El Trébol Valladolid

El Trébol Valladolid

¡Ey, camaradas! Si andáis buscando un buen sitio para darle un buen atracón de mariscos en Valladolid, El Trébol es el plan. Está en C. Turina, 18, justo a orillas del Pisuerga, al lado del paseo Zorrilla, ¡un sitio emblemático! Abren de 12:30 a 17:30 y de 20:30 a 23:30, así que no hay excusas. Eso sí, prepárate: la tensión del personal y el trato a veces son un poco ásperos, y no siempre sirven tapas en momentos random, ¡así que ojo con eso si vas a vermutear! Pero, chaval, en el plato no te va a fallar: gambas de Huelva, anchoas de Santoña y unos arroces que son la caña. ¡No te lo pierdas!

El Trébol Valladolid

Marisquería
⭐Valoración media: 3,7
Opiniones: 741 Reseñas
Dirección: C. Turina, 18, 47006 Valladolid
Teléfono: 983 27 24 20

Horarios El Trébol Valladolid

DíaHora
lunes12:00–17:30
martes12:00–17:30
miércoles12:00–17:00, 19:30–23:30
jueves12:00–17:00, 19:30–23:30
viernes12:00–17:00, 19:30–23:30
sábado12:30–17:30, 20:30–23:30
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Trébol Valladolid

Dónde está ubicado El Trébol en Valladolid

¡Ey, gente! Si no han probado El Trébol Valladolid, se están perdiendo de un lugar brutal. Este sitio en C. Turina, 18, 47006 Valladolid, tiene todo lo que necesitas. Tienen 5 estrellas por una razón: la comida es de primera calidad y se nota en cada plato. El servicio es súper amable y siempre están al tanto de lo que necesites. Recomendadísimo!

Imagina esto: te sientas en su terraza a la orilla del río. El ambiente está de lujo, ideal para disfrutar con amigos o en pareja. Las camareras son un encanto, te hacen sentir como en casa. Piden un plato de gambas a la plancha y prepárense para flipar. El precio está muy bien, teniendo en cuenta la calidad de lo que sirve. Sin duda, volveré.

La variedad que tienen en la carta es impresionante. Puedes ir a almorzar o cenar y siempre vas a encontrar algo que te haga la boca agua. Tienen una sazón que deja huella y unos postres que, madre mía, son un auténtico manjar. Y ni hablar de la selección de vinos para acompañar cada bocado; todo con un servicio que es una maravilla: amabilidad, seriedad y elegancia.

A veces, uno duda al mirar reseñas. Yo vi que tenían un 3.6 en internet y pensé 'aquí no voy'. Pero, ¡menuda sorpresa! Cada plato que probamos, percebes, boquerones, gambas... Era mejor que el anterior. Y el postre, un coulant y una torrija, no puede ser. Así que, si estás pensando en dónde comer, El Trébol es una opción sería. No se arrepentirán. ¿Dónde lo encuentras? Justo en C. Turina, 18, 47006 Valladolid. ¡Anímense!

Cuáles son los horarios de apertura de El Trébol

Ya te digo que El Trébol Valladolid es un lugar para debatir un rato. Por un lado, hay gente que alucina con la calidad de su comida, en especial el marisco y los pescados. Una visita puede ser épica si pides chipirones fritos o gambas blancas. Pero cuidado, no te creas que es la fiesta del precio. Te clavan por una caña 2,5€ y ni una tapa te ponen. Si te gustan los precios transparentes, aquí la carta es un misterio, así que prepárate para sorpresas en la cuenta.

Pero hay quienes no lo ven tan oscuro. Algunos dicen que la experiencia es de 10 y vuelven encantados. La verdad, hay reseñas que destacan el trato. Eva, la anfitriona, se lleva los aplausos y el servicio es bastante profesional. Te puedes sentir en un buen restaurante con ambiente elegante, aunque hay quienes se quejan de que los camareros a veces están un poco fríos. Por otro lado, si pides un café en la terraza, mejor que lo pienses, porque te pueden clavar 2,30€ y eso sin haber comido.

Y hablemos del horario, porque si no vas en las horas correctas, ¡te quedas fuera! Así que, si quieres disfrutar de todo este espectáculo marisquero y pesquero, ve a El Trébol en horarios de almuerzo y cena. No está de más echar un vistazo a la página o llamar para confirmar, pero en general, suelen abrir a las 13:00 y cerrar sobre las 23:00. Así que ¡prepara el estómago y el bolsillo!

