
Si buscas un buen plan para picar algo y disfrutar de un ambiente acogedor en Madrid, tienes que pasarte por el Bar Entre Cáceres y Badajoz, ubicado en Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, Salamanca. Este sitio es la bomba: te traen unas tapas tradicionales que son una delicia, como ¡patatas bravas y tortilla de patatas! Además, las empanadas y la paella son otra movida que tienes que probar. Los precios son bastante razonables, y la atención es de diez. Ideal para disfrutar de la auténtica fusión extremeña sin salir de la ciudad. ¡No te lo pierdas!
Bar Entre Cáceres y Badajoz
Horarios Bar Entre Cáceres y Badajoz
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–1:00 |
| martes | 7:00–1:00 |
| miércoles | 7:00–1:00 |
| jueves | 7:00–1:00 |
| viernes | 7:00–1:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Entre Cáceres y Badajoz
Dónde se encuentra el Bar Entre Cáceres y Badajoz
¡Oye, chaval! Si andas por Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, Salamanca, Madrid, tienes que hacer una parada en el Bar Entre Cáceres y Badajoz. Este sitio es un clásico en la zona de Fuente del Berro. Está muy bien para ir a tomar algo, caer en unas tapas o disfrutar de una cena con amigos. La verdad es que sus tapas siempre han estado de lujo, aunque el último día que fuimos, nos dio la impresión de que la cantidad había bajado un pelín. Pero bueno, no está mal, sigue siendo un buen lugar para ir. Prepara unos 20-30 € por persona, que aquí se come bien.
Lo de sus cuatro estrellas está más que merecido. La comida está en un notable 4, el servicio saca un 5 (los camareros son unos cracks, siempre están a tope), y el ambiente es agradable, con un 5 también. ¡No te puedes perder el huevo roto con jamón ibérico y esos torreznos con Padrón! Perfecto para disfrutar con cualquier grupo, ya sea pequeño o grande. Tienen zona de bar, comedor interior y asientos en la barra, así que elige lo que más te guste.
Por otro lado, si te apetece un par de cañas, el sitio tiene talento en ese aspecto. La comida es buena, sobre todo esa tapa que te programan con la cerveza, ¡incluso puede que te sorprendan con una ración generosa! Siempre está lleno de gente, y eso siempre es buena señal de que se come rico. En fin, si quieres un plan de tapeo y buena vibra, este es un sitio que hay que marcar en tu mapa.
En resumen, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Bar Entre Cáceres y Badajoz?, ya sabes: Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, Salamanca, 28006 Madrid. ¡No lo dudes y pásate! ¡Te va a encantar!
En qué barrio de Madrid está ubicado este bar
Ya te digo que el Bar Entre Cáceres y Badajoz está en Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, en Salamanca, y es de esos sitios que, aunque no seas de por aquí, te hacen sentir como en casa. Si buscas un lugar tranquilo para tomar algo, este es el sitio. Un día pedimos 1 vino y 3 cervezas, y nos hicieron un regalo chulo: ¡un plato de patatas cocidas con cebolla gratis! Eso sí, estaban un poco duras, pero se agradece la intención. Por el ambiente no te preocupes, no había mucho calor para una mañana fría, así que se está bien. Precio por persona: entre 1 y 10 €. En cuanto al servicio, se lleva un 4, porque el camarero fue un crack.
Pero si hablamos de aperitivos, no te puedes perder el vermut de este lugar. Es excelente, y la tapa que te ponen con el pincho de tortilla te va a hacer volver por más. La comida, un 5, y el servicio no se queda atrás con otro 5. Además, todo a buen precio, así que ya sabes: comida por unos 1-10 € por persona. Y si te va el rollo de sentirte en casa, aquí vas a encontrar un bar que te abraza con sus tradiciones y ese buen ambiente que parece fluir junto con la cerveza.
Y si lo tuyo son las tapitas clásicas, este sitio es un bar castizo de los que ya no quedan. Buenas cañas y un personal super atento que nunca te deja tirado. Con un precio de 10-20 € por persona, puedes disfrutar de unas tapas de lujo como tortillitas de camarones o una ensaladilla de langostinos que flipas. Las papas aliñadas que te traen de cortesía son el mejor complemento para la cerveza, ¡te van a encantar!
