
¡Oye, no te duermas! Si buscas un buen plan para comer en Valladolid, ¡tienes que darte una vuelta por Miguelángel Barra y Mantel, justo en Manuel Silvela, 3, esquina con Juan Martínez Villergas! Este sitio en Parquesol es perfecto: tienes parques y jardines alrededor, y una terraza que invita a disfrutar. La comida está de lujo, ya sea a la carta o el menú del día por solo 12,90€, ¡y no te pierdas las mollejas ni el cachopo! Con una atención súper profesional y un ambiente agradable, seguro que no querrás irte. ¡Dale una oportunidad y ya nos cuentas!
Miguelángel Barra y Mantel
Horarios Miguelángel Barra y Mantel
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| martes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Miguelángel Barra y Mantel
Dónde se encuentra Miguelángel Barra y Mantel en Valladolid
¡Oye, gente! Si estás buscando un lugar para comer o tomar algo en Valladolid, Miguelángel Barra y Mantel está en la esquina de Calle Manuel Silvela con C. de Juan Martínez Villergas, 47014. No es un sitio desconocido, tiene buenas críticas. De hecho, ¡tiene 4 estrellas! Así que ya sabes que la cosa no está nada mal.
Hablando de la carta, es bastante variada. Tienes de todo un poco y, lo mejor, tienen una amplia terraza. Es perfecta si quieres disfrutar del buen tiempo. La comida, en general, estuvo bien, pero el servicio fue un poco lento. Solo había un camarero para toda la terraza y eso se notó. Para colmo, a la mayoría les pusieron aperitivo con la bebida, pero a nosotros no. Y cuando preguntamos, nos dijeron que como habíamos pedido comida, no lo daban... ¡vaya lío!
A pesar de eso, hay cosas que resaltan en el menú, como el cachopo relleno de jamón ibérico y pimientos. En cuanto a precios, te gastas entre 10 y 30 euros por persona, dependiendo de qué pidas. Eso sí, si vas, aparca con tiempo porque encontrar plaza es un rollo. Aun así, puedes aparcar gratis en la calle.
Si decides pedir a domicilio, ten cuidado. Por ahí hay opiniones de que el servicio a través de Glovo no fue muy bueno: la sepia estaba dura y sin sabor, y el lacón era un poco salado. Pero, si comes in situ, dicen que la calidad mejora bastante, así que ¡mejor que te acerques! En definitiva, si buscas un lugar con encanto en Valladolid, no dudes en pasar por Miguelángel Barra y Mantel.
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y bueno, hablemos de Miguelángel Barra y Mantel. La verdad es que la experiencia ahí puede ser un poco montaña rusa. La primera vez que fuimos, reservamos para las nueve y media. Llegamos y sorpresa, todo estaba ocupado y ¡no teníamos mesa! A pesar de la movida, decidimos calmarnos y esperar. Después de media hora, por fin conseguimos sentarnos. Pero el servicio... ¡madre mía! Tuvieron un retraso increíble en servirnos y cuando mencionamos algo, el camarero respondió con unas contestaciones que eran para echarse a llorar. O sea, nos quedamos con un mal sabor de boca. Es triste perder clientes, pero con esa actitud, lo veo difícil.
Luego, otra vez pasé por ahí pero esta vez solo para unas cervezas en la terraza. La terraza es amplia, el trato fue agradable, y además te dan un pincho con la consumición. Aunque, ojo, si pides una ración, pues ya te quedas sin pincho como nos pasó. Esto fue una queja de varias mesas, así que ahí tienes un consejo. Las croquetas estaban muy buenas, la comida bastante decente, por lo que el plan no fue del todo un desastre. Pero el asunto del servicio, que a veces puede ser lento, está ahí.
En una visita posterior nos animamos a pedir del menú. Por 12,90€ tenías un menú del día o, si ibas el fin de semana, por 20€. Pedimos mollejas y un magnífico cachopo relleno de jamón y queso. La comida estaba rica, y la atención muy buena, así que claro, ¡volvimos! Al fin y al cabo, no todo ha sido negativo, aunque reconozco que siempre hay algo.
¿Y qué me dices de esos precios de pan? ¡4,80€ por unas rodajas de pan! Eso es un chiste. La cuenta se va por las nubes si no tienes cuidado, así que mejor pídete una ración extra para mojar. En fin, un lugar con altibajos en Calle Manuel Silvela, esquina con C. de Juan Martínez Villergas, 47014 Valladolid. Ahí lo tienes, ¡a tu elección!
