
Si buscas un plan diferente en Valladolid, Atypikal es tu sitio. Este restaurante de fusión entre la cocina mediterránea y la asiática te va a flipar. Con un ambiente acogedor y super informal, aquí puedes disfrutar de platos fuera de carta, como sushi nigiri, empanadas tiernas y ensalada de burrata. Hazte un favor después de un paseo por el Puente Colgante y déjate sorprender con un menú degustación que incluye un teriyaki de brócoli y un wok de calamares de otro nivel. Además, tienen una cava de vinos brutal que hará que tu paladar baile. Así que, ya sabes, C. del Monasterio de Sta. Maria de la Vid, 14 es donde el buen rollo y la buena comida se encuentran. ¡No te lo pierdas!
ATYPIKAL
Mapa Ubicación ATYPIKAL
Qué tipo de cocina se ofrece en Atypikal
¡Tienes que probar Atypikal en Valladolid! Este lugar es una auténtica joyita de fusión que te flipará. La comida está impecable: el brócoli es una maravilla, sazonado perfecto y en su punto. La calidad de los ingredientes se nota en cada bocado. Y no hablemos del servicio, siempre con una sonrisa y un rollo super atento. El ambiente es acogedor y agradable, ideal para pasar una buena tarde con colegas o con tu pareja. Te va a costar entre 40 y 50 € por cabeza, pero vale cada céntimo, de verdad.
Ya he estado allí varias veces, y cada vez me sorprende más. El brócoli es casi un must; es el que me hizo enamorarme del sitio en primer lugar. También probé unas mini hamburguesas que son un delirio. Si no reservas para el fin de semana, la puedes tener un poco complicada, ya que se llena rápido, pero ¡te aseguro que merece la pena! Los que tienen aperitivos como las croquetas pueden estar ricas, pero a algunos les han parecido un poco insípidas. El kimchi en los langostinos les roba protagonismo, y el Udon de bogavante no siempre acierta, ya que algunas salsas pueden opacar el buen sabor del marisco.
Sobre la cocina que ofrecen en Atypikal, puedes esperar una mezcla de sabores que exigen atención. Es una fusión que te lleva a través de una experiencia intensa en la comida. La carne es de primera, y los postres, aunque algunos no impactan tanto, hay otros que son bastante buenos. En general, es un lugar que te va a dejar buen sabor de boca y ganas de repetir. ¡No te lo pierdas!
Dónde se encuentra el restaurante Atypikal en Valladolid
Ya te digo, Atypikal está dando de qué hablar, aunque no siempre por las mejores razones. La gente se presenta con ganas y se va con una sensación de “corrida de decepción”, como dicen por ahí. Las croquetas eran cremosas, sí, pero el sabor a jamón brillaba por su ausencia. Y los langostinos panko, pues bueno, estaban ahí, ¡sin más! Lo único que se salvaba era el nigiri de atún, ese sí que era de otro nivel. Y ni te cuento del udon con bogavante, que parecía que le habían puesto la peor salsa americana posible. La torrija seca, menuda decepción, aunque el helado de baonza estaba muy bueno. Pero al final, la famosa tarta de queso parecía cemento armado. El servicio de los camareros, muy bueno, eso hay que reconocerlo, pero con lo que pagas, entre 40 y 50 € por persona, esperas algo más.
Sin embargo, la experiencia no es del todo mala. Hay quienes han dado con joyitas en su carta. Por ejemplo, un grupo comentó que la brocheta de brócoli les voló la cabeza, ¡totalmente inesperado! Y la atención, de 10. Aquí hay magia, y si han acertado tanto, para algunos es su nuevo sitio de confianza. Eso sí, el precio se mantiene entre 50 y 60 €, y si vas en plan cena, no te va a salir barato.