En resumen, el Bar Entre Cáceres y Badajoz está en Salamanca, un barrio con encanto que te ofrece buena comida y un ambiente agradable. Así que si estás por Madrid y buscas un sitio donde salir del ruido y disfrutar, ya sabes dónde dirigirte. ¡Te va a molar!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Bar Entre Cáceres y Badajoz
Y mira, hablando del Bar Entre Cáceres y Badajoz, en la Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, ya no es lo que era, ese es el tema. Antes era un lugar donde llegabas a lo loco, te pedías unas cañas y te llenaban la mesa de tapas que parecían nunca acabar, pero ahora, amigo, es otra película. Han cambiado la propiedad y se nota en el ambiente, en los precios, ¡hasta en las tapas! Ya no hay cañas, solo dobles, y ¿sabes qué? Te traen unas raciones que, si bien estaban buenas, son más bien escasas y caras. Te hablo de 190€ para 8 personas en hora y media, y eso con tres niños en la mesa. Sí, 20-30 € por persona, y no compensa.
Hablando de higiene, también hay detalles que no puedes pasar por alto. Estuvimos sentados debajo de una cabeza de toro de lidia, ¡y de ahí salían varios invitados de patas! Imagínate tener que estar eliminando cucarachas mientras comes. El dueño se pasaba, pero más pendiente de su movida que de lo que pasaba a su alrededor. Se ve limpio, pero no hay nada como una mano de pintura a veces, y aquí eso no lo tapa. Honestamente, si lo que quieres es disfrutar de una buena cena, capaz que mejor busca otro sitio porque yo no lo recomiendo por la falta de higiene y las tapas miserables.
Ahora, en cuanto al ambiente, bueno, si te gustan los lugares concurridos y con un buen ruido de fondo, te vas a sentir a gusto, pero tampoco esperes un lugar donde puedas relajarte. Es alto el nivel de ruido, pero se puede charlar. Eso sí, prepárate para un lugar lleno, especialmente después de salir de los toros. Puedes ver que hay una buena barra y mesas altas, pero la calidad ha bajado en general. Y desde luego, tampoco esperes un trato sobresaliente, porque se nota que el servicio es un poco deficiente.
En resumen, si vas al Bar Entre Cáceres y Badajoz, ve con bajas expectativas. Te prometen un "bar de tapas" que ya no es lo que solía ser, así que asegúrate de que te apetezcan esos precios y el riesgo de compartir mesa con unas patas pululantes. ¿Te atreves?
Cuáles son algunas de las tapas tradicionales que ofrecen en este bar
Te cuento que ese bar entre Cáceres y Badajoz, en la Calle de Don Ramón de la Cruz, 109 de Madrid, es un lugar que no te puedes perder si estás en la movida. Tiene 5 estrellas y está de lujo para meterle caña con los amigos. El ambiente es genial, y el servicio, ni te cuento. Todo el personal se nota que tiene rollo, muy amables y siempre listos para ayudarte. Así que ya sabes, si andas por ahí, ¡dales una oportunidad!
La verdad es que hay que probar la ensaladilla y las gulas sí o sí. ¡Son un espectáculo! El precio es bastante asequible, entre 10 y 20 €, dependiendo de lo que pidas claro. Puedes armarte un buen festín con tapas, cañas, y esos clásicos de siempre como los huevos rotos con jamón ibérico y los torreznos con pimiento de Padrón. Te lo digo en serio, eres tú contra la barra, y la barra no defrauda.
No todo es perfecto, porque por ahí he escuchado algunas quejas. Un par de personas comentaban que el bar ha cambiado, y ahora parece que han optado por fritangas y platos de menor calidad. Me parece triste que esa parte de la experiencia haya decaído porque hay mucha competencia en el barrio, ¡y la fama se la han ganado a pulso! Los que dicen que las bravas son las peores, pues hay que tener cuidado, esas sí que suenan a truño. En fin, si decides darte una vuelta, que no te frían la cabeza y pide lo que te he dicho.
