El Lagar de Venancio

El Lagar de Venancio

Si buscas un buen sitio para disfrutar de una comida de primera, ¡El Lagar de Venancio es tu lugar! Ubicado en Calle Traductores, 18, en Valladolid, a solo 1 minuto en coche de la fábrica de Michelín, este sitio te va a flipar. Desde chuletón a la brasa hasta su famoso pulpo a la parrilla, todo está de muerte. Además, tienen un ambiente acogedor, perfecto para ir con amigos o en plan familiar, ya que también tienen sillas altas para los peques. Si eres fan de la sidra, aquí vas a disfrutar porque te la sirven hasta el final. No te olvides de probar su leche frita y la tarta de queso. ¡Haz tu reserva y ven a disfrutar de una experiencia culinaria que no olvidarás!

El Lagar de Venancio

Brasería
Valoración media: 3,9
Opiniones: 530 Reseñas
Dirección: C. Traductores, 18, 47009 Valladolid
Teléfono: 983 33 43 44

Horarios El Lagar de Venancio

DíaHora
lunes13:00–17:30, 20:30–23:30
martes13:00–17:30, 20:30–23:30
miércoles13:00–17:30, 20:30–23:30
jueves13:00–17:30, 20:30–23:30
viernes13:00–17:30, 20:30–23:30
sábado13:00–17:30, 20:30–23:30
domingo13:00–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Lagar de Venancio

Dónde se encuentra El Lagar de Venancio

¡Hey, colegas! Si andáis buscando un lugar para comer en Valladolid, El Lagar de Venancio podría ser una buena opción. Nos pusimos las pilas y lo probamos por primera vez, ¡y salimos más que encantados! Empezamos con una ensalada de pimientos asados con ventresca; estaba para morirse. Luego vino el pulpo a la brasa, que fue inmejorable, y el rodaballo, que estaba exquisito. Para terminar, nos zampamos una tarta de queso y leche frita que estaba de rechupete. Y el camarero, un crack, nos trató de lujo. La experiencia nos costó entre 60 y 70 euros por persona, pero mereció cada céntimo. Repetiremos seguro.

Claro, en la misma calle hay opiniones variadas. Algunos han ido y se han quedado con una mala experiencia, como ese tipo que se quejó de que no hay carta. El camarero solo le recitó lo que había y se sintió presionado. Salió por 82 euros por un chuletón y poco más, y lo consideró caro para lo que comió. Al final, los que están pendientes de precios y elegir lo que se les antoja quizás se agobien un poco aquí.

Por otro lado, también he leído buenas críticas. Uno comentó que la chuleta a la brasa es la mejor de Valladolid, además de ser un sitio cómodo con aparcamiento gratuito. Se quedaron con ganas de probar el menú de sidrería, aunque se enteraron de que era con reserva previa. Así que, si queréis ir, ¡mejor hacer una reserva!

Y para aquellos que aún no lo saben, El Lagar de Venancio está en Calle Traductores, 18, 47009 Valladolid. Es un sitio que tiene su rollo, aunque con sus altibajos, así que ya sabes, ¡a disfrutar y a comer bien!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Y después de todo este rollo con El Lagar de Venancio, la cosa queda clara: aquí hay de todo, pero lo malo parece que pesa más, eh. Nos pasamos tres horas comiendo, desde las 14:30 hasta las 17:30, y no porque estuviéramos disfrutando a tope, sino porque el servicio fue lento como tortuga. Pedimos un montón de cosas como pulpo, gambas, chuletillas y chuletón a la brasa, pero todo llegó a mesa frío. Las chuletillas, duras y con pelos, y el jefe no tuvo mejor idea que quitar el pelo delante de nosotros. ¿En serio? Una perla.

Y para añadir más a la historia, el chuletón llegó con la piedra fría y sin ni un poco de sal ni grasa. Le pido una segunda piedra caliente y se queja, mientras que a otros clientes les pone tres. ¿Pero cómo va eso? Luego, para colmo, le pido pan tres veces. ¿Y cuándo llega? Con el segundo plato, claro. Y para que no falte nada, hubo que repetir la sidra media hora después. Un desastre total, 130€ para un festín de regulera, donde ni postres ni café estaban en la jugada. Hasta ahí llegó mi relación con este sitio.

Pero no todo es malo, ¿sabes? Hay peña que sí ha tenido buenas experiencias. Dicen que el lugar es amplio y acogedor, que la comida está de lujo y que almejas y chuletón son de los que repites, aunque a mí ya se me quitaron las ganas con lo vivido. Nosotros no volvemos, eso clarísimo.

