Flamma

Flamma

¡Ey, colegas! Si andáis por C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid, no os podéis perder Flamma, la parrilla que está dando de qué hablar. Aquí, el pincho de lechazo churro es el rey de la fiesta y, de paso, la selección de vinos no se queda atrás. El sitio tiene un rollo cálido y acogedor, con mesas altas y bajas para que os juntéis con los colegas o la familia. Aunque puede que el servicio sea un pelín apresurado, la comida sabe a gloria y cada plato está currado. Así que, si después de visitar la catedral queréis una buena comida, ya sabéis dónde caer. ¡Buen provecho!

Flamma

Parrilla
Valoración media: 4
Opiniones: 1.634 Reseñas
Dirección: C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid
Teléfono: 983 85 56 78

Horarios Flamma

DíaHora
lunes13:00–16:00, 20:30–22:30
martes13:00–16:00, 20:30–22:30
miércoles13:00–16:00, 20:30–22:30
jueves13:00–16:00, 20:30–22:30
viernes13:00–16:00, 20:30–23:15
sábado13:00–16:00, 20:30–23:15
domingo13:00–16:00, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Flamma

Dónde se encuentra Flamma

¡Tienes que escuchar esto! Flamma en C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid es el sitio que no te puedes perder si andas por ahí. Cuando pasamos por la ciudad, nos lo recomendaron durante una visita guiada y, la verdad, acertaron de lleno. Fuimos a disparo todo en un mediodía, sin reserva y, aunque estaba a tope, nos encontraron mesa rapidísimo. El servicio fue de 10. Los camareros son unos cracks, se saben la carta y los vinos de memoria. Nos dejamos llevar por las recomendaciones del chico que nos atendió y fue un acierto total.

El ambiente en este local es genial, moderno y amplio, justo al lado de la catedral. La carta es variada, aunque no exagerada, pero tienen lo justo y necesario para que te vayas satisfecho. Los platos que no puedes dejar de probar son el pinchito de lechazo, las croquetas de cecina y gamba, y esas albóndigas que son pura delicia. Eso sí, el precio se mueve entre 40-50€ por persona, así que no es el sitio más barato, pero la calidad bien lo vale.

Hicimos una parada con un grupo de amigas y salimos felices y satisfechas. Carolina fue la camarera que nos atendió y estuvo en todo momento al tanto de nosotras, incluso de una amiga celíaca, explicando qué platos eran seguros y todo. Cada plato que pedimos estaba presentado con mucho cuidado, y los sabores te dejaban con ganas de más. Así que sí, si tienes pensado pasar por Valladolid, Flamma tiene que estar en tu agenda.

Entonces, para resumir, ¿dónde se encuentra Flamma? En C. Cascajares, 1, código postal 47002, Valladolid. Con esas referencias, seguro vas a llegar fácil y disfrutar de una experiencia gastronómica que no olvidarás. ¡No dudes y reserva, que este lugar se llena rápido!

Cuál es el plato más destacado del menú de Flamma

Te cuento que Flamma es el lugar al que tienes que ir si andas por Valladolid. Esta parrilla está en C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid, justo a los pies de la catedral, así que te aseguras buenas vistas y buena comida. La última vez que pasamos por allí, veníamos de un viaje y dijimos, "eh, a parar aquí". Aunque lo que más fama tiene es el pincho de lechazo churro, esta vez lo dejamos en el tintero para la próxima. ¡Prometido!

El ambiente es super acogedor. Tiene una decoración que mola un montón y la terraza es el sitio ideal para disfrutar con unos amigos. La comida es deliciosa, y aunque un poco más cara que lo habitual, vale la pena. Picamos varias cosas que estaban brutales: un salmón marinado que se convierte en una especie de 'tiradito' cuando lo mezclas, una croqueta de cecina que es pura suavidad, y un bikini trufado de cabeza de jabalí que es de otro planeta. ¡Y no te olvides de las patatas baby bravas, que tienen una salsa cítrica que te deja babeando!

Aún nos quedamos con ganas de probar el postre, el cremoso arroz con leche que dicen que es la bomba. La siguiente vez no se escapa. Y aunque el ruido puede estar alto por momentos, puedes chatear fácil. Así que, si vas en grupo de 2 o 4, no dejes que eso te frene.

