Restaurante Alboroque

Restaurante Alboroque

¡Tienes que conocer el Restaurante Alboroque en C. de la Fortaleza, 17, Portillo, Valladolid! Este lugar, que antes era una iglesia, está acondicionado con un estilo espectacular y cuidado al detalle. La decoración te va a dejar flipando y, si vas en verano, ¡no te pierdas su terraza! La carta es amplia y hay opciones para todos, desde cecina hasta solomillo ibérico – todo de primera. Y no olvides dejar espacio para el pastel de frutas, su tarta de queso casera y esos helados que son un auténtico capricho. Además, tienen un vino de la casa que no puedes dejar de probar. En serio, es un sitio con mucho encanto y comida increíble que te va a encantar.

Restaurante Alboroque

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 633 Reseñas
Dirección: C. de la Fortaleza, 17, 47160 Portillo, Valladolid
Teléfono: 983 55 60 41

Horarios Restaurante Alboroque

DíaHora
lunes9:00–17:00, 19:00–23:30
martes9:00–17:00, 19:00–23:30
miércoles9:00–17:00, 19:00–23:30
jueves9:00–17:00, 19:00–23:30
viernes9:00–17:00, 19:00–23:30
sábado9:00–23:30
domingo9:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Alboroque

Dónde se encuentra el Restaurante Alboroque

¡Tío, si estás buscando un buen sitio para comer, tienes que darle una oportunidad al Restaurante Alboroque! Está en C. de la Fortaleza, 17, 47160 Portillo, Valladolid, en una antigua iglesia que le da un rollo muy especial. Te lo digo en serio, la atmósfera es brutal. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón, y nada más llegar, Elisabet, una camarera que es un auténtico crack, te recibirá con una sonrisa que ilumina el lugar.

Fuimos a celebrar mi cumpleaños, y desde el minuto uno, Elisabet se desvivió por nosotros. Nos llevó al comedor de arriba y, ¡madre mía!, qué vibe más chula tiene ese sitio. La comida está a otro nivel, sobre todo las gambas al ajillo y el entrecot. Pero, ojo, si pruebas el huevo reflectorio, yo le metería un jamón más fino y un buen tostado. ¡Eso sí que lo remataría! El precio ronda entre 40-50 € por cabeza, pero vale cada céntimo.

En otra ocasión, paramos allí mientras hacíamos un stop en el viaje a Cantabria y, ¡vaya suerte! Comimos en un patio súper bonito, y todo estaba buenísimo. Desde el bacalao gratinado a la miel hasta unas patatitas fritas que estaban de lujo. El servicio fue excepcional, no solo por la amabilidad, sino porque nos trajeron un licor con pastas de regalo. Todo por unos 20-30 €. Y el pan, ¡ni te cuento! Calentito y crujiente como a mí me gusta.

Para rematar, el ambiente es genial, la música está bien elegida y se siente como en casa. Si te decides a ir, no hace falta reservar, y hay muchas plazas de aparcamiento en la calle, así que te olvidas del estrés de buscar sitio. Así que, ¿qué esperas? Échale un vistazo a Restaurante Alboroque y disfruta de una experiencia de primera.

Qué tipo de establecimiento era el Restaurante Alboroque antes de convertirse en un restaurante

La verdad, el Restaurante Alboroque en Portillo es una joya. Si buscas un sitio donde comer bien sin que te quiten la cartera, este es tu lugar. 5 estrellas en calidad-precio y la experiencia de comer dentro de una iglesia lo hace aún más único. La comida está buenísima, te deja con ganas de más. El ambiente es acogedor y tranquilo, perfecto para una cena en pareja o una comida con amigos. ¡No me digas que no es para repetir! Además, el vino Lambuena es un descubrimiento, ¡tienes que probarlo!

En el lado positivo, la mayoría de la peña se siente encantada con el restaurante, le dan 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La decoración tiene ese toque medieval que es un poco teatral, pero para algunos eso le añade un punto especial. Ahora, no todo es perfecto. Hay voces que dicen que la iluminación no ayuda mucho y que la música puede chocar con el lugar, como si le sobrara o no encajara bien. Pero, oye, la distribución de las mesas es cómoda, así que en general, el sitio tiene su rollo.