Qué zona de Valladolid es ideal para visitar el restaurante
La verdad es que Miguelángel Barra y Mantel tiene sus altibajos. Recientemente, fuimos a un torneo y pensábamos que iba a ser un buen plan. Pero ¡madre mía! Tardaron más de tres horas en traer el primer plato. A las 5:10, nos trajeron un arroz que, te lo digo de corazón, debería haber ido a la basura. Encima, ni siquiera tenían lo que habíamos pedido en el menú. La comida y el servicio se ganaron un 1, y es que después de una espera de más de una hora, las expectativas caen en picado. En fin, precios de 10-20€, pero no se siente como si valiera ni la pena.
En otra ocasión, llegamos y, a pesar de que había mucho jaleo, nos tocó pedir en barra porque los camareros andaban desaparecidos. Más de una hora para que llegaran nuestras croquetas, que estaban frías, y las patatas, ni te cuento… parecía que las habían hecho en la última olimpiada. Si vas, no te la juegues con las croquetas ni las patatas bravas. Un auténtico desastre. Me quedé con un 2 en todo: comida, servicio y ambiente, aunque al menos la atmósfera no era un completo caos.
Y lo más espeluznante fue otra vez que pedimos unas raciones para compartir. Solo faltaba que se hubieran ido de vacaciones los camareros. Cada plato parecía que venía con un retraso de otro planeta. Por suerte, estábamos con niños, así que no pudimos irnos, pero lo único que rescatamos eran unas patatas bravas que eran un insulto a la cocina. Tienes que admitir que esperar así no tiene sentido, y si tu servicio no está a la altura, sería mejor que no abrieran. Un 1 y a olvidar.
Sin embargo, de vez en cuando pasan cosas buenas. Recuerdo que el sábado comimos en la terraza y todo fue de lujo. Un camarero con coleta nos atendió genial, la comida estaba rica y el ambiente era perfecto. Así que, al final, le di un 5 en todo. Es la segunda vez que voy y lo repetiré porque no todo es malo.
Si te preguntas qué zona de Valladolid es ideal para visitar este restaurante, anótalo: la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas, 47014. Tienes que atreverte a descubrirlo por ti mismo, pero ve con las expectativas bien ajustadas a lo que pueda pasar. ¡Suerte!
Qué tipo de ambiente ofrece Miguelángel Barra y Mantel
Así que, en Miguelángel Barra y Mantel, te vas a encontrar con un lugar que tiene buena onda, pero no todo lo que brilla es oro. La pinta del restaurante es buena, ya que el ambiente es agradable y está bien ubicado, pero la comida se queda un poco corta. La sazón y la calidad no están a la par con los precios, que son más altos de lo que deberían. Mucha gente dice que deberían restructurar la carta, porque con lo chulo que es el local, podrían ofrecer algo más atractivo a la hora de comer.
Si te decides a ir, prepárate para una mezcla de experiencias. Hay quien ha salido contento con el trato del camarero y la limpieza del lugar, y hasta han disfrutado de unas tapas decentes. Pero no todo es miel sobre hojuelas: hay quejas serias sobre el servicio. Algunos clientes aseguran que la atención deja mucho que desear, y sí, hay quien incluso ha tenido una experiencia de lo más desagradable con una camarera. ¡Vaya tela!
En cuestión de la comida, las opciones son muchas, pero la calidad a veces se siente más como "pasa desapercibido". Hay quienes se han alegrado con unas patatas fritas ricas o una buena paella, pero también quienes se quejan de platos escasos y fríos. Al final, la alta variación en los precios por el mismo plato tampoco ayuda a la experiencia. Así que, si decides ir, no esperes un festín.
Respecto al ambiente que ofrece, Miguelángel Barra y Mantel se siente bastante desenfadado, con ese aire de bar que te invita a quedarte, pero también puede dar un poco de desasosiego si el servicio no está a la altura. Es un sitio que podría brillar mucho más, pero que necesita un poco de amor en su cocina y una pizca de atención al cliente. Si buscas un lugar de relax, está bien, pero no vayas con las expectativas demasiado altas.
