
Si estás por Traspinedo, tienes que pasarte por el Mesón Asador Carlos. Este sitio es un típico asador castellano cerquita de Valladolid donde la parrilla es la verdadera estrella. Aunque al entrar puede parecer un poco frío, tiene un comedor grande y cómodo con espacio suficiente entre mesas para no sentirte apretujado. Prueba sus barras de lechazo al sarmiento, que están de vicio, y no olvides acompañar con un buen vino de la tierra. También tienen unos jugosos chuletones y tiernos solomillos que te van a dejar con ganas de más. Y si lo tuyo son los postres, ¡no te vayas sin probar sus tartas!
Mesón asador Carlos
Página web
Horarios Mesón asador Carlos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:30–18:00 |
| miércoles | 12:30–18:00 |
| jueves | 12:30–18:00 |
| viernes | 12:30–18:00 |
| sábado | 13:00–0:30 |
| domingo | 13:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón asador Carlos
Dónde se encuentra el Mesón Asador Carlos
¡Tío, si no has ido al Mesón Asador Carlos de Traspinedo, te estás perdiendo una joya! Este lugar tiene todo lo que buscas en un asador: 5 estrellas de puntuación, un ambiente acogedor y un servicio que es de diez. Desde que entras, te das cuenta de que están a lo tuyo, como si estuvieras en casa. La comida, ni te cuento... ¡espectacular! Tienen un pincho de lechazo a la brasa de sarmiento que te hará llorar de lo bueno que está.
Y espera, porque todavía hay más. Si te gustan las ensaladas, las de aquí son frescas y llenas de color, además de sus canelones rellenos de boletus y su chorizo frito que son una locura. Ah, y no te olvides de probar las rabas de calamar. La única decepción fue la tarta, que no estuvo a la altura, pero bueno, no todo puede ser perfecto, ¿no? Por cierto, la carta de vinos es muy extensa y los precios están bastante bien. Una ronda por aquí y ya tienes una buena comida por unos 40-50€ por persona.
En los fines de semana, ya sabes, si quieres pillar mesa, reserva; el lugar se llena y no es para menos. La gente habla maravillas de este sitio. Es famoso por sus pinchos de lechazo, pero también puedes probar unas croquetas y esas alcachofas con jamón que te harán querer volver por más. Además, el ambiente es animado, pero se puede hablar sin problemas, así que perfecto para quedar con colegas.
Y si te llega a pasar algo, no hay drama. Como me pasó a mí, que tuvimos un lío con un plan de bodega al día siguiente, y ellos nos lo solucionaron sin pensarlo dos veces. ¡Unos cracks! Así que ya sabes, si quieres disfrutar de la auténtica cocina castellana, el Mesón Asador Carlos te está esperando en C. Val, 6, Bis, 47330 Traspinedo, Valladolid. ¡Date una vuelta y no te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Asador Carlos
Si estás buscando un sitio chido para comer, el Mesón asador Carlos en Traspinedo es el lugar que necesitas. Les prometo que los pinchos de lechazo son otra movida, ¡tienen un sabor impresionante y siempre están en su punto! La atención del servicio es de 10, te hacen sentir como en casa con su trato cercano y cariñoso. Vas a salir de allí queriendo volver a la de ya. ¿Y lo mejor? Entre 30 y 40 pavos por persona te comes un festín.
Y no te olvides del postre, porque la tarta de piñones está para llorar de lo buena que está. Aparte, tienen un montón de vinos de la zona que van de lujo con el menú. Todos en la mesa quedamos flipando, sobre todo con las mollejas de cordero; me sorprendieron un montón. La relación calidad-precio es brutal, estamos hablando de un restaurante que podría tener más de 5 estrellas si se pudiera.
Además, el ambiente es tranquilo y agradable, ideal para una comilona con amigos o familia. El pincho de cordero que probé estaba insuperable, y si te encuentras con el ravioli de boletus, no dudes en pedirlo porque está buenísimo. Si andas por la zona, hacer una parada aquí es de ley.
En resumen, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Asador Carlos? Pues, claro que sí, lo que mandan son pinchos de lechazo hechos a la brasa, además de otras delicias como mollejas, chorizo y unas carnes que que quitan el hipo. Se nota que saben lo que hacen y, sinceramente, es un sitio que no te puedes perder. ¡Ya me dirás cuando vayas!