Si te estás preguntando qué tapas tradicionales ofrecen, pues ya te lo adelanto: tapas de fritura de pescado, raciones de albóndigas que están de rechupete, y seguro que también encontrarás clásicos como el pulpo o incluso gambas. Ojo, mejor preguntar a los camareros por las sugerencias del día, que suelen tener cosas frescas ricas, pero ya tú decide. ¡Disfruta la aventura, compadre!
Qué platos destacados se mencionan en la introducción
Y bueno, si estáis pensando en pasar por el Bar Entre Cáceres y Badajoz, ahí en Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, mejor que os lo penséis un par de veces. La verdad es que es un local muy bonito con esa decoración taurina que llama la atención, pero hay que decirlo: es pequeño, ruidoso y un tanto incómodo. Con esas mesas de barril y sillas altas, te da la sensación de que estás en una barra más que en un bar de tapas. Las raciones son generosas y las tapas, al menos, no están mal. Los chopitos están bastante ricos, eso no se puede negar. Pero eso se apaga con un trato que, sinceramente, deja mucho que desear.
La atención, que es fundamental, no estuvo a la altura. Mi madre quería probar los torreznos, y tras tener que pedir la ración entera porque no permiten media, qué fue lo que pasó… ¡los estaban sirviendo como tapa a otras mesas! Después de insistir varias veces, al final conseguimos la nuestra, pero menuda faena. Visiblemente frustrante. Y por si fuera poco, los camareros estaban más pendientes de ver el fútbol que de servir a la gente, como si no estuvieran en un bar, sino en su casa. Un detalle que dice mucho de su profesionalidad, que por cierto, se quedó en la cocina.
Ya para rematar, el ambiente es un desastre. Si llegáis y os dicen que no os dejan sentar en el salón sin reservar cuatro raciones, es que ya es un mal comienzo. El sitio estaba medio vacío, pero aún así parece que tienes que hacer magia para conseguir una silla. Aparte de que la chica que nos atendió, con su piercing en la nariz, tuvo un aire chulesco que no le queda bien a nadie. Te hacen sentir como si les estuvieras molestando, y eso es una tomadura de pelo total. La primera ronda de cañas vino con trozos de tomate como tapa, y si eso no es una broma, no sé qué lo es.
Así que, resumiendo, los platos que destacaron en mi visita fueron los chopitos y, aunque intentamos conseguir los torreznos, fue todo un lío. Pero si lo que queréis es un buen trato y una buena experiencia, mejor buscar otro sitio, porque con esta atención, la comida se queda en segundo plano y uno se va decepcionado.
Los precios del menú son accesibles
La movida en el bar entre Cáceres y Badajoz tiene su historia. En medio de Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, en Salamanca, Madrid, la gente se agolpa en este bar de tapas que, sinceramente, parece más hypeando que otra cosa. Te cuento, tiene 2 estrellas por la originalidad de hacerte sentir agobiado. La comida es un juego entre lo comestible y lo incomible. Los torreznos, que se supone son el plato estrella, están más flojos que una conversación sin anécdota. Es un sitio donde la gente se ríe de la experiencia más que disfrutar de la comida. Así que si vas, tómalo con humor y ven con colegas que te hagan reír de la decisión de comer alcachofas aquí. Recomendación: mejor reserva, porque la mediocridad se llena rápido. 2/5 estrellas: Comida: 2, Servicio: 1, Ambiente: 2.
Pero no todo es un desastre. Hay quienes en este mismo bar tienen una experiencia más positiva, como aquellos que dan 4 estrellas. Es el lugar ideal para tomar unas cañas y disfrutar de raciones. Lo que sí, un poco de drama con la reserva de barriles; parece que están intentando hacer negocio a lo grande. Te encuentras en medio de la movida esperando un sitio y al final, desplumados esperando de pie, como los de la edad dorada que mejor se marcharon. Comida rica, eso hay que reconocerlo, y si te gusta tapear, esto no está nada mal.
