
Si estás buscando un sitio top para comer en Valladolid, no te puedes perder el Restaurante Santi (El Caballo de Troya), ubicado en el centro, a un paso de la Plaza Mayor. Este lugar no es cualquier cosa, ¡es un edificio del Siglo XVI! Perfecto para disfrutar de una cena con amigos, con elegantes comedores y salones privados para que te sientas como un rey. La cocina es una delicia, con platos tradicionales y de temporada que van desde un sabroso rape hasta unas generosas carrilleras. Además, tienen una buena bodega y un servicio que hace que todo sea aún mejor. Así que ya sabes, si quieres un planazo en la ciudad, Santi es el sitio.
Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
Horarios Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| martes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| miércoles | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| jueves | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| viernes | 12:30–17:00, 20:30–0:30 |
| sábado | 12:30–17:00, 20:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
Dónde se encuentra el Restaurante Santi (El Caballo de Troya)
¡Hey, colega! Si estás por Valladolid y buscas un sitio que te deje flipando, tienes que probar el Restaurante Santi (El Caballo de Troya). Este lugar es un clásico de la ciudad y perfecto para disfrutar de comida mediterránea de la buena. Aquí no te vas a gastar una fortuna, lo normal es que te salga entre 60 y 70 eurillos por persona. Pero la calidad es de 5 estrellas, ¡te lo aseguro!
La carta de vinos es una pasada, y si tienes dudas, prueba el Dehesa de los Canónigos. Creo que es un acierto seguro. La comida, sinceramente, es excelente. Las chuletillas de lechazo con patatas fritas son un must, y ni hablar de la tarta de queso, ¡vaya delicia! Y si quieres algo contundente, no te olvides de las carrilleras al vino tinto. Lo único que puede ser un poco lioso es aparcar, así que te recomiendo dejar el coche en el parking de la Plaza Mayor.
Ahora, también hay opiniones que no son tan brillantes... Hay quien ha tenido experiencias regulares, como esas noches en las que no hay ni un alma en el restaurante y la comida te llega cruda. Pero, vamos, esas son las excepciones. La mayoría sale encantada, y el trato es muy correcto. Marieta, por ejemplo, dejó a más de uno con una gran sonrisa.
Así que si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Santi (El Caballo de Troya)?, está en la C. Correos, 1, 47001 Valladolid. Así que, ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Cuál es la historia del edificio donde se ubica el restaurante
Ya te dije que tienes que probar Restaurante Santi (también conocido como El Caballo de Troya). No te arrepentirás, de verdad. Las tapas son espectaculares. Las patatas bravas, las croquetas y, oh, no te olvides del brioche de carrillera… Literalmente se deshace en la boca. Todo está tan rico que dudo que puedas resistirte a pedir más. Y lo mejor, la relación calidad-precio es brutal. Así que ya sabes, asegúrate de dejar un hueco para disfrutar de estas delicias. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas.
Te cuento, siempre que venimos a Valladolid, este sitio está en nuestra lista. El servicio es un diez, siempre atentos y rápidos, lo cual es un plus. Y ese ambiente “acogedor y calentito” que tiene es perfecto para las noches frescas. Te sientes como en casa, solo que aquí la comida es top. Ya sé que soy un poco pesado, pero no puedo dejar de recalcarlo: ¡la comida siempre es espectacular! Y sí, el local tiene ese rollo que te hace querer quedarte y no marcharte. 5 estrellas, sin duda.
Ahora, si hablamos de precios, no creas que te dejarán a pan y agua. Te sorprende saber que los callos están a 5€, la ensaladilla a 6€ y esas bravas también a 6€. La ración de callos puede que sea un pelín pequeña, pero ¡son los callos!, ¿qué más quieres? Y las bravas y la ensaladilla vienen con buena cantidad, así que por lo que pagas, la cosa está bastante bien. Una cena para disfrutar, ¿no crees? Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas.