Algunos ya estaban listos para dejarlo como un lugar de “solo cervezas y brochetas de brócoli”. Y me lo creo, porque ya habrá que pensárselo dos veces. Sobre mi experiencia, ojalá puedan ajustar un poco los precios a la realidad de lo que ofrecen. En definitiva, si quieres darte una vuelta por Atypikal, lo encuentras en C. del Monasterio de Sta. Maria de la Vid, 14, 47015 Valladolid. Pásate a ver si tu experiencia es diferente; ¡a veces vale la pena arriesgarse!
Qué tipo de ambiente tiene Atypikal
Mira, si andas buscando un lugar donde te sorprendan de verdad, ATYPIKAL es el sitio. Con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, aquí no hay margen para decepciones. Desde que entras, te recibe un ambiente muy cuidado, que ya te prepara para lo que viene. El servicio es más que atento, parece que cada camarero está entrenado para asegurarse de que disfrutes hasta el último bocado. Y hablando de comida, se nota que de fusión saben un rato; no te puedes perder esos udon que son una maravilla. Y la tarta de queso... ¡madre mía, qué espectáculo! Es un 10/10 en toda regla.
Y si pensabas que solo ibas a comer bien, espera a probar la brocheta de brócoli a la plancha. Sí, sé que muchos de nosotros huimos del brócoli, pero aquí es una bomba de sabor: crujiente, con un toque de lima y picante que lo vuelve adictivo. Y no me olvides del niguiri de atún rojo, que está fresco y meloso, mucho más rico que lo que encuentras en cualquier sushi bar. La costilla a baja temperatura también es un must: tierna, deshilachada y con un toque de teriyaki que te dejará con ganas de más. Eso sí, skip a los boletus a la plancha, son lo único que no me convenció.
Así que, ¿qué tipo de ambiente tiene Atypikal? Te diría que es un lugar con un toque modernillo pero a la vez acogedor. El interior está super cuidado, aunque la distribución de las mesas a veces puede ser un pelín incómoda, pero los camareros están a tope y te hacen sentir como en casa. Lo mejor, los precios están ajustados a la calidad que ofrecen, así que por unos 30-40 euros por persona, sales con la barriga llena y una sonrisa de oreja a oreja. Si quieres un plan diferente y rico, ya sabes a dónde ir.
Cuáles son algunos de los platos destacados que se pueden encontrar en Atypikal
Tío, si no has estado en ATYPIKAL, ya va siendo hora de que lo pongas en tu lista. Este sitio es la bomba. Te comes una cena de fusión que es de otro mundo y el ambiente es increíble, con una decoración retro-industrial que te hace sentir como en casa, pero con estilo, ya sabes. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, todo junto. Así que si te importa un pimiento la experiencia, aquí la tienes asegurada.
Los platos son una mezcla de sabores que no tienes ni idea. La brocheta de brócoli es absolutamente obligatoria, y si te crees que el brócoli no puede ser delicioso, aquí se encargan de cambiarte la opinión. Y las vieiras con udon y salsa americana son para llorar de lo buenas que están. De verdad, es una experiencia intensa que te deja con ganas de más y más. Supongo que habrá que volver, porque estoy seguro de que el chef siempre tiene sorpresas guardadas.
Hablando de la atención, el servicio es VIP. No hay queja en eso. Te sientes como si te estuviesen cuidando, sin presionarte para que te vayas rápido. La comida puede costarte entre 20 y 60 euros por persona, pero créeme, lo vale. Ya sea que vayas a compartir entrantes o pedir algo más contundente, te aseguro que no te quedarás con hambre. Las tartas de queso y las croquetas están del nivel, aunque en la croqueta igual hay algunas que son más del montón, pero bueno, eso no les quita el buen sabor.
Así que, ¿cuáles son algunos de los platos destacados que se pueden encontrar en Atypikal? Pues tienes torrija, brocheta de brócoli, nigiris de foie, salmonetes, y no olvidemos la hamburguesa que es una proeza en sí misma. Cada bocado es una fiesta, así que no dudes en dejarte llevar por las recomendaciones; seguro que te sorprenden y te hacen volver por más.
