
¡Ey, compis! Si andáis por Ponferrada, tenéis que caer en La bodega de Godivah en Av. el Castillo, 135. Este bar de tapas no es solo un sitio para comer, es un auténtico paraíso donde la música jazz te envuelve y la comida te deja con ganas de más. La ensalada que están sirviendo es la MEJOR del Camino, y es uno de los pocos lugares que están abiertos durante la siesta, así que perfecto para un alto en el camino. Desde el ventanal, la vista de la Iglesia de San Andrés te deja flipado, y las tapas, hamburguesas y empanadas te van a conquistar. ¡No lo pienses más y ven a disfrutar de un buen rato con buena comida!
La bodega de Godivah
Horarios La bodega de Godivah
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 17:00–24:00 |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La bodega de Godivah
Dónde se encuentra La bodega de Godivah
¡Tienes que ir a La bodega de Godivah en Ponferrada! Este bar de tapas es un curioso lugar donde tomar algo. Se siente como si entrases en una tienda de juguetes y cosas antiguas, todo distribuido al azar, pero tiene un ambiente simpático y diferente. Con 4 estrellas en la valoración, el sitio merece tu visita al menos una vez. Los precios son de risa, entre 1 y 10 € por persona. La comida está bien, el servicio también, y el ambiente te va a encantar.
Si quieres un sitio donde la personalidad brille, aquí la tienes. Con 5 estrellas y lleno de carácter, La bodega de Godivah es una visita obligatoria en Ponferrada. La decoración es brutal, con un catálogo mítico de los 80 y 90 que te va a alucinar. Además, los bocadillos son muy buenos y la cerveza te la sirven en copas de vino, así que no se puede pedir más. El dueño es un encanto, así que ¡saludos desde Rianxo en Galicia! Tú ya sabes, repito que es un parada obligatoria por aquí.
Y no podía olvidarme de lo estrambótico que es el lugar. Este bar está cargado de buena música y buen ambiente. Es autoservicio y la atención es rápida. Por 25,5 €, te llevas refrescos y tapas, un bocadillo de calamares enorme y unas croquetas que te dejan sin palabras. Las raciones son generosas, así que no te quedas con hambre. Ideal si vas con amigos, aquí el nivel de ruido es bajo y se puede conversar fácilmente, sin esperas molestas.
Entonces, ¿dónde encuentras La bodega de Godivah? Está en Av. el Castillo, 135, 24400 Ponferrada, León, justo enfrente del castillo de los templarios. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece La bodega de Godivah
Mira, hablemos de La bodega de Godivah. Ya ves, llegamos ahí esperando una experiencia top gracias a esas valoraciones de Google, pero, ¡menuda decepción! Patatas fritas congeladas, sándwich regular, y la hamburguesa de pollo ni la tocamos. Las alitas estaban tan saladas que no había manera de comerlas. Se agradece que es un sitio accesible en precios, claro, entre 10-20€ por persona, pero la comida no sube ni a un 2. Y si hablamos del servicio, tampoco es para tirar cohetes, la verdad.
Por otra parte, hay quien dice que el lugar tiene su encanto. Una amiguita me mencionó que el sitio es interesante, aunque vio la bolsa de pan de hamburguesa de Hacendado y se le quitaron las ganas de probar algo. Los precios son un poco altos, pero claro, si solo vas a tomar algo, tal vez no está tan mal. Eso sí, la limpieza en los baños está 10/10 y la atención, sobresaliente. Eso sí, aparcar puede ser un rollo, ¡cuidado!
Hay también quien le echa flores al garito. Está frente al famoso Castillo de Los Templarios y la decoración te transporta a los 80 y 90. La tosta de cecina parece ser un hit. Puedes comer desde ensaladas y raciones, hasta hamburguesas y tostas. La relación calidad-precio jugó a favor y no necesitas hacer reservas. Sin embargo, ojo con los escalones para entrar al recinto; esto no le viene bien a todo el mundo. A pesar de eso, el ambiente es agradable, y si te gusta la charlita, lo podrás disfrutar sin problemas.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece La bodega de Godivah? Puedes esperar ensaladas, raciones de tapas, hamburguesas y tostas. Personalmente, si decides ir, ve con la mente abierta y no te engañes por las estrellas de Google.
