Verde Oliva

Verde Oliva

¡Ey, colega! Si estás buscando un plan chido en Valladolid, tienes que pasarte por Verde Oliva en Pl. Juan Pablo II, 10. Este bar restaurante es el sitio perfecto para que te sientas “mediterráneo” de verdad. Ya sea que quieras disfrutar del brunch por 16 €, del huevos con patatas con pulpo, o de la tarta de queso que es la mejor de la ciudad, aquí tienes un hogar que se adapta a cualquier temporada, su terraza de verano es pura vida, y el ambiente en invierno es acogedor a más no poder. Así que, si buscas un lugar donde perderte o encontrarte, este es el sitio. ¡No olvides reservar en TheFork y ven a flipar!

Verde Oliva

Bar restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.891 Reseñas
Dirección: Pl. Juan Pablo II, 10, 47015 Valladolid
Teléfono: 983 61 47 44

Horarios Verde Oliva

DíaHora
lunes9:00–1:00
martes9:00–1:00
miércoles9:00–1:00
jueves9:00–1:00
viernes9:00–1:00
sábado9:00–1:00
domingo9:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Verde Oliva

Dónde se encuentra el bar restaurante Verde Oliva

Si estás buscando un lugar chido para disfrutar de una cena o unas cañas en Valladolid, Verde Oliva es una opción que no te puedes perder. Está en Pl. Juan Pablo II, 10, 47015 Valladolid, así que no hay excusa para no pasarte. De hecho, si te acercas un jueves, prueba la oferta de una caña y un taco a elegir por solo 4€. Te lo digo yo, el taco de cochinilla pibill es una bomba.

La primera vez que fuimos, decidimos cenar y probar un menú variado. Las patatas bravas no nos impresionaron, las salsas no eran lo que esperábamos. Pero el wrap de pollo y la hamburguesa estaban bastante buenos, aunque el precio nos pareció un poco alto. Pero vamos, que las camareras fueron un encanto y el sitio goza de un ambiente tranquilito con una terracita que es perfecta para esos largos días de verano, así que lo compensa. El precio por persona se mueve entre 20-30 €, así que es buena relación calidad-precio.

Otra vez que fuimos, la cena estuvo de diez. Alucina con la idea de los pulsadores para llamar al camarero, ¡nunca lo había visto antes! El servicio fue super amable y de verdad que las raciones estaban generosas, ¡nada de quedarte con hambre! La comida me pareció buena calidad y el ambiente fue genial, sin ruido, perfecto para charlar con los colegas. El precio en esta modalidad de cena fue más asequible, entre 10-20 €. Total, un sitio para volver sin pensarlo.

Además, no te olvides que el lugar tiene una buena ambientación y su terraza es amplia y bien limpia. Aunque solo piden desayunos y brunch para reservas de 48 horas, la comida parece deliciosa. La gente lo recomienda para compartir con amigos y familiares. A veces el servicio puede ser un poco tajante, pero en general está bastante bien. En conclusión, si quieres un buen sitio para comer o cenar en Valladolid, ya sabes dónde ir: Verde Oliva en Pl. Juan Pablo II, 10.

Cuál es el ambiente que ofrece Verde Oliva durante el invierno

La verdad, Verde Oliva está bien, pero no todo es color de rosa. Le doy 4 estrellas, porque el sitio en sí está genial, con un ambiente muy chido. Pero el camarero que nos tocó, uff… un poco borde, se veía que estaba a mil por hora. Al menos la comida estaba rica y los precios son justos, entre 20 y 30€ por persona. Aunque el servicio podría mejorar. Para un desayuno, el ruido es muy bajo, así que te puedes sentar a charlar con tus amigos sin gritar. Perfecto si sois 3 o 4 personas.

Por otro lado, hay opiniones que dan una estrella y de verdad, es que hay veces que el servicio puede ser bastante malo. Un cliente se quejaba de que la camarera no le ayudó con los precios y el camarero, en lugar de ser majo, se comportó de manera bastante grosera. ¡Menuda forma de recibir a la gente! El ambiente tal vez es bueno, pero si el servicio no acompaña, da un poco igual. Es un detalle que deberían cuidar más.

A pesar de todo, hay quienes han tenido experiencias de 5 estrellas. La comida y el ambiente chapan atractivo y cálido, ideal para una cena o incluso desayunar tranquilamente. El menú estaba bueno y el preparado de los platos fue top. Además, al parecer en invierno, el ambiente se siente acogedor con esas cristaleras que dejan entrar luz natural y zonas para sentarse cómodamente. Un lugar que invita a pasar un rato agradable, pero si le bajan un poco al estrés de los camareros, sería perfecto.

