Mirador de los Templarios

Mirador de los Templarios

Si andas por Maderuelo, tienes que parar en el Mirador de los Templarios, un restaurante chido en Calle San Miguel, 1. Aquí te vas a encontrar con unos platos de lujo, como un cordero asado que te va a dejar con ganas de más, o unos torreznos que son pura delicia. Ah, y las vistas al río Riaza son para quedarte a disfrutarlas un rato. Eso sí, cuidado con la atención: puede que si no te colocas en la mesa correcta, te sientas un poco invisible. Así que ve con ganas y, si te atienden bien, ¡ni lo dudes y pídete el postre!

Mirador de los Templarios

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 610 Reseñas
Dirección: C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia
Teléfono: 651 80 42 23

Página web

Horarios Mirador de los Templarios

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–16:00
miércoles12:00–16:00
jueves12:00–16:00
viernes12:00–16:00
sábado11:00–20:00
domingo11:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mirador de los Templarios

Dónde se encuentra el Mirador de los Templarios

¡Ey, colega! Si estás pensando en darle una vuelta al Mirador de los Templarios en Maderuelo, te cuento. Este restaurante en C. San Miguel, 1 tiene unas vistas que quitan el hipo, pero el resto es un poco un desastre. De verdad, si quieres un buen servicio, puede que se te olvide aquí. Te dejan esperando y a veces se les olvida lo que pediste. La comida está normalita y los precios no ayudan, porque te vas a dejar entre 40 y 50 € por cabeza. O sea, ¡menuda faena!

Lo que sí mola es echar un vistazo a la decoración, muy peculiar y con objetos curiosos por todo el sitio. Y si tienes ganas de comer al aire libre, la terraza es un puntazo porque las vistas son brutales. Pero no esperes mucho silencio, porque hay un nivel de ruido alto, pero suficiente para mantener la conversación. Eso sí, si te mete un escalón, ten cuidado que no es muy accesible para sillas de ruedas. Y por si no lo sabías, aparcar es un auténtico caos, así que prepárate para dejar el coche fuera del casco antiguo.

Pero no todo es tan mal. He visto gente que ha tenido experiencias decentes. Por ejemplo, un grupo reservó desde Madrid y les dijo que la comida era buena, especialmente los postres. Dicen que les atendieron con amabilidad, aunque van un poco lentos. Ellos se dejaron entre 30 y 40 €, así que puede que la cosa mejore en días tranquilos. Y claro, si te enchufas en la terraza con vistas al embalse, seguro que te sientes en el paraíso, aunque tengas que esperar un poco.

Entonces, ¿dónde está este Mirador de los Templarios? Fácil, en C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. Te lo dejo ahí; ya tú decides si te animas a ir a disfrutar de esas vistas espectaculares… ¡y a ver cómo va el servicio!

Qué tipo de comida se ofrece en el Mirador de los Templarios

Y bueno, hablando del Mirador de los Templarios, ¡vaya pedazo de sitio! Si estás en Maderuelo, no puedes dejar de ir. Comimos ahí tres personas y salimos encantados. Chipirones encebollados que estaban de locura, las chuletillas crujientes, unas setas que te harán decir '¡wow!' y esos pimientos verones que, de verdad, son de otro planeta. Y ni hablemos de los postres, ¡todo estaba increíble! Además, la atención fue de 10 y el comedor tiene unas vistas al embalse de Linares que quitan el aliento. La decoración, con esas golondrinas y ajedreces, es un toque muy original del dueño. ¿El precio? Entre 30 y 40 € por persona, pero la experiencia vale cada céntimo.

Por otro lado, ese lugar es un sueño para grupos grandes o pequeños. Un sitio perfecto para celebraciones o simplemente para disfrutar de buena comida. Asegúrate de hacer reserva, porque suelen llenarse y no vas a querer quedarte sin tu mesa. ¡Ojo! Si llegas más tarde de la una, solo hay servicio de comidas, así que planifica bien. Un par de amigos me contaron que solo tomaron un aperitivo y ya se lo fliparon con las vistas y la talla de madera que tienen en el lugar, aunque comer de verdad es la clave.

La comida en el Mirador de los Templarios va desde lechazo exquisito, ideal si te encanta la carne, hasta salmorejo con toque de torrezno que está sencillamente delicioso. También tienes opciones más simples, pero siempre ricas. Y si vuelves, no olvides probar las costillas con membrillo; eso sí que es una maravilla. En resumen, lo que se ofrece ahí va de lo clásico a lo auténtico, así que ve con el estómago vacío y prepárate para disfrutar al máximo.

