Begoña Restaurante

Begoña Restaurante

Si estás por Posada de Valdeón y te da hambre, no te recomendaría Begoña Restaurante. La otra vez fui en familia tras unas rutas de montaña y, sinceramente, fue una de mis peores experiencias. Todo lo que me sirvieron parecía haber salido directamente del microondas y ese “menú” era más bien una broma: patatas congeladas y aguadas. Y no, no se puede llamar restaurante a un lugar que ni siquiera se esfuerza en servir comida decente. Está en Plaza Cortina Concejo, S/N, pero, para mi gusto, mejor ahórrate la visita y busca otra opción.

Begoña Restaurante

Bar restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 389 Reseñas
Dirección: Plaza Cortina Concejo, S/N, 24915 Posada de Valdeón, León
Teléfono: 987 74 05 16

Horarios Begoña Restaurante

DíaHora
lunes8:30–10:00, 20:30–22:00
martes8:30–10:00, 13:30–22:00
miércoles8:30–10:00, 13:30–22:00
jueves8:30–10:00, 13:30–22:00
viernes8:30–10:00, 13:30–22:00
sábado8:30–22:00
domingo8:30–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Begoña Restaurante

Dónde se encuentra Begoña Restaurante

¡Escucha! Si buscas un buen sitio para comer en Posada de Valdeón, tienes que conocer Begoña Restaurante. Este lugar es como un abrazo cálido al paladar. Con 5 estrellas bien ganadas, te reciben con ese sabor de siempre y un servicio que te hace sentir en casa. ¿Vas a comer en su terraza? Prepárate para disfrutar de unas vistas de postal que te dejarán boquiabierto. Aquí, el menú sabe a comida de la abuela: desde potaje hasta estofado de jabalí, pasando por el queso de Valdeón que es simplemente un must. ¡Y todo a un precio justo!

Ahora, fíjate bien: Begoña no tiene barra. Así que no podrías sentarte solo a beber algo, como insistieron algunos que no entendían. Si quieres un buen vino, cerveza o refresco mientras comes, perfecto, pero olvídate de la barra, bro. El camarero es majo, siempre explican que para eso hay un bar justo al lado, así que no hay problema. ¡Atención de 10! Todo eso, con un ambiente que es un gusto y una relación calidad-precio que no se puede superar.

Los platos recomendados son un auténtico festín: lomo de cerdo con patatas fritas, ternera guisada, y ni hablar del cordero al horno. Y si tienes ganas de algo dulce, su flan de casa y la tarta de la abuela son infalibles. Por cierto, si tienes un grupo grande, aquí tienen espacio para todos. ¡Ah! Y si eres vegetariano, sorpréndete con su tortilla francesa con queso que está para chuparse los dedos.

Entonces, ¿dónde se encuentra Begoña Restaurante? En Plaza Cortina Concejo, S/N, 24915 Posada de Valdeón, León. Así que ya sabes, si andas por la zona y tienes hambre, este sitio es imperdible. ¡Vete y prueba todo lo que puedas! ️

Qué le pasó al autor en su visita a Begoña Restaurante

La verdad es que no puedo dejar de hablar de Begoña Restaurante. Cinco estrellas, y no es por presumir. En plena Plaza Cortina Concejo, es un sitio que te facilita la vida, ¡puedes aparcar sin dramas! Justo al llegar, nos encontramos con unas mesitas en la calle, pero en esta ocasión decidimos meternos dentro. La decoración es un espectáculo: el suelo de la entrada y esas tallas de madera en el salón comedor, todo rústico y encantador.

Y el servicio es de otro mundo, ese personal no se hace de rogar. Nos atendieron rapidísimo, y eso se agradece cuando llegas con hambre. Optamos por el menú cocido, y la sopa que te sirve de primero es para morirse, ¡impresionante! El segundo fue un verdadero festín con un platazo de garbanzos, verduritas y una fuente repleta de morcilla, chorizo, tocino, oreja y hasta un trocito de pollo rebozado. La otra opción en la mesa fue un arroz con picadillo que estaba de rechupete, y de segundo, una carne guisada que no se quedó atrás, jugosa y bien cocida, acompañada de ensalada. Y el postre, no hay que olvidarlo, un flan casero que estaba que flipabas.