Qué tipo de cocina puedo encontrar en Verde Oliva

Y bueno, si buscas un lugar que te levante el ánimo, Verde Oliva en la Pl. Juan Pablo II, 10, Valladolid es el sitio. Es un bar restaurante donde se respira buen rollo, especialmente si te plantas en su terraza. La verdad, el ambiente ahí es 5 estrellas, ideal para desconectar y pasar un buen rato. La última vez que fui, me pedí su hamburguesa de la casa y, no exagero, estaba deliciosa. Los camareros son súper agradables, te hacen sentir como en casa.

Ayer fui con un colega, y, la verdad, el menú está muy bien. Por 10-20 € tienes una comida bien currada. Entrantes incluidos también, lo que siempre está guay. La hamburguesa y las ensaladas están de lujo, pero si te topas con la tortilla, mejor pide otra cosa, porque estaba un poco sosa. En general, el lugar es agradable y perfecto para una cena o un brunch de domingo. ¡Es para repetir!

En plan desayuno, también me moló. Hay un montón de opciones por 1-10 € que están dpm. Imagínate un desayuno largo y relajado en un día de vacaciones, eso es Verde Oliva. Típico para comerse su tarta de queso o una ensalada de aguacate. Un sitio perfecto para ir con los peques también, su menú infantil tiene hamburguesas y fingers que seguro les van a gustar. ¡Cuidado con el aparcamiento! Puede ser un poco lío encontrar sitio, pero si tienes suerte, puedes aparcar gratis en la calle.

Entonces, ¿qué tipo de cocina puedes encontrar en Verde Oliva? Tienes de todo: hamburguesas que son un must, platos elaborados como los huevos rotos con pulpo, un cachopo que no puedes dejar pasar, o un poke vegetariano para los que prefieren algo más ligero. También, no olvides la tarta de queso casera, que es la hostia. Está claro que aquí hay algo para cada gusto, así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Cuál es el precio del brunch en Verde Oliva

Y mira, te cuento, Verde Oliva es un sitio que tienes que probar sí o sí. Cuando estuvimos en la ruta del concurso Tapas Walk por los barrios de Valladolid, nos pusieron una tapa que estaba de vicio. 5 estrellas en cuanto a la comida, no hay duda. Ese sabor te deja con ganas de más, así que ten cuidado, que puedes acabar comiendo más de la cuenta.

La ubicación es genial, en una zona bien chula para tapear o comer. El ambiente es acogedor y agradable, perfecto para quedarte un rato. El servicio es bastante majo, los camareros van al grano, son rápidos con las comandas y están siempre pendientes de lo que necesites. Además, tienen una buena variedad en la carta, con ofertas semanales como cocidos y cachopos que no te puedes perder. La relación calidad-precio está en la media, pero con lo rica que está la comida, se lo perdonas. 4 estrellas por el servicio y el ambiente.

La primera vez que fuimos, nos quedamos encantadas. Tomamos algo antes de comer y nos regalaron un pinchito de tortilla que estaba bastante bueno. Pillamos el menú del día y, oye, ¡ten cuidado con el cocido de los viernes que se ve que es un clásico! El precio está fenomenal, así que seguro que volvemos a probarlo. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, sin duda. Ah, y no te vayas sin probar la tarta de queso casera y el pincho de tortilla, que son un must.

Y si planeas hacer un brunch, lo tienes fácil. Reserva para doce personas fue pan comido, lo hicimos todo online y al llegar ya tenían todo preparado. Les sobraba comida y todo estaba riquísimo. Así que, ¿cuánto cuesta? Pues el brunch en Verde Oliva ronda entre los 10-20 € por persona. Calidad-precio, un 10. ¡Te lo recomiendo sin dudar!

Qué platos destacados se mencionan en el artículo de Verde Oliva

Si no has estado en Verde Oliva, te estás perdiendo una joyita en Pl. Juan Pablo II, 10, Valladolid. La terraza en verano es un must, y si te lanzas a probar el “distinto”, un tinto de verano con espuma de limón, te aseguro que será un descubrimiento. En serio, ese trago es una pasada y le doy 5 estrellas. Comida, ambiente y servicio, todo en cinco estrellas.