Cuáles son algunas de las especialidades más recomendadas en el menú
Y ya sabes, si te dejas caer por La bodega de Godivah, no olvides que está enfrente del castillo templario, así que si quieres una buena vista mientras te pones las botas, este es el lugar. El local tiene un rollo muy carismático, lleno de objetos que te hacen sentir como si volvieras a tu infancia. Es de esos sitios donde la decoración te atrapa y empieza la conversación nada más entrar. La comida, en general, está a muy buen precio; lo que pides no te va a dejar arruinado, y los tamaños son justos, ni excesivos ni escasos.
Ahora, un par de cosas a tener en cuenta. El servicio podría ser un poco más rápido; a veces, se puede hacer largo si vas en días festivos. Pero bueno, también se agradece poder disfrutar de la tranquilidad del lugar, aunque quizás no sea lo ideal si tienes hambre y el estómago empieza a gruñir. En cuanto a precios, puedes contar con 10-20 € por persona, que está bastante bien para lo que ofrecen.
Sobre lo que te van a servir, no puedes dejar de probar la hamburguesa completa, que es una de las estrellas del menú. Otro plato que ha dejado huella es el revuelto de patatas con huevo y jamón; aunque la verdad, un poco más de cantidad estaría bien, pero sigue siendo rico. Y si eres fan de las rabas de calamar, aquí las hacen muy ricas. En sus recomendaciones también están los huevos rotos con jamón, una delicia que seguramente no te querrás perder. Así que ya sabes, ¡prepárate para una buena cena con mucha personalidad y encanto!
Qué hace que la ensalada de La bodega de Godivah sea considerada la mejor del Camino
Si estás por Ponferrada y buscas un sitio que te haga sentir como en casa, La bodega de Godivah es el plan perfecto. Cinco estrellas bien ganadas. La comida está de 10 y, además, el lugar tiene una decoración que es un viaje al pasado, con piezas que te recuerdan a los años 70 y 80. Cada rincón tiene su historia, y eso te mantiene entretenido mientras esperas tus tapas. Y no te olvides de probar las croquetas de cecina, ¡están espectaculares!
El ambiente es de lo más original, un espacio donde los niños son bienvenidos, así que puedes llevar a los peques sin problema. ¡Es un sitio genial para compartir buenos momentos! Y si tienes suerte, podrías pillarte una mesa en la terraza, que tiene unas vistas increíbles al Castillo de los Templarios. Ahí ya te digo que la experiencia se eleva.
Ahora, también hay opiniones más mixtas. Algunos dicen que está bien para un picoteo, pero que las opciones son un pelín limitadas si buscas una comida de más envergadura. Y sí, hay que tener cuidado con esos precios que a veces no se justifican del todo, sobre todo con las tostas. De todas formas, el servicio suele ser bueno y el ambiente divertido, así que la cosa se compensa.
Y ya que hablamos de ensaladas, ¿qué hace que la ensalada de La bodega de Godivah sea considerada la mejor del Camino? Pues no tengo la receta exacta, pero con esa relación calidad-precio y el hecho de que todo lo que sirve es fresco y sabroso, no es sorpresa que la gente la adore. Además, es el tipo de plato que te llena y no te deja con hambre. Cien por cien recomendable para recargar energías y seguir disfrutando del viaje.
Está La bodega de Godivah abierta durante la siesta
La bodega de Godivah es un sitio peculiar, pero que mola. Las patatas bravas son un must, te lo aseguro. Y el personal, ¡menuda gente tan encantadora! Eso sí, lo único es que las raciones de las tapas a veces pueden parecer un poco caras si lo comparas con lo que te sueles encontrar por ahí. Pero no te preocupes, con unos 10-20 € por persona, sales de ahí comiendo bien. Lo que tiene su ambiente es inigualable; es como volver a la infancia, con un montón de detalles que te dejan embobado.