Eso sí, también hay quien no tiene la misma buena experiencia. Hay quienes han tenido problemas con ciertos platos, como patatas congeladas y una salsa de oporto que no fue del agrado. Y aunque el servicio fue amable, la gente espera más desde la carta. Al final, un par de visitas no han satisfecho a todos. Algunos recomendarían probar en otra parte, como en la Parrilla San Lorenzo que parece ser un peldaño por encima.

Y para que lo sepas, el restaurante Alboroque era una iglesia antes de convertirse en lo que es ahora. ¡Imagina la historia que tiene el lugar! Así que si te pica la curiosidad, vale la pena explorar ese espacio lleno de carácter y buena comida.

Cuál es la dirección exacta del Restaurante Alboroque

Venga, sigamos hablando del Restaurante Alboroque. Legalmente, es un sitio precioso donde la onda es súper acogedora. La terraza interior está cubierta de hojas, lo que le da un rollo único y agradable. La comida… ¡vaya nivel! Si vas, no te puedes perder el huevo de refectorio, ¡te va a volar la cabeza! Y el servicio, pues un 10, el camarero que nos atendió, no me acuerdo de su nombre, pero fue amable y correcto. Además, hay sitio para aparcar en los alrededores, así que no te preocupes por eso, que siempre hay un rinconcito donde dejar el coche.

En otra ocasión, comimos en un ambiente chido, aunque un poco oscuro. La mesa no tenía suficiente luz, pero el arroz con bogavante y la pata del pulpo estaban de rechupete, ¡lo que es un sabor que deja huella! Y oye, si vas de postre, ¡no dudes! Los postres seguro que no defraudan. La chica que nos atendió, de verdad, era una crack, muy maja y súper simpática. El ambiente no llega al 10, pero la comida y el servicio son de 5 estrellas.

Y ya te cuento que el sitio tiene un trato excepcional. Desde el jefe, Luis, hasta el cocinero, Carlos, todos son unos genios. Y no puedo dejar de mencionar a los camareros, como Gregorio y sobre todo a Elisabeth, que siempre te recibe con una sonrisa que ilumina la noche. Es un lugar que, una vez que vas, te enganchas y no te cansas de volver. En serio, todo un 10 en comida, servicio y ambiente.

Claro, no todo es perfecto. Hay comentarios mixtos sobre el bar, que está en lo que era una iglesia. El bar tiene unos pinchos que, por lo que cuentan, están bien, pero la atención puede hacer que te lleves una decepción. Eso depende de quién te toque. Si encuentras a alguien novato, puede que no te sientas tan cómodo. Pero para comer, si te vas al restaurante, ya sabes que no te vas a arrepentir.

Por cierto, si alguien te pregunta, el Restaurante Alboroque está en C. de la Fortaleza, 17, 47160 Portillo, Valladolid. No te olvides de ir, que está de maravilla. ¡Nos vemos allí!

Cómo es la decoración del Restaurante Alboroque

Así que ya sabes, si piensas en salir a comer, ¡VEN A COMER AQUÍ! Alboroque es un auténtico espectáculo. La comida es excelente, calidad máxima, de esas que te dejan con ganas de más. Hemos estado probando de todo y la verdad, pocos sitios son tan buenos como este. En la zona hay restaurantes de cocina castellana que están bien, pero en Alboroque se llevan la palma con sus platos de cuchara y pescados. ¡Y ojo! No son pescados cualquiera, aquí se nota que han cuidado el sabor y te sirven una presentación digna de aplauso.

Y no solo es la comida, el servicio es de 10. La chica que nos atendió era un encanto, siempre con una sonrisa y al pie del cañón. ¡NO LO DUDES!, si tienes hambre, este es el lugar. Estamos pensando en volver a por más, porque la experiencia fue de las que se quedan grabadas. Con precios que rondan entre 30-40€ por persona, no se puede pedir más. Comida, servicio y ambiente, ¡todo un 5 estrellas!

El lugar tiene un encanto especial, ¿sabías que es una antigua iglesia convertida en restaurante? Es un sitio que simplemente te atrapa. Probamos la cecina, almejas a la sartén, ensalada de gulas y gambas, solomillo ibérico y rabo de toro. No te quiero contar lo riquísimo que estaba todo, y el vino de la casa fue otra joya. Calidad-precio increíble, y claro, no podíamos irnos sin llevarnos dos botellas a casa. ¡Seguro que repetiremos!

Por si fuera poco, si solo quieres un vermú, también está genial. Tienen una opción en el piso superior que es digna de visitar. La decoración del Restaurante Alboroque es bastante original, desde que entras sientes la atmósfera de la antigua iglesia. El lugar está acondicionado de manera increíble, con un estilo que te hace quedarte a disfrutar, ya sea en el interior o en la terraza. Aquí los platos tienen un toque especial y el personal está siempre dispuesto a hacer que tu experiencia sea aún mejor. Así que ya sabes, ¡haz tu reserva y no te lo pienses más!

El Restaurante Alboroque tiene terraza y en qué época del año es recomendable visitarla

Ya te digo, el Restaurante Alboroque está en una antigua iglesia en Portillo, y hay que admitir que tiene su encanto. Pero, no todo es oro lo que reluce. He estado comiendo allí con unos amigos, y la verdad es que nos quedamos un poco decepcionados. Pedimos entrecot, solomillo, rabo de toro y bacalao, y la relación calidad/precio estaba bastante descompensada, ¿sabes? La carne estaba dura, tanto el entrecot como el solomillo, que tuvimos que dejar trozos a medio comer. El rabo de toro, escasísimo, y el bacalao, bien, sin más. Pero, y aquí viene lo bueno, las gambas al ajillo estaban de lujo, ¡eso sí que se lo saben hacer bien!

En cambio, si te vas con tu madre, prepara otra historia. Una chica que se llama Elisabeth se encarga del servicio y, por lo que dicen, es una máquina: atenta, rápida, y con una sonrisa que te atrapa. En un día de visitas, la comida y el ambiente les dejaron contentos, lo que te deja pensando que el sitio tiene potencial. Comida deliciosa y un precio más o menos similar, entre 30 y 40 pavos por cabeza, así que tampoco es un gran golpe al bolsillo.

Lo que me hace pensar en ese tesoro de tortillas de patata que se menciona por ahí. Dicen que en Alboroque las hacen como en ningún otro lado. Cada bocado es una delicia y hay que probarlas sí o sí. Y aunque hay otros platos que destacan, como el revuelto de morcilla y la tarta de queso con helado, la gente parece que siempre vuelve por esa tortilla, ¡es un clásico!

Y ya para la pregunta del millón, que si el lugar tiene terraza. Claro, sí la tiene, y es ideal en primavera y verano para disfrutar del buen tiempo y del ambiente del pueblo. Así que si te decides a visitar, aprovecha la terraza y un café al sol. Pero oye, no olvides preguntar por las gambas al ajillo… ¡esas no te las puedes perder!

Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú del Restaurante Alboroque

Si estás pensando en ir al Restaurante Alboroque, te cuento que la zona es un encanto. Ese paseito por Calle de la Fortaleza antes de sentarte a tomar un café o un vinito es casi obligatorio. El sitio es muy bonito y tranquilo, ideal para esos días donde solo quieres relajarte, pero ojo, que las mesas son pocas, así que mejor llegar temprano si quieres pillar un buen sitio en la terraza. Las tostas que tienen son un must, ¡no te las puedes perder!

Ahora, hablando claro, no te dejes engañar por lo bonito del lugar, porque hay un par de cosas que hay que tener en cuenta. Muchos se quejan de que las raciones son un poco escasas. La comida está rica, no hay duda, pero si no pides mínimo un par de platos, es probable que salgas con el estómago a medias. El servicio es top, pero si quieres un almuerzo que te llene, planifica bien lo que vas a pedir.

Por otro lado, la antigua iglesia en la que está situado el restaurante le da un toque único. Te recomiendo que busques mesa en el comedor superior; la vista es genial. La cocina está basada en productos de la tierra y, aunque hay menús a buen precio, como el de 25€/persona, a veces la ejecución puede ser un poco irregular. Yo estuve en plena temporada de setas y me llevé una decepción al ver que algunas eran congeladas. Pero no todo es negativo; el revuelto y la carne guisada estaban muy buenos, y el helado de boletus, ¡un espectáculo!

¿Y qué tipo de platos encontrarás en el menú del Restaurante Alboroque? Varía, pero si te gusta la cocina local, aquí puedes encontrar de todo: entrantes para compartir, platos principales como solomillo teppanyaki (aunque asegúrate de que te sirvan lo que pides) y, por supuesto, los postres tienen su encanto, ¡siempre tienes la opción de un buen helado! Así que, si decides ir, prepárate para disfrutar, pero lleva la mente abierta y un poco de hambre.

Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en la carta del Restaurante Alboroque

No puedo dejar de hablar del Restaurante Alboroque. Este sitio en C. de la Fortaleza, 17, 47160 Portillo, Valladolid, es un verdadero hallazgo. Si buscas un lugar donde disfrutar de una comida deliciosa, aquí tienes un menú bastante variado, pero lo que más me mola es el servicio, que es de 10, siempre con una sonrisa y rápidos como el rayo. Apuesta por los platos locales, que sabes que son frescos y están bien hechos. Su precio está entre 30-40 € por persona, pero si vas ahí, te aseguro que vale cada céntimo.

Te cuento que los puertos gratinados y la leche frita son dos imperdibles del lugar, y si quieres algo de carne, el rabo de toro está para quitarse el sombrero. La carta de vinos también está a la altura, algo que siempre es un plus. El ambiente es espectacular, ya que el edificio era una iglesia y lo han dejado con un toque que te deja a cuadros. De verdad, la combinación de comida, servicio y ese entorno hacen que quieras volver una y otra vez.

Habrás escuchado que algunos opiniones dicen que hay veces que la comida podría no cumplir las expectativas. Uno de mis colegas pidió atún rojo y le llegó más “rosado”. Eso sí, el servicio siempre se mantuvo en una línea alta, que al final es lo que cuenta. Pero en general, deberían celebrarlo que se trata de un sitio donde la comida está más que rica.

Ahora bien, si eres de los que buscan opciones vegetarianas o veganas, aquí la cosa se pone un poco más complicada. La carta tiende a enfocarse más en platos de carne y productos locales. No obstante, nunca está de más preguntar; los chicos del servicio son súper amables y seguro que te intentan ayudar. Así que, ¡prepárate para disfrutar de una buena comida en Alboroque! ¡No te lo pierdas!

Cuáles son algunos de los platos destacados que se recomiendan probar en el Restaurante Alboroque

Mira, si buscas un sitio donde comer bien, el Restaurante Alboroque es la bomba. Se encuentra en C. de la Fortaleza, 17, 47160 Portillo, Valladolid y es un lugar que realmente vale la pena visitar. Tiene 4 estrellas por su ambiente, que es inmejorable. Ah, y su menú de setas, ¡menuda delicia! Comida de 10 y el servicio un 5, la verdad, no se puede pedir más. Por unos 40-50 € por persona, sales bien comido y con ganas de volver.

Y la cosa no se queda ahí. Este sitio es precioso y muy agradable. Perfecto para ir en grupo, ya que puedes ir con 5-8 personas y lo mejor es que no hay espera. El servicio es rápido y amable, con un trato que parece que conoces de toda la vida. La comida casera es espectacular y la presentación de los platos está cuidada al detalle. ¿Te imaginas disfrutar de una cena por 20-30 € y salir con una sonrisa de oreja a oreja? ¡Es todo un lujo!

De verdad, no me puedo ir sin hablar de Elizabeth, una camarera súper simpática que te recomienda lo mejor de la carta. Su bacalao es famoso y con razón, ¡porque estaba buenísimo! La elección de vinos también es una pasada; si no sabes qué elegir, pregunta por un Mauro. Todo lo que probamos estaba riquísimo, y el ambiente es elegante y lleno de detalles.

Ahora, en cuanto a lo que no te puedes perder en el Alboroque, tienes que probar las chuletillas de lechazo y el bacalao gratinado a la miel. Son dos platos que destacan muchísimo y que marcan la diferencia. Te aseguro que, tras una experiencia así, repetirás sin pensarlo. ¡Obligado ir a cenar allí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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