
Si estás buscando un lugar que te deje boquiabierto, El Ermitaño Restaurante en Arrabal Huerta de los Salados, Benavente es el sitio. Este lugar no es solo un restaurante, es una casa con muros centenarios que ha visto pasar el tiempo, ¡y se siente! En plena naturaleza, con una ermita del siglo XVIII y un entorno que te atrapa, aquí puedes probar auténtica cocina mediterránea y española. Desde el singular cochinillo hasta el tierno atún o los deliciosos brownies y helados caseros, cada bocado es un viaje al paladar. Los hermanos que llevan el mando han creado una mezcla perfecta de sabores que reflejan su personalidad. Si quieres una experiencia gastronómica que no olvidarás, ya sabes a dónde ir.
El Ermitaño Restaurante
Página web
Horarios El Ermitaño Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:30–18:00 |
| miércoles | 12:30–18:00 |
| jueves | 12:30–18:00 |
| viernes | 12:30–23:30 |
| sábado | 12:30–23:30 |
| domingo | 12:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Ermitaño Restaurante
Dónde se ubica El Ermitaño Restaurante
¡Escucha! Si estás buscando un buen lugar donde comer, El Ermitaño Restaurante es el sitio que necesitas visitar. Este lugar en Arrabal Huerta de los Salados, Benavente, Zamora te va a dejar con la boca abierta. Con sus 5 estrellas bien ganadas, es toda una experiencia. Cuando fuimos el jueves 7 de agosto, nos lanzamos a un menú degustación de verano de 12 platos. Te juro que todo estaba riquísimo, pero algunos hits fueron: el canutillo de cecina con hígado de pato y membrillo, y ese huevo campero con guiso de pasta piñón, cangrejo de río y pollo de corral. ¡Una locura!
Además, si te gustan los postres que te sorprendan, no te puedes perder ese que lleva tomate, requesón, manzana, albahaca y especias. ¡El nombre no le hace justicia! Cada plato es un festival de sabores y el servicio es de 10, siempre atento y cercano. En cuanto a la ambientación, el lugar tiene un rollo espectacular con grandes jardines y un interior rústico que lo hace aún más especial. Aparcamiento gratuito en las proximidades, así que olvídate de dar mil vueltas.
También noté que no parece demasiado caro para lo que ofrecen, entre 60-70 € por persona. Para lo que comes y el trato que recibes, ¡es casi un regalo! Los rollitos de cecina y foie y el bacalao con manitas de lechazo son los verdaderos MVPs del menú. De verdad, una experiencia que vale cada euro gastado. Así que, si te preguntas dónde se ubica El Ermitaño Restaurante, ya sabes: en Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora. ¡Ve ya y lo disfrutas!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Ermitaño Restaurante
Si buscas un lugar que deje huella, El Ermitaño Restaurante en Benavente es el sitio definitivo. Desde que cruzas la puerta, sientes que el ambiente te envuelve. Elegancia y cercanía, como un apretón de manos de un viejo amigo. El trato es tan cálido que parece que te conocen de toda la vida. La atención de Marcelino, el sumiller, es de esas que no se olvidan: recomendaciones que son un acierto seguro, como esa manzanilla de la Riva que nos abrió el apetito.
Y hablando de eso, la comida es un viaje en cada plato. Empezamos con una tosta de queso y piparra, que a pesar de ser un entrante, ya te hace sentir VIP. Luego llegaron los canutillos de cecina y foie, donde se conjuga la sutileza con un punch que te deja boquiabierto. ¿Y qué me dices del huevo con cangrejo y arroz? Una explosión de sabores que en serio, hay que degustar para creerlo. El tomate de Barbastro regado con un aceite que, por cierto, también es de ahí, se convierte en la conexión perfecta para el pan que "sucamos" como buenos valencianos. ¡Eso es lo que hay!
Luego, el plato estrella: el lechazo. Si existe el paraíso para los carnívoros, probablemente tiene el nombre de El Ermitaño. La finura, el sabor y esa cocción perfecta lo convierten en el rey de la mesa. Y como cereza del pastel, un postre sorpresa que juega al misterio: tomate y frutas. Un detallazo que te deja claro que aquí saben lo que hacen.
¿Qué tipo de cocina se ofrece en El Ermitaño Restaurante? Aquí tienes todo lo que necesitas: alta cocina con esencia castellanoleonesa. Échale un vistazo, y si te atreves, pídeles el menú del día. Que no se te olvide, aquí se cocina con alma y se trata a la gente con cariño verdadero. Sin duda, un lugar que se merece las cinco estrellas y un buen par más.
