Restaurante Posada Casa de la Sal

Restaurante Posada Casa de la Sal

Si buscas un lugar donde comer rico y sentirte como en casa, Posada Casa de la Sal es el sitio. Ubicada en C. Fuente Perales, 1, en el pintoresco pueblo de Candelario, esta joyita no solo tiene un restaurante que puede atender a 64 comensales, sino que también ofrece una terraza con vistas que te van a encantar. Aquí podrás probar platos típicos de la región y un toque de cocina americana. Además, si te quedas a dormir, disfrutarás de wifi gratis, servicio de conserjería y un ambiente acogedor. ¡No te lo pienses más y haz tu reserva online ya para vivir la mejor experiencia aquí!

Restaurante Posada Casa de la Sal

·Hotel de 3 estrellas
Valoración media: 4,7
Opiniones: 332 Reseñas
Dirección: C. Fuente Perales, 1, 37710 Candelario, Salamanca
Teléfono: 670 42 85 21

Página web

casadelasal.com

Mapa Ubicación Restaurante Posada Casa de la Sal

Dónde se encuentra Posada Casa de la Sal

¡Ey, gente! Si buscáis un buen sitio para desconectar, tenéis que darle una oportunidad a la Posada Casa de la Sal. Este hotel de 3 estrellas está en C. Fuente Perales, 1, 37710 Candelario, Salamanca, y la verdad es que no tiene desperdicio. Nos regalaron una noche con cena y desayuno y fue todo un lujo. El trato fue amabilísimo desde el primer momento, tanto cuando reservamos como cuando llegamos. Pedimos quedarnos un poco más en la habitación y sin problemas, ¡un 10 por ellos!

La posada es un lugar con mucho encanto, y está bien cuidada. Os prometo que es tranquilo y muy bonito; perfecto para olvidarse del ruido de la ciudad. La cena y el desayuno estaban deliciosos, con buena cantidad y calidad. Ideal para aquellos que buscan una experiencia de vacaciones relajada. Además, tenéis que aprovechar para explorar Candelario, que tiene su rollo.

Pasamos un fin de semana espectacular. La atención es de 5 estrellas, en serio. Juan, el dueño, te hace sentir como en casa, y su compi también es un encanto. La comida es un festín, con opciones tradicionales pero con un toque moderno. ¡No os lo podéis perder! Y aunque hizo un poco de calor, eso no nos quitó las ganas de volver.

Así que ya sabéis, si queréis una escapada de fin de semana o unas vacaciones en familia, la Posada Casa de la Sal es un lugar que no decepciona. ¿Dónde está? En Candelario, Salamanca, en C. Fuente Perales, 1. ¡Dadle una oportunidad y disfrutad!

Cuál es la dirección exacta de Posada Casa de la Sal

Ya te digo que el Restaurante Posada Casa de la Sal en Candelario tiene su encanto, pero la experiencia puede ser un poco agridulce. Primero, la atención es buena, el camarero que nos atendió fue super amable, pero la comida deja mucho que desear. Pedimos un secreto ibérico y lo que nos llegó fue casi todo tocino, más parecido a un plato de pringá. Nos costó 21 € y sinceramente, lo dejamos todo en el plato. Una pena porque el lugar tiene su gracia.

Luego, intentamos darle otra oportunidad y nos lanzamos a la ensalada. La pedimos sin sal, y aun así la trajeron con sal. No queríamos hacer un drama y nos dio pena devolverla, pero es frustrante que no sepan seguir una simple instrucción. Y lo de los aguacates, por favor, ¿no podían avisar que venían duros como piedras? Luego, los pimientos rellenos de calamar estaban fríos. A pesar de la buena actitud del personal, acabamos decepcionados.

