
¡Hey, gente! Si andáis por Zamora, no os podéis perder la Iglesia de Santa María Magdalena, un pedazo de joya del románico que está en plena Rúa de los Francos. Este templo es una maravilla arquitectónica y tiene una historia que flipas, relacionada con los Templarios y los Hospitalarios. Aunque comenzó a construirse allá por el siglo XII, no se acabó hasta 1215. Desde 1910 lleva la etiqueta de Monumento Nacional y se conserva de lujo. Así que, si queréis ver un trocito del pasado en un sitio que rebosa historia, ¡este es el lugar!
Iglesia de Santa María Magdalena
Horarios Iglesia de Santa María Magdalena
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| martes | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| miércoles | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| jueves | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| viernes | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| sábado | 10:00–14:00, 17:00–20:00 |
| domingo | 10:00–14:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Iglesia de Santa María Magdalena
Dónde se encuentra la Iglesia de Santa María Magdalena
¡Hey, gente! Si andáis por Zamora, no podéis dejar de visitar la Iglesia de Santa María Magdalena. Esta joyita del románico está en el casco antiguo, en C. Rúa los Francos, s/n, 49001 Zamora. Imaginaos: una iglesia del siglo XII con una fachada que te deja flipado y un interior que es pura calma. Los capiteles y columnas tallados son un espectáculo, ¡tienen que verlo!
Y como anécdota, aquí se celebró el último juicio de la Inquisición, así que imagina la de historias que tienen entre esas paredes. La entrada, sólo un euro, y lo mejor es que puedes entrar sin esperar, ¡aquí no hay colas! No esperes ni cinco minutos. No hace falta reservar, te presentas y listo. Si te gusta la historia y la arquitectura, esta es de esas visitas que no te puedes perder.
La iglesia es pequeña, pero tiene un montón de encanto. Dentro, destacan un sepulcro tardorrománico y un Cristo yacente de madera hecho por un artista local, que es una preciosidad. Y ojo, también hay un pozo antiguo para sacar agua, ¡vaya curiosidad! Además, la planta es basilical, con una nave única y varias portadas, siendo la meridional la más alucinante.
En resumen, la Iglesia de Santa María Magdalena es una parada obligatoria en tu tour por Zamora. Así que ya lo sabes, si quieres empaparte de historia y arte, dirígete a C. Rúa los Francos y descubre todo lo que esta iglesia tiene para ofrecerte. ¡No te arrepentirás!
Qué estilo arquitectónico representa la Iglesia de Santa María Magdalena
Y si hablamos de la Iglesia de Santa María Magdalena, hay que flipar un poco con su historia. Esta preciosa iglesia románica, construida entre los siglos XII y XIII, mezcla el románico y el gótico de una forma brutal. Es de esas que te hacen parar en seco y pensar en todo lo que ha visto a lo largo de los años, ya que fue gestionada por los Hospitalarios, Templarios y la Orden de San Juan. ¡Menuda herencia!
Lo primero que notas al acercarte es el arco de la puerta, lleno de detalles y con una simetría que te deja impactado. Al entrar, lo acogedor del espacio te atrapa. Es un lugar pequeño y rectangular, a diferencia de otras iglesias más grandiosas. Pero lo que falta de tamaño lo gana en serenidad. Aquí todo es más austero y, además, ¡la entrada es gratuita! Bueno, nosotros hicimos una donación a la Virgen de la Salud, que siempre viene bien.
Si te apasiona la historia, tienes que saber que ya en 1157 se mencionaba este templo. La fachada es simplemente espectacular: la iconografía muestra la eterna lucha entre el bien y el mal, algo que impacta a la vista. Además, el ambiente en el interior es tan especial que casi sientes que te transporta a otra época. Y no olvidemos ese sepulcro de Doña Urraca de Portugal que es una obra magistral.
Ya para cerrar, si alguien te pregunta sobre su estilo, la Iglesia de Santa María Magdalena es un claro ejemplo del románico zamorano, pero con toques góticos que le dan un carácter único. Así que, si estás por Zamora, no te la puedes perder. ¡Es una visita obligada!
Cuál es la importancia histórica de la Iglesia de Santa María Magdalena
Si estás por Zamora y no pasas por la Iglesia de Santa María Magdalena, la verdad es que te estás perdiendo de algo muy especial. Este templo románico te va a dejar sin palabras. La puerta meridional es una de las más impresionantes que vas a ver: llena de detalles y con esas arquivoltas decoradas que le dan un toque increíble. La entrada solo te cuesta 1 €, así que no hay excusas. Si vas en este momento, te puedes encontrar con un Belén que montan por las tardes, de 18:00 a 21:00. ¿A quién no le gusta eso en pleno diciembre?
Ya dentro, te toparás con un interior que destaca por su altura y ese mausoleo funerario románico que es arte en estado puro. No te creas que solo hay eso; el edificio en general es un despliegue de encanto, así que date tiempo para mirarlo todo. Por cierto, dicen que si logras encontrar la figura de un obispo en la fachada, ¡te vas a casar!
La Iglesia de Santa María Magdalena no solo merece la pena por la estética, sino que es un ejemplo clave del románico zamorano. Estando en pleno casco histórico, la visita es una forma de conectar con la historia. Vas a ver por qué es considerada una de las más bonitas de la ciudad. Y no, no te va a llevar mucho tiempo, a menos que decidas quedarte a empaparte de cada rincón. La gente que trabaja ahí es super amable, así que pregunta lo que necesites.
La importancia histórica de la Iglesia de Santa María Magdalena radica en que no es solo un templo, sino un símbolo del románico peninsular. Su portada meridional y sus detalles exquisitos explican por qué Zamora es conocida como la ciudad con más iglesias románicas en toda Europa. ¡Así que no dudes en visitar!