Cuáles son algunos de los platos destacados del restaurante

Estás buscando un sitio donde comer rico y disfrutar de unas vistas que te dejen alucinado, ¿verdad? Pues el Mirador de los Templarios en Maderuelo es el lugar ideal. Este restaurante está a un par de pasos de la entrada del pueblo y tiene una terraza que te va a dejar sin aliento. Te aconsejo que reserves, porque no es muy grande y se llena rápido. ¡Las vistas al pantano son de locura!

La comida es de primera calidad. Te lo digo porque probé el lechazo, y vaya, ¡uno de los mejores que he comido nunca! Asun, la camarera, nos atendió de maravilla, siempre con una sonrisa y muy rápida. La relación calidad-precio está más que justa, así que prepara unos 20-30 € por persona, pero te aseguro que los vale. Si buscas una buena experiencia culinaria, este es el sitio.

Además, si piensas en ir de excursión, es un plan muy chido. Puede que hagas un par de cañas por el pueblo y luego te acerques aquí para comer. En nuestro caso, tuvimos que volver para un café antes de regresar a casa, pero ya te digo, en la próxima visita no se me olvidará hacer la reserva. ¡Altamente recomendado! La atmósfera es genial; hace que todo sea más especial.

Y para que no se te pase por alto, algunos de los platos destacados son el mencionado lechazo y, por supuesto, el cordero asado. ¡Todo un manjar! Aquí sirven comida típica de la zona, y se nota que la preparan con cariño. En resumen, si quieres buen rollo y buena comida, este es tu sitio. ¡No te arrepentirás!

Es el cordero asado una de las especialidades del menú

Mira, el Mirador de los Templarios no defrauda, la verdad. Reservamos para comer y fue todo un acierto. Nos asignaron una mesa con vistas que te dejan sin aliento. El ambiente en el comedor, con el solecito pegando, era perfecto. Pedimos unas cosillas para compartir: ensalada de queso de cabra, cecina y las chuletas de cordero que estaban de muerte. El servicio, rapidísimo y los camareros super amables. Nos dejamos unos 20-30 € por persona, pero la calidad lo vale. ¿Comida? 4 estrellas, ¿servicio? 5 y el ambiente 5 también. No se puede pedir más.

Y no solo eso, el sitio está bien chido para comer lo típico de la zona, el lechazo. Lo sirven en cuartos y es que está riquísimo. La materia prima, de primera. La terraza tiene unas vistas increíbles al puente que te lleva al pueblo, así que comer ahí es todo un planazo. Aunque si andas mal de tiempo, yo que tú, iba con la idea de reservar, que puede estar complicado. El rollo de precios, estás en la misma línea, 20-30 €, y el servicio está decente: 4 estrellas en comida, 4 en servicio y 4 en ambiente.

Ahora, siempre hay excepciones y hay quien ha tenido un tal desastre que lo mejor sería no volver. Un tipo llegó y le sirvieron un lechazo que, según él, parecía una broma. 50% hueso y 40% grasa... Vamos, que se quedó en un 10% de carne, ¿en serio? La reacción del dueño fue de chiste, acusándolo de que eso era "el solomillo". Vamos, un momento de vergüenza ajena que nadie quiere vivir. A pesar de todo, el sitio tiene unas vistas molonas desde la terraza, pero con lo que él vivió, que no cuenten con su vuelta.

Y para responder a la pregunta del millón: ¿Es el cordero asado una de las especialidades del menú? Sin duda. Si te gusta el cordero, no te puedes ir sin probarlo. La mayoría lo recomienda y parece que es una de esas cosas que no te puedes perder.

Qué son los torreznos y por qué son recomendables

Ya que hablamos del Mirador de los Templarios, déjame decirte que el lugar tiene su encanto, pero también algunas cosas que no me convencieron del todo. La comida está bien, aunque con todo lo que ofrecen, me parece que los precios son un poco elevados. Por ejemplo, ese cuarto de cordero se va a los 50 euros. ¡Cero plan de “ir a comer cuatro cosas y salir contento”! Además, ni se te ocurra olvidar que aquí el pan cuenta como un servicio más. Eso sí, si quieres un entrante, la "Merendilla de segadores" tiene un toque curioso, pero algunos de sus productos venían fríos. Estoy casi seguro de que los calentaron en el micro. Así que si te decides a ir, mejor reserva antes porque el comedor no es muy amplio.

