigante, pero cada plato está bien elaborado, desde los guisos hasta las tapas. Además, el trato es buenísimo y la relación calidad-precio está a otro nivel. No te puedes ir sin probar su especialidad, el pollo de corral frito, que viene con pimientos y patatas fritas. ¡Ideal para un plan con amigos o en familia!

Corral del Rosarillo

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.614 Reseñas
Dirección: Pl. del Rosarillo, 0, 47003 Valladolid
Teléfono: 983 39 15 03

Horarios Corral del Rosarillo

DíaHora
lunes12:30–16:00, 20:00–23:30
martes12:30–16:00, 20:00–23:30
miércoles12:30–16:00, 20:00–23:30
jueves12:30–16:00, 20:00–23:30
viernes12:30–16:00, 20:00–24:00
sábado12:30–16:00, 20:00–24:00
domingo12:30–16:00, 20:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Corral del Rosarillo

Dónde se ubica el restaurante Corral del Rosarillo

Si estás buscando un buen sitio para comer en Valladolid, Corral del Rosarillo es un lugar que te va a sorprender un montón. El local es agradable, aunque si quieres ir al comedor de abajo, prepárate para bajar unas cuantas escaleras. No sé si es accesible para gente con movilidad limitada, así que ten eso en cuenta.

La carta es bastante simple, pero lo que tienen está muy rico. Tienen un provolone con tomate que está de vicio y su pollo frito con pimientos es otra historia: ¡exquisito! Un pollo que no vas a querer dejar de comer, te lo aseguro. Además, el servicio es amable, lo que siempre suma.

Ahora, no todo es perfecto. Hay opiniones variadas. Un grupo comentó que les sirvieron pollo que no estaba bien hecho por dentro, lo que siempre es un bajón. A pesar de eso, el pinchito de tortilla que les dieron mientras esperaban estaba ¡delicioso! Así que, a veces tienen altibajos, pero se nota que el ambiente es bastante chido.

Algunos clientes han notado que los precios suben cada año y, para colmo, parece que han bajado la calidad y la cantidad de los platos de pollo. Eso sí que es decepcionante, sobre todo si solías ser cliente habitual. Pero bueno, si buscas un buen plato de pollo frito, suelen tenerlo en su menú por entre 10 y 20 euros por persona, lo que no está nada mal para lo que ofrecen.

Si quieres ir, Corral del Rosarillo está en Plaza del Rosarillo, 0, 47003 Valladolid. Así que ya sabes, si te pasa por la cabeza, ¡dales una oportunidad!

Desde cuándo está en funcionamiento Corral del Rosarillo

¡Tío, si no has probado Corral del Rosarillo en Plaza del Rosarillo, te estás perdiendo algo grande! Es uno de esos sitios donde te sientes como en casa, la vibe es súper acogedora y ni hablar de los camareros, son un encanto. Siempre están al tanto de lo que necesitas y son súper simpáticos. Aquí no te ponen la típica cara de ¿qué quieres? ¡No, aquí se viene a disfrutar!

Hicimos una cena y la comida estuvo rica, en serio. Las patatas fritas son caseras, y si te gusta el queso, no puedes dejar de probarlo. El pollo frito es un plato que nunca falla. Solo le pondría una pega al precio de las cañas, que, la verdad, es un poco un robo tener tan poca diferencia entre la caña normal y la grande. Aún así, por el buen rollo generalmente, se lo perdono. Y si vas, no te olvides de pedir el pollo frito con patatas y pimientos de Padrón, eso sí que va a darle en el clavo.

La última vez que fui, me llevé una sorpresa. Decidí aventurarme a la parte de abajo que nunca había probado y, wow, el ambiente es increíble. Más acogedor y también con una buena elección de tapas. Te ofrecen aceitunas mientras esperas y las combinaciones de cecina con queso son para flipar. Estos tíos sí que saben llenar el estómago de buena comida y buena compañía.