Ofrecen platos fuera de carta en el restaurante Atypikal
Ya te digo, ATYPIKAL era un sitio que apreciaba un montón en sus inicios. Pero después de mi última visita, tengo que ser sincero: la comida estaba rica, pero el precio es para pensárselo. ¡165€ en una cena para dos! Eso se siente como si me hubieran dado un golpecito en la cabeza. Por lo que pagas, las raciones son más bien pobres. De verdad, hasta en un restaurante estrella Michelin te llenas más. Si fuera un pelín más barato, la cosa cambiaría, pero como está ahora, no sé si repetiría.
La decoración es realmente original, y la ubicación es top, está en una zona donde aparcar no es un drama. El problema es la carta: es un poco escueta y, aunque tienen platos del día, nunca sabes lo que van a costar. Sale un poco complicado si quieres comer bien, tendrías que pillar al menos seis platos para no quedarte con hambre. Excepto la brocheta de brócoli, que estaba rica, el resto, la verdad, me pareció más bien normal. Así que, en resumen, fui por la buena fama que tiene, pero una vez fue suficiente. ¿Para qué repetir?
Ojo con la mañana, ¿eh? Si vas a tomar un café o un pincho, te puedes llevar una decepción. La última vez que fui, la experiencia no fue agradable, y si no puedes servir un café decentemente en un horario normal, mejor no te metas a servir. De la tostada, ni hablar: o se tarda un montón o directamente ni te la traen. Pero bueno, hay que reconocer que en otra ocasión el menú era interesante, pero sigue faltando esa claridad en los precios.
Y en cuanto a los platos fuera de carta, sí, hay algunos, pero te lo tienen que contar, porque no siempre los ves en la carta. Así que siempre es buena idea preguntar. Si te interesa algo en específico, es mejor ir con la curiosidad a flor de piel.
Qué es un menú degustación y qué incluye en Atypikal
La verdad es que Atypikal puede ser un poco montaña rusa si no tienes suerte. Te cuento, que reservé con más de un mes de antelación y me clavan en una mesa mal colocada, en medio del paso entre la barra y el comedor... ¡vaya faena! No es lo que esperas cuando te lanzas a un sitio de nivel. La comida, en cambio, tiene sus momentos. El marisco estaba brutal y el precio, acorde a la calidad. Pero ojo, la ensaladilla de gamba roja, ¡sin gamba! Y ya para rematar, las albóndigas llegaron frías en el centro, aunque el personal se portó y me las cambiaron. Un día malo, al final: Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 3.
Ahora, por otro lado, tengo que decir que Atypikal se ha convertido en mi restaurante insignia en Valladolid. Voy un montón y no me ha decepcionado ni una sola vez. La bodega está hecha para los disfrutones, y la atención, siempre con una sonrisa. Si estás buscando platos fuera de carta, aquí están a tope con eso. ¡No te olvides de probar la tarta de queso y la brocheta de brócoli! En cuanto a precios, cuenta con unos 70-80€ por persona, pero te aseguro que vale cada céntimo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Si tienes hambre pero no ganas de gastar mucho, el menú de 16€ es la opción perfecta. Te dan primero, segundo, postre, café y bebida. Desde ensalada hasta entrecot, ¡a elegir! Las patatas son caseras con especias, una delicia. Eso sí, las raciones son algo pequeñitas, y si eres de buen diente, quizás salgas con un poco de hambre. Y aunque el servicio puede ser lento, al menos son amables. Para mí es una buena relación calidad/precio, así que volveré, aunque tenga que pedir una tapa extra.
Ahora, sobre el menú degustación en Atypikal, se trata de una experiencia donde te traen un montón de platos en un ambiente relajado. Lo que incluye puede variar, pero generalmente hay varias opciones para que pruebes un poco de todo. Puede que te pongan entrantes, algún pescado exquisito y una carne que flipas, todo pensado para que disfrutes al máximo. Así que si te apetece probar un poco de todo, no dudes en preguntar y dejarte sorprender. ¡A disfrutar!