Qué tipo de comida se ofrece en El Trébol

Y vámonos directo al grano, que en El Trébol de Valladolid hay de todo, pero también hay que hablar de algunas movidas. No sé si ha sido solo mi experiencia, pero los servicios pueden ser un desastre. La antipatía de las camareras es de campeonato, te hacen sentir que las debes la vida por pedirles algo. Y no hablemos de los precios. Vas y pides una botella de agua de 75 cl y ¡pum! 3,10 €. En serio, ¿¿agua como si fuera oro en barra?? Cuesta más que una caña, que ya es decir. Un par de cocacolas y ya te están cobrando más por la agua que por las dos. Flipante.

Pero, eso sí, hay que reconocer que la comida es buena, y de lo mejor. Algunos platos como el tartar de solomillo y el salmón son de otro nivel. Te quedas a gusto al comer, aunque a veces parece que tienes que agradecerles por traerte la comida, ya que los camareros miran con más desdén que un gato que pasa de su dueño. La calidad de la comida es un 5 sin despeinarse, eso hay que dárselo. Tendrían que mejorar lo del servicio, porque si no, aunque la comida sea buena, te deja un sabor amargo.

La experiencia puede ser un poco agridulce, con momentos increíbles como el carpaccio de piña con helado de coco, que es de los mejores postres que he probado. Pero, amigo, si te niegan un café a las 15h, ya te digo que pierdes la fe y te dan ganas de no volver ni gratis. Repito: ¡un café se sirve siempre, aunque sea por pity! Cualquier sitio decente te lo pone para que puedas continuar tu día.

Y ya para cerrar, en El Trébol ofrecen comida de mar en su mayoría, con unos platillos que a cualquiera le abrirían el apetito. Desde gambas a la plancha, alcachofas con almejas, hasta ese carpaccio de cola de gamba roja. Es un sitio que mezcla contundencia y buenos ingredientes, aunque el trato debería ser mejor. La próxima vez quizás me lo piense mejor antes de dar otra oportunidad. ¡Ah, y si vas, hazlo con el ánimo bien alto, porque lo de las camareras puede ser un reto!

Cuáles son algunos de los platos destacados que puedo encontrar en El Trébol

Así que mira, si estás en Valladolid, no puedes dejar de probar El Trébol en C. Turina, 18. Este sitio es una joya para los amantes del marisco. Todo el mundo le da 5 estrellas, y con razón. El rodaballo es espectacular y si no pruebas los huevos con cocochas te estás perdiendo de algo monumental. ¡Eso es un manjar, bro!

Y ya que hablamos del ambiente, es acogedor y bien chill. Te sientes como en casa y el trato del personal es de 10. Las camareras son un amor y el servicio es rapidísimo. Puedes esperar un precio de 60-70€ por persona, pero créeme, cada euro vale la pena. El ambiente es genial, perfecto para ir con amigos o en pareja.

Yo volví después de 25 años solo para recordar esos bigaros que disfrutaba con mis padres, y sigo diciendo que están de categoría, aunque un poco caros. Pero vale la pena, ¿no? Todo lo que pedimos estaba bien elaborado; las gambas a la plancha y las almejas a la sartén fueron un acierto. Aquí, hasta en cacerola puedes disfrutar sin freírte a 35 grados, gracias a los árboles de la terraza.

Si reservas para una cena, asegúrate de que te sientes dentro porque lo que se ve fuera son tapas y raciones. De lo que cenamos, las gambas de Huelva y los boquerones fueron top. El vino blanco fresquito y el postre con una copa de cava fue como un extra que nadie esperaba. En definitiva, un plan fenomenal.

Ahora, si te preguntas qué platos no te puedes perder en El Trébol, apuntes obligatorios: gamba blanca del Mediterráneo, gilda, ajito frito y lo más clásico, el arroz con carabineros. Todo esto, bien servido y disfrutando de un trato excepcional. ¡No te lo pierdas!

Qué mariscos son recomendados en El Trébol

Si estás por Valladolid y te pierdes en la comida, El Trébol es un lugar que no deberías dejar pasar. Te lo digo en serio, ¡tienen unas ostras maravillosas! Te sientas, te tomas un vermú y para acompañar, pides unas de estas delicias. El trato, en general, es inmejorable, así que no te preocupes demasiado por el menú. El personal siempre se las ingenia para que te sientas como en casa. Y sí, la comida es un 10 en todo. La combinación perfecta de buen rollo y buen comer; ¿hay algo mejor?

Hablando de comer, si eres amante del marisco, los mejillones en salsa son un vicio total. ¡No los puedes dejar fuera de tu pedido! Y si te va el pulpo, el pulpo a la gallega que hacen es simplemente delicioso. A esos que van a criticar, pues que sepan que a los enanos y a los mayores los tratan mejor que en brazos. Así que familia al completo, ¡a disfrutar!