Me quedé un poco chafado con el tema del tinto de verano. 3€ no está mal, pero la caña de 20 cl. a 3€… ¡venga ya! Eso sí, la comida estaba para hacerle un altar. Probamos el risotto de marisco, y con eso y las tapas, la noche se puso de diez. Aunque con un ambiente moderadamente ruidoso, perfecto para disfrutar con amigos. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Y de verdad, este sitio tiene un encanto especial. El pulpo es un acierto, y los callos con su salsita te invitan a hacer barquitos con pan. Eso sí, no vayas pensando que es un restaurante baratillo; los precios son un poco más altos, con platos que no son exactamente abundantes. Pero la calidad del bacalao y el solomillo es buena, así que si acompañas esto con un buen vino y buena compañía, es el plan perfecto. La tarta de queso es sencillamente ligera y deliciosa. Aunque los vinos son un poco caros, el servicio y el ambiente son geniales.
Ah, y sobre el edificio donde se ubica el restaurante. Este lugar tiene historia, ya que es un restaurante de los de toda la vida en pleno centro de Valladolid. Así que cuando te sientes a comer allí, no solo disfrutas de buena comida, sino también de un poquito de la historia de la ciudad. ¡No lo dudes, haz una visita y déjate llevar!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Santi
Y bueno, hablemos del Restaurante Santi en El Caballo de Troya. La verdad, la experiencia fue bastante buena si estamos hablando de ese ambiente encantador, sobre todo cuando comimos en el patio. Te encuentras con una comida excelente, y la cantidad no se queda corta. Si te apetece probar un buen sitio en Valladolid, esto es un 5 estrellas. El trato fue de 10 y la carta de vinos está bastante bien, así que si eres de los que se fijan en eso, aquí no te vas a desilusionar. Si vas, asegúrate de reservar; no querrás quedarte fuera.
Ahora, no todo es perfecto. Recuerda que ir al Caballo de Troya tiene sus cosas, como esa calidez en la bienvenida que parece más una reunión de vecinos que el inicio de una experiencia gastronómica. A veces, esas pequeñas cosas hacen que te plantees si en un sitio así deberían cuidar un poco más los detalles. Como que si pides algo sin gluten, mejor que lleves tu propio pan, porque la respuesta va a ser un “no tenemos” y ahí se queda. No esperes que te ofrezcan alternativas, que el menú aquí es sagrado.
En cuanto a la comida, eso sí, hay platos que son un must. Las gambas al ajillo son un acierto rotundo, y no me olvido de las mollejas que estaban de rechupete. Aunque el pulpo me llegó un pelín pasado de punto, y las carrilleras parecían más generosas de lo que al final eran. Una pena. Pero, en general, la calidad sigue siendo buena. En resumen, a este lugar hay que darle una oportunidad, aunque tampoco esperes que sea perfecto en cada detalle.
En lo que respecta al tipo de cocina que ofrece el Restaurante Santi, estamos hablando de una cocina mediterránea que busca resaltar los sabores frescos y de calidad. Tienen platos donde la tradición y algo de innovación se dan la mano, y aunque hay cosas que pulir, si te gusta la buena comida, aquí vas a encontrar algo que saborear y disfrutar. ¡Vale la pena probarlo!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Cuando pasas por C. Correos, 1 y te topas con el Restaurante Santi (también conocido como El Caballo de Troya), es imposible no dejarse llevar. Buscábamos un sitio majo cerca de la plaza mayor, y mira, ¡qué suerte! Nos metimos y salimos encantados. La comida fue un festival total: escabechados, unos cogollos con anchoa que te hacen sentir en el cielo, y un solomillo de ternera que estaba que flipas. Y por si eso no fuera suficiente, el bacalao también dio la talla. Pero el remate fueron las trufas caseras y la tarta de queso. Ah, y el trato de las camareras… un 10. Atención de lujo, se notaba que sabían lo que hacían, y eso hace toda la diferencia.