Ahora, si me preguntas qué es lo mejor de Flamma, la mayoría te dirá que el pincho de lechazo es el rey del menú, pero la verdad es que todo lo que hemos probado tiene su punto. Así que ya sabes, guarda un hueco en tu agenda para Flamma, ¡que seguro que no te arrepientes!

Qué tipo de ambiente ofrece el local

Ya te digo, Flamma, Parrilla en C. Cascajares, 1, Valladolid, es un lugar que merece la pena. Es la segunda vez que voy y no me defraudaron. Esta vez fuimos una comida familiar de ocho personas y todo estuvo exquisito. La cocina de 10, de verdad, se nota que estos tipos son unos apasionados de lo que hacen. No es un sitio cualquiera; aquí sí que puedes degustar especialidades que no encuentras en cualquier local de la zona.

Mirando la carta, decidimos pedir un montón de cosas y, madre mía, qué acierto. Empezamos con unos entrantes que volaron: Cecina de WAGYU, gildas de salmón (¡increíbles!), empanadilla criolla (yo que soy fan del picante, me encantó), bikini de cabeza de jabalí (¡riquísimo!), alcachofas a la brasa, y unos chipis de potera que estaban en su punto: crujientes y tiernos. Y eso solo fue el principio. Al final, todo lo que pedimos fue un festín, pero no pudimos acabarlo todo. ¡Tendremos que volver y seguir explorando la carta!

Los platos finales fueron el pincho de lechazo churro, ¡espectacular!, presa marinada y una chuleta de ternera de Aliste que estaba en su punto. De postres, compartimos tres, y el que más nos moló fue el cremoso de arroz con leche. Pero el trampantojo de maracuyá y la tarta de chocolate belga tampoco se quedaron atrás. Nos dejaron aconsejar con el vino y también acertaron, pillamos un tinto de la Ribera del Duero, el 'Matadiablos'. Un precio muy ajustado a 45 euros en vez de lo que realmente vale, alrededor de 36,50 € en su web. En un sitio así, te esperas que te claven, pero qué va, ¡mola!

Ahora, no todo fue perfecto. Escuché a otros que la comida estaba rica, pero el precio parece un poco exagerado. Eso de 1,90 € por una rebanada de pan... un poco fuerte, ¿no? Y el servicio, a veces deja que desear. En nuestra primera visita tardaron una eternidad en traer la comida, pero esa fue la excepción. Pero en general, la comida es buena, aunque a precios que hacen pensar dos veces.

El ambiente del local es fenomenal, eso no se puede negar. Es acogedor y tiene una buena vibra, ideal para disfrutar con amigos o en familia. ¡Así que si andas por Valladolid, no dudes en darte una vuelta por Flamma, que seguro que no te decepciona!

Flamma tiene opciones de mesas altas y bajas

Aunque ya hemos hablado un poco del Flamma, vale la pena ahondar en lo que realmente importa. 5 estrellas porque aquí las cosas se hacen bien. Desde que llegamos y nos sentamos en una mesa de la terraza, todo fluyó. El camarero, que se nota que sabe lo que hace, nos explicaba los platos de manera genial y la atención fue fenomenal. Y la comida... ¡madre mía, estaba todo buenísimo! Algunos sabores nos sorprendieron de verdad. Sin duda, volveremos siempre que podamos.

En otra ocasión, cenamos por allí y también fue una buena experiencia. Le damos 4 estrellas, porque aunque todo estaba rico, las raciones eran más pequeñas de lo que esperábamos. Pero el sabor y la presentación... ¡un 10! El servicio fue correcto y el sitio, por dentro, es muy chulo. Me quedé con las ganas de probar algunas cosas que no estaban en la carta, pero seguro volveré. Lo mejor que comimos: las croquetas muy cremosas, los pimientos rellenos, y esos puerros a la brasa que estaban de rechupete. No te olvides del pincho de lechazo, que está brutal.

Y ya que estamos, el pincho de lechazo, ¡para flipar! Una amiga mexicana que vino me decía que era espectacular, y ni hablar del tiradito de atún. Encima, el servicio es impecable. Y si te topas con este lugar de casualidad como nosotros, ¡bingo! Te lo aseguro, este sitio está bien valorado y el precio por persona ronda entre 20 y 30 €. Ideal para salir a disfrutar sin arruinarse.

