
Si estás en Zamora y buscas un sitio para comer, no puedes dejar de pasar por La Bodega del Arrabal en C. del Pozo de la Nieve, 2. Este lugar es un híbrido entre historia y buen comer, y su carta tiene platos interesantes como un sorprendente solomillo, un entrecote de primera y carnes a la brasa que te dejarán babeando. Pero ojo, en nuestra última visita nos llevamos una decepción: la calidad de los ingredientes no fue la mejor, la cantidad tirando a escasa y la comida llegó más bien fría. Así que si decides ir, ve con expectativas controladas. ¡Ah! Y no olvides probar el flan o la tarta de queso si quieres algo dulce para rematar.
La Bodega del Arrabal
Página web
Horarios La Bodega del Arrabal
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 14:30–17:00 |
| miércoles | 14:30–17:00 |
| jueves | 14:30–17:00 |
| viernes | 14:30–17:00, 21:30–24:00 |
| sábado | 14:30–17:00, 21:30–24:00 |
| domingo | 14:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Bodega del Arrabal
Dónde se encuentra La Bodega del Arrabal
¡Venga, que hoy te cuento de un sitio que merece la pena! La Bodega del Arrabal es un restaurante que está en C. del Pozo de la Nieve, 2, 49027 Zamora. La cosa se pone interesante si planificas una comida con tus colegas. Ojo, porque si vais 6 personas (como nosotros), os van a pedir un mínimo de 6 platos o menús. Esto suena bien, pero los primeros que nos trajeron, la parrillada de verduras, no nos convencieron para nada, ¡y encima estaba a 20€! Lo que sí estaba de lujo era la carne. Así que, si decides ir, más vale tener claro qué pedir.
Por otro lado, tengo que decir que el ambiente tiene su toque. Me gustó que el nivel de ruido es bajo, así que puedes charrar con los amigos sin volverte loco. En general, le daría un 3 en comida y servicio, pero un 4 al ambiente. Ah, y no olvides que si quieres ir en grupo, es mejor hacer reserva.
Pasemos a otro detalle: en comparación, si prefieres una cena en un local de encanto, donde no te vas a sentir apretado, este es tu sitio. Las vistas son geniales, cuesta entre 20-30€ por persona, y no hay queja del servicio. La comida, un 5 de 5, a mí me tiene enamorado, lo considero uno de mis lugares favoritos en Zamora. Sin esperas y para grupos grandes, ¡ideal para organizar cenas!
¿Y qué tal ese ambiente especial? Tienen una especie de cueva donde bajan unas escaleras, ¡una experiencia única! Las croquetas caseras, el flan de queso y su carne a la brasa son imperdibles. Eso sí, ten en cuenta que si vas con silla de ruedas, no es muy accesible, ya que hay que bajar escaleras. Así que, ¿dónde se encuentra La Bodega del Arrabal? En C. del Pozo de la Nieve, 2, 49027 Zamora, y definitivamente vale la pena buscarlo. Si te lanzas a probarlo, ¡cuéntame qué tal!
Qué tipo de comida se ofrece en La Bodega del Arrabal
Te cuento, si buscas un sitio donde disfrutar de buenísima carne y un ambiente chido, tienes que ir a La Bodega del Arrabal en Zamora. 5 estrellas por donde lo mires. Desde que entré, todo fue de lujo. Reservé un jueves y me atendió una señora super maja, incluso cuando estaban cerrados. Te digo que el servicio de las chicas jóvenes fue excepcional, tienen experiencia y se nota. A veces se pierde eso en otros sitios, pero aquí son un claro ejemplo de lo que es atender bien.
El sitio es una bodega típica, no es súper profunda como otras que he visto, pero lo tiene todo, es muy bonita. Lo que me voló la cabeza fue la comida, ¡uf! Probé carne de aliste y es que como en casa, no hay. El vino de la casa es un ribera del Duero, normalito, pero rico, que venía incluido en el menú cerrado. Los precios están a otro nivel, te sirven croquetas y un poco de embutido de entrante que está de rechupete. Las mollejas de ternera en salsa, por favor, no las dejes escapar.
Lo mejor de todo es que si eres celíaco, aquí te van a tratar también, ¡puedes comer sin gluten sin líos! Vamos que el menú de solomillo y chuletón que pedimos estaba espectacular. La carne, en serio, un chuletón que es que se deshacía en la boca y un solomillo que me dejó sin palabras, es lo más jugoso y sabroso que he probado en mucho tiempo. Y no te olvides de dejar un huequito para los postres, sobre todo la mousse de limón, que es la caña.