Qué tipo de comida se puede disfrutar en este restaurante
La verdad, Miguelángel Barra y Mantel ha tenido sus más y sus menos, ¿eh? En una visita, el ambiente no era el mejor. Llegamos a las 22:00 y a las 22:20 ya habíamos terminado la cena. ¡Y cuando pedimos café nos dicen que no pueden! La cafetera ya estaba apagada, y todo porque, según nos contaron, una cocinera había salido llorando del local. ¡Vaya tela! Además, entre los gritos del personal y el tono hiriente del "encargado", la atmósfera era bastante tensa... Que si no se puede cambiar un plato porque están con prisas, ¡madre mía! Nunca volveremos.
En el lado bueno de la moneda, hay quien ha salido encantado. A pesar de no ser el sitio más barato, te ponen una comida variada que no está nada mal. Aquí han recomendado los torreznos de Soria, los huevos rotos con tartar de atún y el cachopo relleno. Y sí, lo de la atención al cliente... eso necesita un empujoncito, parece que en días ajetreados, la cosa se descontrola. Pero hey, por unos 10-20€ puedes disfrutar de platos distintos a lo habitual.
Lo que sí es un punto a favor es que para desayunar o tapear, hay quienes se llevan la palmadita en la espalda. El trato mejora bastante, y ¡la terraza es un buen sitio para sentarse! Pero, ojo, el aparcamiento puede ser una pesadilla. Si no das con plaza, tendrás que buscar algo en la calle, que eso suele ser complicado.
Entonces, ¿qué tipo de comida se puede disfrutar en este sitio? Bueno, aquí lo tuyo es disfrutar de clásicos como torreznos, hamburguesas y algunos toques de fusión con platos como los huevos rotos y el cachopo. En fin, hay de todo un poco, pero si te decides a ir, ya sabes: prepararte para lo inesperado.
Cuál es el precio del menú del día en Miguelángel Barra y Mantel
Y bueno, hablemos del Miguelángel Barra y Mantel. Ubicado en la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas, este lugar tiene su rollo, pero hay que tener cuidado. Por ejemplo, te cobran un suplemento de 0,40 € solo por usar la terraza. A mí me cobraron 1,70 € por un café, que es un poco excesivo, si me preguntas. En este barrio, eso suena a atraco total. Y claro, el dueño no se lo toma bien cuando le tocas el orgullo. Me llegó a amenazar por decirle lo que pienso. Así que, mejor que te lo deje claro: yo no vuelvo.
De todas formas, hay opiniones de todo tipo. Otros dicen que la comida para picar, como las rabas y los torreznos, están muy bien. A algunos les encantaron, mientras que otros piensan que los torreznos les faltaron un poco de calidad. Las patatas bravas sacan sonrisas, eso sí. Te venden buena calidad por el precio, que, según dicen, no es alto. Pero eso de que no detallen el servicio de terraza en la factura, como manda la OCU, pues también es un detalle a considerar. Así que, estás avisado.
Si te animas a ir de nuevo, el menú del día ronda entre 1-10 €, y muchos dicen que el precio está bastante bien. Di que unos están contentos con lo que ofrecen, pero claro, es cuestión de suerte. A ver qué te parece. Lo cierto es que hay algo para todos, pero si decides sentarte afuera, mejor que lo sepas para evitar sorpresas.
Qué platos recomendados destacan en el menú del restaurante
La verdad, hace unos días fuimos a Miguelángel Barra y Mantel, y la experiencia fue top. Comimos en la planta de arriba y, sinceramente, me sorprendió. En otras ocasiones habíamos probado un par de tapas en la planta baja y, la verdad, el servicio era un poco flojo. Pero esta vez, ¡vaya cambio! La comida fue de calidad, casi sin esperar nada y con un servicio que te hace sentir como en casa. Si tienes un presupuesto de 20-30 € por persona, no lo dudes, aquí la comida se lleva un 5 y el servicio otro 5. Especialmente buenos estaban los chipirones a la plancha y las rabas del Cantábrico.
Un colega también me dijo que cenaron allí y estuvo todo de lujo. El cocido que probaron fue increíble y mencionó que tienen en cuenta hasta las necesidades de los peques, como los carbohidratos de los helados. Eso no se ve en cualquier sitio, así que un plus para ellos. La comida, el servicio y el ambiente merecen un 5 cada uno. Además, el tema del aparcamiento es la leche, hay plazas gratuitas por la calle, así que te olvidas de dar vueltas buscando donde dejar el coche.