Hablando de experiencia, comer ahí es algo especial. Los platos son sencillos, pero los sabores son de otro nivel. Las croquetas, por ejemplo, son *de muerte*, y el revuelto de morcilla, ufff… ni te cuento. El lugar tiene tanto encanto que te da gusto quedarte a mirar cada rincón. Y si eres de los que lleva a su perro, ¡te va a encantar saber que son bienvenidos! Por tanto, te vas a sentir súper a gusto. Y no olvides que los precios están muy bien, entre 10-20 € por persona, lo que no está nada mal.
El ambiente es bestial, con una decoración que te hace sentir en un lugar único. El exterior puede parecer un poco raro, pero al entrar, la sorpresa es total. Está decorado con un montón de juguetes antiguos que te hacen sonreír y recordar buenos momentos. La comida está bien, aunque hay algunas cositas por ahí que podrían estar mejor, pero el trato de la gente lo compensa todo. Los precios son bastante accesibles, entre 1-10 € para algo básico.
Y en cuanto a tu pregunta de si La bodega de Godivah está abierta durante la siesta, la cosa se pone un poco complicada, ya que no siempre tienen horario fijo y no he encontrado información clara. Te recomendaría llamar antes o pasar por ahí para asegurarte, porque ¡no querrás perderte este lugar tan especial!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La bodega de Godivah
¿Sabes qué? La bodega de Godivah es el sitio ideal si quieres tapear a lo grande. La verdad es que muy bien, pedimos una hamburguesa para la niña y unas tostas buenísimas para nosotros. Cenamos en la terraza, todo muy tranquilo, y los dueños son súper atentos. Solo tienes que pedir dentro y luego te avisan cuando está la comida. En nuestro caso, fue todo muy rápido. Comida: 5 estrellas, Servicio: 5 estrellas, Ambiente: 5 estrellas. Además, el ruido era bajo, así que pudimos conversar fácil.
También hay un aparcamiento pequeño cerca que es gratuito, por si te preocupa eso. Fuimos con la niña de 6 años y el bebé, y la admisión de niños no fue un problema. La experiencia fue de 10. Si no viviera en Ponferrada, este sería mi sitio diario. Y el precio, entre 1 y 10€ por persona, te deja sin palabras. Comida increíble, servicio increíble, ambiente increíble, el lugar lo tiene todo.
Y si te pasas por allí a desayunar, también tienen buena cafetería justo enfrente del castillo. Está en un lugar privilegiado, aunque la camarera no era muy simpática. Los churros son congelados, pero sabrosos, y el chocolate y el café tienen calidad. Además, el ambiente es original y el trato del personal es amable. En general, un buen sitio para desayunar o merendar si te apetece.
Ahora, imaginando el tipo de ambiente que se respira en la bodega de Godivah, es un lugar con un estilo único. La decoración es una mezcla de lo retro y lo divertido, con un aire que recuerda a los años 80 gracias a sus juguetes y lámparas. Todo está cuidado al detalle, y sobre todo, es acogedor. Así que ya sabes, si buscas buen rollo y buena comida, ¡no lo pienses más!
Hay música en vivo en La bodega de Godivah
La bodega de Godivah es un sitio que realmente vale la pena visitar. Un 5 estrellas que no se hace de rogar. Está en un sitio céntrico, en Av. el Castillo, y tiene comedor interior y una terraza que mola mucho. Estuvimos allí cuatro colegas tapeando un domingo a las 3:00 pm y aunque había bastante gente, nos hicieron esperar solo 10 minutos para ubicarnos. Eso se agradece, ¿no? Nos sacaron una tapa de pan con aceite y sardina en cuanto pedimos la bebida, ¡todo un detallazo!
Pedimos un montón de cosas: cuatro tostas de morcilla, dos platos de huevos rotos, una ventresca con pimientos y patatas bravas. ¡Repetimos bebidas y cerramos con un café! Y al final, todo por 50 euros. El trato del personal fue muy amable; incluso se apresuraron a servirnos porque teníamos prisa. Además, las vistas al castillo y a la calle que sube a la Virgen de la Encina son espectaculares. Sin duda, volveremos.