Sobre el ambiente, el lugar tiene su rollo. Es encantador y el trato personal es exquisito, como para volver a cada rato. Si te lanzas a una cena, puedes contar con que te vas a gastar entre 40 y 50 euros por cabeza, pero, créeme, vale la pena. Todo en su sitio: la comida, el servicio, el ambiente… Todo se lleva un 5 estrellas. De los platos más destacados, no olvides los escabechados, el bacalao, y la tarta de queso; son un must.
Aunque, no te voy a mentir, he escuchado rumores de que la calidad no siempre es la misma en cada visita. Una vez oí a un amigo que le cayó un mito. Reservaron para cenar y tras un par de accidentes (como cartas sucias y camareras con manchas en la ropa), se quedaron algo decepcionados. Por lo que cuentan, el pulpo fue lo mejor de su noche, pero las patatas estaban frías y sin gracia. Nada es perfecto, ¿sabes? Aunque el ambiente hacia arriba parece más tranquilo y acogedor. Lo bueno es que hay opciones, así que si alguna vez te animas, escoge bien tus platos y cruza los dedos por un buen servicio.
Así que ya sabes, si te gusta experimentar a lo grande y estás cerca, Santi puede ser tu lugar. Pero no te olvides de preguntar qué platos son los más recomendados, no vaya a ser que acabes con sorpresas. ¡Anímate y disfruta de la comida!
El restaurante cuenta con opciones de platos de temporada
Ya te dije que el Restaurante Santi (El Caballo de Troya) es un lugar increíble. Tienen un patio espectacular donde te apetece quedarte a charlar con los colegas. Si te gustan los callos, aquí los hacen de maravilla, y las bravas tienen ese toque de ajo que las hace irresistibles. Eso sí, no es el sitio más barato del mundo, pero merece la pena cada euro. La camarera que nos atendió era un encanto, siempre al tanto de que tuvieras todo lo que necesitabas. Un sitio para repetir, sin duda.
La comida y el servicio son de 10. Estuvimos allí durante la Semana Santa, y a pesar de que el lugar estaba a reventar, todo salió genial. El trato del personal es de primera, y no se puede olvidar mencionar la calidad de los platos. Ojo, tienen una carta de vinos para flipar. Si vuelves a Valladolid, este sitio es parada obligatoria.
Si te animas a ir a la taberna que está dentro del Caballo de Troya, vas a disfrutar. Todo estaba limpio y bien cuidado, como nuevo. Los menús son variados, y a buen precio: por 15€-17€ en festivo tienes dos platos, pan, vino y postre. Y hablando de postre, la tarta de queso es de otro mundo.
Claro, no todo es perfecto. Recuerdo que en una ocasión fuimos un grupo grande para una comunión y tuvimos un problemón con las opciones para celiacos. La atención fue bastante mala en ese aspecto, y al final, dos personas acabaron mal por un descuido. Eso fue muy decepcionante, sobre todo en un día tan especial. El tema del gluten es serio, y no sentir que el personal lo toma en serio da para pensarlo.
Sobre los platos de temporada, así a ojo, no vi nada específico en el menú, pero con el buen rollo que tienen y la calidad de la comida, seguro que están al tanto de lo que se lleva en cada estación. Así que, quién sabe, tal vez le echen un vistazo a lo que puedan ofrecer de lo fresco y local. Pero de lo que estoy seguro es que, en general, Santi es un sitio que no defrauda.
Hay disponibilidad de salones privados para eventos especiales
Y hablando de comidas ricas, ayer estuvimos en el Restaurante Santi, también conocido como El Caballo de Troya, y te digo que fue una experiencia de 5 estrellas. Comimos en la zona del restaurante y probamos el menú de 25€, que estaba de locura. La atmósfera, el sitio en sí y sobre todo la camarera, que fue un encanto con nuestras madres, hicieron que todo tuviera un toque especial. ¡Y qué decir del potaje! Mi madre pidió un poquito y nos lo cobraron solo 4€ en vez de los 8€ que vale normalmente. Pequeños detalles que marcan la diferencia, ¿no?