Y al contrario, hay quienes se enfrentan a lo peor de la experiencia: 1 estrella con suciedad que asusta y un servicio al que le Falta un par de clases de buenos modales. Eres invisible ante el personal, ni un 'buenos días' sueltan y pedir cubiertos es como jugar a la lotería: si te los dan, estarán sucios. ¡Vamos, para no volver! Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
A veces, el ambiente sí juega a favor, como cuando el bar vibra con energía. Tiene ese rollo festivo que atrae y, a 5 estrellas, te ofrecen un tercio y tapa por 3.50€. Gente feliz por ahí, y aunque las mesas se llenan, hay una dinámica que te sumerge en la cultura de tapeo. Y en ese sentido, los precios del menú son bastante accesibles comparado con otras opciones. Y si te lo miras desde la perspectiva de lo que ofrecen, algunos comidas y precios rondan los 10-20€ por persona, que está en la media para salir a tomar algo en Madrid. Así que vete con tus colegas y veamos a dónde nos lleva esta aventura culinaria.
Qué tal es la atención al cliente en el Bar Entre Cáceres y Badajoz
Ya te digo, el Bar Entre Cáceres y Badajoz es una pasada. Es como una representación real de las tabernas madrileñas. Te sientas, pides una caña bien tirada y ya estás en el ambiente autóctono. Aquí las tapas son tradicionales y el servicio es de lo más amigable y rápido. Si te importa el precio, no te preocupes, que por unas tapas para picar, andas en torno a 25€, dependiendo de tu hambre, claro.
Ahora, no todo es perfecto. Hay días en que las croquetas de jamón te pueden decepcionar un pelín. A veces las notas un poco aceitosas y con menos sabor del que esperabas. Sin embargo, no te preocupes, porque el resto de la comida compensa eso. Tienes el pulpo a la gallega que está correcto, el cazón de adobo suave y delicioso, y el rabo de toro que se deshace solo. Así que tampoco lo pienses demasiado. Ven, pica algo y siempre hay que dejar un hueco para el pan y la salsa.
Es un clásico si estás buscando picotear algo antes de un conciertillo en el Wizink. Mi recomendación es el Piripi, que siempre levanta el ánimo. El ambiente se siente genial, aunque el servicio a veces puede estar un poco despistado. Ah, y ojo con el pan que te ponen si no lo pides, no me digas que no te lo avisé. Aunque si ya estás por ahí, ¡el precio por persona se mantiene entre 20-30€!
Y por si te lo preguntas, la atención al cliente en el Bar Entre Cáceres y Badajoz es bastante buena. El servicio es rápido y los camareros suelen ser amables. Esa vez, incluso nos hicieron un par de rondas de chupitos, y siempre traen una tapa cada vez que pides bebida, aunque hayas encargado raciones. Así que, sí, vale la pena. ¡Te va a gustar!
Es un buen lugar para disfrutar de comida extremeña en Madrid
Mira, te cuento, este bar entre Cáceres y Badajoz, ubicado en la Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, Salamanca, no es lo que prometen. Por un lado, las raciones son pequeñas, caras y de mala calidad. Pidí una ensalada de tomate y pimientos de padrón y la verdad, el tomate estaba blando. Y te juro que la cantidad de pimientos que me trajeron fue, ¡agárrate!, 8 pimientos. Es que no puede ser, ¿me vas a mandar ocho pimientos por una ración? Luego estaba el adobo, que se sentía más como fritanga, no estaba muy allá, aunque por lo menos la cantidad era correcta. Al final, la relación calidad/precio ahí es bajo, muy bajo. Para arriba de 20-30€ por persona, yo no volvería.
Por otro lado, hay quien ha tenido una experiencia mejor, como la primera vez que fueron. Un sitio de tapas con ese aire del sur, lo que siempre es un punto a favor. Pero ojo, que eso sí, si te vas un viernes por la noche, prepárate para un pijama party chévere de gente. Se llena tanto que no puedes disfrutar bien del lugar. Pero, si quieres tomar algo y comer algo a la vez, pues sí, puede ser recomendable.
Y si hablamos de un punto de vista más crítico, he visto que la calidad de las tapas ha bajado mucho. Antes, te ponían un montón de comida, y ahora parece que han olvidado ese detalle. Pides una bebida y te traen una tapita con cuatro boquerones y tres anillas de calamar mientras te cobran 3€ por bebida. Si llegan más gente a la mesa, ya no te dan más tapas, y a mí eso me parece un chiste. Respecto a las raciones, sí, las croquetas estaban bien, pero venían en una porción de 8 “pelotitas”, y con un precio de 12€ por ración, cada quien hace sus cuentas.