En resumen, en La Bodega del Arrabal ofrecen carne en su totalidad: mollejas, chuletón, solomillo... Todo con unas preparaciones que te van a dejar flipando. Ideal para ir a cenar con alguien especial, aunque los menús son por persona, lo cierto es que con uno cenan dos, así que ¡ya sabes! Si te apetece carne de calidad y buen rollo, este es el lugar.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de La Bodega del Arrabal
Y mira, si estás buscando un sitio con salsas ricas y platos de carne a buen precio, la Bodega del Arrabal tiene que estar en tu lista. Este lugar es súper chulo y se siente bien fresco en las calurosas tardes de verano. Es pintoresco y acogedor, perfectísimo para ir con colegas o en una cita. Tienen menús que incluyen entrantes, ensalada, bebida y un segundo a elegir, principalmente carne, todo por ese precio razonable de 20-30 €. Así que ya sabes, ¡totalmente recomendable!
Claro, no todo es perfecto. Fuimos un grupazo de 12 y, aunque el servicio fue súper amable, la verdad es que se tomaron su tiempo y estuvo un poco lento. Pero bueno, si te lo tomas con calma, se hace más fácil. Eso sí, mejor reservar antes de ir, que dentro te puedes quedar sin tu mesa.
En cuanto a la comida, no te vas a quejar. Los entrantes vienen con una buena selección, especialmente las croquetas y el embutido, que estaban de lujo. Me flipó el queso y el chorizo, ¡no te lo puedes perder! Y el solomillo y el entrecot son tiernos y bien jugosos, mejor que muchos que he probado. Ah, y no olvides dejar espacio para el postre; el flan de queso es INCREÍBLE, y el arroz con leche es como el de casa, ¡para repetir sin dudar!
Así que si te preguntas qué platos destacados tienen, no dudes en probar el flan de queso y las croquetas caseras. Eso sí, ¡ten cuidado con la carne! A veces falla un poco y, aunque el servicio sea genial, no te sirvan cualquier cosa si ven que está pasada. Pero en general, la Bodega del Arrabal es un sitio que vale la pena visitar, y seguro que no te irás con el estómago vacío.
Es recomendable probar el solomillo en La Bodega del Arrabal
Mira, si hablamos de La Bodega del Arrabal, la cosa está clara: ¡5 estrellas bien merecidas! El ambiente es pintoresco y agradable, perfecto para pasar un buen rato. La comida es espectacular, especialmente si te lanzas a probar las parrilladas. Te lo juro, los peques también se lo pasan bomba con su menú infantil. No te olvides de los postres; el flan de café nos tuvo a todos babeando. Es el tipo de sitio que recomiendas al 100%.
Y si hablamos del servicio, lo mejor. Las camareras son súper atentas, incluso te ayudan a elegir lo que debes pedir. Ya sabes, a veces uno se emociona y pide de más; pero ellas tienen la vista entrenada y te aconsejan qué es lo mejor. En tiempos donde la comida puede ser un desastre, aquí salió todo delicioso. Desde el jamón y las croquetas hasta los platos principales como el entrecot y el contramuslo de pollo a la brasa. Ah, y lo dicho, los postres son caseros y el flan de queso es un must.
Ahora, si bien la última vez que fui algo falló, las opiniones son mayormente positivas. La calidad de los ingredientes se supone que es excelente, pero lo de esa visita fue un mal día, que puede pasar en cualquier lugar. Sin embargo, si te están preguntando por el solomillo, la mayoría dice que es una opción a la que no puedes decir que no. La experiencia anterior fue fabulosa, así que yo apostaría a que debes probarlo. ¡No te arrepentirás!
Cómo calificarían la calidad de los ingredientes en La Bodega del Arrabal
La Bodega del Arrabal es uno de esos sitios que te deja alucinado. Apenas entras, ya sientes que esa mezcla de encanto y buen rollo te atrapa. La atención es de otro planeta; el personal está muy pendiente de ti, como si fueras el único cliente. Te guían en todo y te recomiendan lo mejor según tus antojos. Échale un vistazo al menú y prepárate porque, si pagas unos 25€, seguro que no terminas. ¡Hay comida para dar y regalar!
Las entradas son una locura y la carne que sirven ahí... uf, ni te cuento. Cada bocado es como un festival en la boca. Y para cerrar la fiesta, el flan de queso es una muerte súbita. En serio, está tan bueno que te dan ganas de dejar la dieta de por vida. Sin duda, cuando vuelva a Zamora, este lugar es una parada obligatoria. Ah, y si vas en silla de ruedas, cuidado, no es el sitio más apto para ti.
La experiencia de comer junto al Duero es simplemente excelente. La bodega tiene un ambiente impresionante y los platos están esmeradamente bien presentados. Los productos son de calidad, así que se siente que te estás metiendo algo bien elaborado y sabroso. Para grupos, dejarse llevar por la responsable es el mejor consejo que te puedo dar; saldrás con la panza llena y más que satisfecho. Y lo mejor de todo, los precios son más que razonables si comparas con otros sitios.
