
Si buscas un sitio chido para quedarte, tienes que echarle un vistazo a la Posada de Candelario, un hotel de 3 estrellas en C. Enrique Fraile, 31, 37710 Candelario. Este lugar era antes una casa chacinera del siglo XIX y ahora es un hotel rural acogedor, en uno de los pueblos más bonitos de España. Perfecto para descansar, disfrutar de un ambiente romántico y devorar buena comida en los restaurantes cercanos. Tienen un salón común, terraza y WiFi gratis, además de habitaciones con vistas a la montaña. Está a solo 4 km de la Estación de esquí Sierra de Béjar La Covatilla, así que si eres de los que van a la nieve, es ideal. Y lo mejor, la limpieza y el servicio ¡son impecables! No dejes pasar la oportunidad de vivir la experiencia.
Posada de Candelario
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Mapa Ubicación Posada de Candelario
Dónde se encuentra la Posada de Candelario
¡Oye, si buscas un sitio chido para quedarte en Candelario, tienes que conocer la Posada de Candelario! Este hotel de 3 estrellas es más que recomendable, ¡te lo digo ya! Reservamos una habitación triple para dos adultos, un crío y un bebé, y no nos decepcionó. La habitación era amplia y estaba llena de encanto, con camas super cómodas y grandes. Además, ¡nos facilitaron una cuna bien guay para el bebé! La verdad, me quedé flipado con el rollo del lugar.
La ubicación es otra bomba, está en la parte alta del pueblo y justo al lado de un parking público. Perfecto para dejar el coche y olvidarte de él. Y el desayuno, ¡no te lo puedes perder! Un buffet variado y rico, con tostadas, frutas y unos embutidos que quitan el sentido, sobre todo el queso y el jamón. También tienen yogur y cereales, así que hay para todos los gustos. La atmósfera es super acogedora, y el personal es amable, te hacen sentir como en casa. No hay duda: ¡repetiremos seguro!
Ahora, no todo es perfecto. Algunos contaron que su habitación era un poco escasa, y que en verano se ponía calurosa porque no pueden poner aire acondicionado (algo de normas que tienen las casas allí). Si te toca una habitación que da a la calle, puede ser algo ruidosa. Pero bueno, hay que tener suerte y elegir bien. A mí me tocó la buena, así que no puedo quejarme.
Entonces, ¿dónde se encuentra la Posada de Candelario? Pues está en C. Enrique Fraile, 31, 37710 Candelario, Salamanca. ¡Así que ya sabes! Si quieres desconectar y disfrutar de un buen lugar en familia o con amigos, este sitio es todo un acierto.
Qué categoría tiene la Posada de Candelario
La Posada de Candelario es un lugar de esos que te hacen sentir como en casa, pero con ese toque rústico que lo hace especial. Ana y Esteban, la pareja que lo regenta, son unos cracks, siempre atentos a que no te falte de nada. El edificio es una joya, todo cuidado al detalle, y las habitaciones son amplias y bastante acogedoras. Ya no hablemos del desayuno, que está para chuparse los dedos. Si quieres comer, también tienen restaurante, y la comida es top.
No todo es perfecto, claro. Hay quienes han tenido sus quejas. Algunos dicen que parece bonito, pero el aislamiento acústico es nulo y, la verdad, se nota la falta de limpieza en ciertos lugares. Hubo una anécdota un tanto rara sobre un chico que se presentó en la puerta como si fuera un policía, acusando a unos huéspedes de estar fumando y casi que los echa a la calle. Eso no da buena vibra para nada. Así que, bueno, cuidado con esos temas, porque lo que debería ser unas vacaciones se puede convertir en un mal rato.
Pero volviendo a lo bueno, hay gente que sale encantada de la posada. Las habitaciones son cómodas y muy bien decoradas, y el personal, como ya dijimos, está de 10. Si te interesa el buen rollo y la tranquilidad, aquí lo vas a encontrar. Y, por si fuera poco, el restaurante tiene platos que están de muerte, como la crema de puerros con peras y queso azul. No olvides dejar hueco para los postres, que están hechos en casa.
Entonces, ¿qué categoría tiene la Posada de Candelario? Sin duda, es un hotel de 3 estrellas, pero hay que tener en cuenta que hay opiniones variadas a tener en cuenta. Así que si te animas, ¡prepárate para disfrutar de un buen rato en un sitio con encanto!