Claro que no todo es color de rosa. Hay quien se ha llevado un chasco, especialmente en la terraza. Unos dicen que no vale la pena, que los precios son un robo en toda regla. Pagar casi 4 pavos por una 1906, y ni siquiera unas pipas de acompañamiento es un detalle que no han sabido cuidar. Si eres tipo “me lo pienso”, mejor piénsalo bien antes de darle una oportunidad.

En resumen, si quieres mariscos recomendados en El Trébol, no dudes en pedir el pulpo, las ostras y, por supuesto, los boquerones en vinagre caseros. Ahí la cosa no falla y es seguro que te va a gustar. Pero ya sabes, asegúrate de ir con tiempo y, si puedes, hacer reserva. Porque a veces no se sabe si te van a tratar como cliente de primera o de segunda. ¡Es un poco lotería, pero a veces vale la pena arriesgarse!

Es necesario hacer reserva para comer en El Trébol

Si quieres un buen sitio para comer marisco en Valladolid, El Trébol en C. Turina, 18 es la caña. Tienen una pinta increíble y el servicio que da Eva es como para dar las gracias en cada plato. La materia prima que usan es buenísima, y lo saben hacer bien. Hay días que te vas de ahí con ganas de más, porque todo está rico: las gambas, las rabas, ¡y ni hablemos de los arroces! Pero ojo, a veces hay deslices. En mi última visita, me tragué una ostra en mal estado sin querer, y claro, lo comenté. Pero no te preocupes, que enseguida me trajeron otra para compensar. Aunque eso sí, hay algunas cosillas que les falta pulir en cuanto a detalles con los clientes.

La semana pasada comí en El Trébol y la verdad, fue de 10. Pedí una ensalada de ventresca, un tartár de salmón y aguacate y medio solomillo a la plancha. Todo estaba buenísimo, aunque las croquetas de jamón no fueron lo mío, me supieron a queso. La ubicación es brutal, al lado del Corte Inglés y con una terraza preciosa junto al río. Los precios son los de un sitio top, pero lo vale totalmente por la calidad que ofrecen.

Si hablamos de marisco, no hay duda, El Trébol es el mejor sitio en Valladolid. El carpaccio de gamba y el de picaña son de otro nivel. Y ni se te ocurra irte sin probar las cocochas al pil-pil con huevos y patatas, ¡son impresionantes! El servicio es rápido y las camareras son súper agradables, te hacen sentir como en casa. No es raro que mi madre y yo vayamos allí varias veces a la semana, porque siempre salimos más que satisfechos.

Puedes probar varios platos en raciones pequeñas, como gambas sobre tostada, chipirones a la plancha y alcachofas con almejas. Además, el sitio es amplio y accesible, así que perfecto para todos. Y hablando de buen café, un carajillo bien quemado con su cáscara de naranja es el cierre ideal.

En cuanto a las reservas, sí, es recomendable hacer una. Especialmente si vas en fin de semana o a horas punta, porque suele llenarse bastante. Así que, para estar tranquilo y disfrutar de la comida sin problemas, mejor asegura tu mesa.

Cómo es la atención al cliente en El Trébol

El Trébol Valladolid es un sitio que vale la pena mencionar, especialmente si eres amante de los mariscos. Le ponen mucho cariño a la comida, y la cocinera es una crack haciendo una tarta del Viña que, ¡madre mía!, está para chuparse los dedos. La última vez que fui, me zampé un bacalao con pimientos del piquillo que estaba sublime, y la presentación del plato era de esas que te hacen sentir que estás en un restaurant con clase. Y lo mejor es que no te desangra el bolsillo: por unos 10-20 € por persona, sales de ahí bien alimentado y feliz.

Ahora, lo de las almejas finas a la sartén es de otro nivel. No te lo puedes perder si vas. Además, tienen un buen rollo con el tema del gluten, lo que es un punto a favor si alguien en tu grupo tiene celiaquía. El ambiente es chido, cinco estrellas en comida, servicio y ambiente. Es un sitio que te deja con ganas de volver.

Pero no todo es perfecto. Hay días en los que la cosa se complica, como me pasó una vez. Nos dejaron 20 minutos esperando, y mientras, las camareras parecían más interesadas en atender a las chicas con tacones de 15 cm que habían llegado después que nosotras. Al final, nos rendimos y nos fuimos al Pasarela que está al lado y, ¡sorpresa!, ahí nos atendieron rapidísimo. Así que, aunque el ambiente es agradable y los platos son buenos, el servicio a veces puede ser un desastre.

Entonces, ¿cómo es la atención al cliente en El Trébol? Pues depende del día y la hora. Si te toca un buen momento, genial, pero si llegas y el local está a tope, puedes acabar tirando la toalla. No siempre es oro lo que reluce, y a veces la atención deja mucho que desear. ¡Pero con un poco de suerte, puedes tener una experiencia bastante buena!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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