La comida estaba deliciosa. Éramos dos y nos atiborramos con un cocido enorme, una media de ensaladilla y unos callos. Y déjame decirte que las cantidades eran una pasada, no pudimos ni soplar postre. El trato fue inmejorable, ideal para que queden ganas de volver. Y por cierto, el precio por cabeza fue de unos 20-30€, más que razonable.
Si por casualidad no te apetece comer en el restaurante, tienen una cafetería abajo donde puedes pedir de la misma carta o simplemente disfrutar de unas tapas y raciones. Yo hice eso la última vez y salí encantado. Todo está rico, y el ambiente no está nada mal tampoco. Y sí, si te preocupa dónde hacer un evento especial, aquí tienes todo lo necesario. Cuentan con salones privados que puedes reservar. Así que, ¡ya sabes! Si quieres un sitio elegante y con buen servicio para celebrar algo, Santi es una elección que no te va a decepcionar.
Es necesario reservar con antelación en el Restaurante Santi
El Restaurante Santi, conocido también como El Caballo de Troya, es uno de esos sitios que no puedes dejar pasar si te plantas en Valladolid. Imagínate, un lugar de toda la vida donde la comida está hecha con fondo y cariño, brinden siempre lo mejor de lo mejor. Te hablo de un sitio que, honestamente, nunca decepciona. Si vas a cenar, prepárate a aflojar unos 40-50 € por persona, pero créeme, cada céntimo vale la pena. Todo lo que sale de su cocina tiene ese sabor que te hace sentir en casa.
Claro, no todo es perfecto, como en cualquier sitio. El menú de la taberna a 15 € está bien, pero puede mejorar. Te atienden lo justo, aunque a veces parece que el único camarero está desbordado. La ensaladilla era rica, pero se quedó algo escasa; el plato parecía del tamaño de una tapa. Y luego, la sopa de cocido, buena en sabor, pero un poco aguada, no es precisamente la contundente que se espera de un plato así. El lechazo guisado estaba suave, lo cual me encantó, y la chuleta de cerdo en su punto, ¡con esas patatas fritas que sabes que son hechas a mano! Eso sí, el solomillo me llegó frío, lo que me dejó un poco chafado. Los postres fueron un poco de lío; la tarta de queso no era exactamente lo que esperaba, más parecida a una quesada, y el sorbete de limón al cava... bueno, sabía más a yogur líquido. Pero, repito, por 14 € no está mal, ¿eh?
Tienes la opción de elegir entre taberna y restaurante, y sinceramente, si vas el fin de semana, mejor reserva, porque se llena que flipas. La relación calidad-precio es bastante buena, tanto que podrías quedarte en la taberna o darte un capricho en el restaurante por 25 €. El ambiente es agradable y el servicio suele ser muy bueno. Así que, en resumen, si te decides a probar, es recomendable que reserves con antelación. Así te aseguras un sitio y disfrutas sin estrés.
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar el restaurante
Y bueno, si no has probado los callos de Santi, de verdad que te has perdido de una joyita, ¡espectaculares! Te aseguro que no hay nada como ese plato en Valladolid. La comida aquí es pura fiabilidad; cada bocado es una fiesta. Y si hablamos de atención, las camareras son un encanto, siempre atentas, te hacen sentir como en casa. El lugar es tan acogedor que podrías quedarte horas, charlando y disfrutando. ¡Digno de repetir, sin duda!
También, el pulpo a la plancha con su mayonesa de mostaza es otra maravilla que hay que probar. ¡Es tan bueno que se te hace agua la boca solo de pensarlo! Y si tienes un antojo de carne, el solomillo a la pimienta es un must. Aunque, tengo que avisarte, el vino te puede subir un poco la cuenta; cuenta con unos 62 euros en total, pero vale cada euro. ¡Menús del día por 15 euros también están disponibles y son geniales! Un montón de platos para elegir y, de verdad, todos buenísimos.
