Las Brasas de San Esteban

Las Brasas de San Esteban

Si buscas un buen plan y comer como reyes, tienes que parar en Las Brasas de San Esteban, un asador que está en la Autovía del Noroeste, Salida 251 en San Esteban del Molar, Zamora. Este sitio no es un restaurante cualquiera, aquí el juego va de carnes de primera, como buey certificado y ternera, que puedes elegir y ver cómo las preparan a la parrilla justo enfrente de ti. La vibra es súper acogedora y la comida, ¡ni te cuento! Asegúrate de reservar tu mesa porque la cosa se llena rápido. ¡Te van a encantar!

Las Brasas de San Esteban

Parrilla
Valoración media: 3,9
Opiniones: 1.753 Reseñas
Dirección: 49650, Autovía del Noroeste, Salida 251, 49650 San Esteban del Molar, Zamora
Teléfono: 980 05 23 71

Horarios Las Brasas de San Esteban

DíaHora
lunes8:30–16:30
martesCerrado
miércoles8:30–16:30
jueves8:30–16:30
viernes8:30–16:30
sábado8:30–16:30
domingo8:30–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Las Brasas de San Esteban

Dónde se ubica Las Brasas de San Esteban

¡Hey, compas! Si estás de ruta y pasas por la zona, Las Brasas de San Esteban es un sitio que no puedes dejar pasar. Está justo a pie de la autovía en Salida 251, San Esteban del Molar, Zamora. Es la parada perfecta para echar un buen bocado y seguir con el viaje. Tienen un par de menús con precios que se adaptan a todos, ¡y el de 18 € no está nada mal! Con un primero y un segundo que te dejaran más que satisfecho.

El servicio es rápido, así que no te vas a quedar ahí dos horas esperando tu comida. Comida y el ambiente tienen buena nota, aunque con un nivel de ruido alto, así que si quieres charlar, ¡no hay problema! Las cantidades son generosas y la comida está rica. Prepárate a gastar entre 10 y 20 € por persona.

Ahora bien, no todo es perfecto, ¿eh? Cuando fuimos a comer sobre las 15h, el lugar estaba a reventar. El menú completo costaba 25 € y el medio menú/infantil 12.50 €. Lo malo es que no dejan compartir, ni aunque estés con los peques. Las lentejas y el entrecot estaban buenos, pero esas patatas fritas deberían ser caseras, ¡no congeladas! El personal es buena onda, eso sí, pero ritmo algo lento.

Y ya para cerrar, si te preguntas dónde se ubica Las Brasas de San Esteban, ya sabes: en la autovía del Noroeste, Salida 251, 49650 San Esteban del Molar, Zamora. ¡Hazte un favor y para a comer allí!

Cuál es la especialidad de Las Brasas de San Esteban

Ya te digo que Las Brasas de San Esteban es un sitio que mola para parar y comer cuando vas de ruta. Tienen 4 estrellas, así que no esperes cualquier cosa. Este bar-restaurante de carretera te ofrece un menú en comedor y bocadillos en barra. Eso sí, los platos son enormes y te los traen rápido, aunque a veces el precio puede ser un pelín alto para lo que te dan. Lo bueno es que nunca hay problemas para aparcar. Aparcamiento gratuito, ¡así que puedes dejar el coche sin líos!

La decoración es un rollo rústico que hace que el ambiente sea bastante acogedor. Hay dos zonas: la parte de bar-cafetería con mesas y la zona de comedor más grande y diáfana. El menú está a 18€, y viene con primero, segundo, bebida, pan y postre. Además, tienen un montón de platos a la brasa, que son de los que te hacen agua la boca. Te lo digo por experiencia, yo me fui con un plato de judías blancas con viandas y unas costillas de cerdo a la brasa que no veas. Y si buscas algo más ligero, el surtido de ibéricos siempre es un acierto.

Si estoy en modo carretera y me da hambre, no tengo dudas: este mesón es la opción. La comida es excelente, y las raciones son generosas, lo que se agradece mucho cuando tienes un hambre de mil demonios. Me atendieron Pedro y Virginia, que son un encanto, así que la atención fue de diez. En fin, si te preguntas cuál es la especialidad de *Las Brasas de San Esteban*, no hay duda: se llevan la palma con su churrasco de ternera a la parrilla y, claro, su surtido de ibéricos. ¡Un manjar!

