La Platea

La Platea

Si andas por Salamanca, no te puedes perder La Platea, esa cafetería que está en la Pl. del Corrillo, 17. Es el plan ideal para desayunar o almorzar, con precios que van de 10 a 20 EUR, y un ambiente súper acogedor. El camarero es un crack que te ayudará con el menú, y si tienes dudas, llama o manda un correo antes de ir, por si acaso. Abren de 8:30 a 2:30, así que hay tiempo para todo. ¡Perfecto para reponer fuerzas cerca de la Plaza Mayor!

La Platea

Cafetería
Valoración media: 3,2
Opiniones: 1.004 Reseñas
Dirección: Pl. del Corrillo, 17, 37002 Salamanca
Teléfono: 923 21 93 99

Página web

Horarios La Platea

DíaHora
lunes8:30–2:30
martes8:30–2:30
miércoles8:30–2:30
jueves8:30–2:30
viernes8:30–2:30
sábado8:30–2:30
domingo8:30–2:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Platea

Dónde se encuentra La Platea en Salamanca

¡Oye, tío! Si andas por Salamanca, La Platea es el sitio que no te puedes perder. Está en Pl. del Corrillo, 17, 37002 Salamanca. Este lugar es la caña, la verdad. Con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, es un sitio ideal para relajarte, disfrutar de buena comida y tomar un cafecito. Además, si tienes mascota, ¡trae a tu peludo! La atención es rápida, el personal es majo, y aunque las ovejas no van volando, los platos llegan volando a tu mesa.

El menú está a buen precio, entre 10 y 20€ por persona, y te aseguro que los platos combinados son una maravilla. Aparte de eso, los calamares están brutales. La comida sabe bien, y el servicio no te hará esperar, ¡apenas 10 minutos para que te sirvan! Eso sí, puede que el suelo no esté perfecto, pero las mesas y la barra están limpias, así que es un buen rollo.

La terraza también es un buen plan, sobre todo si te gusta la movida. Puedes disfrutar del ambiente sin estar apretujado y con un nivel de ruido muy bajo. Lo único que me chirrió un poco fueron los precios en la terraza. Un euro más solo por estar afuera, ¡eso sí me parece un atraco! Pero bueno, si no te importa, es un sitio más que recomendable. En resumen, si tienes 10-20€ y buscas buena comida, La Platea es la elección perfecta.

Recuerda, que esta joyita está en Pl. del Corrillo, 17. Así que ya sabes, ¡a disfrutar!

Cuál es la dirección exacta de La Platea

Y si no conoces La Platea, deberías hacerlo. 5 estrellas y con razón. Comimos allí el otro día y quedamos flipados con el menú del día de fin de semana a solo 14 euros. La variedad de platos es brutal, y lo que pedimos estaba todo bien rico. El camarero que nos atendió, un crack, fue rápido y súper amable. La terraza, ni se diga, perfecta para disfrutar del buen tiempo. Este sitio es un must si vas al centro de Salamanca.

Normalmente suelo parar ahí para tomar algunos pinchos. Les voy a dejar otra cosa: todo el personal es super amable, ya sea en la mañana o la tarde. Se siente ese ambiente de cariño y familiaridad. Y la música, ¡madre mía! A veces es jazz, otras una buena banda sonora que te hace sentir en un sitio especial. Me encanta ir y desconectar un rato.

Lo que pasó una vez no fue tan bueno, y tengo que ser sincero. Un día fuimos a desayunar y pedimos tostadas con jamón y tomate. El pan estaba casi crudo, el jamón un poco meh, y los camareros no estaban para nada amables. Solo se salvó el café, que estaba rico, pero lo demás… no sé, a veces pasa. Aunque este tipo de cosas no empañan lo genial que es en general.

Así que ya sabes, si preguntas, La Platea está en Pl. del Corrillo, 17, 37002 Salamanca. Un lugar para comer, picar, o simplemente disfrutar de un buen café. ¡No te lo pierdas!

Cuáles son los horarios de apertura de La Platea

Ya te digo, La Platea no es la maravilla que parece. Cuando fuimos, pedimos una merluza a la romana y ¡menuda sorpresa! La cosa estaba medio cruda. Y el pulpo a la gallega, mejor ni hablar, chicloso como un chicle en boca de niño. El servicio, eso sí, nada que ver, súper amables, pero al final, ¿de qué sirve si la comida es un desastre? Comida: 1, Servicio: 4, Ambiente: 2. Mejor buscar otro sitio, la verdad.

Y sí, aunque los precios son bajos, 15€ por un menú que parece sacado del congelador, no es plan. Las porciones son ridículas, te quedas con hambre y te sientes estafado. Última vez que caigo en el "es barato". Para mí, prefiero pagar un poco más y comer algo decente. Además, el ambiente tampoco acompaña. Todo bien con los camareros, pero si la comida es mala, no me sirve de nada el buen trato. Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 2.