Lo mejor de todo es que volveremos seguro, porque después de una buena ruta, se hace un homenaje aquí. En total, unos 30-40 euros por cabeza, que en la calidad de la comida y servicio, ¡eso es un chollo!

¿Qué me pasó en mi visita a Begoña Restaurante? Pues que me sentí como en casa, con un trato exquisito por parte de un anfitrión como Amador, y disfruté de una comida casera que me dejó más que satisfecho. Además, el ambiente es muy acogedor, perfecto para relajarse después de un día de aventuras en la naturaleza. Así que, si estás por allí, no dudes en detenerte. ¡Es un must!

Cuál fue la experiencia general del autor en Begoña Restaurante

Así que, Begoña Restaurante, ¿eh? Por lo que cuentan algunos, hay de todo un poco. Empezando por los que tuvieron una buena experiencia. Las cuatro estrellas que le dieron son bien merecidas, al parecer. La posada está de lujo, muy limpia y con un sueño que te deja como nuevo. El baño, impoluto, que eso siempre se agradece, aunque hubo quien lamentó que no hubiera secador de pelo. Pero bueno, tras la satisfactoria estadía, cenar allí y ser atendidos por Amador y la mismísima Begoña fue todo un acierto. La sopa de fideos fue un verdadero 'sálvame', y parece que el precio estaba en sintonía con lo que ofrecían. Así que, si buscas un buen rato, ahí tienes un plan.

Pero no todo es color de rosa, ¡vaya que no! Hay otros que no la pasan tan bien. Algunos se llevaron un chasco monumental, ¡y no es para menos! La actitud de uno de los camareros fue bastante grosera; si solo vas a tomar algo, parece que te mandan a la puerta, como si estuviesen en una fiesta privada. En un pueblo donde casi no hay gente, un servicio así es inaceptable. Un punto y fuera. Con ese trato, yo tampoco volvería.

Y luego están los que también tuvieron una comida que dejó mucho que desear. Aunque el arroz con calamares pegaba fuerte, la carrillera quedó un poquito corta y, desafortunadamente, hubo un problemilla con la cuenta. No te dan un ticket ni un papelito, así que ahí queda esa sensación de engaño. 16 euros por unas consumiciones que no parecían justificarse. Carnaval de malos rollos, vamos.

En general, la experiencia en Begoña Restaurante es un reflejo de todo esto: hay lugar para disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, pero también puedes encontrarte con un servicio que deja mucho que desear. Así que si decides arriesgarte, mejor ve con las expectativas claras.

Qué tipo de comida se sirvió en Begoña Restaurante

Y si hablamos del Restaurante Begoña, lo primero que hay que decir es que, aunque es un sitio sencillo, tiene ese ambiente montañero y aire clásico que te hace sentir que estás en casa. Vamos, que es el típico lugar donde te puedes relajar después de un buen paseo por la naturaleza. Y lo mejor de todo, ¡menú del día hasta en domingo! Así que si buscas buena cocina casera y un servicio que no te deja tirado, este es tu sitio. Con precios por persona que van de los 10 a 20 €, está al alcance de todos.

Lo que me gusta al entrar es que hay opciones de asiento tanto en el interior como en el patio. Así que si hace buen tiempo, ¡no dudes en sentarte afuera! La verdad es que cenamos de menú y, aunque a veces es un poco sencillo, estaba rico. De hecho, el servicio fue bastante bueno, así que vale la pena por lo menos probarlo. Eso sí, el precio se puede ir un poco más alto, entre 20 y 30 €, si te decides a picar más cositas.