Ahora, hablemos de la comida. Sorprende muy gratamente, todo tiene un sabor bien equilibrado, y el ambiente es de lo más agradable. Regresé solo para probar ese cocido de los viernes que vi pasar y que tenía muy buena pinta. Además, no te puedes ir sin probar la tarta de queso casera, que está en otro nivel. Un lugar de 10-20 € por persona que merece cada euro, eso sí, no olvides agradecer la atención del personal, porque son super majos.

Y para desayunar, si buscas un buen plan, ellos lo tienen. El desayuno noruego es el mío, pero todos los platos que he probado están muy ricos. Siempre te lo arreglan con una brocheta de frutas, ideal para arrancar el día. La camarera de las mañanas, Ruth, es un encanto; siempre está atenta y te hace sentir como en casa. Este sitio tiene un ambiente tan chido que puedes hablar sin problemas mientras disfrutas de tu comida.

Para que te hagas una idea de lo más destacado, los platos que vuelven locos a todos son el tinto de verano con espuma de limón, la tarta de queso casera y el cocido los viernes. Cada uno tiene su encanto, aunque la hamburguesa de pollo está buena, te aviso que por el mismo precio la de costilla deshuesada es la verdadera recomendación. Así que ya sabes, ¡no puedes dejar de probarlos!

La tarta de queso de Verde Oliva es considerada la mejor de la ciudad

Como te decía, hoy tocaba comer en Verde Oliva, ese bar-restaurante que está en Pl. Juan Pablo II, 10, 47015 Valladolid. La vez pasada nos dejó buen sabor de boca, así que teníamos expectativas altas. Nos fuimos de picoteo, y el importe por cabeza fue de 20 a 25€, algo bastante correcto para lo que ofrecen. El sitio es un garito acogedor en Villa de Prado, con esa decoración en tonos verdes, como no podía ser de otra manera, ¡y la iluminación es súper agradable! Los asientos son cómodos, así que para quedarte allí un buen rato, ¡perfecto!

Y ya que hablamos de lo importante, ¡la comida! La verdad, no es que sea la excelencia total, pero tiene muy buena pinta. Pedimos varios platillos para compartir. Los mejillones tigre fueron, sin duda, lo mejor del día. Picantitos con un toque de kimchi, la capa de fuera crujía y el relleno era un amor, ¡delicioso! También caímos con las bravas de chile chipotle, que estaban bien, pero no son imprescindibles. Luego llegaron los tacos, y aquí fue donde me emocioné.

El taco de lechazo pibil me hizo pensar en la mezcla loca entre lo mexicano y lo castellano, ¡y no decepcionó! Si te gusta lo jugoso, este taco es un must, aunque hay que tener cuidado con el chorreo. Ya estoy pensando en volver solo para pedir esos tacos de nuevo. El abanico ibérico con revolcones también estuvo bien, aunque le faltaron un par de toreznillos como para que fuese perfecto. Y no me olvides del brócoli en vinagre que tiraron ahí, ¡tremendo! Ahora, con el tema dulce, el coulant de chocolate estuvo correcto, pero necesito ese contraste frío-caliente. La tarta de queso casera, en cambio, es un 10 rotundo. ¡Siempre es un acierto!

Así que, ¿es la tarta de queso de Verde Oliva la mejor de la ciudad? Según lo que hemos probado hasta ahora, ¡casi que sí! Para los amantes de este postre, no se le puede poner una crítica mala. Volveremos, seguro, para seguir explorando lo que este grupo de matices tiene para ofrecer.

Qué hace que la terraza de verano de Verde Oliva sea especial

Y si buscas un sitio que te arranque una sonrisa desde primera hora, Verde Oliva es tu lugar. Todos los que hemos pasado por ahí sabemos que el desayuno está de cuidado. Tienen mil opciones, y siempre que llego del trabajo, no puedo resistirme a probar sus tostadas generosas. Además, el ambiente es super agradable y hay mesas tanto dentro como fuera, lo que lo hace perfecto para cualquier momento del día. ¿Y el precio? Muy tirado, entre 1-10 € por persona, ¡una ganga!

Hablando de comida, si te da por hacer una parada en la tarde, de verdad que las rabas y los tigres son un must. La fritura está al punto, nada de aceites que te pesen el estómago. Ahora, los tacos están bien, pero le pueden meter un poco más de sabor para que sean brutales. La tarta de queso también se queda a medias, pero con un personal tan amable y dispuesto, todo se perdona. Y con un precio que ronda los 20-30 € por persona, no se puede quejar uno. Definitivamente, creo que voy a tener que repetir.