Ah, y sobre las mesas... Flamma tiene opciones de mesas altas y bajas, así que no te preocupes, hay para todos los gustos y grupos. Es un sitio bastante versátil y cómodo, perfecto para disfrutar en buena compañía.

Cómo es la selección de vinos en Flamma

En Flamma, en C. Cascajares, 1, tienes que estar listo para una aventura de sabores. Este sitio tiene una calidad de producto impresionante, pero cuidado, que comer puede salirte por un ojo de la cara. Mi experiencia fue buena, y aunque todo estaba cojonudo, me dolió un poco el bolsillo para lo que comí. Si piensas en cenar de raciones, mejor olvídate; es posible que termines queriendo una hamburguesa en el Burger King para no quedarte con hambre y, la verdad, eso no está bien. Así que, si vas, planifica bien. Calificación: 4 estrellas.

Ya te digo, estuve allí ayer con un colega y fue una experiencia bien guapa. La comida es una maravilla, de verdad. Para ser mi primera vez, ya tengo ganas de volver y ver qué más sorpresas me traen. El servicio, de 10; los camareros son unos cracks, siempre atentos y dispuestos. El dueño se acercó un par de veces, un poco pelota, pero la verdad es que es muy majo. Planeamos volver, ¡no hay duda! Eso sí, prepara entre 40 y 50 € por persona. Y ojo, que es recomendable reservar porque puede llenarse rápido.

La cosa es que, también hemos oído sobre algunos platos que no están a la altura de lo que esperas por el precio. Un amigo pidió dos pinchos de lechazo y un tartar y le cobró 94€. ¿¡What!? La comida está buena, pero es un poco exagerado. Las croquetas y las patatas parecen de otro mundo con esos precios. Y no hablemos del servicio, un poco lento en esos momentos. Al menos el ambiente está bien, con una puntuación de 4 estrellas.

Y ya que hablamos de comer y beber, que no se te olvide que Flamma cuenta con una buena selección de vinos. Claro, no soy un sommelier, pero parece que tienen un par de opciones interesantes. Si te animas, siempre puedes pedir consejo a los camareros, que se ve que saben lo que hacen. Así que, si te decides, ¡prepararte para probar unos buenos caldos junto a una comida que valga la pena!

Es el servicio en Flamma rápido o apresurado

Y continuando con lo que te contaba, Flamma en C. Cascajares, 1, de Valladolid es un caso curioso. La verdad, el sitio tiene su comida excelente. He de decir que, si te gusta comer bien, no te vas a arrepentir de probar su tartar de atún o el pincho de lechazo, que están que flipas. Pero ¡ay! No todo es perfecto, porque lo que realmente jode es que la atención sea tan mala. En mi visita, la camarera no supo manejar la situación. Me pasó algo raro con unas comandas y en vez de disculparse, me sentí hecho una ******. Es lamentable que un sitio así no trate mejor a la gente.

En cuanto al ambiente, bastante bien, aunque a veces se siente un poco apagado. Pero lo que realmente destaca son los postres. Si vas, no te vayas sin probarlos, son de 10. He escuchado a varios decirlo, y la verdad, ¡les doy la razón! La comida rápida no es lo que hacen aquí; la disfrutan, y hay que saber apreciarlo. Pero, aunque el servicio fue un punto bajo para mí, otros dicen que se va bien, que hay momentos donde te explican los platos con gusto. No sé, depende de la suerte que tengas con el personal.

Y sí, a pesar de todo, hay gente que le ha dado 5 estrellas. Dicen que la cocina es de altísima calidad y que el equipo sabe lo que hace. Yo creo que todo depende del día y, desde un punto de vista neutral, ni es el mejor ni el peor sitio para comer. Ahora, si te preguntas si el servicio es rápido o apresurado, digamos que en general no hay espera, pero la rapidez también tiene sus límites: no esperes a que se desaceleren en caso de que haya movidas. Así que hay que ir con expectativas reales; vas ahí para disfrutar la comida, no para salir pitando.