Aunque, seamos claros, no todo es perfecto. Hay alguna que otra queja sobre lo del menú, ya que no siempre te indican lo que hay para elegir y eso puede causar un poco de indignación. A mí no me parece tan grave, pero bueno. En mi experiencia, las aguas y vinos son aparte, y algunos han salido un poco mosqueados al respecto, porque la comida fue más bien mediocre. Pero si eres flexible, puedes encontrar buenas opciones.

Ahora, si estás merodeando por Posada de Valdeón, tírate de cabeza al Begoña. Me encantaron los platos caseros que sirven, de esos que te hacen sentir que estás comiendo algo auténtico. No sé si te gustan los quesos fuertes, pero aquí tienen uno que es para valientes. El menú suele ofrecer varias opciones para elegir entre primeros, segundos, postres y bebida por unos 12 €, así que no hay excusa. Las opiniones son variadas, claro, pero la mayoría se van con buen sabor de boca y con ganas de volver. Al final, si estás buscando comida bien preparada, con un trato excelente y a buen precio, este lugar se lleva un 5 estrellas de mi parte.

Cómo describe el autor las patatas que se sirvieron

Te cuento que Begoña Restaurante es una maravilla en la Plaza Cortina Concejo de Posada de Valdeón. Fuimos a cenar y, la verdad, fue un acierto total. El menú tiene un montón de opciones y el camarero fue un verdadero crack, siempre pendiente de todo. La comida casera que sirven es lo mejor, y no tengo ninguna queja. El precio, entre 10 y 20 € por persona, está más que bien. Lo que más nos flipó fue la Carne Guisada, el Flan de Casa y, por supuesto, el Pote con Verduras. ¡Recomendadísimo!

La atención de los dueños es de 10. Son super agradables y nada más sentarte, ya están ahí para ver si necesitas algo. Probamos el menú del día, y ese guiso de judías con toque barbacoa que tenía sepas tú lo que es una delicia. También nos sirvieron guiso de lentejas y una ensalada con patatas, que sí, son congeladas, pero qué le vamos a hacer, lo demás estaba tan rico que se les perdona. Al final, de postre, queso de la zona que estaba increíble.

Por cierto, que si eres celíaco o simplemente te cuidas, aquí tienen opciones sin gluten. El cocinero salió a explicarnos qué podíamos comer y eso se agradece. La comida es buenísima, muy abundante. La única pega son un par de cosas, como las patatas fritas que, como ya dije, son de bolsa. Pero vamos, volveremos de una.

Y si vas en pareja, también es buena idea. El ambiente está cargado de encanto, con un trato excepcional. Entre snack y snack se te pasan las horas. En definitiva, Begoña lo tiene todo: comida, servicio y ambiente de 5 estrellas. Te lo digo, no lo pienses más, ¡tienes que ir!

Ahora, sobre las patatas, el autor las describe como congeladas, lo que deja claro que no fueron el gran acierto de la comida, pero tampoco arruinaron la experiencia. ¡Así que tranquilo, que el resto compensa!

Qué se menciona sobre el menú ofrecido

Mira, Begoña Restaurante es un lugar top para dar de comer a los amigos o a la familia, sobre todo si te mueves por los Picos. Todo el mundo parece estar de acuerdo, le dan 5 estrellas por la comida y el servicio. El camarero es un crack, siempre atento y con una sonrisa. La comida está súper rica, así que si tienes la oportunidad, no dudes en pasar.

Justo fuimos a comer después de una ruta en bici y, la verdad, el menú del día lo tiene todo: tres primeros y tres segundos a elegir. ¡Y estaban brutales! El tío que nos atendió, un 10, y Begoña, que parece que se preocupa por todos, también se lleva sus puntos. Es el sitio ideal para disfrutar de una comida casera sin jaleos. Recomendado al 100%.

Y hablando de vistas, este sitio tiene unas que flipas. Imagina comerte un buen desayuno o comida con ese escenario. El ambiente es bastante acogedor y también se siente que cuidan bien a la gente. Aunque, ojo, que algunos han comentado que el desayuno se les hizo un poco caro, 7€ solo por un café y unas tostadas... A ver, eso puede ser un pelín excesivo.