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y si no has escuchado hablar de El Ermitaño en Arrabal Huerta de los Salados, ya estás tardando. Este lugar es una auténtica joya, donde cada detalle cuenta. Desde que entras, Pedro Mario y su equipo te hacen sentir como en casa con un trato exquisito que no se ve todos los días. Tienen un menú degustación que es un viaje de sabores que va subiendo de intensidad a cada bocado. La verdad es que, a lo largo de la cena, cualquier plato que te traigan es una obra de arte. ¡Imprescindible!
La experiencia se vuelve aún más especial con el consejo del sommelier, quien te recomienda un vino blanco espectacular que combina divinamente con todo. Y no te olvides de terminar con un café en la buhardilla, porque eso es como viajar en el tiempo. Es el broche perfecto para una noche increíble. El sitio es super acogedor y el ambiente es ideal para charlar tranquilamente, sin ese ruido molesto que te saca de la charla.
Nosotros fuimos un grupo de amigos desde Tenerife y aunque llegamos un poco tarde y no pudimos disfrutar del menú degustación, nos hicieron sentir súper bien. Nos agasajaron con un vermut de cosecha propia que estaba sublime. Los entrantes que pedimos, como los rollitos de cecina con foie y los espárragos de Tudela, eran espectaculares, y el lechazo asado, ni te cuento. Solo uno se atrevió con la pluma ibérica, pero la mayoría coincidimos en que el lechazo era el plato estrella.
Así que, si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados del menú, aquí no te puedes perder los rollos de cecina y foie, el lechazo asado, y claro, la paletilla de cordero al horno que enamora a todos. Y los postres… ¡uff, a repetir sin duda! Así que ya sabes, si estás cerca de Benavente, hazte un favor y pasa por El Ermitaño, que la experiencia es de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No te arrepentirás!
Qué características especiales tiene el ambiente del restaurante
Ya te decía que El Ermitaño Restaurante es un lugar que te deja flipando. Cinco estrellas ni más ni menos, y no es por presumir. La mezcla de raíces rurales con un toque de elegancia y esos sabores que se salen de lo común, de verdad que son una experiencia. El chef Pedro no solo se encarga de preparar platos que parecen arte, sino que también se sienta a charlar contigo, lo que hace todo más personal y único. Gracias a su equipo por ese servicio humano y profesional.
Si piensas en cenar, prepara unos 90-100 €, pero créeme, te vas a ir bailando por la calle de lo bueno que es todo. Desde el ambiente súper acogedor, que se siente muy íntimo, hasta el servicio que es de 10, aquí lo de “hablar alto” no se lleva; el ruido es bajo, ideal para una buena conversación. Y si la idea es comer algo más ligero, también hay opción. Torreznos y queso de Zamora son un acierto, y por unos 30-40 €, te vas a ir feliz.
Nada más entrar, te das cuenta de que aquí cuidan cada detalle. Las cocochas de bacalao y esos platos de lechazo son una locura. Desde que lo conocí, antes de que ganara la estrella Michelin, he visto cómo han subido de nivel en todo. Si eres de los que les gusta disfrutar de un buen café en una buhardilla, tienes que hacerlo aquí. Todo eso por unos 60 €, es más que un lujo.
En cuanto al ambiente, lo que lo hace especial es la combinación de un sitio acogedor y mágico, donde te sientes como en casa y lo suficientemente elegante para que no te dé miedo pedir algo diferente. Y para que no te preocupes, hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, así que ¡no hay excusa para no venir! Aquí aceptan niños y tienen acceso para sillas de ruedas, así que es el lugar perfecto para todos. Si te mola la buena gastronomía, lo tienes que probar.
Es El Ermitaño Restaurante un lugar histórico
La verdad, El Ermitaño Restaurante es un sitio que no puedes dejar pasar si te gusta la buena comida. He tenido la suerte de ir varias veces, y cada vez es igual de impresionante. Este lugar en Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora, es de esos donde el ambiente te envuelve desde el momento en que pones un pie dentro. Pero lo mejor de todo es que todo es de 5 estrellas: desde el trato del personal, que es excepcional, hasta la calidad de la comida. De verdad, te vas a sentir como en casa.