Cuál es la especialidad del Mesón Asador Carlos
Ya te digo, si pasas por Traspinedo y no te metes al Mesón Asador Carlos, te estás perdiendo algo serio. Un par de amigos nos lo recomendaron mientras íbamos de camino, ¡y fue un acierto total! La especialidad de la casa es el lechazo, y, madre mía, está de locos. También nos flipó que nos recomendaran un vino que iba de maravilla con la comida. El ambiente es familiar, y el trato que recibimos fue excelente, la verdad. Para rematar la jugada, al acabar nos invitaron a un chupito de cortesía y, ¡sorpresa!, nos regalaron una botella de vino. Todo 5 estrellas: comida, servicio y ambiente.
La última vez que fuimos era un fin de semana de la fiesta del pincho de lechazo, y el sitio estaba a tope, pero eso no afectó para nada. El camarero que nos atendió lo hizo de forma súper profesional y amable, ¡un crack! La comida que pedimos, con el pincho de lechazo, rabas, cecina y empanada de carne, estaba riquísima. Si puedes, mejor ve un día con menos gente, que así puedes disfrutarlo más a gusto. Otra vez, 5 estrellas en comida y servicio.
Y hablando de la experiencia completa, ¡a la tercera va la vencida! Tenía muchas ganas de ver a mi amigo Chisco, y allá que fuimos. Siempre es un placer ver a Carlos Puertas, que aunque ya está más retirado, sigue manteniendo ese nivelazo. Los pinchos de lechazo al sarmiento son simplemente BUENÍSIMOS. Y no te pierdas las mollejas empanadas, que se comen como palomitas, y las croquetas, ¡madre mía, qué sabor! Aparte, la tarta de piñones con nata estaba increíble. Desde la primera vez que probé su comida en 1988, nunca he podido olvidar su sabor. Si estás por Valladolid, este mesón es una visita obligada. 5 estrellas en cada apartado, y los platos que no te puedes perder son el pincho de lechazo, las croquetas y la ensalada.
En resumen, ¿cuál es la especialidad del Mesón Asador Carlos? Sin duda, el pincho de lechazo, un manjar que no puedes dejar pasar si andas por allí. ¡No vas a arrepentirte!
Cómo es el ambiente del comedor en el Mesón Asador Carlos
¡Vamos al grano! El Mesón Asador Carlos en Traspinedo es un sitio de 5 estrellas que no te puedes perder. Accesible y fácil de llegar, lo primero que te atrapa es el ambiente acogedor. Ideal para un día de comer a gusto, especialmente si te sientas en la terraza. Ahí, el servicio es rápido como un rayo y siempre te reciben con una sonrisa.
La comida es otra historia de locura. Desde el pincho de lechazo, que es el rey de la carta, hasta el entrecot, todo está liado con unas brasas de sarmiento que le dan un toque espectacular. Los postres, hablando de ellos, son un verdadero capricho: esa tarta de piñones y el hojaldre de crema pastelera templada con helado de vainilla son voladores de fama. Eso sí, cuidado con el vino tinto, esa maravilla sube un poco la cuenta, pero vale cada euro gastado. Aunque los postres están riquísimos, algunos dicen que podrían ser un pelín más generosos para lo que cuestan.
Aparcar no es un drama, ya que hay plazas libres y es gratis. Además, admiten niños y el sitio es accesible para sillas de ruedas, lo que lo hace perfecto para ir en grupo o con la familia. Así que ya sabes, si buscas un plan bueno y rico, el Mesón Asador Carlos es un lugar más que recomendable.
Y sobre el ambiente del comedor, se siente la buena onda. La gente disfruta y la atención es como un abrazo, siempre dispuestos a ayudarte. Se respira un aire de satisfacción y es fácil conectar con los que tienes al lado. Sin duda, ¡una experiencia que se queda!
Es necesario hacer una reserva para comer en el Mesón Asador Carlos
Así que, si estás buscando un sitio donde comer, el Mesón Asador Carlos es el lugar al que tienes que ir. La primera vez que probamos los pinchos de cordero ahí fue un delirio absoluto, ¡te lo juro! ¡Lo mejor del mundo! Además, el trato de los camareros es como de familia, te hacen sentir en casa. La calidad de la comida es top y el precio ni te cuento: por una ración de jamón a solo 12 euros, ¡esto debería estar protegido por ley!
La gente que trabaja allí es súper maja, de esas que te hacen sentir bienvenido en cada rincón. Fuimos recomendados por un local para probar los pinchos de lechazo a la brasa de sarmiento, y vaya que fue un acierto total. El camarero y el cocinero se pasaron: nos dejaron ver cómo preparaban los pinchos y todo. Hasta recibimos un detalle que nos sorprendió. La experiencia fue tan buena que, sin duda, repetiremos.