Ahora bien, no todo es perfecto. En mi última visita, se olvidaron las ensaladas y tuvimos que pedir agua tres veces. Pero, venga, te invitan a café y chupitos para compensar, así que no está tan mal. Y sí que me ha chocado que no tengan opciones sin lactosa, ¡un detalle a tener en cuenta! Pero no te preocupes, los niños son bienvenidos y tienen menú para ellos, así que es un buen plan familiar.
Y en cuanto a la calidad de los ingredientes, no hay vuelta de hoja: son de primera. Sientes que cada plato está hecho con cariño y buenas materias primas. Así que, si buscas comida de calidad y una buena experiencia, La Bodega del Arrabal no te va a defraudar.
La cantidad de comida en La Bodega del Arrabal es suficiente
Te digo que La Bodega del Arrabal es un lugar de aúpa. Fuimos a celebrar un cumple en pareja y la experiencia fue de 5 estrellas, de esas que recordarás. Mandé un regalo para que lo pusieran en la mesa y allí estaba, justo en el medio. La cena fue espectacular: comimos chuleton y mollejas a la zamorana, ¡sublimes! La camarera fue un amor, muy atenta y amable. Sin duda, repetimos. 100% recomendada.
Aunque a veces hay momentos que no son tan buenos. Una vez, llegamos y estaba lleno de gente, más de 40 almas esperando. Estaba en plan goteras, así que tuvimos que mover sillas. Pedimos una parrillada y la cena tardó media hora en llegar. Y cuando llegó, lo que debería ser pollo era pura grasa. Las patatas parecían haber pasado por una guerra, quemadas y medio crudas. Eso sí, el flan de queso salía del horno con nota. Las camareras siempre muy educadas, pero la experiencia fue un rollo y no me atrevería a repetir.
Por otro lado, no puedo dejar de mencionar que se come de lujo, especialmente la carne. El ambiente es preciosísimo, perfecto para ir con un grupo grande y que te atiendan rápido. Eso sí, el precio está dentro de lo normal, así que no te asustes que no te dejará en la ruina. Es un sitio con mucho encanto y si quieres reservar, hazlo con tiempo porque se llena rápido.
Para la última pregunta que te ronda: La cantidad de comida en La Bodega del Arrabal es más que suficiente. Por lo general, las raciones son generosas, así que si eres de buen comer, no vas a tener problemas.
Qué temperatura suelen tener los platos al ser servidos en La Bodega del Arrabal
Así que hablemos de La Bodega del Arrabal, que la verdad, es un tesoro escondido en Zamora. Este pasto es la rehostia, totalmente encantador. Estuvimos cenando el sábado y te digo que fue un espectáculo. Cada plato que nos sirvieron estaba de muerte; la relación calidad-precio es de lo mejor que he visto, con un precio entre 30-40€ por persona. Y que no se te olvide la chuleta de ternera de Aliste a la brasa. ¡Eso es lo que hay que pedir, ni te lo pienses!
La bodega tiene ese toque clásico que mola un montón. Si eres de los que disfrutan de una buena carne, aquí te dejo claro que las carnes son excelentes. El menú tiene una relación calidad-precio buenísima. Apuesto que si te atrae una buena parrillada de carne y verduras o unos embutidos para picar, sales de allí con una sonrisa y el estómago lleno. Y ojo, que hay opción de aparcar en la calle, ¡que siempre viene bien!
El ambiente es de esos que te hacen sentir a gusto, casi familiar. La decoración es pintoresca y acogedora, y aunque hay escaleras, vale la pena la bajada para llegar a la comida buena. ¡Hazte un favor y pide el vino de la casa! Te va a encantar. Además, las camareras te tratan genial, como si fueras de la familia.
Sobre la temperatura de los platos, te cuento que suelen servirse bien calentinchos, así que no te preocupes por comer frío. Así que ya sabes, si pasas por Zamora, La Bodega del Arrabal es un sitio que no te puedes perder. ¡A disfrutar!
Es necesario hacer reserva para comer en La Bodega del Arrabal
Mira, si estás buscando donde comer en Zamora, La Bodega del Arrabal es un sitio que no te puedes perder. Le doy 5 estrellas porque en mis tres visitas nunca, nunca me ha decepcionado. La bodega es hermosa, y las vistas de la catedral desde la puerta son para quedarte embobado. Si puedes, prueba la chuleta de Aliste, es lo mejor. Te aseguro que repetirás. La comida, un buen producto a buen precio.