Qué relación tienen los Templarios y los Hospitalarios con esta iglesia
Y hablando de la Iglesia de Santa María Magdalena, si no la conoces, tienes que ir. Es una joya del Románico zamorano que debes descubrir. Tiene un sepulcro románico que te deja sin aliento; es uno de esos lugares donde te sientes conectado con la historia. Ah, y la arquitectura románica es tan impresionante que no querrás salir de allí, te lo aseguro. En cada rincón hay algo que saborear, es un viaje al pasado cada vez que cruzas la puerta.
Ahora, no todo es perfecto, ¿sí? La iglesia es una maravilla, pero que un zamorano tenga que pagar para entrar es un despropósito absoluto. No hay derecho a que les nieguen el acceso ni por enseñar el DNI. Eso es una falta de respeto y encima, el tipo de la entrada no ayuda, porque su actitud deja bastante que desear. No pagues por lo que es tuyo. Es frustrante que nos hagan sentir excluidos de nuestro propio patrimonio.
Si decides entrar, te encuentras con una belleza impresionante. La portada es magnífica y el sepulcro del S. XII es uno de esos detalles que hacen que valga la pena. Cuando miras el ábside semicircular y las arquivoltas tan bien conservadas, te sientes en otra época, como si los artesanos de hace siglos estuvieran allí contigo. ¡Espectacular! Cada visita es una experiencia única que debería estar en la agenda de cualquier viajero.
Y en cuanto a los Templarios y los Hospitalarios, hay un vínculo interesante con esta iglesia. Se dice que las calles de Zamora, incluidas la Rúa de los Francos, estaban conectadas con la presencia de los templarios. Ellos y los hospitalarios eran parte del tejido social y religioso de la ciudad. La iglesia, además de ser un lugar de culto, también estuvo ligada a esta historia caballeresca, así que mientras estés allí, piensa en todas las historias que esas paredes han escuchado. ¡Vale la pena la visita!
En qué año comenzó la construcción de la Iglesia de Santa María Magdalena
Ya te digo que la Iglesia de Santa María Magdalena es un sitio que no te puedes perder si pasas por Zamora. No es solo que sea bonita; tiene un rollo románico que te deja alucinado. Está en la C. Rúa los Francos, s/n, y, sinceramente, la portada es una de las cosas más destacadas. Ahí puedes ver la figura del obispo con su báculo, ¡una muestra del arte antiguo que no puedes ignorar! Si te mola el rollo del románico, esto es un 5 estrellas en tu lista de prioridades.
Por otro lado, hay que tener un poco de cuidado. Me enteré de que a algunos les ha tocado lidiar con una señora que no es precisamente amable cuando entras. Lo que te cuentan de su experiencia es que, al abrir la puerta, la señora les saltó con un “no habéis visto el cartel que hay que pagar”. Nene, un 'disculpen, la entrada vale un euro' suena mucho mejor, ¿no? Así que si planeas visitarla, mejor ve con la idea de que hay un pago y no te lleves un mal trago. Vamos, que la iglesia vale la pena, pero el trato también cuenta.
Si sólo has podido ver la iglesia desde afuera, no te sientas mal. La puerta románica es tan impresionante que hasta solo con pasar por ahí ya te dejas llevar por el arte. Y si tienes suerte de que esté abierta, como me ha pasado en Semana Santa, no dudes en entrar. La atmósfera dentro es única, y el sepulcro que se le atribuye a doña Urraca es otro detalle que llama la atención.
Por cierto, para los que son un poco más curiosos: la construcción de la Iglesia de Santa María Magdalena empezó en el siglo XII, así que ya ves, ¡estás frente a un trocito de historia que tiene casi mil años! Así que ya sabes, si andas por Zamora, ¡a darle una oportunidad!
Cuándo se completó la construcción de la iglesia
Así que, para ponerte al tanto, la Iglesia de Santa María Magdalena es realmente una maravilla que no te quieres perder si andas por Zamora. Es una joya románica que ha llegado a nuestros días impecablemente conservada. La gente suele darle 5 estrellas porque la verdad es que es un lugar que te deja boquiabierto. Desde la entrada, ya notas la historia que lleva.
La iglesia es del siglo XII y principios del XIII. Imagínate, ¡más de 800 años en pie! Y no solo eso, estuvo vinculada con los Hospitalarios y los Templarios, así que aquí hay mucho rollo histórico. También se le atribuye a la Orden de San Juan de Jerusalén hasta el siglo XIX. En cuanto al arquitecto, Giral Fruchel fue quien la diseñó, un tipo que también tuvo su arte en la Catedral de Ávila, no es moco de pavo. La iglesia tiene una nave de tres tramos y un ábside que te hace sentir como en otro tiempo. Además, hay una torre inconclusa, lo que le da un toque curioso.
Dentro, hay un sepulcro románico que podría ser de Doña Urraca de Portugal, la primera mujer de Fernando II. Está metido entre tabernáculos que, la verdad, son una pasada. Arriba, la decoración de la portada meridional es todo un espectáculo, con detalles que representan el paraíso. Ojo, porque si no ves al obispo labrado en la piedra, ¡dicen que no te casas! Eso es lo que cuenta la leyenda, y aquí la gente lo toma muy en serio. Desde 1910, es Monumento Nacional, y no es para menos.
Así que, ya para responder a tu pregunta, la construcción de la iglesia se completó por ahí en el siglo XIII. ¡Una razón más para visitarla y comprobar que el tiempo no ha pasado en vano!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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