Ahora, hablando de lo bueno, hay veces que tienen menús que funcionan bastante bien. He escuchado que los platos combinados son lo mejorcito. Si entrenas bien, ese menú de 14€ o 15€ en la terraza puede estar de lujo. Calidad-precio se puede salvar a veces, ¡pero no siempre! Esta vez sí, y si vas a desayunar, un café con tapa por 1,80€ se agradece. Eso sí, no esperes una gran oferta dulce, todo bollería industrial. Es un sitio acogedor y súper céntrico, y los camareros son buena onda, así que siempre hay algo.

Aquí viene el tema serio. Una amiga estuvo hace poco y le sentó fatal la comida. Terminó con intoxicación alimentaria, y vaya faena. Ella y su pareja acabaron echando todo lo comido por el váter. Lo barato a veces sale caro y mejor en otro lugar.

En cuanto a los horarios de apertura, parece que están abiertos todo el día, así que si te animas, puedes pasarte factible para un café o lo que sea. Pero ya sabes, con cuidado con lo que pides.

Es La Platea un buen lugar para desayunar o almorzar

Y, mira, si estás buscando un sitio que combine buena comida, buen ambiente y un trato chido, La Platea es la movida. Estuvimos en la terraza y la verdad, nos pegaron una buena vibra con un grupito de jazz callejero que estaba genial. El menú de 15 € estuvo muy completo y todo lo que probamos estaba buenísimo. Además, los camareros muy amables y súper profesionales. Con lo cerca que está de la Plaza Mayor, nos pareció un plan económico y agradable. Así que, ya sabes, muy recomendable.

Por otro lado, también probamos otras cosas del menú. El pastel de atún y la papa menea fueron un must total. La comida en general estuvo de 10, así que no te puedes ir sin probarlos. Aunque, ojo, a veces está lleno de gente, así que toca tener un poco de paciencia. Pero si te lo tomas con calma, estás en buena onda.

Ahora, no todo es color de rosa. Hubo alguna que otra experiencia un poco más floja. Alguien comentó que el menú se sirve templado, en vez de caliente, y que a los camareros a veces se les olvidan las cosas. Así que, si te sientes con ganas de ser un poco paciente, puedes encontrarte con sabores que no están nada mal, pero la espera puede ser un rollo. Y, lamentablemente, el baño no fue la mejor experiencia, así que tal vez es mejor aguantar hasta llegar a casa.

En resumen, ¿es La Platea un buen lugar para comer o desayunar? ¡Definitivamente! Con un menú entre 10-20 €, buena comida y un ambiente que te saca una sonrisa, es un lugar que no te puedes perder. Las vistas desde la terraza son un bonus. Así que, ya sabes, ¡anímate y ve a probarlo!

Qué tipo de ambiente tiene La Platea

La Platea, sí que tiene su rollo, pero no te emociones. El menú de 16€ que ofrecen no es para tirar cohetes. La ensalada cesar que pedí estaba más sosa que una piedra y apenas tenía un cuarto de tomate y lechuga. Y la paella, ni hablar, sabe a lo mismo que el agua de la ducha. Lo que de verdad me mató fue el solomillo con roquefort. Te cuento que la salsa roquefort parecía agua espesa y el solomillo era tan pequeño que hasta un niño de tres años se quedaría con hambre. Por cierto, olvídate de los baños; huelen fatal y eso no ayuda en nada al lugar.

Ahora, pasemos a lo que sí funciona. Si estás buscando sitio para desayunar o tomarte algo, su terraza es bastante maja. La ubicación es top, pegadita a la Plaza Mayor, pero, cuidado, los precios suben un poco cuando te sientas afuera. El camarero es de los amables, pero ahí le falta una mano extra para que el servicio no sea tan lento, sobre todo los fines de semana. Su menú a 13,5€ es correcto; eso sí, ojo, los refrescos no entran aquí. La calidad-precio está decentona.

Ahora, sí, hablemos de esa experiencia regular que tuvimos. El menú está bien de precio, pero es un juego de ruleta con la comida. La paella a la que le falta sabor, y con una verdura en tempura que, spoiler alert, era solo empanada llena de aceite. El cachopo era un filete empanado con un poco de queso que no sabe a nada. En resumen, lo barato saldrá caro. Tal vez para los guiris que no sepan de comida española, se lo traguen.

Y si te preguntas ¿qué tipo de ambiente tiene La Platea? Pues mira, tiene un aire casual y relajado, perfecto para charlar con los colegas sin estridencias. El nivel de ruido es bajo, así que puedes conversarlo todo. En general, no es el lugar del siglo, pero ahí lo tienes si no te quieres gastar un dineral. Haz lo que quieras, pero ve con precaución y sin grandes expectativas.

Qué precios se manejan en La Platea

Y hablando de La Platea, mira que hay opiniones encontradas. Unos dicen que es el sitio ideal para un buen desayuno, pero otros, uff, ni de coña. Te cuento, un día fuimos y pedimos tres desayunos completos: café, zumo y tostada de jamón. Perfecto hasta que llegó nuestro cuarto amigo y nos dijeron que ya no servían desayunos porque se pasaba 5 minutos de la hora. O sea, ¿en serio? El jamón estaba normalito, el tomate como si lo hubiesen sacado de una lata y los vasos... os juro que parecían de la guerra. El ambiente, pues, moderado, pero la verdad, el servicio se llevó un 1.