La pega vino cuando una familia fue con los niños. La comida era buena y el precio del menú de 15€ estaba a la altura, pero hubo una señora que les hizo la experiencia incómoda. Comentaba todo lo que hacían los peques, y eso puede arruinar la comida. Así que, aunque el servicio es generalmente bueno, a veces hay factores que lo estropean.

En cuanto al menú, la mayoría de la gente parece estar feliz, pero hay alguna crítica sobre que el menú es caro para lo que ofrecen, con sorpresas de cobros extra. Así que, en general, parece que te ofrecen buena comida pero a veces la experiencia no es la mejor. En resumen, si vas, asegúrate de probar la carne guisada y la sopa de cocido, que son platos recomendados por muchos. ¡Vuelve pronto y disfrútalo!

Por qué el autor no recomienda Begoña Restaurante

Así que, ¿te cuento sobre Begoña Restaurante? La verdad, no quiero que pases por la misma. Fuimos a cenar allí porque, honestamente, no había muchas opciones abiertas en Posada a esas horas. Eran el único lugar al que podíamos ir y, apuesto a que pensaron que, como eran los únicos, podían descuidarse y tener lo que se les antojara. No me malinterpretes, tengo mis dudas de si realmente cocinan algo porque lo que sirvieron era pura basura.

Mi pareja y yo pedimos un menú que, para acabarla de amolar, no incluía bebida. Eso se le olvidó mencionarlo al camarero. Después de todo, no te esperas que unas judías pintas sirvan igual a que les eche carne, pero aquí, ni un trozo de chorizo ni morcilla, solo las judías en el plato. ¡Qué decepción! De segundo, elegí un codillo que, te lo juro, parecía que lo habían dejado secar durante días, y luego solo lo reheating en el micro. El postre era helado de tres sabores de barra, ese que te comes con la galleta, pero claro, ni galleta ni nada. 15 euros por ese menú, sin bebida y con una experiencia de comida que te hace preguntarte si vale la pena.

Y mira, con todo lo que hay en Asturias para comer, la verdad es que tuve muy mala suerte en este caso. No volveré por allí, ni aunque me paguen. El ambiente tampoco ayudó; no se sentía acogedor ni tenían ganas de servir. En resumen, no recomiendo Begoña Restaurante porque la comida es de lo peor, el servicio deja mucho que desear, y lo que te ofrecen no vale lo que pagas. Hay opciones mil veces mejores, como el Refugio de Collado Jermoso. Así que ahórrate el mal rato y selecciona un lugar donde realmente valoren lo que cocinan.

Cuáles son las primeras impresiones del autor sobre la calidad de la comida

Y ya desde el principio, la experiencia en Begoña Restaurante no empezó bien. El 25 de junio mi pareja y yo llegamos con ganas de cenar, solo para que nos dijeran que a las 21:15 ya no había sitio ni pa’ un plato. Seriously, somos huéspedes y no nos dejaron cenar. ¿Qué es esto? Todo muy limpio, pero cuando el trato es malo, la primera impresión se queda grabada. La verdad, con ese tipo de atención, no vuelvo ni loco y ciertamente no lo recomendaría a mis colegas.

Pero no todo es quejas, porque he visto que algunos han tenido experiencias buenísimas. Otros han destacado la comida casera; dicen que se siente como comer en casa, y claro, en un día de sol se ve mucho más bonito. Por 10-20€, tienes dos platos de menú, postre y café, lo que en teoría no suena nada mal. La carne guisada y el flan de casa son los más recomendados, así que quizás si decidís ir, no se olviden de pedirlo. ¡La atención parece que se lleva el 5!

Sin embargo, por otro lado, no todo es perfecto. Hubo un comentario sobre un hombre que atendió mal a unas chicas, ni opciones vegetarianas y un trato maleducado. Eso, para mí, ya es un robo de vibes. Si no se cuidan esos detalles, aunque la comida sea buena, es fácil que la gente se sienta incómoda y al final, se vayan a buscar otro sitio como hicieron las chicas.