Ahora, el único “pero” que le encuentro es la movida del menú degustación. Todos los comensales tienen que pedir el mismo, y eso te puede dejar un poco descolocado. Eso sí, como eso no nos frenó, al final acabamos pidiendo medias entradas, platos principales y un par de postres distintos. Y aquí viene lo bueno: ¡todo estaba excelente! Tienen unos rollos de cecina y foie que son una locura, y el canutillo de cecina relleno de foie, ¡tienes que probarlo! Por cierto, asegúrate de avisar si tienes alguna alergia o intolerancia, porque al reservar preguntan.
En cuanto al ambiente, es acogedor, y si vas con niños, no te preocupes. Tienen diferentes estancias y organizan los grupos de forma que los más peques no estén molestando. A nosotros nos pusieron en una sala tranquila, como si estuviéramos en una biblioteca. Además, hay un parque de juegos afuera, así que tus hijos podrán disfrutar también. Ah, y si llevas perro, ¡hay casetas para ellos!
¿Y qué me dices de la parking? Amplio y gratuito, con algunas plazas techadas. No tienes que dar mil vueltas buscando dónde aparcar. La verdad es que es una experiencia muy recomendable. Al final, si te lanzas a visitar El Ermitaño, te aseguro que saldrás con una sonrisa y deseando volver.
Y ya para cerrar, si te preguntas si El Ermitaño Restaurante es un lugar histórico... bueno, no es histórico en el sentido clásico, pero para la comida en Zamora, casi se siente como tal. Lo que hacen aquí es un arte, y siempre recordarás la experiencia como una joya en tu memoria gastronómica. ¡Échale un vistazo y me cuentas!
Quién dirige El Ermitaño Restaurante
Ya te digo, El Ermitaño Restaurante en Benavente es un must si estás por la zona. Te lo cuento así, sin florituras: el sitio tiene 5 estrellas, y no es por casualidad. La alta cocina que presentan es de otro nivel; cada plato es una obra de arte que sube de nivel lo tradicional con un toque moderno que flipas. He estado en varias ocasiones y no me canso, cada vez me gusta más. La comida es increíble, desde los canutillos de cecina hasta el bacalao con manitas de cordero. ¡Y ni hablar de ese postre de turrón de almendras y chocolate!
El ambiente también es un puntazo. Las mesas son amplias y cómodas, así que no te vas a sentir apretado. La cristalería y la vajilla son de categoría, todo con soportes en madera que le dan buen rollo. Y el servicio, ¡madre mía!, son unos profesionales. Siempre están pendientes de que todo esté a tope, hasta la limpieza brilla en cada rincón, incluyendo los baños. Si te queda un ratito, puedes subir a la buhardilla a disfrutar un café o una copa después de comer, que es un lujo.
Si estás con un grupo, es totalmente aconsejable. No te quedes con las ganas de probar su menú degustación por 70€, que, aunque no fue lo que yo pedí la última vez, he oído maravillas de él. Claro que hay opiniones mixtas; algunos dicen que se les hizo pesado, pero a mí no me ha pasado, ¡por eso volveré sin dudar! En fin, que si te topas con una prenda olvidada, no te preocupes, hacen lo posible por devolvértela, así que son gente que cuida el detalle.
Y para cerrar, si te preguntas quién está al mando en El Ermitaño Restaurante, puedes estar tranquilo: la dirección está a cargo de un personal que maneja la alta cocina como pocos. Así que, no hay excusas, hazte un favor y pasa por ahí, que el placer está garantizado.
Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en El Ermitaño
Así que, si estás pensando en darte una vuelta por El Ermitaño, prepárate para una experiencia que te hará querer volver una y otra vez. La cosa es que, aunque el mesón tiene su encanto y la comida está rica, hay que decir que la variedad caliente es un poco escasa. Además, el camarero de la barra tiene que mejorar su rollo, porque no todo es la comida. Al menos el personal de sala se lo toma con calma, aunque tardaron 20 minutos en limpiar nuestra mesa. Al final, no salió tan mal, pero más de 100 € por persona para una comida de 4 sobre 5 no sé yo si es para tirar cohetes.
Por otro lado, si te apetece un sitio acogedor, en este lugar lo han clavao. Con una comida que va de lujo, calidad-precio bastante buena y un precio más razonable de 60-70 € por persona, con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Es de esos sitios que te hacen sentir bien, y lo mejor es que el trato es superagradable. Así que, si buscas un buen rato con buena compañía, no dudes en ir.