A pesar de que puede ser un poco más caro que otros sitios que he visto, la comida es 4 estrellas, el servicio no se queda atrás, también un 4, y el ambiente se siente bien tanto para un grupo de colegas como para familias con niños. Y sí, aquí también son bienvenidos los peques, así que puedes ir con tu pandilla sin problema. Además, hay acceso para sillas de ruedas, así que nadie se queda fuera. ¡No dudes en pasar a probarlo cuando estés por la zona!

Qué tipo de carnes se pueden encontrar en este asador

Mira, si andas por la Autovía del Noroeste, específicamente en la salida 251 hacia San Esteban del Molar, seguramente te habrás encontrado con Las Brasas de San Esteban. El sitio tiene lo suyo: son 3 estrellas, y para ser un lugar de carretera, la comida está bastante bien por lo que pagas. En torno a los 10-20 € por persona, los platos que sacan son generosos y cumplen su función. Pero cuidado, porque el servicio no se lleva la medalla de oro. A veces son un poco bordes y no están para hacer amigos. Si llegas con hambre, ten paciencia: puedes esperar hasta 45 minutos para el primer plato después de que te sienten.

Ahora, si hablas con cualquiera, enseguida te van a contar que la atención es una montaña rusa: hay quienes se han llevado una impresión fatal, con reseñas de atención pésima que te hacen dudar. Gente que ha tenido que lidiar con personal de muy mala educación y que ha salido con ganas de no volver jamás. Y no es de extrañar, porque hasta hay comentarios del estilo "mi perro tiene mejor educación". Una experiencia para el olvido para algunos, mientras otros encuentran la comida pasable.

Por otro lado, hay quien ha dado con su buena suerte. Menús decentes y a precios no tan elevados, pero cuidado con esos suplementos que te hacen el golpe más amargo. Te antiguan un rato en el baño, y es que, la corte de carteles obligatorios por todo el local parece un mensaje claro: "si no quieres esperar, sigue por tu camino". Así que ya sabes, si decides parar, no te hagas muchas expectativas sobre el servicio, porque puede que te lleves una decepción.

En cuanto a las carnes, no te preocupes, que este asador no escatima. Tienes desde diferentes tipos de asados hasta alguna parrillada que alegrará a los carnívoros. Así que, si lo tuyo son las carnes a la brasa, aquí vas a encontrar de todo un poco. Pero recuerda, el trato… eso puede no ser tan jugoso.

Es necesario hacer una reserva para comer en Las Brasas de San Esteban

Mira, si te pasas por Las Brasas de San Esteban, que está en la Autovía del Noroeste, Salida 251, en San Esteban del Molar, te cuento que la comida no está nada mal, pero el servicio a veces deja que desear. A veces parece que los camareros están en modo lento, como si no les importara mucho. La atención es un poco borde y ya te aviso que el tiempo de espera puede andar entre 30-60 minutos. Una pena, porque podrían ser aún más top si se curraran un poco más la atención al cliente.

Ahora, si buscas una opción un poco más decente, hay que reconocer que hay otros lugares por ahí. El menú es variado y las raciones son generosas. El local es amplio y el ambiente, bastante aceptable. Aunque es un pelín caro, al final te llevas lo que pagas, así que no te puedes quejar. Además, tienen buena carta de vinos y alguna recomendación que merece la pena tener en cuenta.

Y no me olvides de los bocatas de mamut, que son una locura. Si llegas un poco justito de tiempo, a veces se pueden encargar y te los tienen listos al momento. Con uno, casi comen dos, así que es un chollito. Por lo que veo, la calidad-precio es bastante buena y los precios son ajustados. Aunque depende del día y la hora, no estaría de más que hicieras una reserva, especialmente si planeas ir en fin de semana, porque a veces se llena y puede que te quedes sin mesa. Pero no te agobies, no es estricto, ¡a veces hay sitio!

Qué significa que las carnes son de "primera"

La verdad, fue una suerte parar en Las Brasas. Desde que llegamos, la atención y el servicio fueron de diez. Ese rollo de coger número en la máquina te ahorra las esperas molestas, algo que siempre se agradece en un sitio de carretera. Y ojo, los bocadillos son una maravilla; calidad-precio espectacular, y eso que no estamos hablando de un lugar gourmet. Si estás buscando un sitio limpio para meterle mano a algo rico, este es el lugar perfecto. Así que no entiendo las malas reseñas que he visto por ahí. Gracias, Las Brasas!

La cosa es que, aunque la mayoría de nosotros se fue con una buena experiencia, no todos están de acuerdo. Un crítico mencionó que tomó un pincho de tortilla y un café, y bueno, el trato y la limpieza del local fueron excelentes, pero la tortilla no tuvo la misma suerte. Dicen que la patata estaba dura y el sabor no era gran cosa. Y encima, el precio, 4 euros por el pincho y 1.80 por el café, lo dejó un poco molesto. Te entiendo, amigo, no es fácil cuando pagas y esperas algo que te deje con ganas de más.

Ya luego tenemos al amigo que pidió un secreto de cerdo. Ese sí que tuvo una experiencia para olvidar. El tipo describió que le sirvieron carne quemada y cuando se quejó, el cocinero se puso a la defensiva. Eso de que 'esto es un bar de carretera, no el Rich' no suena para nada profesional. Vamos, que se esperaría un poco más de educación y menos de “aquí mando yo”. Si estamos hablando de comer fuera, lo básico es tener respeto y escuchar al cliente. Está claro que la atención no fue la misma para él, y eso es lo que arruina el ambiente del lugar.

Por cierto, mucha gente se pregunta qué significa que las carnes son de 'primera'. Básicamente, eso es sinónimo de calidad. Significa que las carnes que sirven aquí son seleccionadas, frescas y de buen corte. No estamos hablando de cualquier carne que ha estado colgando en la nevera dos meses. En Las Brasas se cuidan de ofrecerte lo mejor, así que si pides una parrillada o un secreto de cerdo, tienes muchas más posibilidades de que te llegue algo que valga la pena. Y sí, un lugar que se respeta no debería caer en esos errores.

Qué opciones de carne certificada están disponibles

El otro día pasé por Las Brasas de San Esteban y, la verdad, me sorprendió. Están justo ahí, al lado de la carretera, con un pequeño parking que se agradece y una terraza para esos días en los que quieres disfrutar del aire libre. Dentro, el ambiente no está mal, pero no es un lugar donde vayas a sentirte en un cinco estrellas, ya sabes. Comida y servicio estaban a la altura, con un 4 de servicio que remonta el ambiente que, sinceramente, se queda en 2. Eso sí, no se puede entrar con perros, así que piénsalo dos veces si llevas a tu mejor amigo de cuatro patas.

Los bocadillos son la estrella del lugar. ¡Son enormes! Y eso por menos de 10€. Así que si tienes hambre, te vas a salir de allí bien satisfecho. El ambiente es variado, con zonas en el interior y también en la barra, pero si prefieres estar al aire libre, la terraza puede ser tu opción. Ojo, que si vas en un festivo, mejor reserva porque se llena a tope. Otros que fueron comentaban que el menú es bastante variado, sobre todo para lo que cuesta, que es 22€ por un menú completo y 10€ por un medio menú.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. En algunas reseñas, mencionan que el personal a veces parece irritado. Eso puede matar cualquier experiencia, así que si lo que buscas es un trato más amable, quizás quieras darle una vuelta a “Las Conejas”, que queda al lado y comentan que la atención es mejor. Por otra parte, los baños están limpios, lo que es un plus, y no tardaron mucho en servirnos cuando fuimos.

En cuanto a la carne, tienen opciones interesantes. Aunque no todo el mundo se va satisfecho, mencionaron un bocadillo de panceta para los que buscan algo sabroso. Lo que se comenta de opciones de carne realmente certificadas no se ve tan claro, así que más vale que preguntes allí en persona o mires el menú. Pero si buscas buenas raciones, ya te digo que esos bocadillos no decepcionan.

Cómo se preparan las carnes en este restaurante

Y mira que ser hostelero no es un camino de rosas, lo sé. Pero si estás al frente de un bar o restaurante, ¿no deberías mantener unos mínimos? Aquí en Las Brasas de San Esteban, nos paramos un día pa' tomar un café y un desayuno y, la verdad, no salimos muy contentos. Nos encontramos con dos caras largas que ni te miraban a los ojos. Además, los precios son un poco altos. ¿Te acuerdas del zumo natural? En la carta decía 2'50€, pero en el ticket marcaba 2'70€. Cuando le digo al camarero, ¡mira cómo tiró los 20 céntimos al platillo como si fueran monedas de cambio de juego! En fin, si te atreves a clavar a la gente, al menos hazlo con un poco de respeto, ¿no?

Pero no todo es gris en este sitio. Un día volví y ya en modo cazador de platos, pedí un filete de ternera con ensalada y patatas. Y déjame decirte que las cantidades son bien generosas. El sabor, nivel premium. La actitud de las camareras fue maravillosa, en serio. Me hice un lugar en mi lista de favoritos pa' cuando pase de nuevo por la carretera. Ah, y hablando de la tortilla de patatas... desde la mesa de al lado, escuché una felicitación hacia las chicas, así que seguro que está de lujo.

El acceso a Las Brasas no está tan mal, te separa unos 5 minutos de la autovía, aunque si vas en camión, tal vez te cueste un poco más. La comida es decente en general y el trato es correcto, además el local está bien climatizado. Eso sí, un parking con sombra no le vendría nada mal porque estaba bastante lleno. El menú a 16 euros es bastante razonable para un restaurante de carretera.

Y ya, hablando de las carnes, parece que en este lugar se preparan a la brasa. Literalmente, lo que va a la parrilla se cocina con un toque que realza el sabor, así que lo que te encuentres en el plato, bien marinado y jugoso, te va a dejar con ganas de repetir. Si pasas por aquí, asegúrate de probar lo que sale de la parrilla, que vale la pena.

Qué hace que la experiencia en Las Brasas de San Esteban sea diferente a otros restaurantes

Mira, te cuento: estuve en Las Brasas de San Esteban, que está en la Autovía del Noroeste y, la verdad, el lugar tiene su encanto, eso no se puede negar. La parrilla, que teóricamente debería ser la estrella del show, que va, demasiado pasada. Pedimos unos bocatas, comer seis personas y que al final el plato estrella no esté a la altura, pues como que desilusiona un poco. Y ojo, que el ambiente está bien, acogedor y todo eso, pero todo se viene abajo cuando ves que el servicio se siente igual que un mal invierno, frío y lento. Una hora esperando con la reserva hecha y sin alguien que se disculpe por la tardanza. De hecho, ni aceitunas, ni una sonrisa.

Ahora, la atención es digna de un sketch de comedia. Cuando al final decidí dejar mi opinión con dos estrellitas, la reacción del dueño me dejó alucinado. Todo un cartelito en la entrada diciendo que si no estás contento, que te vayas a otro sitio. Esa actitud y la respuesta que recibí cuando reclamé un poco, ¡vaya tela! No sé si alguien le dijo que las críticas son para mejorar, pero parece que no lo tiene claro. Lo que menos esperaba era que contestaran como si tuvieran un berrinche. Vamos, que parece que tienen más orgullo que ganas de hacer las cosas bien.

Y ya que estamos, ¿qué hace a Las Brasas de San Esteban diferente de otros sitios? Bueno, aparte de la decoración que es bastante maqueada y que hay sitio para aparcar, parece que tienen una forma muy peculiar de tratar a los clientes. Si bien la comida puede ser rica, con pequeñas alegrías en el plato, la experiencia se va al traste cuando el servicio es tan seco y parece que te dan la opción de haz lo que quieras. Es un juego de contrastes, buen sitio, buena compañía, pero el servicio... pues está claro que necesitan darse un chapuzón de humildad y aprender a recibir críticas. El sabor de la comida se queda en el fondo cuando la experiencia es más amarga que el café malo.

Cuál es el ambiente o la vibra del lugar

Mira, hablemos de Las Brasas de San Esteban. Si te pasas por ahí en la autovía, puede que te suene que es un clásico de carretera, pero, entre tú y yo, la cosa no es tan sencilla. En Semana Santa tenía solo tres coches en el aparcamiento, ¡así que ya sabes que la cosa pinta regular! Las dos camareras, de brazos cruzados, hacían la mejor representación del "no me hables". Pedimos la carta y me quedé a cuadros: pincho de tortilla 5€, zumo de naranja 3€, y al final, 20€ solo para desayunar dos cafés, dos pinchos de tortilla y dos zumos. Y esos pinchos, no eran ridículos, eran un chiste. Así que, nota: comida 2, servicio 2, ambiente 2.

Pasando a la comida, no es que fuera un desastre total, pero la cocina tiene su Show de la Comedia. Imagínate: el cocinero saliendo encabronado a armar un numerito con un cliente porque devolvió un plato. Y de verdad, no creo que fuera la primera vez que escuchaban insultos. La comida, te digo, un 3, pero el servicio se lleva un 1 honroso por la actitud de ese tío, y el ambiente no se queda atrás con un 1.

En cuanto a los precios, la realidad es que son bastante desorbitados para un bar de carretera. Un sándwich mixto normalito a 4,50€, bocadillos a 10€, y un café casi a 2€. ¡Venga ya! Y lo que es peor, te autogestionas todo desde la barra porque no hay camareros en la terraza. La atención no fue mala, pero en redes, olvídate: la respuesta del responsable era de traca, con faltas de ortografía y un tono que olía a chungo. Buen consejo para ellos: si no saben manejar críticas, a lo mejor deberían reconsiderar su presencia en plataformas de opinión. Eso sí, actualicé mi valoración a una estrella de pereza.

Así que, ¿cuál es la vibra por allí? Si te gusta un sitio tranquilo, clásico de carretera, donde la comida no engaña pero tampoco brilla, es tu lugar. Tienen menús variados y el bocadillo de panceta es lo mejor que he escuchado. Pero la experiencia puede ser un poco impredecible, así que ve con la mente abierta y la cartera lista.

Se puede ver cómo se cocinan las carnes en el asador

Te estoy hablando de Las Brasas de San Esteban, un lugar que, la verdad, ha tenido sus altibajos. La última vez que fuimos a probar su menú de 25 euros de fin de semana, no salí muy contento. La ensaladilla era un desastre, en serio; parecía más bien un plato de lechuga aguada que un plato decente. Y luego, el rabo de toro que pedí vino con un suplemento y chorreaba aceite por todos lados. Una pena porque antes veníamos bastante, pero ya hemos decidido no volver más.

Sin embargo, no todo es negativo. Hay a quienes les ha ido de maravilla. Ejemplo: un sitio acogedor, con un personal que se esfuerza en hacerte sentir bien. La segunda vez que fuimos, optamos por la carta y el calamar salvaje con alioli fue una locura, y luego el magret de pato desbordaba sabor. Para rematar, un postre de tarta de queso que simplemente fue un placer. Si te lo dices, este lugar es recomendable al 100%.

Por el tema del desayuno, no puedo decir que fue un éxito. Pedimos pan con tomate que no cumplió las expectativas. El pan estaba crujiente, sí, pero el tomate liquado no me convenció. Y encima, el precio se siente un poco alto, aunque cada uno tiene su opinión, claro. Tienes que lidiar con eso de que si no consumes, el baño te cuesta 1 euro... llamativo, ¿no? Lo único que destaca es que es limpio y tiene buen aparcamiento.

En cuanto al ambiente, sinceramente, Las Brasas no es un restaurante de carretera cualquiera; es mucho más que eso. Comida de buena calidad y muy sabrosa. Siéntete libre de hacer una reserva, especialmente los fines de semana. Y para responderte: sí, puedes ver cómo se están cocinando las carnes en el asador. Eso le da un toque especial, y si las cenas parecen jugosas, bien puede ser la razón de probarlas la próxima vez.

Hay alguna recomendación sobre el horario para visitar

Ya te digo, si estás por San Esteban del Molar y te apetece un buen asado, no te puedes perder Las Brasas de San Esteban. Es el lugar ideal para hincarle el diente a un chuletón que te dejará sin palabras. La parrilla siempre humeando, el aroma que flota en el aire... se te hace la boca agua solo de pensarlo. La atención es de lujo, y los camareros, siempre con una sonrisa, se aseguran de que todo esté a tope mientras te cuentas la vida.

Lo mejor de todo es su ambiente. Se siente como estar en casa, pero mejor, con la comida que te chifla. Además, se puede disfrutar de una buena charla entre amigos mientras te pegas un festín. Si eres fanático de las carnes, hablar de Las Brasas de San Esteban es como hablar de la mamá de las parrilladas. Tienen una variedad que te dejará flipando: costillas, chorizo, morcilla… ¡solo de pensarlo ya me da hambre!

Y aquí va el consejo: si planeas una visita, lo mejor es ir a eso de la hora de la comida o de la cena, sobre todo los fines de semana. Te aseguras de que haya un buen ambiente y, además, no tendrás que esperar para que te atiendan. Así que, ya lo sabes, empaca a los amigos, ¡y toma el camino hacia las brasas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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