Para acabar, si estás buscando este lugar que me ha dejado mal sabor de boca, se encuentra en C. Traductores, 18, 47009 Valladolid. Pero ya sabes, ve bajo tu propio riesgo. ¡Suerte!

Qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Venancio

Ya te digo, El Lagar de Venancio es un sitio que te deja flipando. El local es una pasada, con esas cristaleras que dan al jardín, y el ambiente es de lo más agradable. Si buscas un buen pincho, el lechazo es un espectáculo. Y no solo eso, la comida, el servicio y el ambiente, ¡todo saca un 5 estrellas! Si vas, no te pierdas el pulpo a la brasa. Te aseguro que lo vas a disfrutar.

La calidad de la comida aquí es sobresaliente. El pulpo y la carne son simplemente espectaculares. Y el personal te trata de lujo, siempre atentos a lo que necesites. Les dejo hacer recomendaciones y jamás me han fallado. Además, puedes ir en grupo y no te preocupes, tienen muchas plazas de aparcamiento y son gratuitas, así que no tendrás problemas para dejar el coche.

A mí me impresionó de verdad la materia prima. Me trajeron unas almejas, zamburiñas y un rodaballo que, sinceramente, me dejaron con la boca abierta por la cantidad servida. Y el solomillo, ni te cuento. El sitio es limpio y ordenado, y si quieres postre, no te preocupes, hay opciones que están de maravilla. Y hablemos de los precios: rondan de 40 a 50 euros por persona, pero te aseguro que vale cada céntimo.

Entonces, para responder a la pregunta del millón: ¿qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Venancio? Pues esencialmente, lo mejor del mar y de la tierra. Aquí puedes pedir desde chuletón hasta lubinas, y el pincho de lechazo es un must. Todo con un enfoque en la calidad de los ingredientes, así que no sé tú, pero yo no dudaría en volver. ¡Esa es la movida!

Está cerca de alguna atracción conocida, como la fábrica de Michelín

Ya te conté que elegí el Lagar de Venancio para celebrar mi cumple, ¿verdad? Bueno, déjame decirte que no me arrepiento ni un segundo. Desde que llamé para avisar que llegaría un poco tarde, ya noté que la vibra era buena. El tipo al teléfono fue súper amable. En otros sitios te dicen que si entras a las 15:30, “da igual, ya cerramos cocina”. Pero aquí no, aquí te esperan como si estuvieras en casa.

Hablando de la comida, me recomendaron que no me fuera sin probar el pulpo y las almejas. Y tío, no mentían. Me alegra haber hecho caso a mis colegas porque lo que nos trajeron a la mesa estaba increíblemente bueno. Luego pedimos un chuletón que, honestamente, fue de lo mejor que he probado en años. Se deshacía en la boca, como si fuera mantequilla. Y, para finalizar, un postre de leche frita que, no soy muy dulcero, pero este estaba de otro nivel.

Eso sí, no todo es perfecto. He visto algunas críticas chafadas sobre el sitio, pero es que a veces la gente se queja sin razón. Recuerda que un mal comentario puede llevar más peso que uno bueno, pero yo salí encantado de allí. El trato fue inmejorable, hasta nos invitaron a un café y un chupito, ¿quién hace eso hoy en día?

Ah, y si te preguntas si está cerca de la fábrica de Michelin, pues sí, no está muy lejos. Así que, si quieres hacer una buena parada después de ver el rollo de los neumáticos, este lugar es una opción brutal. Totalmente recomendable si buscas calidad, buen trato y un ambiente acogedor. ¡No te lo pierdas!

Cuáles son algunos de los platos más recomendados en el menú

La experiencia en El Lagar de Venancio ha sido un sube y baja total. Por un lado, llegamos con reserva a las 13:45 y a las 14:00 nos dicen que ya podemos pasar al comedor, genial ¿no? Pero al llegar, nos dicen que a esperar más tiempo. Un poco frustrante, la verdad. Cuando ya por fin nos sentamos, pedimos que nos traigan los menús infantiles antes, por los peques. Pero nada, nos traen entrantes para los demás y seguimos esperando los menús para los niños. Al final, con los segundos ya en la mesa, preguntamos por los infantiles y... nadie tiene idea. Después de todo, al poco traen un par, pero sin saber para quién eran. La verdad, la comida estaba buena, pero el servicio fue un desastre. Vi una mesa al lado que se tuvo que marchar después de dos horas sentados. Tenía buen recuerdo del lugar, pero después de esto, no sé si volveremos.