Y si quieres algo que te vuele la cabeza, la experiencia gastronómica aquí es un escándalo. La combinación de cocina de autor con platos tradicionales es top. El sommelier, José Antonio, se saca un maridaje cojonudo y los platos son una auténtica locura. Cosas como el lechazo asado o la degustación de panes son ¡impresionantes! Te digo, si vas, asegúrate de sentarte en ese jardín con una copa de vino y disfrutar del ambiente. Todo esto, por un precio entre 60 y 70 € por persona, es más que justo para la experiencia que te llevas.
En resumen, si te preguntas qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en El Ermitaño, te diré que es un lugar donde la calidad y el buen trato son prioridad. Desde un ambiente que te invita a quedarte, hasta platos que rozan la perfección, hay algo para todos. ¿Vale la pena el precio? Absolutamente. Así que, si puedes, haz la reserva y prepárate a disfrutar de una experiencia única.
Hay opciones de postres en el menú del restaurante
Ya te digo, El Ermitaño Restaurante es un pepinazo en Arrabal Huerta de los Salados. El pasado miércoles 6 de septiembre, estuve ahí con unos colegas y la experiencia fue 5 estrellas. La atención fue espectacular, de esas que te hacen sentir como un rey desde que pones un pie en el local. ¡El servicio y la calidad son increíbles! Y el café que tomamos en el piso superior, uff, un espacio francamente agradable e interesante. Si vuelvo a Benavente, ni lo dudo, repito sin pensarlo.
Este sitio tiene un encanto especial. Tiene salones ideales para bodas, un mesón, un restaurante y hasta una ermita. Ya no es solo lo que comes, sino cómo te sientes. El cocinero se pasa por las mesas para asegurarse de que estés a gusto, algo que se aprecia un montón. ¡Eso es un buen detalle! Pedimos a la carta, y aunque el menú degustación suena tentador, es mejor que cada uno elija lo que le mole. El tartar de tomate estuvo refrescante y sabrosísimo, y el guiso de setas y mollejas, menuda delicia para los que las disfrutan. Pero ojo, el bonito del norte con salsa era un pelín demasiado dulce, así que cuidado con eso. El solomillo, en cambio, ¡tierno como un pastelito! Y el cochinillo, un manjar bien asado.
A regreso la semana pasada, volví después de una buena cantidad de años y me reconfirmé que sigue siendo una joya. Nos sorprendieron nada más llegar con un aperitivo de crema de queso con caviar y una cesta de panes que estaban de muerte. Probar los canutillos de cecina es un must, y las cocochas de bacalao no se quedan atrás. Pero ojo con el costillar de ternera, que aunque la idea era buena, a la carne le faltó un poco de jugo para brillar. El rape negro, eso sí, ¡un pescadote bien rico! Y no voy a olvidarme del lechazo asado, que ahí ya le perdí un poco la fe porque estaba seco y frío. Pero no todo eran malas noticias, el postre de chocolate, cacahuete y miel está impecable, ese sí que lo recomendaría sin dudar.
Y sobre tu pregunta, claro que hay opciones de postres en el menú. El último dulce que probamos, además de ser un placer, ya te digo que está bien equilibrado entre sus ingredientes, así que si eres goloso, no te preocupes que aquí no se queda uno sin su capricho. Así que ya sabes, si pasas por acá, date una vuelta por El Ermitaño y disfruta como se merece.
El Ermitaño Restaurante está ubicado en un entorno natural
Te cuento, si estás buscando un buen lugar para comer en Benavente, tienes que darle una oportunidad al Ermitaño Restaurante. Este sitio tiene unas 5 estrellas que no son casualidad. Nosotros decidimos lanzarnos con el menú degustación, que te deja elegir lo que te apetezca: entrantes, carne, pescado y el postre. Eso sí, los aperitivos son sorpresa. Éramos 5 y optamos por el pack completo: entra, carne, pescado y postre. Todos salimos súper satisfechos; la comida estaba deliciosa y la atención de diez. El camarero nos recomendó un par de vinos que estaban para chuparse los dedos, un blanco y uno tinto que maridaron perfecto con la comida. Sin duda, un acierto total.
Y no te olvides del punto de café al final. Subimos a la parte de arriba, y la decoración y el ambiente son una pasada. El lugar tiene una vibra muy especial. La presa que elegimos estaba de otro mundo, uno de esos platos que te hacen pensar en volver antes de salir por la puerta. Un menú que se adapta a todos, con opciones incluso para los niños, y el precio ronda entre 70-80 € por persona, pero vale cada céntimo.