El ambiente es de primera, ideal para cenar y disfrutar con amigos. Y si eres fan del pollo, aquí lo clavan. El plato estrella es sin duda el pollo frito acompañado de patatas y huevo si quieres, y no te olvides de probar la tortilla de patata, que está de muerte.

Eso sí, un par de cosas a tener en cuenta si decides ir. El local es un poco pequeño y complicado para aparcar. Si vas en coche, olvídate de las calles cercanas, mejor aparca en el parking de la Plaza de Portugalete. Además, el sitio no es muy accesible para personas con movilidad reducida, así que tenlo claro.

Y, para cerrar, si te preguntas desde cuándo está en funcionamiento Corral del Rosarillo, lleva en marcha desde hace bastante, ¡desde hace años ya! Así que ya sabes, ¡anímate y dale una oportunidad a este lugar!

Qué tipo de cocina ofrece Corral del Rosarillo

Mira, si todavía no has probado el Corral del Rosarillo en la Pl. del Rosarillo, 0, te estás perdiendo de algo grande. Han sacado un pollo y unas patatas que son una maravilla. Las raciones son tan grandes que puedes pedir una y a compartir con tus colegas. Y ojo con la tagliata; está rica, pero, la verdad, yo le quitaría la carne de encima de las patatas porque acaba todo empapado. Ah, y el vinagre de los tomates no es lo mejor, así que si se te ocurre pedirlo, ten eso en mente. Eso sí, las aceitunas de entrada son un vicio y la tortilla en la terraza siempre es un must.

En una de mis últimas visitas pedimos un pollo frito y un bacalao ajoarriero, y la cosa estuvo de locos. Uno para cuatro y todos salimos bien llenos. Y si te preocupa el servicio, tranqui: son unos cracks. Se equivocaron en la reserva y aún así hicieron lo que pudieron para acomodarnos. Buen rollo puro. Lo mejor es que puedes comer rico sin que te cueste un ojo de la cara; por unos 10-20€ por persona, sales contento y satisfecho.

Lo cierto es que la comida es top. He ido varias veces y aunque alguna vez he notado que las raciones son un poco más pequeñas que antes, el trato de la gente es siempre fantástico. Además, tienen varias opciones sin gluten, como ese bacalao rebozado en harina de arroz. El ambiente es relajado y la música siempre está bien, así que ya sabes, un lugar chido.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Corral del Rosarillo? En resumen, tienes comida casera con un toque moderno, desde pollo y bacalao hasta tapas como cecina y buenísimo provolone, perfectas para compartir. Si buscas buen sabor y un ambiente acogedor, este es tu sitio. ¿Te animas a ir?

Cuál es la especialidad del restaurante

Y ya que estamos hablando del Corral del Rosarillo, no puedo dejar de mencionar lo que se come ahí. Te lo digo sin rodeos: ¡se come de lujo! Nos pedimos un provolone con chorizo y el famoso huevo especial rosarillo, y te prometo que todo estaba sabrosísimo. Además, esos tintos de verano que preparan son un vicio total, ¡perfectos para el calor! La camarera fue un encanto, nos atendió con una sonrisa y nos aconsejó que no pidiéramos más de lo que podíamos comer. Y eso, amigo, se agradece muchísimo.

No fueron solo palabras vacías. La terraza estaba muy animada, y aunque había un montón de gente dentro también, el ambiente era genial. Teníamos una reserva, lo que nos salvó de quedarnos fuera. Pero lo mejor de todo fueron esas patatas con pollo frito y pimientos del padrón. Cada bocado era pura felicidad, y si quieres más huevos, ¡solo por un euro más! Por ese precio, la relación calidad-precio es espectacular.