Ahora, no todo es perfecto, eh. En una ocasión pedimos cuatro menús y la ensalada que nos trajeron era digna de dos. ¿Y qué pasó con las croquetas? Las olvidaron y nos las trajeron solo después de recordárselo, ya con el plato principal. La parrillada de verduras estaba un poco pobre, y una hamburguesa de pavo con espinacas no es lo que un vegetariano esperaría. Pero, oye, las mollejas en salsa estaban buenísimas y las croquetas ya me pueden traer todas las del mundo, que si están buenas, yo feliz. El ambiente era un poco fresco, pero nada que no se pueda manejar.
Aún así, hay que reconocer que es un descubrimiento grato. El lugar tiene un ambiente encantador, y la Pili que nos atendió nos hizo sentir como en casa desde el primer momento. La comida estaba tan rica que le daría un 10 de 10. Y el precio, ¡ni te cuento! Entre 10 y 20 euros por persona, se come de lujo. La bodega tiene pocas plazas de aparcamiento, pero siempre hay espacio, así que sin complicaciones para llegar.
Si vas a Zamora y quieres dar un buen paseo, te recomiendo que te acerques hasta allí caminando por la ribera del Duero. La entrada ya es toda una experiencia; parece salida de un cuento hobbit, y al entrar, los baños son amplios y muy limpios. Solo ten en cuenta que si no reservas, te quedas sin comer. Siempre tienen dos turnos, así que lo mejor es que hagas tu reserva con antelación. Créeme, no querrás perderte este lugar; es una apuesta segura. Así que, ¡a disfrutar de una buena comilona en La Bodega del Arrabal!
Hay opciones de postre en La Bodega del Arrabal
Ya te digo, La Bodega del Arrabal es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Zamora. Aquí todo está a otro nivel: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡no hay duda! Los camareros son súper majos y, si eres celíaco, tienen un cuidado increíble. Te dejan la comida a parte y te explican las opciones de postre. Recomendadísimo.
Hablando de la comida, la cena que tuvimos fue brutal. Pedimos una parrillada de carne y verduras y, amigo, ¡la calidad es espectacular! La carne de aliste se deshacía en la boca, y esas mollejas cocinadas con salsa, madre mía, ¡estaban de vicio! Los precios son peques, en torno a 20-30 € por persona y lo que te dan es más que suficiente. ¿Te imaginas? Todo fresco y abundante.
El ambiente es también una maravilla. Estás en una bodega antigua, un pozo de nieve del siglo XIV que le da un toque único. Y no te olvides de mirar las vistas cuando llegues, la catedral está ahí, espectacular. Menús cerrados con un montón de entrantes y luego eliges tu carne. La decoración está cuidada y se siente un buen rollo.
Y de postre, claro que hay opciones en la bodega. Los postres caseros son una delicia y el flan de queso, ¡espectacular! Tienen mousse de limón, arroz con leche y tarta de queso. Si tienes una dulce no puedes irte sin probarlo, es un final perfecto para la cena. Así que, si estás dudando si ir, ¡hazte un favor y no lo pienses más!
Cuáles son las recomendaciones de postres en La Bodega del Arrabal
Así que ya te digo, La Bodega del Arrabal en C. del Pozo de la Nieve, 2, es un sitio que vale la pena mirar, especialmente si te mola la carne. Es una bonita bodega en las afueras de Zamora, cerca del puente de hierro, y aunque hemos tenido un par de experiencias variadas, lo cierto es que de las veces que hemos ido, me quedo con la idea de que lo mejor es la parrillada de carne. Pedimos el menú de chuletón y secreto, y la verdad, no nos voló la cabeza. Así que, si decides ir, apúntate esa parrillada como la opción ganadora.
Ahora, no te vayas a confiar del todo. Hay ratos en que parece que tienen un lío con el servicio. Recuerda aquella vez que pedimos 5 parrilladas y solo nos trajeron una, intentando cobrar más de 100€. Al final, decidimos irnos, y nos cobraron 74€ por un par de botellas de vino y algo de embutido que, la verdad, no valía ni para tener en la nevera. La cosa se puso fea, incluso tuvieron la desfachatez de amenazarnos. Así que, ojo con el servicio si no quieres acabar en un drama.
En general, el sitio está bastante bien. Tiene una relación calidad-precio que se defiende, con menús variados que incluyen opciones de carne, verdura o mixto, y lo mejor es que te puedes repetir. Con hambre y sed no sales. También, unos entrantes y un vino de la casa decente siempre acompañan. Recomendable llevar una chaqueta porque, bueno, es una bodega y ya sabes cómo huelen a humedad, pero el ambiente está bien.
Y si te estás preguntando qué postres probar allí, te diré que el flan de queso y las croquetas caseras son altamente recomendadas. Por lo que he escuchado, esa parte parece mantener el listón alto, así que no te los saltes. En resumen, si buscas un lugar donde disfrutar y no llevarte un chasco, dale una oportunidad a La Bodega del Arrabal. ¡Seguro que vuelves!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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