Vale, y hablando de las sorpresas, si no eres de Valladolid y pasas por ahí, no hay pérdida. Te topas con una variedad de desayunos que te deja pensando cuál probar primero. Es tan grande la cantidad que hasta puedes cambiar ingredientes a tu gusto, y la camarera siempre tiene una sonrisa. Además, sus zumos de naranja son naturales y riquísimos. La buena atención y el ambiente lleno de gente hacen que sea un lugar que no quieres dejar pasar en tus próximas visitas.

Y para rematar, la terraza de verano de Verde Oliva es especial porque puedes disfrutar del buen clima en un entorno relajado, rodeado de buena vibra y buena comida. Hay algo en compartir un plato con amigos afuera, respirando aire fresco y con un trato tan amable, que hace que cada visita se sienta única.

Es necesario hacer una reserva para comer en Verde Oliva

¿Has probado ya el Verde Oliva? Es un bar restaurante que está en Pl. Juan Pablo II, 10, en Valladolid, y, sinceramente, merece la pena. La terraza es un lux, ideal para que los peques jueguen al lado mientras tú te tomas algo. El ambiente es de cinco estrellas; aquí se respira buen rollo, y si el tiempo acompaña, no hay mejor plan. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Las hamburguesas, aunque no son muchas, están muy bien. Tienen cinco opciones más una vegetariana, y aunque no puedes personalizarlas, quise probar la famosa 'Black Angus', que fue subcampeona en Valladolid en 2023. Te digo que estaba buena, pero con los tiempos que corren, tienes que ofrecer un poco más para destacar. ¡Era tan jugosa que se me caía todo! Ojo, que tenía que manejarme con cuchillo y tenedor porque me daba miedo que un trozo de papel se fuera a la boca. Las patatas, pues, bastante normalitas, un poco flojas si me preguntas. El precio de las hamburguesas ronda entre 14 y 15€. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Desayunar allí es otro rollo, ¡me encanta! Tienen mucha variedad, y siempre te atienden rápido y con una sonrisa. He ido a cenar y, hasta ahora, siempre han cumplido. El sitio está de fábula, y por lo general, el ambiente se siente de lujo. Al final, comida, servicio y ambiente siempre se llevan un 5. Pero no todo es perfecto: si estás cerca de la puerta te puede ayudar un chorro de aire que te puede cagar un rato. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 4.

En mi última visita, el bar de la plaza de Villa de Prado me decepcionó un poco con unos chipirones que no estaban bien limpios. Un camarero majísimo nos atendía, pero otros... eran un poco más serios. Aún así, los desayunos me siguen encantando, siempre son un acierto. Comida: 3, Servicio: 5, Ambiente: 4.

Ahora, sobre la reserva, depende un poco del día. Si quieres asegurar tu lugar, mejor pídele a alguien que llame a lo de Verde Oliva, porque en momentos clave puede llenarse. Así que, no está de más tenerlo en cuenta para no quedarte sin mesa, especialmente cuando hace buen tiempo y todo el mundo quiere estar en la terraza. ¡Disfruta!

A través de qué plataforma se sugiere hacer la reserva en Verde Oliva

Tío, ayer fui a Verde Oliva con mi pareja y, de verdad, quedamos súper sorprendidos. Este sitio es todo un hallazgo, cumple con las tres B: bueno, bonito y barato. Pedimos un poco de todo: torreznos, ensalada de aguacate, patatas bravas y, para rematar, una hamburguesa. Todo estaba de 10, no hay queja. Ah, y el servicio de lujo, sobre todo de la chica rubia de coleta y de Alex. Eso sí, ¡definitivamente vamos a volver pronto! ¡Buen trabajo, chicos!

Mira, el precio por persona ronda entre 20-30 €, y ni te cuento lo que salimos de allí: satisfechos no, ¡lo siguiente! La comida y el servicio merecen un 5 estrellas, y el ambiente del lugar también está muy bien. Aparte, no hay que esperar, lo que se agradece un montón cuando tienes hambre. Y si te preocupa cómo llegar, no te rayes, pues hay aparcamientos en la calle gratuitos. Perfecto, ¿verdad?

Además, el local es muy acogedor, con terrazas cuidadas y agradables, incluso tienen una parte cubierta por si quieres estar al aire libre sin mojarte. Tienen opciones de desayunos, menús y picoteo que siempre están recomendables.

Por cierto, si te animas a ir, lo mejor es reservar a través de The Fork. Así te aseguras una mesa y a disfrutar sin preocupaciones. ¡Ya me cuentas cuando vayas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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