Y hablando de cenar en la terraza, en una noche de verano, ¡es un planazo! El revuelto de morcilla estaba brutal y esas croquetas caseras, ¡uff! La única pega que me dijeron es que, a veces, la espera puede ser un poco larga cuando el lugar está a tope. Pero, en general, calidad-precio, un acierto total.
Si quieres saber qué platos son los mejores del menú, aquí te va un resumen de los más recomendados: no te puedes perder los torreznos de Soria, la tabla de carnes, la ensaladilla rusa casera y los huevos rotos con tartar de atún. Y para terminar, ¿por qué no probar el cachopo relleno de jamón ibérico? ¡Se nota que el chef sabe lo que hace! En fin, otro sitio que hay que repetir seguro.
El restaurante cuenta con opciones de comida a la carta
Si estás por la Calle Manuel Silvela y te entra el gusanillo, el Miguelángel Barra y Mantel puede ser una buena parada. La verdad es que a mí me pareció un lugar muy agradable. Tienen un servicio rápido que es un plus cuando estás a contrarreloj. Solo teníamos una hora para comer y ni lo noté; nos sirvieron en un pispás. La comida, ni hablar, muy rica. Me pedí unos arroz a la cubana que estaban de muerte y las alubias también estaban espectaculares. Para rematar, un pescadito, el gallo, que venía recién hecho. ¿Y el café de postre? Todo muy bien. Sin duda, volveré un lunes como acompañante.
Hablando de tapas, si te gusta el brunch, este lugar también tiene unas para chuparse los dedos. A pesar de que la cámara de mi móvil no hacía justicia, las tapas estaban de lujo. Y el ambiente es bonito, perfecto para relajarse un rato. Y desde luego, no te vas a dejar un dineral; la comida en este caso costaba entre 1-10 € por persona. Comida y servicio, un 4 en cada uno, y el ambiente también se lleva su 4.
Pero ojo, no todo es oro lo que reluce. Joder, en otras ocasiones he sentido que el servicio ha bajado un poco. En dos visitas en agosto, ha empeorado un pelín la comida, que sigue siendo aceptable, pero el servicio era un desastre en una de esas. Con solo tres mesas ocupadas, tardaron un montón en atendernos. De una cena de 20-30 €, la comida se quedó en 3 y el servicio en 2.
Y si te cuento sobre la experiencia de un colega, fliparías. Fue con unos amigos y todo estaba bien hasta que llegó la hora de pagar; de repente, ¡misteriosamente desaparecieron 10 euros! El camarero decía que no había caído, así que por no crear lío, acabaron pagando de nuevo. Al final, les llamaron diciendo que había aparecido el dinero, y eso da que pensar. Por su parte, la comida era 5, pero el servicio bajó a 1 en ese momento.
Y respecto a tu pregunta sobre la comida a la carta, sí, el restaurante tiene opciones. Aunque a veces se nota que el servicio deja mucho que desear, todavía puedes disfrutar de buenos platos si tienes suerte con el momento. Así que, yo diría que vale la pena intentarlo.
Hay espacios al aire libre en Miguelángel Barra y Mantel
No te imaginas lo que te estás perdiendo si aún no has probado el restaurante Miguelángel Barra y Mantel. Está en la esquina de Calle Manuel Silvela con C. de Juan Martínez Villergas, justo en el centro de Valladolid. El ambiente es súper acogedor, ideal para quedar con amigos o esa persona especial. La decoración tiene ese toque moderno y auténtico que te hace sentir como en casa, pero con un estilo que se ve que han cuidado al detalle.
Y hablemos de la comida. ¡Madre mía! Tienen una carta que te deja sin palabras. Desde tapas que están de muerte hasta platas más elaborados para los que tienen un hambre que no se aguanta. Si eres de los que disfrutan de un buen vinito, aquí también saben lo que hacen. El servicio es rápido y el personal siempre tiene una sonrisa, lo que lo hace aún mejor. No hay nada como disfrutar de una buena tertulia con unos amigos mientras te comes un par de platos súper ricos.
Ahora, si te estás preguntando si hay espacios al aire libre en Miguelángel Barra y Mantel, la respuesta es sí. Tienen una terraza que está muy bien para esos días fresquitos de primavera o verano. Es un plus que no muchos sitios tienen, así que si eres de los que aguanta el calorcito y una rica comida al aire libre, ¡esto es para ti! Ya sabes, no hay excusas, ¡tienes que ir ya!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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