Pero no todo es perfecto, ¿eh? He escuchado a algunos que han tenido experiencias menos positivas. En ocasiones, las mesas parecen un desastre, llenas de cosas de otros clientes. Las patatas bravas un poco escasas por 5,50 euros y a veces el personal no está en su mejor día. El ambiente puede ser un poco más tenso si te toca un camarero seco o si el local no está bien limpio. A pesar de eso, la decoración es curiosa y el sitio tiene su encanto.
En cuanto a la música en vivo, por lo que veo no hay conciertos permanentes, así que no esperes un ambiente de fiestas cada vez que vayas. Pero el ambiente sigue siendo chulo, y ese lugar en el que te puedes quedar a tomar algo de manera relajada queda. Así que ya sabes, si quieres disfrutar un buen tapeo con buena compañía y vistas, la bodega de Godivah es el sitio. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de bebidas se sirven en este bar de tapas
La Bodega de Godivah en Ponferrada, menuda joya. ¡5 estrellas! La experiencia fue maravillosa. La comida es una delicia, sabores auténticos que te envuelven y de verdad te sientes como en casa. Además, el servicio es de 10; el personal es super amable, siempre con una sonrisa y listo para lo que necesites. Es de esos sitios que no solo quieres visitar una vez, sino que ya estás pensando en recomendar a todos tus amigos. Te sale por unos 10-20 € por persona, ¡vaya chollo!
Te cuento que la bodega tiene su encanto. La decoración es una mezcla de antigüedades que la hace original, sin pretensiones. Nos sorprendió lo bien cuidado que está todo, y ya que estamos, te digo que está justo enfrente del castillo. Eso sí, un pequeño detalle: el cartel no es muy evidente, así que puede que te cueste un poco encontrarlo. Estuvimos en la terraza, aunque el frío no invitaba a quedarse afuera. Tip: si buscas un lugar acogedor, aquí lo tienes.
Ya te digo, pedimos varias tapas y todo estaba brutal. Las croquetas de cecina son un must, y la tostada vegana con aguacate, ¡ni te cuento! Las tapas son generosas, muy bien elaboradas y con ingredientes de calidad. No son de esas mini-porsiones que te dejan con hambre, no. Desde luego, si vuelvo a Ponferrada, la Bodega de Godivah estará en mi lista.
Y para beber, no te preocupes, tienen una buena selección que va desde cervezas bien frías hasta vinos locales que acompañan de lujo cualquier tapa. ¡A disfrutar, que no hay mejor plan!
Desde qué lugar se puede disfrutar de la vista de la Iglesia de San Andrés en La bodega de Godivah
Y, oye, si no has pasado aún por La bodega de Godivah, te estás perdiendo de mucho. Este bar de tapas en Av. el Castillo, 135, 24400 Ponferrada, León es el plan perfecto para cualquier tarde con colegas. Aquí la movida es sencilla: buena comida, buen rollo y un ambiente que te invita a quedarte más de una cerveza. Las tapas que ponen son de muerte, creo que deberías empezar por probar las croquetas caseras y esa tortilla que nunca falla. Te lo digo en serio, ¡no te vas a arrepentir!
Además, no te olvides de que tienen una selección de vinos que te va a dejar flipando. Si eres de los que le gusta ir de tapas mientras disfrutas de un buen vino, aquí lo tienes todo. Y, ya te lo aviso, el servicio es de los más cercanos que verás, como si estuvieras en casa de un amigo. Aquí no hay rigideces, es todo frescura.
Ah, y si quieres un consejo, el sitio se pone animado por las noches. La música sube y, si tienes suerte, puedes caer justo cuando hay una de esas noches de jam session que hacen. ¡Pura alegría! Y, en cuestión de ubicación, si te situas en la terraza, no hay mejor lugar para disfrutar de la vista de la Iglesia de San Andrés. Desde ahí se ve todo, y es un planazo para una tarde de verano. ¿Qué más necesitas? ¡Ya tienes el plan hecho!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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