Si te soy sincero, únicamente le pondría un pero a los aceites en el pollo, que a veces vienen un pelín aceitunos, pero es que, la verdad, no puedo dejar de recomendarlo. Aparte, el pincho de tortilla casera que nos dieron con la consumición fue un detalle que se valora. Y un consejo: cuida esas escaleras si decides ir al baño, que bajan va un pelín traicioneras.

En resumen, si buscas un lugar en Valladolid donde comer bien sin dejarte un dineral, Corral del Rosarillo es el sitio. Su especialidad sin duda es el pollo frito con patatas y huevos fritos. ¡Así que no dudes en ir y probarlo!

Qué platos se destacan en el menú de Corral del Rosarillo

Mira, si no has estado en Corral del Rosarillo, estás perdiendo una joya en Valladolid. He ido mil veces a comer, cenar o simplemente a tomar unas cañas con la peña, y ya es hora de que te lo cuente. Este sitio se lleva mis 5 estrellas. En serio, cada vez que traigo a alguien de fuera, lo primero que les recomiendo es este bar. La tapa de tortilla que te ponen es de otro nivel, y siempre viene bien acompañada con un buen vino o su cerveza de barril, que no es cualquier cosa, ¡es de las mejores marcas del momento!

El ambiente es super agradable. Tienen un comedor pequeñito en el sótano, aunque no hay ascensor, así que cuidado si llevas carrito. Pero la terraza... ¡esa es la clave! Aciertas tanto en verano como en invierno porque siempre hay sombra para resguardarte del calor. Eso sí, mejor reservar porque suele llenarse, ya que es bastante popular. Si tienes un hambre descomunal, aunque el promedio para comer es de 10 a 30 euros, la calidad de la comida es simplemente espectacular.

Y hablando de la comida, su especialidad es el pollo, que está de muerte. ¡Tienes que probar también el provolone y la tagliata! El personal es un encanto, super amables, siempre dispuestos a recomendarte qué picar. De verdad, no te arrebataré el protagonismo, pero la atención es digna de un 10. Cada bocado es una fiesta, y el picoteo es de buena calidad. Así que si vas en grupo o incluso solo, prepárate para disfrutar.

En resumen, si te preguntas qué platos se destacan en el menú de Corral del Rosarillo, sin duda el pollo, el provolone y la tagliata son imperdibles. Pero en realidad, todo lo que pidas va a fliparte. ¡Así que ve, no te quedes con las ganas!

Cómo se garantiza la calidad de los ingredientes en el restaurante

Tío, si no has probado el Corral del Rosarillo, te estás perdiendo de un lugar donde disfrutar de unas tapas y raciones brutales a un buen precio en pleno centro de Valladolid. ¡El ambiente es increíble! Te hablo de un sitio que se lleva 5 estrellas en todo: comida, servicio y hasta el rollo del local. El personal es súper atento y siempre están pendientes de ti. Vale la pena hacer una visita.

Y hablemos de la estrella de la casa: el pollo frito con patatas y pimientos. Es una delicia, sin duda. Además, tienen una fantástica tordilla para picar al principio y una buena variedad de vinos y cervezas artesanales gallegas que cuelgan del techo a modo de tanque, ¡todo un espectáculo! Los camareros son majísimos y profesionales, así que siempre estás en buenas manos. Ten en cuenta que, aunque a veces el pollo no te va a dejar con la boca abierta, el postre es otro nivel, sobre todo esa tarta de queso de horno.

Yo te diría que vayas con un grupo de 3-4 colegas y sin prisa. El ruido no es un problema, así que puedes charlar tranquilo. La relación calidad-precio es bestial, entre 20 y 30 euros por persona, y sin esperar mucho. Eso sí, si te interesa algo del menú, mejor ve temprano o reserva porque se llena en un abrir y cerrar de ojos. Todo el mundo quiere probar el provolone, que a mí me encantó la primera vez, y mis compañeros disfrutaron del pollo igual.