Qué tipos de vinos se pueden encontrar en la cava de Atypikal
Si no has ido aún a ATYPIKAL, estás perdiendo el tiempo, colega. Cada vez que voy a comer, me gusta más. La calidad del producto es brutal y la atención no se queda atrás, ¡es excelente! Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Ah, y lo que pidas, ¡casi seguro que está de rechupete! Entre mis imprescindibles están la brocheta de brócoli y la mini hamburguesa. Si te gusta comer, este es el sitio.
La carta tiene un rollo moderno con un código QR, lo que es super útil. Son bastante creativos con los sabores, pero sin perder de vista la esencia del producto. No dejes de probar las patatas kimchi ni la costilla, que está para llorar de felicidad. Y si eres de los que piensan que las verduras son sosa, espera a probar la brocheta de brócoli, que es una locura. Cada vez que voy, hay algo nuevo y fresco en el menú. Y si te mola el vino, aquí tienen una bodega que flipas, con añadas cojonudas que saben recomendarte.
El ambiente es chido, decorado con mucho saoco, y se nota que hay un buen rollo entre el personal. Fui con mis colegas, la pasamos genial y ya estamos planeando volver. Sobre lo que comentan algunos de que no hay carta fija y que eso es un palo... ¡Hombre! A mí me parece que el rollo de lo fresco y de temporada le da un toque único. Pero sí, entiendo que hay gente que prefiere saber lo que va a pedir por adelantado.
Ahora, para los que se preguntan por el vino que tienen en la cava de ATYPIKAL, ofrecen una selección bastante amplia, guardando añadas antiguas. Te aseguro que, si buscas algo específico, casi seguro que lo encuentras, porque tienen muy buen ojo para recomendarte lo mejor en cada ocasión. En resumen, que si te mola comer bien y disfrutar de un buen vino, este es tu nuevo lugar favorito. ¡No te lo pienses dos veces!
Es necesario reservar con antelación para comer en Atypikal
Si te digo que ATYPIKAL en Valladolid es un sitio que vale la pena, no te voy a mentir. La comida ahí está bastante buena, con mezclas bien interesantes. Eso sí, prepara tu paladar porque algunos platos tienen un toque picante que no te esperas. Las croquetas son un must, y esos langostinos rebozados... ¡De locos! Ah, y si eres fan del sashimi, el de salmonete flambeado está brutal, aunque la ración es algo pequeña. Si vas, no te pierdas la presa a la plancha con su base de boletus, está muy rica. Y para rematar, la torrija con helado es la guinda del pastel. Todo esto te puede salir por unos 40-50 € por persona, un poco caro, sí, pero lo vale.
La experiencia no se queda solo en la comida. La decoración del lugar tiene su rollo, es acogedora y te hace sentir como en casa. El trato del servicio es otro rollo, de diez. Desde que llegas te hacen sentir bien, y eso siempre suma. Personalmente, probamos unas brochetas de brócoli que estaban impresionantes, y los nigirís de huevo de codorniz con trufa... ¡Increíble! El bonito a baja temperatura nos dejó flipando por su jugosidad y sabor. Y ya te digo, la mini hamburguesa se deshace en la boca. De postre, el arroz con leche y el helado de tarta de queso son para morirse. Pagamos 56 € en total, y sin duda, volveremos.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que la camarera de las mañanas tiene buena onda, pero la pobre no da abasto. Si hay mucha gente, se siente la escasez y eso se nota. La calidad del desayuno también ha bajado un poco, la tortilla no es la misma que antes. Así que sí, hay cosillas que pulir, pero en general, la comida es lo que cuenta y ahí sí que no decepcionan.
Y sobre la pregunta del millón: ¿es necesario reservar con antelación para comer en Atyipkal? La verdad, mejor que lo hagas. Si quieres asegurar tu mesa y no quedarte a las puertas, mándales un mensaje o llama, así no te llevas sorpresas. ¡No querrás perderte todo lo que tienen para ofrecer!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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