Se recomienda visitar Flamma después de ir a la catedral

Ya te digo que Flamma en C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid es un sitio que vale la pena. Te suelto mis pensamientos: 5 estrellas. La comida estuvo perfecta y el ritmo en el que traen los platos es ideal, ni te agobias ni te quedas esperando. Carolina, la que nos atendió, es un amor. Se nota que pone pasión en lo que hace, nos explicó cada plato de tal forma que ya daba ganas de comérselos todos. Todo estaba increíble, un sabor de otro mundo.

El ambiente es bastante acogedor y no está muy ruidoso, lo que permite charlar sin problema. Si eres de los que disfrutan de comer al aire libre, tienen un patio con calefacción para esas noches frescas. Pero ojo, recomiendo reservar porque el lugar no es muy grande y se llena rápido, sobre todo los fines de semana. Aunque el precio ronda entre 50-60 euros por persona, la experiencia vale cada euro. La comida y el servicio se llevan un rotundo 5 de mi parte.

Hablando de comida, lo de la cocina de Gremma también es digno de mencionar. La atención de los camareros es afable y saben hacer recomendaciones que te dejan con ganas de más. El ambiente está cuidado al detalle, y el menú es muy variado, no te puedas perder la tarta de queso, es sencillamente espectacular.

Ahora, sobre la pregunta del millón, ¿se recomienda visitar Flamma después de ir a la catedral? ¡Totalmente! La catedral es un buen plan y, después, disfrutar de la comida de Flamma es como cerrar con broche de oro. Te sientas, te relajas y dejas que te sorprendan con los platos. Así que, ¿por qué no? ¡A disfrutar de un buen manjar y a pasar un buen rato!

Qué tipo de comida se sirve en Flamma

Ya te dije que Flamma es el sitio. Cinco estrellas en toda regla. La comida está muy rica y los postres son espectaculares. El personal es súper atento, siempre pendientes de ti. Pero ojo, si decides probar fuera de carta, te recomiendo que te lo den por escrito, porque tienen tanta variedad que se te puede pasar algo y quedarte con ganas. Los precios de una cena están entre 30-40 € por persona, lo que no está nada mal por lo que ofrecen.

Ahora, no todo es color de rosa, eh. Un par de amigos fueron un día y salieron decepcionados. La comida les pareció normalita y el servicio… un desastre. Se escuchaban gritos entre los camareros y el ambiente estaba muy alto, casi te costaba hablar. No sé, si vas a querer pasar más de 100 € y salir con ese rollo, mejor busca en otro lado. Definitivamente, no lo recomienda a nadie.

Pero si quieres disfrutar de verdad, la experiencia puede ser maravillosa. La gente cuenta que la gilda de salmón y los chipirones están espectaculares, además de las chuletitas de lechazo. Todo está pensado para que la comida sea un verdadero festín. El precio, en este caso, baja a 20-30 €, lo cual está más que bien para la calidad que dan. Eso sí, hay que estar listo para disfrutar de un ambiente chido, así que si te gusta la buena comida y la buena onda, Flamma es un destino a considerar.

Y para aquellos que se preguntan, ¿Qué tipo de comida se sirve en Flamma? Aquí la cosa gira en torno a platos bien elaborados con elementos de la cocina moderna, siempre con un toque especial. Desde pinchos de lechazo hasta deliciosos mejillones, cada bocado es como un viaje al paladar. Vamos, que la experiencia se mueve entre tapas tradicionales y propuestas más innovadoras que hacen que vuelvas por más.

El restaurante es apto para grupos de amigos y familias

Bueno, pues ya te digo que Flamma en C. Cascajares, 1, Valladolid es un lugar de 5 estrellas. El sitio es espectacular, tranquilo y perfecto para pasar una buena velada. La atención es de 10, y aquí hay que destacar a Daniela, que es un amor. La tía nos aconsejó en todo momento, ¡un crack! La comida es maravillosa, de esas que se te quedan grabadas en la memoria. Total, que seguro que volveremos.

Si te gusta la comida de vanguardia, aquí la vas a encontrar, no te decepciona. El ambiente es acogedor y está super bien decorado. Imagina estar en un restaurante céntrico cerca de la catedral, con una terraza agradable y un buen rollo que flipas. Puedes ir solo a picar, disfrutar de una cena o incluso tomarte una copa después. Los platos recomendados como los Tacos de Cochinita Con Mayo de Chipotle o los Huevos Rotos Con Bogavante son un must. Los precios oscilan entre 40-70€ por persona, pero la calidad y el servicio te hacen sentir que vale cada euro.