Cuál es la historia de la Posada de Candelario
Ya, mira, la Posada de Candelario es un sitio que, sinceramente, no sé ni por dónde empezar con lo malo. La tarifa que te sueltan es de 85 euros por noche por una habitación que no vale la pena. Te dicen que es un hostal de cuatro estrellas, pero cuando entras en el baño, los azulejos están a punto de caerse, y la cama, madre mía, más hundida no puede estar. ¡Y olvídate de descansar! Se oyen los petardos de los niños corriendo por los pasillos como si estuvieran en una carrera de obstáculos. Mi experiencia allí fue un verdadero desastre, nosotros éramos solo dos y ya el espacio se sentía agobiante.
Lo peor fue cuando llegó un señor, que si mal no recuerdo era el encargado, y nos pidió que desalojáramos la habitación de malas maneras. Decía que habíamos estado fumando, que no sé de dónde se sacó eso porque ni yo ni mi pareja fumamos. Si quieres un consejo, pasa de discutir, porque el tipo no escucha y, al final, humo en el aire y lo demás son puras palabras. Como era de esperar, nos marchamos sin disfrutar de la habitación y, además, perdimos nuestros 85 euros. Intentamos pedir una hoja de reclamaciones, pero el señor hizo como si no existiera. Y qué pena, porque el pueblo por fuera es precioso, pero esta casa rural... nada recomendable.
Por suerte, hay otros que tienen una experiencia más positiva, por lo que he leído. Ya sabes, gente que pasó la nochevieja allí y dicen que es un lugar acogedor con un trato familiar y hasta preparan menús para vegetarianos. Parecen disfrutar de unas habitaciones bonitas y un ambiente como de casita antigua. También hay quienes hablan de la buena comida en el restaurante y que está pegado a la estación de esquí de la Covatilla. Con esos detalles, unos van a tener más suerte que otros.
En resumen, la Posada de Candelario parece tener su historia. Antes se usaba como casa chacijera y han hecho un esfuerzo por restaurarla con encanto y cuidando detalles para atraer a visitantes. Pero lo que se cuenta varía, porque hay quienes se llevan recuerdos bonitos de su estancia mientras que otros, como yo, preferiríamos haber pasado de largo. Así que si te animas, asegúrate de preguntar bien y ver cómo está el ambiente.
Qué tipo de ambiente ofrece la Posada de Candelario
La Posada de Candelario, menuda experiencia te cuento. Por un lado, tienes esas habitaciones a 76€ que parecen más de un hotel de 4 estrellas, pero al final no es más que una pensión de pueblo. Te aseguro que el colchón se hundía hasta el infinito y había más polvo en los muebles que en la casa de tu abuela. En la recepción, parecía que les debías algo por simplemente aparecer. Cenamos allí porque no quedaba otra opción y, eh, no estuvo mal, pero simpáticos, lo que se dice simpáticos, no son. El pueblo es precioso, pero esta pensión, de verdad, para olvidar.
Ahora, si quieres saber lo bueno, hay otra cara de la moneda. Hay gente que ha tenido experiencias de 5 estrellas, y no es por casualidad. Escucha, si ves por ahí a un tal Jesús dando una 1/5 estrellas, ignóralo. El tío fue echado por hacer tonterías en la habitación. En serio, huele a un drama que no le pega a un lugar así. Así que si estás buscando un ambiente con educación y respeto, aquí lo tienes. Las condiciones del hotel son top, con un personal amable y atento, habitaciones cómodas y bien cuidadas.
Como colofón, si eres de los que viaja en grupo o en familia, aquí también hay un espacio para ti. Mucha gente ha llevado a sus mascotas y han salido encantados. Se sienten como en casa, y el desayuno está genial. En invierno, con el frío que hace, no te preocupas de nada, se está bien calentito. Y si te gusta la artesanía, ¡menuda suerte! Tienen una tienda donde comprar recuerdos únicos.
En resumen, la Posada de Candelario ofrece un ambiente acogedor y amigable, ideal para familias, parejas, o incluso para ir con tu mascota. Así que ya sabes, si te decides a ir, busca lo bueno y deja atrás lo malo. ¡Te vas a llevar grandes recuerdos!
Qué comodidades tiene disponible la Posada de Candelario para sus huéspedes
Mira, si estás pensando en un sitio para quedarte, la Posada de Candelario es una de esas joyitas que no te puedes perder. Es un hotel de 3 estrellas en la calle Enrique Fraile, 31, y honestamente, la atención que recibes desde que llegas es de 10. La persona de recepción es un amor y siempre está dispuesta a ayudarte. Y no te digo nada del restaurante; todo está muy rico, pero el desayuno bufet es otra historia, ¡completo y delicioso!
Las habitaciones son una pasada. Tienen esas vigas de madera y el suelo también, lo que da un toque muy acogedor. La cama es enorme y el colchón cómodo como para quedarte ahí todo el día. Este lugar es perfecto para cualquier plan; ya sea que vengas en grupo con colegas o de vacaciones en pareja, aquí hay espacio para todos. Y la ubicación es clave, porque estarás en el centro de todo.