El ambiente es muy agradable, con un comedor amplio y una terraza que invita a quedarte a disfrutar. Los baños también estaban impecables, lo que siempre se agradece. Pedimos mollejas, rabas y, por supuesto, el pincho de lechazo, que estaba de escándalo. Y ni hablar de los postres: la tarta de nata con piñones y la de queso estaban riquísimas. Fuimos con la niña y la atención hacia ella fue genial, así que no te preocupes si llevas peques contigo.
En general, este sitio es un must en Traspinedo. La simpatía del personal, las instalaciones acogedoras, y unos platos de calidad superior hacen que cualquier comida allí sea memorable. Te aseguro que si te gusta comer bien, este es tu sitio.
Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿hace falta reservar? Pues, si vas en fin de semana o con un grupo grande, es mejor que llames y lo asegures. Aunque muchas veces tienen mesas libres, no te la juegues, ¡más vale prevenir!
Qué platos recomiendan en el Mesón Asador Carlos
Tío, si no has ido aún al Mesón Asador Carlos en Traspinedo, ¡te estás perdiendo algo brutal! Ese sitio es un auténtico paraíso del buen comer. Te lo digo de verdad, solo por probar la tarta de piñones ya vale la pena hacer el viaje. Y el pincho de lechazo es de otro planeta, se te hace la boca agua solo con olerlo. Además, el pulpo a la brasa que preparan allí es riquísimo. Te va a encantar, en serio.
El ambiente es amplio y climatizado, ideal para disfrutar a tope en esos días de calor. Ojo, que a veces cuesta un poco aparcar, especialmente un sábado con 40°C. Pero mira, si llegas y no encuentras sitio cerca, siempre puedes dar una vuelta rápida, que está cerca de todo. El servicio es excelente, la peña muy maja, siempre con una sonrisa.
Te digo, si vas con colegas, pídete unas raciones para compartir. Las porciones son grandes aunque por ahí pueden ser un pelín más caras, pero vale cada euro. Te recomiendo los callos con níscalos, setas con jamón, y, sobre todo, la sopa castellana. Y aunque la copa de vino se siente un poco escasa para lo que pagas, la experiencia general compensa.
Así que ya sabes, si te preguntas qué platos recomiendan en el Mesón Asador Carlos, aquí van: el pincho de lechazo es obligatorio, la ensalada, la sopa castellana, y no te olvides de esos postres caseros como la tarta de chocolate, que está buena, pero la de piñones es la reina del baile. ¡Vete y disfruta, que no te vas a arrepentir!
Se pueden degustar vinos de la tierra en el Mesón Asador Carlos
Mira, te cuento que el Mesón Asador Carlos en C. Val, 6, Bis, 47330 Traspinedo, Valladolid es de esos sitios que te dejan con la boca abierta. Aunque está un poco lejos de casa, te aseguro que merece la pena el viajecito. De entrada, los pinchos de lechazo a la brasa son de otro mundo, y en un día lluvioso como el de hoy, una sopa castellana es justo lo que necesitas para entrar en calor. Y ya si le sumas un poco de ensalada y verduras asadas con salsa romescu, tienes la combinación perfecta. ¡Ah! Y no te olvides de la tarta de piñones para cerrar con broche de oro. Con un trato tan amable, ¿qué más se puede pedir? Comida y servicio, 5 estrellas.
El ambiente es una locura, super agradable. Y la limpieza, ¡bravo por ellos! Además, el personal te trata como si fueras de la familia, algo que hoy día es raro encontrar. Este sitio es para los que valoran lo de siempre, lo auténtico. Desde los entrantes con lechazo hasta los postres, todo está a un nivel que flipas. No es de extrañar que repitieras el hojaldre de manzana; estaba espectacular. De verdad, cada plato que sacan es una experiencia increíble, y claro, después de tanto manjar, sabes que vas a volver.
Si decides cenar, lo que te viene bien es que el menú no es muy amplio, pero lo que tienen es sabroso de verdad. Los pinchos siempre sobresalen, y hasta las raciones para picar son una maravilla. Así que, antes de reservar, mira qué hay en la carta, aunque seguro que todo es un acierto. La comida sobresale con un 5, el servicio igual, y el ambiente, ¡pues fijo que un 5 también!
Y hablando de vinos, sí, aquí puedes degustar vinos de la tierra. Hasta los camareros te recomiendan algunos muy buenos y en cuanto a la comida, los pinchos de lechazo y esas mollejas de lechazo son un must. ¡Sin duda, un sitio para visitar!
Cuáles son las opciones de carne que se pueden encontrar en el menú
¡Oye, tienes que sentarte un rato y escucharme de este lugar que descubrimos! Mesón Asador Carlos en Traspinedo, Valladolid, ¡es una joya! Comenzamos con el pincho de lechazo, que, no te miento, fue el mejor que comimos durante nuestro viaje. Súper sabroso, de esos que se te quedan grabados. Y las croquetas caseras, ¡madre mía! Un 10 total. La atención fue de lujo, como si nos conocieran de toda la vida. Estuvieron súper pendientes de nosotros y nos recomendaron justo lo que necesitábamos. Además, la relación calidad-precio es muy buena, así que ya sabes, no vas a vaciar el bolsillo.
Y ya a lo que vamos, todo lo que pedimos estaba a otro nivel. Las mollejas, esos pinchos de lechazo y la tapa de queso hicieron que quisiéramos repetir sin dudar. Y esa tarta de piñones, ¡guau! No sé cómo lo hacen, pero no hay manera que te vayas sin probarla. El precio, alrededor de 60-70 € por persona, pero todo valió la pena. La atención de María fue de 10, siempre sonriendo y atenta. En este sitio ningún detalle se deja al azar.
Ah, y no creas que tenían solo el pincho de lechazo para destacar. Además, probamos unas rabas y croquetas que estaban de locos, y luego pasó el plataco fuerte: el pincho de lechazo en su punto más perfecto, acompañado de una ensalada que estaba fresca y rica como ella sola. Acabamos con la famosa tarta de piñones y, la verdad, ¡no hay queja! Aunque no es el sitio más barato, merece cada céntimo.
El servicio es rápido, amable y, lo mejor, el local es amplio y bien ventilado, genial para esas comidas en grupo. Tienen una carta de vinos completa, con precios bastante accesibles. Y si te preguntas por las carnes, aquí puedes encontrar desde el pincho de lechazo típico hasta otras delicias a la parrilla como setas con jamón y chorizo. Vamos, que tienes un buen repertorio para elegir. ¡No te lo pierdas!
El Mesón Asador Carlos es apto para familias con niños
Y ya que estamos hablando de Mesón Asador Carlos, te cuento que la experiencia es pura maravilla. Las 5 estrellas que le ponen no son por casualidad. La verdad, es que el pincho es buenísimo, olvídate de esos bares que no saben hacer una tapa decente. Y si hablamos de mollejas… ¡Dios mío, son increíbles! El postre, lo que es la tarta de piñones, es canela fina. Un manjar que no puedes dejar pasar. Y qué decir del servicio: amable, atento y profesional. De esos camareros que te hacen sentir en casa. La experiencia es para quedarse a vivir, en serio. ¿El precio? Entre 20-30 € por persona, que por lo que te vas a llevar, es una ganga.
No sé si te ha pasado, pero me encanta la nostalgia de los lugares donde se siente el cariño en cada plato, y aquí eso está a la orden del día. Los espárragos cocidos y la ensalada clásica con ese vinagre que no olvidaras son una delicia. Pero el rey aquí es sin duda el lechazo a la brasa. Hablar con Carlos es un placer, y sus hijos están en la misma línea. Te hace sentir parte de algo especial. El precio por persona puede ser un poco más alto, 30-40 €, pero vale cada céntimo.
Si vas en grupo, como nosotros que éramos 5 adultos y 2 niños, el trato siempre es exquisito. Eduardo se luce con su atención, siempre amable y risueño. Claro, te recomendará las cantidades para que no te quedes con hambre, ya que pedimos 2 de chorizo frito, croquetas y rabas. De segundo, una ensalada y 3 pinchos de lechazo, además de un lagarto de cerdo, todo alucinante. Y cuando llegó la tarta de piñones, fue insuperable. Sin duda, volveremos.
¿Y si el Mesón Asador Carlos es apto para familias con niños? Totalmente. El ambiente es tranquilo, con un nivel de ruido bajo, así que puedes charlar sin problemas. Además, la comida es riquísima y hay variedad para que los peques también encuentren algo que les guste. Y la espera, ni te preocupes porque aquí no hay. Vamos, que si buscas un lugar para disfrutar con la familia, este es el sitio ideal. ¡No esperes más y haz tu reserva!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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