Ahora, hay a quienes les gusta más la comida del mediodía. Puedes pedir platos combinados, tapas, y hasta bocadillos. Un par de amigos fueron y comieron bien, a un precio que no te deja en quiebra. La comida, aunque no sea para tirar cohetes, cumple. Les pusieron un 4 en comida y un servicio decente y buen ambiente, 3 de ambiente. Pero a mí no me convence del todo, la verdad.

Lo que sí es un hecho es lo que cuenta otra amiga: el trato deja mucho que desear. Le dices "buenos días" al camarero y, en vez de contestar, te ignora. Cuando le preguntas algo, se hace el loco. Comida media, el servicio no se queda atrás, y aunque el lugar tiene su rollo, el 2 en servicio duele.

De todas formas, si eres de tapas, no te lo recomiendo mucho. Las que probé fueron un poco mediocres, más de lo que te ofrecerían en cualquier bar para turistas. En cuanto a los precios, que es lo que al final nos importa, os digo que suelen estar entre los 10 y 20 euros por persona. Así que si vas a La Platea, prepárate para esto: no esperes un manjar, pero quizás salgas con el estómago lleno, aunque también con ganas de más a veces.

Quién es el encargado de ayudar con el menú en La Platea

¡Vaya movida con La Platea! Fui el fin de semana pasado con mi pareja y, la verdad, fue una vergüenza total. Las porciones eran tan pequeñas que parecía que nos estaban alimentando con comida de niño de 5 años. Dos potitos del Carrefour me habrían llenado más. Pedimos secreto ibérico y, no sé, parecía que lo sacaron de los restos de otra mesa. Cuando nos quejamos, la respuesta del camarero fue “¿qué esperabais por ese precio?”. En serio, menú de 16€ y otro de 23€ y las porciones son ridículas. En cualquier otro sitio por 15€ comes de puta madre. La ensaladilla rusa era de tamaño microscópico, así que suerte, porque la necesitáis.

Por otro lado, hay que reconocer que los bocadillos son deliciosos. El problema es que el servicio puede ser un poco estresante. Aunque hay algunos camareros que son muy amables, la impresión general es que andan desbordados y eso afecta la experiencia. Recuerdo que el ambiente no está mal, y es un sitio amplio, pero el que parece el jefe debería calmarse. Llamar a los empleados la atención delante de los clientes no es muy cool. Ah, y si eres de los que buscan opciones sin lactosa, ¡tienen leche de avena!

Y si solo quieres salir del paso, está bien para comer un menú económico. Eso sí, las mesas son tan incómodas que, para una mesa de 4, acabas comiendo 3 apretadas. El vino que viene incluido en el menú, para olvidar. Aún así, yo diría que es un bar de toda la vida, barato para estar tan cerca de la Plaza Mayor, aunque no esperes nada de otro mundo. Desde hace tiempo se centran en comidas y tapas para universitarios. Si buscas algo especial, no va a ser aquí.

Ahora, hablando de quién te ayuda con el menú en La Platea, es el encargado que debería comportarse un poco mejor. Aunque a menudo está más ocupado en llamar la atención a sus empleados que en atender a los clientes. Al final, es un sitio que está siempre a tope, pero sería genial que se coordinaran mejor. A pesar de todo, si te pillas un buen bocata, puedes salir satisfecho... si no te quedas con hambre.

Es recomendable reservar antes de ir a La Platea

Así que, hablando de La Platea, este es el sitio donde hay que ir si quieres un café que de verdad te despierte. Está en Pl. del Corrillo, 17, en Salamanca, y te aseguro que el ambiente es buenísimo. Imagina eso: mesas al aire libre, buena música de fondo y un rollo muy chill. Es el lugar ideal para un café de la tarde o para estudiar un poco con un buen sitial. Además, el personal es superamable, siempre están al tanto de tus necesidades, lo que se agradece a mil.

Y si hablamos de lo que hay en la carta, ¡no te quiero ni contar! Desde los típicos desayunos españoles hasta unos dulces caseros que son una locura. Imagínate un tazón de café bien fuerte con un croissant que se derrite en la boca. Eso es justo lo que necesitas. Tienen opciones veganas, gluten-free y de todo para que nadie se quede fuera. Así que, cada vez que vas, hay algo nuevo que probar. ¿Te imaginas pasar ahí horas charlando con amigos?

Ahora, sobre si deberías reservar o no, yo diría que sí, mejor que mejor. La Platea suele llenarse rápido, especialmente durante los fines de semana. Así que, si no quieres quedarte sin mesa, lo más seguro es que reserves un par de horas antes. No hay necesidad de complicarse, pero a veces la anticipación puede salvarte de quedarte de pie con la taza en la mano. ¡Mejor prevenir que curar, amigo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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