Si decides ir a comer, prepárate porque el servicio es excelente y la comida no se queda atrás. Te recomiendo la parrillada mixta, que es abundante y bien cocinada. Y el postre, ¡ni hablar! El tarta de queso es un must. Después de una buena comilona, puedes relajarte en los comedores interiores, que son muy bonitos, o disfrutar del patio interior, que está bien cuidado y es perfecto para una sobremesa.
Y si solo vas por unas horas, igualmente disfrutarás. Cené una vez allí y el revuelto de boletus fue de otro mundo. La habitación estaba súper limpia y cómoda, aunque eso sí, se escuchaba un poco a los vecinos. Pero con el trato tan amable de los dueños, ¡se te olvida en un segundo!
En cuanto a las comodidades, la Posada de Candelario te ofrece habitaciones amplias, una salita de estar muy agradable y hasta un bar de autoservicio. Todo con una decoración cuidada y un ambiente muy romántico y tranquilo. Vamos, que si buscas un sitio de lujo a buen precio, ya sabes a dónde ir.
Hay acceso a WiFi en la Posada de Candelario
La Posada de Candelario es un lugar que merece la pena. Ayer, fuimos un grupo de amigos y ya habíamos estado en el pueblo, pero solo para comer. La experiencia gastronómica fue increíble. La carta es pequeña, pero todo lo que probamos estaba delicioso, en especial las alcachofas y el revuelto de boletus. Además, los precios son muy buenos. El restaurante es acogedor, perfecto para disfrutar de un buen rato en buena compañía. ¡Recomendadísimo!
Y hablando del hotel, es un sitio confortable y con encanto. La relación calidad-precio está más que acertada. Nos dieron una habitación grande, ideal para relajarte, con un baño bien equipado y una cama que te hace querer quedarte a vivir ahí. Si te apetece cenar, tiene un patio chulísimo, pero hay que reservar. Eso sí, en verano se puede echar de menos el aire acondicionado. También hay una nevera común con bebidas, para que no falte nada. El trato del personal fue correcto, y el aparcamiento está cerca, así que no hay problema para dejar el coche.
No se pueden olvidar las comidas. Merece la pena hacer un desvío desde Béjar solo para comer el solomillo que disfrutamos. ¡Brutal! La terraza es muy agradable y con un buen clima. Si eres de buen comer, la tabla de chacinas y la parrillada para dos son un espectáculo. Te hacen sentir como en casa, el equipo es súper cercano. La atención aquí es de diez.
Y sí, si te estás preguntando sobre el WiFi, hay acceso disponible en la posada, así que puedes desconectar y a la vez estar conectado. La verdad, es un lugar que invita a volver. Cada vez que regresamos, nos sorprende más. Así que ya sabes, ¡te lo apuntes en la lista de destinos!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde las habitaciones del hotel
La Posada de Candelario tiene su encanto, pero no todo brilla como debería. Te cuento, las habitaciones son amplias y cómodas, pero los colchones no son lo mejor del mundo y, para colmo, el agua del baño a veces se decide a salir del sitio. Si te mola el aparcamiento, prepárate porque aquí no hay facilidades. Así que si llegas en coche, atentos que puede hacerse un lío. En cuanto al servicio, están en la onda y hacen lo que pueden. En lo que se refiere a ubicación, está bien, pero no es la más práctica.
Ahora, si buscas buena comida, aquí es donde se pone interesante. La parrillada mixta es una auténtica delicia y el comedor tiene un ambiente muy acogedor. Si reserváis para comer a las 2 PM, lo petáis. Cuando estuvimos, éramos solo nosotros, así que la atención fue de *10*, y se nota que tienen ganas de cuidar a los huéspedes. No dudes en darle 5 estrellas a la experiencia culinaria, ¡es que está para repetir!
En realidad, lo más chido es que el edificio tiene su rollo, un aire auténtico que mola mucho en un pueblo como Candelario. Ana, que es la que lleva el tema del hotel, es pura amabilidad y eso se agradece. No importa que lleves a tu perrita, no hay problema. Y la cama, ¡vaya que si es cómoda! El aparcamiento, aunque no está en el mismo sitio, lo tienes a dos minutillos.
Ah, y sobre las vistas desde las habitaciones, *fliparás*! Desde tu balcón puedes disfrutar de unas panorámicas que te dejan sin aliento, abriendo la mirada hacia la hermosa sierra que rodea el pueblo. Es el tipo de vistas que hacen que valga la pena quedarte aquí, aunque también haya cosas a mejorar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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