Pero no todo es negativo, al parecer hay quienes han tenido experiencias increíbles. Otros dicen que la comida se rinde a sus pies y que cada plato es un deleite. Yo no sé, pero tal vez necesiten ajustar algunas cosas en la cocina para que todos salgan con una sonrisa. Por lo que escuché, Juan, el dueño, es un tío encantador y hace que te sientas en casa. La Posada en sí tiene un aire especial, con esas habitaciones acogedoras que están llenas de detalles bonitos y buen gusto.

Y si te estás preguntando dónde se encuentra todo esto, la Posada Casa de la Sal está en la C. Fuente Perales, 1, 37710 Candelario, Salamanca. Así que ya sabes, dale una oportunidad si te va el riesgo, pero ve con las expectativas un poco moderadas.

Cuántos comensales puede atender el restaurante de Posada Casa de la Sal

No sé ni por dónde empezar, pero el restaurante Posada Casa de la Sal nos dejó flipados. El trato fue super amable, y el lugar en sí está bien bonito, con un ambiente muy chido. La comida está de lujo y los precios son bastante razonables. No puedo dejar de pensar en ese crujiente de chocolate blanco relleno de maracuyá que probamos. ¡Increíble! Si ya te digo que el pueblo es ideal para un escape y que el restaurante está a la altura, no quiero ni pensar qué tal debe ser alojarte ahí. ¡Mil gracias por la cena tan estupenda!

Hablando del restaurante, ¡vaya descubrimiento! Comimos de maravilla y, sinceramente, no le pondría un "pero" a nada de lo que probamos. La atención fue tan buena que definitivamente tengo que volver. Si estás en un viaje en grupo o con tu pareja, es un sitio que no te puedes perder. El servicio y la ubicación son un 5 estrellas. En verdad, todo en este sitio te hace sentir especial, desde el ático hasta los platos.

Y, si te dejas guiar por Juan, el dueño, puedes comer como un rey. El ambiente es genial, la atención de primera, y lo mejor, las vistas son para morirse. Todo fue tan encantador que ya estoy pensando en regresar. Es un lugar romántico y tranquilo, ideal para desconectar. Mejor aún, ¡admiten mascotas! Así que tus peluditos pueden venir de vacaciones con vosotros.

Por cierto, cuando estuvimos ahí, el desayuno también fue la caña. Embuts variados y un buen café para arrancar el día. Juan es un crack, que siempre te deja a gusto y tiene buenas charlas. La casa tiene su encanto con esos escalones de madera antiguos, pero aprovecho para decirte que son un poco altos. Eso sí, el pueblo y los alrededores son una experiencia que no te puedes perder.

Ahora, te cuento, el restaurante de la Posada Casa de la Sal puede atender a unos 40 comensales. Así que si decides ir en grupo, ¡tienes que reservar con tiempo para no quedarte sin mesa!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Luego de un día de exploración, acabamos en el restaurante Posada Casa de la Sal y, mira, qué experiencia. La comida casera estaba espectacular, tanto en sabor como en presentación. El camarero, un crack, se movía entre las mesas como si nada. Cada plato que llegó era una delicia, pero, la torrija con helado de vainilla… ¡no hay palabras! O sea, lo que probamos ahí, merecería un premio, en serio.

El ambiente del hotel también fue un acierto, un lugar tranquilo, con encanto y una mezcla de lo antiguo y lo moderno que te hace sentir como en casa. Juan, el dueño, es un tío majo, siempre dispuesto a ayudar y hacerte sentir bien. Las habitaciones son acogedoras y limpias, perfectas para esos fines de semana en grupo. La ubicación, espectacular, todo a mano y a un buen precio.

Volvimos a cenar y pedimos rabo de toro, pluma y lasaña de verduras. Todo exquisito. Si estáis pensando en un buen postre, las torrijas y la bola de chocolate blanco con maracuyá son la clave, no os lo penséis dos veces. La decoración del sitio también es una pasada, te enchufa una vibra buena. Este sitio tiene lo que hay que tener: buena comida y servicio rápido. ¡No se puede pedir más!