Por último, ¿te preguntas cómo garantizan la calidad de los ingredientes? Bueno, es evidente que el restaurante se preocupa por ofrecer productos frescos y bien seleccionados. Los platos que probé estaban súper bien preparados, y la variedad que ofrecen se nota que la cuidan bastante. Así que, si buscas un sitio para quitarte el antojo de algo rico en un ambiente chido, no dudes en darles una oportunidad. ¡Vas a quedar encantado!

Es recomendable reservar mesa en Corral del Rosarillo

¡Mira, tío! Si no has escuchado del Corral del Rosarillo, debes salir de esa burbuja. Este restaurante ha estado dando guerra desde hace mil años, y su fórmula es sencillamente infalible. Comida guay a buen precio. La tapa de tortilla con cada caña es una locura. Esa tortilla no solo es rica, sino que también viene con la estrella de Galicia en vaso frío, lo que solo te hace sentir que estás en la cima del mundo, ¿sabes?

El pollo frito es el rey del lugar, con patatas y pimientos que están de vicio. No te olvides del bacalao, también está increíble. Las ensaladas y el provolone no se quedan atrás, así que, básicamente, todo lo que pidas está para morirse. Y, lo mejor de todo, el personal es de una eficiencia que flipas, son simpáticos y te hacen sentir como en casa. Ideal para una cena con amigos o para desahogar el mal día.

Ayer estuve abajo, y, hermano, todo está de 10. Comía como un rey y la atención del camarero, que se llama Juancar, es de lo mejor. Te hacen sentir que eres el único en el mundo. La ración que pedimos de pimientos de Padrón estaba fresquísima, y ni te cuento el bacalao ligero, es que no puedo dejar de pensar en eso.

Ahora, la pregunta del millón: ¿es recomendable reservar mesa en Corral del Rosarillo? Absolutamente. Si no quieres quedarte fuera esperando, ¡haz tu reserva! El local es pequeñito y se llena rápido, así que no te arriesgues. Si no quieres correr el riesgo de quedarte sin tu tortilla o tu pollo frito, mejor asegura tu sitio. En este lugar, la comida y el ambiente son tan buenos que siempre hay gente.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Y así, hablando de Corral del Rosarillo, qué te digo, casi no puedo esperar a volver. Yo le pongo 4 estrellas porque, en serio, deberían dejar pedir huevo en la media ración de pollo con pimientos, por muy poco que sea, ¡que si uno paga es para disfrutar! Pero la atención fue de lujo, los dos chicos que nos atendieron se lo curraron mucho. Solo espero que a la próxima me den mi huevo, porque el pollo se las trae.

La última vez que fui, me quedé flipando con lo ricos que estaban los huevos con patatas y pollo. La ensalada de tomate, ¡de 10! No puede ser que dejen de ir por ahí, así que, si estáis pensando en ir, ¡de verdad que sí! Les doy 5 estrellas a la comida y al servicio. ¡Es que lo vale! Y si les parece útil esta reseña, denle a útil plis, que eso siempre ayuda.

Otra cosa que me encanta es que los precios están bastante bien, y los platos para compartir son abundantes. Aunque hay que hablar de las medias raciones, que de verdad, están geniales. El ambiente en el comedor es súper acogedor, perfecto para venir a cenar relajados con amigos. Eso sí, en mi última visita, el pollo frito que pedí picaba como un demonio. No sé si fue que se coló un extra de picante, pero me dijeron que no es lo habitual. Pero en general, la comida y el servicio, siguen siendo buenos, así que puede que te arriesgues con un plato o dos.

Y hablando del ambiente, puedes esperar un rollo bastante relajado y acogedor, ideal para pasar un buen rato. Siempre hay un poco de ruido agradable, risas y conversaciones, pero sin llegar a ser un caos. Es el tipo de sitio donde te sientes como en casa, disfrutando de la buena comida con tus colegas o tu familia. Así que ya sabes, si te apetece un buen plan, ¡Corral del Rosarillo es la movida!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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