Así que, en conclusión, si esperas disfrutar de buena comida extremeña en Madrid, yo diría que hay opciones mejor. No sé si es el sitio más indicado para eso. Puedes llevarte una decepción, así que mejor busca otra parte donde realmente disfrutes del tapeo.
Es necesario hacer reserva para visitar el bar
Y claro, cuando llegas al Bar Entre Cáceres y Badajoz, la cosa ya empieza mal. Un estrellón por el trato de los empleados. En serio, ¡ni un saludo! Te plantas en la barra, sueltas un “Buenos días” y es como si estuvieses hablando con la pared. Pides la tostada y la tuestan solo por un lado, así, para que te quede claro que aquí el cliente no cuenta. ¿El café? Te lo ponen como si tú no supieras cómo lo quieres. Te piden el tomate aparte y, sorpresa, ¡te lo plantan encima de la tostada! Y si les dices que no es lo que querías, ya te miran como si fueras tú el problema. Vamos, que no pido tanto, solo que me sirvan lo que estoy pagando.
Luego, el tema de la comida es una montaña rusa. Le pongo 3 estrellas porque la verdad es que la comida está buena. Pero el local es pequeño, y las mesas son unas malditas cajas de fósforos. Apenas entran dos raciones, así que si vas con alguien, prepárate para hacer malabares. Y no digas nada del ruido, que parece un concierto de rock a todo volumen. Si quieres charlar, mejor que te busques un silbato. Eso sí, las cañas están bien tiradas y los aperitivos te hacen olvidar un poco el ambiente agobiante.
Por otro lado, si vas por la mañana, el desayuno puede ser otra aventura. El café, ahí, frío y olvidado en la cafetera. Al final, una chica viene y te dice que no tienen porras. Oye, que ya es un clásico de desayuno. Lo que sí es que el sitio está decorado con rollo agradable, aunque no sé cómo se las apañan cuando hay más gente. A lo mucho, te doy un 3 en comida y ambiente.
Así que, ¿es necesario hacer reserva? Si vas en fin de semana, mejor asegúrate. El local es pequeño y siempre está lleno, y con este servicio puede que te quedes sin mesa. Así que, ya sabes, si quieres arriesgarte a quedarte fuera, adelante, pero yo te diría que mejor reserves antes. ¡Suerte y que le den a los camareros!
Cuáles son las tapas más recomendadas en el Bar Entre Cáceres y Badajoz
Y en medio de todo este rollo de bares y tapas, no puedes dejar de visitar el Bar Entre Cáceres y Badajoz, ese escondite perfecto en la Calle de Don Ramón de la Cruz, 109, Salamanca. La vibra que tienes aquí es otra historia, y lo mejor que puedes hacer es pedir una caña bien fría y dejarte llevar. La atención es genial, y los camareros siempre tienen una sonrisa y un buen consejo sobre qué pedir. El ambiente es bastante relajado, ideal para ir a desconectar con los colegas después de una jornada larga.
Ahora, sobre las tapas... madre mía, no sabes lo que te estás perdiendo si no te lanzas a probarlas. Desde el primer bocado de esas patatas bravas crujientes, te vas a dar cuenta de que no hay vuelta atrás. Y si eres fan de los sabores fuertes, deberías arriesgarte con el pisto manchego; es un plato que aquí saben preparar como los ángeles.
Pero, espera, que no se me olvide el mejor consejo. Si vas con un grupo, no dudes en pedir la tabla de embutidos. Te aseguro que es la mejor forma de compartir, y nadie se va a quedar con hambre. Así que ya sabes, si estás en Salamanca y te apetece un buen picoteo, pasa por el Bar Entre Cáceres y Badajoz.
Para finalizar, si te preguntas cuáles son las tapas más recomendadas en este bar, no faltan las bravas, el ya mencionado pisto, y, especialmente, la tortilla de patatas; esa siempre es una apuesta segura. Todo esto acompañado de una buena caña, y estarás en el paraíso. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