La cocina que ofrece el restaurante se podría definir como una mezcla de tradición y originalidad, con platos típicos reinventados y deliciosos, siempre con un toque casero. Así que, ya sabéis, si estáis por Candelario, este sitio es un must. ¡No os lo perdáis!

Se pueden encontrar platos típicos de la región en el menú

Mira, si buscas un sitio donde comer de lujo, la Posada Casa de la Sal es el lugar. Aunque queda un poco apartado del turismo masivo, vale mucho la pena. Te hablo de unos platos que te dejan con ganas de repetir. Las verdinas con almejas son un must; ¡vaya manjar! La olla ferroviaria es simplemente excelente y la torrija, para terminar la cena, está muy buena. Aunque las carrilleras con arroz basmati no hacen buen combo a mi juicio, y yo les hubiera metido más salsa para que pegara. Pero, en general, el sitio es bonito, cuidado y la atención es rápida y profesional.

En cuanto al hotel, es de 3 estrellas, pero la experiencia que te llevas es de 5. Las habitaciones están limpias y son muy cómodas, algo que siempre se aprecia. Si vas en grupo o con amigos es ideal, porque el servicio es de primera y el desayuno... ¡no te lo puedes perder! Espectacular, de verdad. Y lo mejor, todo a un buen precio y en un ambiente tranquilo. Un plan perfecto para un fin de semana.

Si lo tuyo es una escapada de relax, este hotel con encanto lo tiene todo. La comida es de calidad y hace que te sientas como en casa. Todo está cuidado al detalle y el trato es muy familiar. Juan, el anfitrión, se curra todo y siempre se preocupa por ti. Si buscas un lugar romántico o simplemente un buen sitio para desconectar con los amigos, este es tu destino.

Y sobre los platos típicos de la región, sí, tienen un menú bien variado. En la carta no falta la tabla de ibéricos que está riquísima, y los canelones de espinacas y de carrillera son un acierto total. Así que sí, puedes probar lo mejor de la gastronomía local mientras disfrutas de un servicio de 10. ¿Qué más se puede pedir?

Hay opciones de cocina americana en la carta del restaurante

Ya te digo, el Restaurante Posada Casa de la Sal es un lugar que te deja flipando en colores. Este hotelito con mucho encanto está justo en el centro de Candelario, en una casa antigua de las que te cuentan historias. Te recibe con escaleras y techos de madera que parecen sacados de un cuento. Además, los suelos de piedra y las pequeñas ventanas le dan ese toque auténtico que te hace sentir en casa. Si buscas un rincón de paz y silencio, aquí lo tienes, con un patio en la entrada donde puedes tomar algo y descansar del bullicio del pueblo.

El trato de Adriana y su equipo es de nota. Desde que llegas, te hacen sentir como en tu propia casa. Imagínate esto: un desayuno de 10 con embutidos ibéricos de la zona, zumo de naranja natural y bizcocho casero. Y no quiero olvidarme del café, que es una auténtica maravilla. Después, si te quedas a cenar, prepárate para disfrutar de platos que son una sorpresa tras otra, con una presentación que te deja con la boca abierta. Todo esto sin dejar de lado los típicos sabores de Salamanca. ¡No se puede pedir más!

En cuanto al ambiente, aquí la palabra es tranquilidad. El hotel es familiar, muy recomendable y, sin duda, un sitio para repetir cuando vuelvas por Candelario. Las habitaciones están limpias y decoradas con un estilo único, manteniendo ese espíritu de casa de pueblo que te atrapa. Así que si estás en modo vacaciones con amigos o familia, este es el lugar ideal. No hay dudas, el servicio y la ubicación son simplemente de 5 estrellas.

Y sobre tu pregunta de si hay opciones de cocina americana en la carta, la verdad es que no es su fuerte. Aquí se centran más en ofrecerte platos típicos bien presentados, así que si lo que buscas es una hamburguesa o algo así, quizás te quedes con ganas. Pero oye, todo lo que probamos estaba increíble, así que no te vas a arrepentir. ¡Anímate a descubrirlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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