Por otro lado, hay quienes dicen que la cosa se salva. Si miramos las reseñas de algunos clientes felices, estos siempre resaltan que la atención es estupenda y que la calidad de la comida es magnífica. Muchos repiten, y tienen razón. Otro punto fuerte del lugar es que no hay que esperar mucho entre plato y plato, incluso con el restaurante lleno. Además, tienen buen ambiente para ir en familia, lo cual siempre es un plus. A algunos les costó entre 50 y 60 euros por persona, pero parece que bien valen la pena.

Hicimos una parada en su menú y la verdad, si te decides a ir, no deberías perderte los platos recomendados. Las almejas son un hit, el pulpo increíble, y, si eres carnívoro, el solomillo y el rodaballo son otra historia. Algo a destacar es que la carne viene con piedra para calentar, ¡un detalle que se agradece! ¿Vas con peques? También dicen que el trato con niños está muy cuidado. En resumen, la comida es sabrosa, pero si no tienes paciencia en cuanto al servicio, puede que te lleves una sensación agridulce.

El Lagar de Venancio es un lugar adecuado para familias

Y claro, hablemos del Lagar de Venancio. Este sitio es una joyita en Valladolid, en C. Traductores, 18. Te lo digo sin rodeos: aquí el trato es excepcional. La atención es de 10, y si te gusta comer bien, no vas a encontrar queja. Por unos 20-30 € por persona, te montas una comilona de las buenas. Todo en 5 estrellas: comida, ambiente y servicio, todo al máximo. ¡No hay vuelta que darle!

El otro día, comimos allí en Año Nuevo y flipamos. El menú que nos servieron, genial en cantidad y calidad. Los entrantes para compartir estaban brutales, y tanto el lechazo como el pescado, ¡para caerse de espaldas! Además, los camareros son súper agradables y muy amables con los críos. Un lugar que, sin duda, repetiríamos. El precio rondó los 50-60 €, pero la experiencia mereció cada céntimo. ¡Un acierto total!

Y si hablamos de calidad, déjame contar que fuimos porque un familiar nos lo recomendó. Y vaya acierto. La carta de vinos está bien currada, y los camareros hacen que quieras quedarte mucho más tiempo. Todo ha estado buenísimo: pulpo, gambas al ajillo, y claro, el solomillo de ternera a la brasa fue un espectáculo. A unos colegas extranjeros les encantó también. Recuerda que si te vas de Valladolid y no pasas por aquí, estás cometiendo un error.

De hecho, el ambiente es muy agradable y tiene un toque rústico genial, con techos de madera que le dan un rollo acogedor. Perfecto para relajarse después de un día ajetreado. La atención es rápida y la calidad, sobresaliente. Por unos 20-30 €, es la mejor opción si buscas algo de nivel.

Y sí, para la pregunta que muchos se hacen: ¿El Lagar de Venancio es un lugar adecuado para familias? La respuesta es un sí rotundo. El personal es muy simpático, les tratan genial y, además, tienen platos que les encantarán a los peques. Así que si buscas un plan familiar, este es el sitio ideal. ¡No te arrepentirás de llevar a los tuyos!

Hay opciones para niños, como sillas altas

Si no has estado ya en El Lagar de Venancio, te estás perdiendo algo bueno, de verdad. Te hablo de una brasería en C. Traductores, 18, 47009 Valladolid que tiene todo lo que buscas: buena materia prima, cocina top y un ambiente que te hace sentir como en casa. Aquí no solo comes genial, sino que el trato es cercano y amable. ¡Y no hablemos de la sidra! Te la sirven directamente de las barricas. Vamos, que eso es un detalle que no se ve en cualquier sitio.

El lugar es perfecto si tienes algo que celebrar, ya sea un cumpleaños o simplemente el hecho de que es viernes. La brasería siempre está en nuestra lista cuando hacemos planes con amigos. Te aseguro que se la recomendaría a cualquiera. De hecho, la comida es un 10, el servicio también, y el ambiente es simplemente estupendo. Cada vez que voy salgo con una sonrisa de oreja a oreja.

He repetido varias veces y, cada visita, me sorprenden más. El personal es super atento y profesional, siempre saben qué recomendarte. Te dejo un consejo: prueba el pulpo, está de escándalo; el solomillo igual de bueno, y ni hablar del chuletón, que es una maravilla. Por unos 40-50 € por persona, sales de ahí más que satisfecho.

Y para los que se preguntan si hay opciones para niños, sí, claro que las hay. Tienen sillas altas y lo que necesites para que los más pequeños también se sientan cómodos. Así que ya sabes, ¡no hay excusa para no ir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados