
¡Hey, compas! Si buscan un buen plan para comer en Salamanca, La Jamonería de Carmen es el sitio. Está en Calle Zamora, justo en pleno centro, así que te mueves fácil entre tiendas y oficinas. El lugar ha sido renovado, todo más cálido y moderno, y tienen un menú con 13 platos y bebidas que te va a flipar, incluyendo el famoso revuelto de boletus. Aunque ojo, si reservas, asegúrate de que no te manden a una mesa incómoda, ¡que a veces pasa! Vamos, que es un sitio ideal para charlar y disfrutar de buena comida sin romper la hucha. ¡No te lo pierdas! ️
Restaurante La Jamonería de Carmen
Horarios Restaurante La Jamonería de Carmen
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:50 |
| martes | 8:00–23:50 |
| miércoles | 8:00–23:50 |
| jueves | 8:00–23:50 |
| viernes | 8:00–23:50 |
| sábado | 8:00–23:50 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Jamonería de Carmen
Dónde se encuentra La Jamonería de Carmen
Si estás en Salamanca y te apetece un buen jamón, La Jamonería de Carmen es el sitio que tienes que marcar en tu lista. Está en C. Brocense, 2, 37002 Salamanca. Este lugar se lleva un 4 estrellas de mi parte porque el surtido ibérico que tienen es una auténtica maravilla. Y si no has probado sus huevos rotos con jamón, ya estás tardando. ¡Puro sabor! El servicio es correcto y los camareros son super amables, así que te sientes a gusto desde que entras.
Ahora, no todo fue perfecto. Pedí también unas croquetas que, aunque estaban buenas, me dejaron con ganas de más. Esperaba un golpe de jamón más contundente, ya sabes. Y la torrija cumple, pero tampoco es algo para volverse loco. En general, a pesar de esos detalles, tuve una buena experiencia y sin duda volvería. Si andas con hambre, el precio se queda entre 20-30 € por persona, que no está mal por la calidad.
Pasando a otro día, tuve una experiencia más baja cuando fuimos a desayunar un poco tarde. Por un pelín no nos dejaron pedir el pincho, lo que me pareció un poco de pena. La ensaladilla y el bocadillo estaban pasables, pero el servicio se sentía un poco impersonal, como si estuviéramos en una máquina de venta. Quizá fueron cosas de ese día, pero no sé si volvería a arriesgarme.
Por otro lado, hay gente que ha tenido experiencias top, como un grupo que se detuvo a comer tras un paseo. Dicen que también el menú está muy recomendable y el servicio es chido. Eso también se nota y hace que todo cuente. Aunque tiene algunos altibajos, claro, lo que parece fijo es que sus tapas son la bomba. Así que ya sabes, si estás buscando un buen sitio para disfrutar de jamón en Salamanca, La Jamonería de Carmen te espera con los brazos abiertos.
Qué tipo de comida ofrecen en La Jamonería de Carmen
Mira, si buscas un sitio donde picar algo rápido y sabroso sin quedarte en la ruina, La Jamonería de Carmen es tu lugar. Con un precio que ronda entre los 10 y 20 € por persona, la calidad-precio es excelente. Aquí las tapas están exquisitas, y lo mejor de todo es que el ambiente es bastante acogedor. No es el sitio más lujoso, pero está bien para disfrutar de una buena comida con amigos. Servicio 4 estrellas, y se nota que el equipo se esfuerza.
Ahora, si hablas con los camareros, te cuento que la atención es muy personal. Eva, una de las chicas que nos atendió, fue un verdadero encanto. Hasta le regaló un pompero a mi hija, ¡qué detalle! La otra chica que estaba organizando las mesas también se portó genial, siempre con una sonrisa. Las croquetas son de otro nivel, ¡para chuparse los dedos! La comida en general, con 5 estrellas, y el ambiente también 5 estrellas. Todo aporta a una experiencia positiva.
Esa vez que llegamos fue recomendación de un taxista, así que ya te imaginas, ¡no falló! No solo cenamos bien, sino que la atención de Santiago fue impresionante. Huevos rotos con jamón y croquetas fue lo que pedimos, y no me arrepiento. La comida, el servicio y el ambiente, todo brilló con 5 estrellas. Cada plato que probé tuvo su magia, sobre todo el ozico de cerdo y las patatas con jamón y huevo. ¡Delicious!
Claro, como en todo hay sus excepciones. Una vez comí el menú diario, y aunque la comida estaba bien y el ambiente era agradable, la camarera no era muy atenta. Con una niña pequeña, la cosa se complicó porque ni nos prestó atención. Pero, ¡hey! No puedo echarle la culpa al restaurante, ya que la cocina se llevó un aplauso, las comidas estaban ricas.
En cuanto a la comida que ofrecen en La Jamonería de Carmen, le dan un enfoque fresquito y sabroso a las tapas, ideal para compartir, y no te pierdas el jamón ibérico de bellota y queso. Si quieres algo más sustancioso, las raciones de huevos rotos y su famosa croquetas son imprescindibles. Así que, ya sabes, si estás en Salamanca y te apetece buena comida sin rascarte demasiado el bolsillo, ¡este es tu sitio!
Cuántos platos hay en el menú de La Jamonería de Carmen
Y bueno, la calidad de la comida en La Jamonería de Carmen puede ser un tema caliente. Hay quienes te dirán que el jamón ibérico de Guijuelo es una maravilla, cortado a mano y con un precio decentillo. Es el tipo de sitio que invita a tapear en pleno centro de Salamanca, así que en ese aspecto no hay queja. El ambiente es bastante chido y, si te gusta el jamón, ya te digo que es un buen plan. Aunque, eso sí, si vas en plan raciones, hay que ir preparado para compartir y no esperar grandes cantidades.
Pero, ojo, porque también hay opiniones bien contradictorias. Hay quien se ha sentido estafado, como esa persona que compartió su experiencia y que, tras creer que iba a pedir un flautín sin gluten por 2 euros, acabó con una tosta de jamón ibérico de 7 euros, más el suplemento de 1.50. Ahí ya se fastidió el día, ¿sabes? Vamos, que cuando hay suplementos, avisas y el cliente decide. Muy mal, en serio. El servicio, en casos como ese, se lleva un palito.
Lo que sí es cierto es que tienen una variedad de pinchos y tapas bastante buena, y a precios competentes. Pero si te pintan un menú donde comes, no esperes que te sirvan un plato de jamón por cada cuatro, porque no vas a salir satisfecho. En definitiva, es un sitio que juega en dos ligas, hay noches donde todo va perfecto y otras donde te quedas con hambre y mal sabor de boca.
Y si te preguntas cuánto platos tienen en el menú, parece que no hay un número exacto. Depende de tu suerte la noche en la que vayas. En una mesa se pueden pedir un par de raciones, pero si te topas con un grupo, la cosa puede cambiar bastante. ¡Así que ya sabes, ve con ojo!
Cuál es uno de los platos más destacados del menú
Así que, ya os conté que hemos estado en La Jamonería de Carmen. La verdad, una elección bastante acertada. 5 estrellas que se han ganado bien a pulso. Este mediodía decidimos arriesgarnos y pedimos varias cosas: las tortas de jamón de cebo y queso de oveja, y las croquetas de jamón. ¡Totalmente recomendadas, eh! Todo esto sin que el precio se disparara, que por unos 10-20 € por persona está muy decente. Relación calidad/precio, la mar de razonable.
Ah, y un aplauso para Patricia, que fue quien nos atendió. Excepcional, la tía, siempre buscando una mesa para nosotros a pesar del mogollón de gente que había. Pero no todo fue perfecto. Nos topamos con otra empleada que, aunque no le dijimos ni mu, parecía que nos servía los platos como si tuviésemos un cartel de “molestos” en la frente. Quiero pensar que tenía un mal día y nada más, porque el resto del personal fue genial.
Si te mola el jamón y comer bien, este sitio es totalmente recomendado. La atención es rápida y muy atenta, además de que el ambiente es bastante agradable. Eso sí, lo de aparcar es otra movida, así que preparad un poco de pasta si no queréis dar vueltas. Sobre los pinchos, lo que mejor fue sin duda fueron los flautines, esos montaditos con pan calentito. La berenjena estuvo riquísima, pero la lengua nos decepcionó un poco.
Para resumir, si estás buscando un plato destacado, no te puedes perder los bocadillos de ibérico. Menuda delicia que probamos una noche, de los mejores que he comido. En resumen, un lugar que se lleva la palma y que, aunque se puedan mejorar algunas cosillas, mi experiencia fue de 10. ¡A darle una oportunidad!
El restaurante está ubicado en una zona accesible
Y mira, si te cuento que en La Jamonería de Carmen hay opiniones para dar y regalar. Hay días que todo sale bien y otro que parece que el camarero se ha levantado con el pie izquierdo. A nosotros nos pasó, fuimos mi pareja y yo a tomar algo, y el camarero nos tiró las copas en la mesa, así, de esa manera. Mala atención y pésimo trato, de verdad. Pedimos una tortilla y estaba seca, sin sabor. Así que, ya sabes, si vais a ir, no esperes mucho del servicio porque, creedme, comida: 1, servicio: 1 y ambiente: 3.
Pero claro, no todo es así de negativo. Hay peña que lo ama, como aquel grupito que se encantó con la copa de cerdo y las croquetas de jamón. Escucha, hasta dicen que el ambiente de la terraza es de lujo, con un airecillo que te hace sentir genial. Para cenar y con unos precios entre 10-20 € por persona, eso ya es un 10 en comida, servicio y ambiente. Sin esperas y todo a la carta, ¡un placer, vaya!
Luego, otro grupo fue a disfrutar del brunch y volvieron flipando con la atención y la calidad del jamón. Hablan del morro como si fuera un manjar celestial. De nuevo, estos tios pusieron un 5 en todo; no hay queja alguna. Es un subidón de experiencias, pero bien distintas.
Pero vamos a lo lógico, también hay quien se ha quejado de que fueron a probar el jamón de Guijuelo y se llevaron un chasco. Pedían el de bellota y recibieron jamón seco y salado, y al reclamar, les dicen que eso es lo que hay. Total, comida: 1, servicio: 1. Ya ni se molestaron en cambiarlo, así que ese plan no suena nada bien.
Y, hablando de la accesibilidad, el restaurante está en C. Brocense, 2, 37002 Salamanca. Es una zona bastante accesible, así que no te preocupes por eso. Pero ya sabes, ve con cuidado porque no todos los días son buenos y el servicio puede variar mucho. ¡Échale un ojo antes de lanzarte a pedir!
Cómo es el ambiente de La Jamonería de Carmen
Te cuento que en La Jamonería de Carmen, la cosa va en serio. 5 estrellas, todo perfecto. Fuimos a cenar sin reserva y, claro, había sitio. La tabla de ibéricos que tienen es de otro nivel, de lo mejorcito que he probado en mi vida. Acompañada del queso de oveja curado, la cena se vuelve un verdadero festín. Y esas papas bravas... ¡madre mía! Un sabor espectacular que te deja deseando más. Además, está muy cerca de la Plaza Mayor, así que ¿qué más quieres? El personal es muy amable, y esto hace que la experiencia sea aún más fantástica.
Pero no solo eso, la otra noche pedimos para compartir un montón de cosas: jamón, tabla de quesos, patatas con huevos fritos, chuletillas de lechal y hasta carrillada estofada. De postre, un arroz con leche y flan de huevo. Todo, repito, todo estaba espectacular. Más de una copa de vino, agua y un poleo para rematar. El sitio es acogedor y, aunque afuera hacía frío, dentro todo estaba calentito. Nos dieron mesa al entrar, así que tuvimos suerte. Eso sí, lo único "raro" fue que nos cobraran 4 euros por una bandejita de pan, un poco descarado, la verdad.
Si buscas una opción para comer en plan tradicional en el centro de Salamanca, este lugar no decepciona. El jamón es de primera calidad, y no te olvides de probar su ensaladilla rusa y la tarta de chocolate, que están de vicio. Los precios rondan entre 20-40€, y aunque algo altos, la calidad lo vale. El ambiente también es chido, siempre con buena onda, ideal para pasar un buen rato.
Ahora, sobre el ambiente de La Jamonería de Carmen, es sencillo: es acogedor y reformado, con un trato que te hace sentir como en casa. El servicio es de 10 y la gestión de mesas también está acertada. Si pruebas el famoso jamón ibérico de bellota, o el lomo ibérico, te aseguro que vuelves. Es el tipo de lugar donde, si estás en Salamanca, te lo anotas para una segunda visita.
Es necesario hacer reservas para comer en La Jamonería de Carmen
Y bueno, hablemos de La Jamonería de Carmen. La verdad, hay opiniones que dan un giro de 180 grados. Por un lado, hay quien ha tenido experiencias de pesadilla. Una estrella para el lugar, y te diré por qué. Me cuentan que la camarera presiona de forma absurda, como si estuviera en un concurso de velocidad para tomar nota. ¡Y eso que el local estaba medio vacío! Luego, el plato estrella de boletus con calabacín y huevo poché, lo que les sirvieron era un desastre: calabacín duro y un huevo frito que no tenía nada que ver. Para rematar, el solomillo de ternera que pedimos poco hecho, venía con una textura seca, y la guarnición de pimientos fritos, igualmente duros. En resumen, una decepción total, mejor ir a otro sitio a comer.
Pero, ¡espera un momento! No todo es tan malo. Hay quienes han tenido experiencias más que positivas. Cinco estrellas para el mismo lugar, y no es para menos. El restaurante suele estar lleno, así que reserva antes para asegurarte un sitio. Tienen menú los fines de semana, pero si te decides por carta, no te olvides de las patatas y el cachopo. Te lo digo, van a salir rodando de lo satisfechos que estarán. El servicio, además, es amable y rápido. Un contraste brutal, ¿no?
Así que, ¿es necesario hacer reservas para comer en La Jamonería de Carmen? Sí, mejor ir sobre seguro. Si no quieres quedarte en la puerta viendo cómo otros disfrutan de la buena comida, haz la reserva y así te evitas problemas. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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