He de decir que, para mí, fue probablemente la mejor experiencia gastronómica de mi vida. A pesar de un pequeño inconveniente al llegar, nos atendieron al instante y nos sentaron sin problemas. La comida... ¿qué puedo decir? Era increíble. Los camareros son atentos, amables, y saben cómo charlar un poco mientras explican los platos. De verdad que, si tengo que volver, no lo dudo.
Los hermanos Pérez y su equipo le ponen tanto cariño a lo que hacen que es difícil quedarse con un solo plato favorito. Los canutillos de cecina y las cocochas de bacalao son un clásico que nunca falla, y lo nuevo también sorprende: la presa ibérica y una lengua de ternera en adobo que te deja sin palabras. Y, por si fuera poco, el postre de chocolate y cítricos es el broche perfecto. Todo esto, por un precio que ronda entre 50-60 €. ¡Espectacular!
Y hablando de su ubicación, el Ermitaño Restaurante se sitúa en un lugar muy bonito y tranquilo, así que vas a disfrutar no solo de la comida, sino también del entorno natural que le rodea. Perfecto para una escapada con amigos o familia. ¡No te lo pierdas!
Cuándo fue construida la ermita que se encuentra en el lugar
Y hablando de El Ermitaño Restaurante, no tengo más que buenas palabras. Es un lugar donde la excelencia se siente en cada gesto, en cada bocado. No importa si es la primera vez o la tercera (como en mi caso), siempre te sorprende con algo nuevo y espectacular. Esta última vez fui con mi nieto y, ¡madre mía!, el camarero se ganó un 10 en atención. Se preocupó por cada cosa, hasta por cómo lo atendía a él. Y el chef Pedro Mario... un genio. Se nota que aquí hay un equipazo que se preocupa por cada detalle. Sin duda, una experiencia de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¿Qué más se puede pedir?
El sitio es un espectáculo en sí mismo. Te recibe un terreno enorme con jardines que son puro relax y un estanque que le da ese toque especial. Una vez dentro, te deja sin palabras con sus distintos comedores, su buhardilla y hasta ¡una capilla! Debes ir, aunque sea solo para ver el lugar. La comida es de otro nivel, con menús y platos que jamás habías probado. Lo único a tener en cuenta es que no es un sitio para llenarte el estómago a lo loco; sus raciones son un poco escasas, pero recuerda que aquí se trata de disfrutar de la experiencia. Los precios son altos, pero vale cada euro si vas con la mentalidad de vivir algo distinto.
Respondiendo a la cháchara de las quejas sobre el aceite, un par de euros por un poquito, pues... sí, lo entiendo. Cargarse eso en un lugar como este, que te sueltan 248€ por dos, a uno le deja un poco dubitativo. Pero, en fin, la comida está increíble, así que si descuidas eso, disfrutarás del rato. Ahora, si hablas de su ermita, resulta que fue construida en el siglo X, ¡menuda historia tiene este lugar!
Es recomendable hacer una reserva antes de visitar
Ya te dije que El Ermitaño es un lugar que no vas a querer perderte. Este restaurante de alta cocina en el Arrabal Huerta de los Salados en Benavente, Zamora no es solo otra opción más, es una explosión de sabores que te va a dejar con la boca abierta. El ambiente es acogedor, con esa vibra que te hace sentir a gusto desde que cruzas la puerta. La atención es de calidad, de esas que hacen que sientas que te están cuidando de verdad.
La carta es un viaje. Tienen platos que reflejan la tradición con un toque moderno, y la presentación es algo digno de Instagram, pero no te dejes engañar por lo bonito: ¡La comida está de locos! Desde entrantes hasta postres, todo tiene una calidad que se nota. Además, los ingredientes son frescos y de la zona, lo que le da un plus brutal a cada bocado. Puedes optar por una buena carne o un pescado que te hará preguntarte por qué no viniste antes.
Ahora, sobre el tema de las reservas... Si estás pensando en darle una oportunidad a El Ermitaño, te recomendaría que hagas una reserva. El lugar es popular y se llena rápido, especialmente durante los fines de semana. Así que, si quieres asegurarte una mesa y disfrutar sin preocupaciones, lo mejor es que llames y reserves. Créeme, no querrás quedarte fuera y perderte esa experiencia.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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