Pero bueno, también tengo que reconocer que hay otra cara de la moneda. Algunos amigos me recomendaron el sitio y, pues, la vista del embalse es impresionante. La terraza puede que sea pequeña, pero vale la pena disfrutar de esas vistas mientras comes. La calidad de la comida es bastante buena. A mí me encantó el bacalao a bras y el cordero estaba en su punto, tierno y con un sabor que no se olvida. Eso sí, si vas, no tengas prisa. El servicio fue de lujo y, para los amantes de la buena cerveza, tienen unas artesanales que son de pueblos cercanos. Totalmente recomendable.

Hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar los torreznos. Son esa parte crujiente de los pancitos que a todos nos gusta. Se hacen con trozos de panceta de cerdo, fritos en su propia grasa hasta que quedan doraditos y crujientes. Perfectos para picar o acompañar la comida, llenos de sabor y, francamente, ¡irresistibles! Además, son un clásico que no te puedes perder si te animas a ir ahí. Así que ya sabes, el Mirador tiene sus más y sus menos, pero definitivamente hay platos que merecen la pena probar.

Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el Mirador de los Templarios

Igual no esperabas encontrar un lugar así, pero el Mirador de los Templarios es la caña. Si solo entras a tomar unas cervezas, como nosotros, te vas a llevar una grata sorpresa. La jarra bien fría, ¡y a buen precio! Por unos 7 euros te pones a tono. Las vistas desde la terraza son de otro planeta. No probamos la comida pero, ¿quién sabe qué nos habríamos comido allí? Solo ver el paisaje ya compensa.

Pero si te decides a comer, la cosa se pone aún mejor. Imagínate disfrutando de un plato con vistas al río Riaza. Puedes arrancarte con una ensalada y unas chuletas de cordero, que suenan riquísimas. El postre casero también es un must, aunque la tarta no se diferencia mucho del otro postre. La calidad es buena, y aunque un poco más caro, el trato del dueño es exquisito. Aquí te gastas alrededor de 30-40€ por persona, pero vale cada céntimo.

Nos pillamos por casualidad, pero ¡vaya descubrimiento! El lugar está lleno de arte y las vistas al pantano son brutales. El ambiente es tranquilo, perfecto para charlar sin estrés. La comida está rica y el servicio es un 10. Sería un lujo poder repetir.

Y para cenar, ni hablemos. Las vistas del embalse mientras te comes algo son una experiencia en sí misma. Los precios son bastante aceptables, así que no te preocupes, que no te dejarán en la ruina. Las camareras son rápidas y amables, así que en cuanto pruebes un plato, ya querrás volver por más.

Ahora, lo más destacado: desde el Mirador de los Templarios, puedes disfrutar de vistas espectaculares al embalse y el río Riaza, además de un paisaje que te deja sin palabras. Las aves volando alrededor hacen que la experiencia sea aún más mágica. En resumidas cuentas, es un sitio que no quiere que te pierdas, así que anota la dirección: C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. ¡No te arrepentirás!

Hay alguna recomendación sobre la ubicación de la mesa en el restaurante

Si estás pensando en visitar Maderuelo, te cuento que el Mirador de los Templarios es una parada obligatoria. El lugar tiene ese toque pintoresco que a todos nos gusta, y la terraza es un auténtico lujo, con unas vistas que te dejan sin aliento, especialmente cuando ves el pantano y el puente romano al fondo. Te aseguro que no hay nada mejor que disfrutar de una buena comida con ese paisaje de fondo.

Hablando de la comida, la verdad es que no es la octava maravilla, pero está bastante decente. Puedes esperar unos 20-30 € por persona y salir con el estómago feliz. La comida está bien, aunque nada del otro mundo; a mí, me gustó el cordero asado, que viene muy bien acompañado de patatas y ensalada. Eso sí, no dejéis de pedir cafés con hielo al final, porque después de tanta comilona, ¡merece la pena!

El servicio también es bastante bueno, son unos cracks y te hacen sentir como en casa. Ambiente relajado, un rollo bastante cómodo, así que si te puedes llevar a tu tropa, mejor que mejor. En resumen, el sitio es recomendable, y te lo digo de corazón.

En cuanto a la ubicación de la mesa, te aconsejo que pidas una en la terraza, si puedes. Es donde más se disfruta el ambiente y las vistas. También, si puedes, haz la reserva con antelación, porque se llena rápido. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados