Mesón Molinero

Mesón Molinero

¿Buscas un buen sitio para comer en Valladolid? Entonces tienes que probar el Mesón Molinero en Calle Mayor, 2, Traspinedo. Desde 1970, este restaurante ha sido el rey del pincho de lechazo a la brasa, un plato que te dejará con ganas de más. Aquí la cosa va en serio: sus croquetas, ensaladas y esas tartas de piñones son un must. Y no te olvides de probar las empanadas y el laing, están para chuparse los dedos. Si eres amante de la cocina castellana, este lugar es una parada obligatoria. ¡No te lo pienses y vete a disfrutar de una experiencia que no te va a decepcionar!

Mesón Molinero

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.450 Reseñas
Dirección: C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, Valladolid
Teléfono: 983 68 25 83

Horarios Mesón Molinero

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–17:30, 20:30–23:00
miércoles13:00–17:30, 20:30–23:00
jueves13:00–17:30, 20:30–23:00
viernes13:00–17:30, 20:30–23:00
sábado12:30–17:30, 20:30–24:00
domingo12:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Molinero

Dónde se encuentra el Mesón Molinero

¡Tío, si buscas un buen sitio para comer en Valladolid, te tengo que hablar del Mesón Molinero! Este lugar está en C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, y te aseguro que te vas a chupar los dedos con su cocina castellana. Lo que no puedes perderte es el pincho de lechazo; está de lujo y las croquetas, ni hablar. La sopa castellana es otra joya que me hizo recordar a cuando solía comer en casa de mi abuela. En serio, no comía algo tan bueno en ages.

Ahora, no todo es perfecto. El servicio necesita una vuelta de tuerca. Una vez me dieron una mesa y luego me mandaron a la barra porque le dieron mi sitio a otros. Resulta que teníamos cinco camareros alrededor, pero parecían más interesados en charlar que en atender. ¡Menos mal que había una camarera mayor que sí se preocupó por nosotros! Pero, ya sabes cómo va esto, el trato puede arruinar una experiencia de lo más rica.

El precio ronda entre 50 y 60 euros por persona, así que no es un sitio para ir todos los días, pero de vez en cuando vale la pena. El ambiente está bastante bien, se nota que hay buen rollo. Y en cuanto a los platos recomendados, apúntate esto: churro, sopas de ajo, y esos chupitos de pacharán que son la bomba.

La verdad es que si te mueve el hambre y quieres un sitio para disfrutar con colegas, no dudes en visitar el Mesón Molinero. ¡Te va a encantar!

Desde cuándo está en funcionamiento el Mesón Molinero

Mira, si estás pensando en una comida buena y sin líos, el Mesón Molinero en Traspinedo es el sitio. 5 estrellas para este lugar. No tienen una carta gigante, pero lo que hacen lo clavan. La especialidad es el lechazo, y créeme, no necesitas más. Para empezar, te dan a elegir entre croquetas o chorizo, y sin pensarlo, fuimos a por las croquetas. Pues estaban riquísimas. Cuando llega el lechazo, la cosa se pone seria; venía con ensalada, pero ojo, que eso va a parte. Y de postre, la tarta de piñones es un must. Te cuento, el servicio de los camareros es de lo mejor, ¡súper simpáticos y atentos!

Ya llevamos tres años dando vueltas a este mesón, y no es casualidad. Los pinchos están espectaculares. En serio, ¿quién no querría comerse uno de esos después de un día duro? Un pincho de lechazo con una ensalada y ya estás divino. Aunque tengo que decir, el aire acondicionado a veces se queda corto, y en pleno comedor hace calor, pero bueno, se aguanta. El ambiente es tranquilo, se puede hablar sin problemas, y el precio se mueve entre 20-30 euros por persona. Un gustazo.

Claro, no todo es perfecto, y he visto alguna crítica mala por ahí, pero la mayoría son de gente que no tiene idea. Los que somos de Valladolid sabemos que el lechazo no siempre da la talla, especialmente en las últimas visitas. Algunos han tenido problemas con carne dura y exceso de sebo. Y, por supuesto, si el vino clarete que te dan es rebajado, pues mala jugada. Eso sí, el servicio y el ambiente suelen estar bien, así que se contrarresta un poco.

En cuanto al ambiente, el Mesón es un caserío elegante y cómodo. Tienen un rincón de brasas impresionante, donde el humo sale por la chimenea sin molestar. Las croquetas, la sopa castellana, y claro, el pincho de lechazo son los hit de la carta. ¡Ah! Y el trato del personal es de diez, siempre agradecidos por la acogida.

Y si te preguntas, '¿Desde cuándo está en funcionamiento el Mesón Molinero?', pues no tengo la fecha exacta, pero lo que puedo asegurarte es que lleva un buen tiempo en el candelero, ganándose a la gente con su buen comer. Así que ya sabes, si estás en la zona, no dudes en pasarte.

Qué plato es conocido como el rey en el Mesón Molinero

Por dónde empezar con el Mesón Molinero en Traspinedo. Mi experiencia fue una gran decepción, para que te voy a mentir. Primero, no hay carta por ningún lado, y si decides pedirla, te cuentan de unos QR que tampoco vimos. Al final, los camareros te dicen lo que hay, pero los precios se quedan en el aire. Cuando pedimos una jarra de agua del grifo, nos dijeron que no podían dárnosla, y tras reclamarlo, la trajeron al final. Pero ya ves, nos querían cobrar hasta "servicio de agua" en la cuenta. Ojo, porque si no miras bien, te lo cuelan y, a ver cómo le explicas eso a tu bolsillo.

Hablemos del famoso pincho de lechal, que supuestamente debería ser la estrella del lugar. Pues, la verdad, me pareció muy tostado y hasta quemado en algunos trozos. Y claro, la sal estaba presente, ¡parecía que le había caído el mar encima! No creo que eso sea lo que uno espera por un precio de entre 50 y 60 euros por persona. Vamos, que, a mi juicio, no vale la pena.

Ahora, si tienes un poco más de suerte que yo, parece que hay quienes adoran este sitio. Octavio, una de esas personas que juran que es cita obligada para comer los pinchos de lechazo más ricos que ha probado. También hablan de un chorizo y unas croquetas que son la caña. Y no te olvides de la tarta de piñones, parece que es un must. En ese caso, lo bueno es que por 20-30 euros por persona, comes de lujo y el servicio se las trae: rápido y muy amable. Además, tienes muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que ni te preocupes por eso.

Y ya que estamos, si quieres saber cuál es el rey del Mesón Molinero, con lo que he escuchado, no hay dudas: el pincho de lechazo es lo que todos buscan, así que si decides atreverte, espero que tu experiencia sea mejor que la mía.

Qué tipo de cocina se ofrece en el Mesón Molinero

Si estás buscando un buen sitio para comer en Traspinedo, Mesón Molinero es el lugar al que tienes que ir, ¡te lo aseguro! Tiene 5 estrellas y ni me sorprende. Te sientas y ya te sientes a gusto. El lugar es amplio y muy agradable, perfecto para esas comidas familiares o con amigos. La comida es sencilla pero vaya que es rica, la calidad y el sabor te van a dejar con ganas de más. Ah, y no te olvides del vino de la casa, servido en esas jarras de barro que le dan un toque especial, ¡está buenísimo!

La carta no es enorme, pero no la necesitas. Lo que importa aquí son los pinchos de lechazo. Si decides pedir varios, que sepas que te los traen uno a uno, así que si quieres que te traigan todo de golpe, mejor diles desde el principio. La comida es espectacular: el pincho de lechazo y ese postre de tarta de piñones son de obligada elección. Y no te olvides de los entrantes, que también están a la altura, como el chorizo frito y las croquetas.

El ambiente es familiar y eso se nota, la gente del servicio es súper cordial, te vas a sentir como en casa. Te recomiendo que hagas reserva, sobre todo si vas un domingo, porque se llena de gente rápidamente. Y hablando de precios, ¡no te preocupes! Como está el lechazo ahora, pagarás entre 30-40 € por persona, teniendo en cuenta la calidad, es una ganga. Para nosotros, comimos cuatro y no llegó a 120 euros en total, ¡un auténtico planazo!

Entonces, en resumen, si lo que quieres es disfrutar de cocina castellana, el Mesón Molinero es tu sitio. Aquí puedes probar los mejores pinchos de lechazo de toda España, con un ambiente genial y opciones riquísimas. ¿A qué esperas para ir?

Cuáles son algunos de los platos recomendados del menú

Te cuento que si vas al Mesón Molinero en Traspinedo, te espera una experiencia de cinco estrellas. Todo está exquisito, de verdad. El servicio es rapidísimo y el personal es muy atento. Empezamos la fiesta con una cazuelita de chorizo que estaba de miedo, y unas croquetas de jamón que, vaya, eran gigantes y también riquísimas. Pero lo que te va a dejar sin palabras son los cuatro pinchos de lechazo al Sarmiento que nos recomendó la camarera. ¡Estaban increíbles! Crujientes por fuera y tiernos por dentro, de verdad que un 10.

Y si pensabas que ahí se acababa la historia, espera. Terminamos la cena con una mousse de limón, unas tartas de queso y la tarta de piñones, que es la especialidad de la casa. A todos nos encantó. Sin duda, un lugar muy recomendable para disfrutar de buena comida y pasar un buen rato con amigos o familia.

No todo es perfecto, claro, y hay opiniones de otros que han ido. Por ejemplo, hay quien dice que es un sitio sencillo y sin pretensiones, pero los pinchos están también bastante buenos. La ensalada acompaña bien, y aunque a algunos no les convenció la tarta de piñones porque dice que le falta sabor y le sobra azúcar, el personal sigue siendo atento y rápido. Así que, aunque hay pegas, siempre parece un buen lugar para repetir y recomendar.

Los platos que no te puedes perder incluyen el pincho de lechazo, que es la estrella del menú, y la tarta de piñones que ha dejado a más de uno con ganas de más. ¡Déjate llevar por la deliciosa experiencia de este mesón y disfruta de una buena cena en Traspinedo!

El Mesón Molinero es un lugar adecuado para los amantes de la cocina castellana

Si estás buscando un sitio donde disfrutar de comida castellana de verdad, el Mesón Molinero en Traspinedo es tu destino. Con un menú escueto pero potente, aquí no hay espacio para el relleno. Su especialidad son los pinchos de lechazo, ¡y no te miento si te digo que han sido pioneros en hacerlos! Simplemente espectaculares. El asado está en su punto justo, jugoso y lleno de sabor.

Además, no te olvides de dejar un hueco para la tarta de la casa, que es una tarta de piñones. Te parecerá simple, pero el sabor es puro terciopelo, y te va a encantar. Ah, y otra cosa buena: ¡chupitos por cortesía de la casa! Una buena manera de rematar la comida, ¿no crees? Solo un aviso: prepárate la cartera, porque aunque el precio es razonable (unos 30-40 € por persona), los manjares van a hacer que quieras pedir más.

La atención es otra cosa que destaca. Te tratan de lujo desde el momento que pones un pie en el mesón. El ambiente es acogedor, nada de pretensiones, en plan mesón clásico. Todo bien cuidado y cómodo, perfecto para pasar un buen rato. Eso sí, asegúrate de hacer una reserva porque este sitio es popular, y no querrás quedarte sin mesa.

Así que, ¿es el Mesón Molinero un lugar adecuado para los amantes de la cocina castellana? Absolutamente. Aquí tienes comida de calidad, un ambiente agradable y un servicio que no te decepcionará. Si te gusta comer bien y disfrutar de la esencia local, este es el lugar. ¡No te lo pierdas!

Se pueden encontrar opciones de aperitivos en el Mesón Molinero

Ya te digo que el Mesón Molinero es un auténtico hallazgo en Traspinedo. Si andas buscando un sitio donde disfrutar de la cocina castellana, aquí te lo han dejado claro. Con unos pinchos de lechazo que son de otro mundo, no es raro que la gente se esté dejando caer por allí a probarlos. Y hablando de los postres, si te va lo dulce, ¡no te vayas sin probar la tarta de piñones! La verdad, es que nos dejaron flipando, tanto que la próxima vez vamos a hacer *reserva*, porque el sitio se llena rápido.

Te cuento que el servicio es profesional, no como en otros sitios donde te sientes invisible. Aquí el camarero, Pablo, se mueve rápido y te saca una sonrisa, lo que siempre es un plus. Y sí, el ambiente es ese rollo de mesón, con un murmullo agradable que te hace sentir a gusto. No es un lugar mega lujoso, pero ya sabes que aquí se trata de disfrutar de lo que se ofrece.

Ahora, si hablamos de precios, no rachamos el bolsillo, pero tampoco es un sitio de menú del día. Entre 30 y 40 euros por persona te comes una buena comilona, pero te aseguro que no te arrepentirás. La comida está on fire, y eso es lo que cuenta. Además, los aperitivos están a la altura. Puedes darle un bocado a cosas como queso, chorizo al vino tinto, o unas croquetas de manitas que son de ligue. Así que, ¡sí! Tienes opciones para picar antes de lanzarte a los pinchos.

En resumen, si quieres pasar un rato chido, comiendo bien y con buen rollo, el Mesón Molinero es el lugar. No te olvides de dejarle unas estrellas —porque de 5, se lleva las 5 sin dudar— y ahí nos vemos la próxima vez. ¡No te lo pierdas!

Qué otras especialidades son destacadas además del pincho de lechazo

Vale, mira, hablemos del Mesón Molinero. Este sitio está en C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, Valladolid y tiene unas tres estrellas. Ya te digo, no todo lo que brilla es oro. Me hablaron maravillas de este lugar, pero al final me pareció que no era para tanto. El personal es muy amable, eso sí, pero la comida... un poco mediocre. La ensalada mixta era más bien escasa, y las croquetas estaban tan cargadas de bechamel que no sabías si comías masa o otra cosa. ¿Y los pinchos de lechazo? Para mí, estaban salados y con demasiados trozos de grasa. El precio no es el más barato, así que, teniendo en cuenta lo que ofrecen, sales un poco decepcionado.

Pasando a otro nivel, hay quienes le dan cuatro estrellas y dicen que tienen comida típica y casera. ¡Incluso afirman que los pinchos de lechazo están de muerte! Para algunos, con un pincho por persona y una ensalada va que chuta. Y no se olvidan del postre, café y chupito, que eso siempre viene bien después de una buena comilona. Se maneja un precio razonable de 20-30€ por persona y el ambiente es bastante majo.

Pero hay más, porque los que han ido más de una vez le dan cinco estrellas. La carta es básica, pero esos pinchos y raciones que han probado son de 10. ¡No te pierdas la tarta de piñones! Es un must, aunque la de queso también está muy buena. Todo parece que está bien cuidado, con un servicio a la altura y precios correctos. Eso sí, aparcar por la zona es un poco complicado, y si vas con peques, hay cambiador de bebés.

Por último, anoto que el sitio tiene su encanto. Gente que ha llegado por casualidad dice que todo ha sido excelente, desde la comida hasta el trato. Pero hablemos de las especialidades además del pincho de lechazo. Hay opciones como el churro a la brasa de sarmiento, croquetas de manitas y, como ya mencioné, la tarta de nata y piñones. Todo un recorrido por lo típico, pero bueno, cada quien tendrá su opinión, ¿verdad? ¿Tú qué piensas?

Es necesario hacer una reserva para comer en el Mesón Molinero

Hombre, si andas de paso por Traspinedo, no puedes dejar pasar el Mesón Molinero. Este lugar es un auténtico descubrimiento, con cuatro estrellas que bien se las ganan. La especialidad de la casa son los pinchos de lechazo a la brasa, y te digo que están de muerte. La parrilla de sarmiento hace su magia, y si pruebas uno de esos pinchos, entenderás por qué la fama que tienen es merecida. Ah, y ya que estás, no te olvides de pedir su famosa tarta de piñones que es un festival para el paladar.

El local es bastante agradable, con un ambiente de mesón tradicional que te hace sentir como en casa, y el trato es de diez. La atención al cliente es otro de sus puntos fuertes; si tienes alguna alergia, no te preocupes, ahí se deshacen en cumplidos para adaptarse a lo que necesites. Además, si no te apetece quedarte a comer, puedes encargar comida para llevar o incluso pedir que te la traigan a casa. Pero créeme, vale la pena quedarse.

En cuanto al precio, no te vas a arruinar, rondando entre 20 y 30€ por persona. Esto no es solo un sitio para comer, es también un rato agradable con amigos o familia. Platos como el chorizo frito y las croquetas son otros must que no te puedes perder. Eso sí, cuidado con el cruce al llegar, no te despistes o acabarás dando vueltas.

Y ya para terminar, ¿necesitas reservar para comer ahí? No hay una obligación estricta, pero si deseas asegurarte un buen sitio, sobre todo los fines de semana, mejor que llames y reserves. Así te evitas sorpresas. ¡Disfruta esa experiencia!

Cuál es la dirección exacta del Mesón Molinero

Y mira, si te mola la cocinilla castellana, tienes que pasarte por el Mesón Molinero. Aquí no estamos para tonterías, solo para disfrutar de una buena comida. Te vas a encontrar con platos que son un verdadero homenaje a la tradición, olvídate de modernidades. Desde un buen cochinillo hasta un buen cordero asado, lo tienen todo. Te aseguro que si te gusta la carne, aquí te vas a sentir en el paraíso.

Además, el rollo es muy acogedor. Es como entrar en casa de un abuelo que sabe cocinar como los ángeles. Las paredes, llenas de historia, te van a hacer sentir parte de algo grande. Y no te preocupes, nada de comidas pequeñas que te dejan con hambre, aquí el tamaño sí importa. Podrás probar unas raciones que son pa’ quedarte a gusto, y si tienes suerte, puede que hasta te suelten un par de anécdotas sobre el lugar.

Y no me olvido del postre. Piensa en flan casero o unas natillas para rematar la jugada. Son la guinda ideal para cerrar un buen festín, y créeme, al final del día, lo que quieres es irte a casa con la barriga llena y una sonrisa en la cara. En serio, si no lo has probado, te estás perdiendo un planazo.

Así que ya sabes, cuando estés en Traspinedo, tienes que afilar cuchillo y tenedor. La dirección exacta del Mesón Molinero es C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, Valladolid. ¡No hay excusas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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