Claro, no todo es perfecto. En alguna ocasión, las raciones pueden parecer un poco pequeñas si vas buscando un festín. Recuerdo una vez que tuvimos que pedir un vaso varias veces hasta que nos lo trajeron, y eso puede ser un poco pesado. Pero si comes en la terraza, te maravillarás con la vista de la catedral. En general, la comida buena, pero eso sí, si pillas un día ajetreado, puede que el servicio sea lento.

Y para acabar, pregunta del millón: ¿es apto para grupos de amigos y familias? ¡Totalmente! La comida se comparte, y si vas en grupo, es perfecto para disfrutar de varios platos a la vez. La única movida es que quizás tengan que gestionar las reservas, pero en general, aquí sales satisfecho con o sin compañía. ¡Así que ya sabes, no dudes en darte un capricho en Flamma!

Es necesario hacer una reserva en Flamma

Ya te lo digo, Flamma es un sitio que merece la pena. Este lugar en C. Cascajares, 1, Valladolid, ha alcanzado esas 5 estrellas que lo hacen destacar. La comida original y tradicional a la vez es clave. No te puedes perder las alcachofas, que están muy ricas, y esa Gilda de salmón con el picor justito. El pulpo está para comérselo, con una cocción y sabor que no se olvidan tan fácil. Y ni hablemos del pincho de lechazo, de una calidad impresionante. De postre, preparemos unos platos muy frescos y con mucho rock and roll. El personal es de lo más amable y profesional, así que la experiencia es redonda.

Si vas con amigos, este sitio se vuelve aún más interesante. En nuestra última cena, reservamos dentro y las mesas largas te permiten disfrutar sin sentirte pegado al de al lado. Pedimos croquetas, nikitas, chuletillas, un chuletón, y no olvides el postre, que esos trampantojos están para flipar. El vino, buenísimo y con precios que no rompen la hucha, realmente comimos por unos 40-80 € por persona según lo que te antoje. Sin duda, un lugar para repetir y seguir explorando la carta.

Claro, no todo es perfecto. Algunas tapas tienen más variedad que intensidad de sabor. Un bao de panceta podría ser más contundente, mientras que el saquito de lechazo se pasa un poco. Pero ojo, los postres siguen siendo recomendables y el ambiente de la terraza es bastante agradable, a pesar de que siempre hay bastante gente.

Y ya para cerrar, si te preguntas si es necesario hacer una reserva en Flamma, te diré que sí, es lo mejor. Se llena rápido y más si quieren disfrutar de esos platos que tanto menciono. Así que, pilla tu mesa antes de que te lo cuenten. ¡No te arrepentirás!

Flamma ofrece algún plato típico de la región

Tío, si estás buscando un sitio que te deje flipado, Flamma es donde tienes que ir. Este lugar en C. Cascajares, 1, 47002 Valladolid se lleva un 5 estrellas de calle. Desde que entras, el rollo es acogedor, con una decoración que te hace sentir como en casa. Los camareros son lo más: cercanos, simpáticos y súper profesionales. No hay nada peor que un mal servicio, y aquí se nota que saben lo que hacen.

En la carta, la comida es de otro mundo. Las croquetas de cecina son de las que no te olvidas, y las anchoas sobadas con mantequilla ahumada… ¡wow! Una explosión de sabor en la boca. Pero lo que realmente se lleva el aplauso es el ajoblanco con tartar de tomate y holandesa de albahaca, un plato redondo que te hace querer volver. Y si hablamos de carne, el pincho de lechazo churro a la brasa está a otro nivel: jugoso y lleno de ese sabor a brasa que te hace salivar.

No te olvides del postre; aquí no te puedes saltar nada. El trampantojo de frambuesa con mousse de queso y violetas es ligero, divertido y un cierre perfecto para la comida. Y si eres de los que disfrutan de un buen vino, la carta de vinos es impresionante, hay de todo.

Por si te lo preguntas, sí, Flamma también ofrece platos típicos de la región. El pincho de lechazo churro es una buena muestra de eso, así que ya sabes, ¡a disfrutar a este sitio que es una auténtica joya en Valladolid!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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