El ambiente de la taberna es super agradable y tiene ese toque romántico gracias a su decoración. El patio, con sus dos alturas y un pozo viejo incluído, le da un rollo especial que no encontrarás en cualquier sitio. Puedes relajarte, comer tranquilo sin prisas y disfrutar de unas buenas tapas en la bodega interior. Si hay algo que destaca, es la buena vibra que hay. Todo el mundo parece estar a gusto, desde las camareras hasta los comensales. Así que, si buscas un lugar con buen rollo, buena comida y un ambiente acogedor, ¡no dudes en darte una vuelta por aquí!
Ofrecen maridaje con vinos de su bodega
Te cuento que el Restaurante Santi, también conocido como El Caballo de Troya, es un lugar que no puedes pasar por alto en Valladolid. Todo el mundo dice maravillas, y con razón. El sitio es precioso, desde la taberna hasta el restaurante. Si te toca un día con buen tiempo, no hay nada como comer en ese patio maravilloso. De verdad, se siente perfecto para una comida o cena al aire libre. Y si eres celíaco, ¡felicidades! Aquí no hay problema, tienen un montonazo de opciones para ti, ¡incluso el pan!
La gente habla muy bien de la atención. Me ha llegado que una reserva de 9 personas fue una experiencia de 10, con un servicio increíble y un ambiente tranquilo. Además, está en el centrón de Valladolid, justo al lado de la plaza mayor, que es un puntazo. Claro, no es el sitio más barato, pero por 40-50€ por persona te aseguro que vale cada céntimo. Y lo mejor es que la presentación de los platos y el sabor es toda una experiencia. ¡Las raciones son generosas, así que no te preocupes por irte con hambre!
Ahora, hay que decirlo; no todo es color de rosa. Al parecer, un par de experiencias de mala atención han salido a la luz; hay quien dice que la dueña y su prima tienen un rollo un poco estirado. Un amigo me contó que se sintió ignorado, siendo que conocía a la dueña. ¡Eso no se hace, compa! La atención al cliente es clave, y si la dueña no se asoma para ver cómo va todo, pues ya sabes, se pueden perder clientes. Aunque de lejos, las críticas positivas parecen ganar la batalla.
Para que lo tengas claro, en el Santi tienen un edificio histórico, todo renovado, con un estilo que hace que sientas que estás en otro siglo. Y cuando pruebas cosas como las alubias canela o el pisto, te das cuenta de que todo está muy bien elaborado. Las chuletillas son sencillas, pero ¡vaya que las hacen bien! Y sobre esa pregunta de si maridan sus platos con vinos de la bodega, la respuesta es que sí, tienen una buena carta de vinos, así que no dudes en preguntarles por el maridaje. ¡Pinta bien, no?
El Restaurante Santi es adecuado para cenas con amigos o grupos
Y bueno, si estamos hablando de buen rollo y buena comida, no podemos dejar de mencionar al Restaurante Santi, conocido también como El Caballo de Troya. Este sitio está en C. Correos, 1, 47001 Valladolid, y te asegura que tu paladar va a salir haciendo fiesta. Aquí la comida mediterránea se lleva la palma; los sabores son frescos y vibrantes, ideal para esos días en que solo buscas disfrutar.
Un par de platos que tienes que probar son sus pescados y mariscos. Siempre frescos, siempre en su punto. Y si te molan las pastas, ni te cuento, que los tipos lo hacen de maravilla. Además, no te olvides de los postres, que son un espectáculo por sí solos. ¿Te imaginas cerrar la cena con un buen tiramisú? ¡Es de otro mundo! Y lo mejor es que todo está en un ambiente bastante relajado; no te van a presionar con chapas, aquí viene la gente a disfrutar.
¿Y qué tal el ambiente? Aquí la vibra es más que correcta. Vas a encontrar esa atmósfera de camaradería, perfecta para hablar y reír sin que te miren raro. Si tienes un grupo grande, no te preocupes, tienen espacio de sobra para todos. Así que sí, el Restaurante Santi es más que adecuado para cenar con amigos o grupos. Es un sitio donde la comida es buena, el ambiente es chido y las risas nunca faltan. ¡Perfecto para pasar una buena velada!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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