Así que al final, con tanta opinión diferente, me queda claro que la calidad de la comida puede ser buena, pero el servicio es un tema que hay que ver. Si el menú es básico y te cobran un dineral, te sientes engañado. La mezcla de opiniones habla de un lugar que puede tener un gran potencial, pero que necesita hacer los deberes. Yo, sinceramente, no tengo prisa por volver.

Qué aspecto del servicio se critica en la experiencia del autor

Ya te digo, Begoña Restaurante es un parroquiano que hay que visitar si te pasas por Plaza Cortina Concejo. ¿Te imaginas llegar después de un día pateando las montañas y salir dándole la enhorabuena al chef? Es que se come de lujo, de esos sitios que dejas más que satisfecho. Nosotros hicimos como un picoteo, probamos de todo: carne guisada, costilla, cordero al horno… Vaya, ¡todo exquisito! Y si te da el antojo, no te pierdas el flan de casa, está para chuparse los dedos.

La última vez que estuvimos, fuimos en familia. Un planazo después de recorrer la naturaleza. El lugar tiene un rollo casero y acogedor; solo ofrecen menú, con un par de platos contundentes que te dejan listo para otro trekking. El servicio es de 10, son amables hasta decir basta, te hacen sentir como si estuvieras en la casa de un colega. Por unos 10-20 euros, ni te lo pienses. ¿Y el ambiente? ¡De 10, parece que te abrazan al entrar!

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Algunos se quejan de que el menú ha bajado un poco en calidad y cantidad. Unos dicen que el primer plato es flojo y que los segundos ya no son lo que eran. Que les sirvieron patatas congeladas y que el trato al cliente ha cambiado, se siente que no tienen ganas de currar. Eso deja un mal sabor de boca, porque cuando vas buscando un buen bocado en un pueblo de montaña, esperas salir a reventar de felicidad, no defraudado.

En resumen, Begoña es un lugar que puede ir de maravilla, pero hay críticas que apuntan a que el servicio se está desinflando un poco. Pareciera que están más pendientes de cerrar rápido que de cuidar a los clientes. La esencia de lo que era, se está perdiendo. Así que si vas, que sea con actitud, ¡y a disfrutar mientras dure!

Qué otras opciones sugiere buscar, según el autor

Si estás buscando un buen rollo en la Plaza Cortina Concejo, tienes que darte una vuelta por el Begoña Restaurante. Te hablo de un sitio que se lleva 5 estrellas de largo. Aquí la comida es casera y los guisos son brutales. No solo llenan el plato, sino que el trato es de amigos, especialmente con el camarero que siempre tiene una sonrisa y buena onda. El menú del día está por 15€ y solo incluye agua, así que si quieres algo más, prepárate a rascarte el bolsillo. Pero créeme, vale la pena.

La atmósfera es muy familiar; te sientes como en casa. Siempre tienen un plato caliente que te calienta el alma, y de los postres ni hablar, el flan de casa es para caerse de espaldas. Además, hay un tipo, Amador, que se lleva todas las palmas. Con él el servicio es igual de bueno que la comida. Vamos, que si vuelves, ya sabes que lo vas a pasar genial.

Aparte, si decides quedarte en la pensión, te cuento que las habitaciones están impolutas. Todos los detalles están cuidados al milímetro. En cuanto al precio, ¿qué más quieres? La relación precio-servicio es un 10 sobre 10. Ellos también ofrecen un menú variado que incluye productos de la zona, y la comida de caza siempre es un acierto. Si te metes con la carne guisada o los garbanzos, prepárate para disfrutar como nunca. La atención de Amador, con ese toque de humor, hace que la experiencia sea completa.

Y si te preguntas qué más buscar para completar tu experiencia, ve pensando en platos como la sopa de cocido o tarta de queso casera. Si se te da por probar el codillo, la pareja de postres con el queso parecido al cabrales y ese flan de chúu… ¡ni se diga! Begoña es el sitio. Así que, ya sabes, no lo dudes y hazte una escapada.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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