Iglesia conventual de San Pablo (Pasionistas)

Iglesia conventual de San Pablo (Pasionistas)

Oye, si estás por Peñafiel, no te puedes perder la Iglesia conventual de San Pablo, una joyita que se alza sobre las ruinas del Alcázar de Alfonso X. Este lugar, que data del siglo XIII, fue convertido en monasterio en el XIV por el Infante Don Juan Manuel, quien, por cierto, está enterrado aquí. Este convento gótico-mudéjar es uno de los más destacados de la zona y lo puedes visitar tanto libremente como con guía. Además, ¡tienen misas y bautismos para que no te quedes sin tu dosis espiritual! Así que, ya sabes, si buscas un plan diferente mientras paseas, este es tu sitio.

Iglesia conventual de San Pablo (Pasionistas)

Iglesia católica
Valoración media: 4,4
Opiniones: 200 Reseñas
Dirección: Pl. San Pablo, 2, 47300 Peñafiel, Valladolid
Teléfono: 983 88 01 28

Página web

Mapa Ubicación Iglesia conventual de San Pablo (Pasionistas)

Dónde se encuentra la Iglesia conventual de San Pablo

¡Ey! Si estás pensando en hacer una escapada, Peñafiel es un lugar que tienes que poner en tu lista. Este pueblo tiene mucha historia y una vibra única. Sin ir más lejos, aquí nació Carlos de Navarra, el príncipe que se quedó a un paso de ser rey. Además, podrás encontrar algunas de las mejores bodegas de vino de la zona. ¡Y no olvides su plaza de toros, que es de las más antiguas de España!

Cuando estés por ahí, no te pierdas la Iglesia conventual de San Pablo. Este lugar no es cualquier iglesia, fue mandada construir en 1324 por el infante don Juan Manuel, que, por cierto, también fue un escritor de puta madre. La iglesia tiene un rollo gótico mudéjar impresionante, con un ábside que es de ladrillo y arcos que te dejarán con la boca abierta. En serio, las fotos que puedes echar ahí van a ser épicas.

Dentro, hay una capilla funeraria que es un lujo total, mandada construir en 1536 por el bisnieto de don Juan Manuel. Estilo plateresco, yeserías con escudos y una ventana gótica que parece sacada de un cuento. La entrada es libre y gratuita, así que no hay excusa para no pasarte a verlo. Si quieres algo más profundo, hay visitas guiadas por una birra y media (1,50 euros). ¡Y por tres euros puedes hacer un combo chido con la plaza del Coso!

Entonces, ¿dónde está la Iglesia conventual de San Pablo? Pues la encuentras en Pl. San Pablo, 2, 47300 Peñafiel, Valladolid. ¡No te lo pienses más y dale un vistazo!

Qué elemento histórico se encuentra sobre las ruinas de la iglesia

Y, si estás por Peñafiel, no te olvides de pasarte por la Iglesia conventual de San Pablo. Es una joya oculta que se lleva sus cuatro estrellas sin dudar. La entrada es gratuita, así que no hay excusas. Desde afuera te sorprende con una mezcla de estilos, el mozarabe y el cristiano, que le da un toque único. Para que veas, este lugar fue un alcázar que luego se transformó en iglesia. Y el interior, aunque parece sencillo al principio, tiene detalles que te van a dejar con la boca abierta, desde la baldosa del suelo hasta el ábside de una de las capillas. ¡No te lo pierdas en tu próximo fin de semana!

Hablando de historia, esta iglesia fue construida sobre las ruinas de Alfonso X "El Sabio". El infante D. Juan Manuel fue el que se encargó de levantarlo en estilo gótico-mudéjar, y tiene un trozo de historia de los más chulos: la Capilla Funeraria de los Manuel, que es del siglo XVI y tiene ese aire plateresco que impacta. Desde el siglo XIV, además, se convirtió en un monasterio, y ahora los Padres Pasionistas son los que le dan vida desde 1882. El exterior, con sus arcos de ladrillo, es realmente un espectáculo visual, y no tendrás que hacer cola para entrar. ¿Ves? No hay prisa.

Y si pasas por el centro cívico, no dudes en hacer una parada. El lugar está tan bien cuidado que se merece todo tipo de elogios. Es increíble ver cómo un templo tan antiguo está tan bien mantenido. Si te gusta la historia y la arquitectura, este es un sitio que no te puedes perder en Peñafiel. Encuentras la tumba del infante Don Juan Manuel en su interior, un pedazo de historia que está ahí mismo para que la admires. De verdad, es una visita obligada para quienes tienen sensibilidad y aprecio por el patrimonio. Seguro que te va a gustar.

En qué siglo data la Iglesia conventual de San Pablo

Ya te digo, la Iglesia Conventual de San Pablo tiene su encanto, y no es solo por lo que hay dentro, sino por el propio edificio. Es de estilo gótico mudéjar, que es algo que, si eres de aquí, sientes como muy nuestro. La entrada es gratuita, así que no tienes excusa para no pasarte. Normalmente está abierta de 10:30 a 13:00 horas y luego por la tarde de 16:30 a 19:00. Así que si tienes un rato, no dudes en darte una vuelta.

Cuando entras, el interior es bastante sencillo y sobrio, no esperes una explosión de oro y mármoles. Hay una capilla que es la de Don Juan Manuel, pero aquí va el truco: solo se ve bien cuando entra la luz del sol. Así que si tienes suerte y vas en el momento justo, puedes conseguir una estampa chula. Las pinturas medievales que decoran sus muros están guardadas ahora en el museo de Valladolid, no las vas a encontrar aquí.

Eso sí, hay algo que me parece un poco raro: no hay nadie controlando la entrada ni la salida, ni siquiera en el interior. Para mí eso no es muy adecuado, la verdad. Así que cuidadito si te pasas, que a veces se arman unos líos por ahí. Pero volviendo a lo importante, el convento fue construido en 1324, ¡sí, ya hace unos siglos! Y es sobre los restos del alcázar de Alfonso X El Sabio, así que tiene bastante historia detrás. Está claro que este lugar data del siglo XIV. Si estás en Peñafiel, definitivamente es una parada obligada.

Quién convirtió la iglesia en un monasterio y en qué siglo ocurrió

Si estás en Peñafiel, no puedes dejar pasar la iglesia conventual de San Pablo. Con un par de estrellas de oro en su haber, se lleva 5 estrellas para ser visita obligada. La verdad, si te pasas por ahí un día laborable, no te preocupes, no hay tiempo de espera. Y, bueno, tampoco es que necesites hacer reserva. Simplemente ve, admira y disfruta.

El tema es que la iglesia es súper bonita por fuera, además de que tiene un rollo único aquí en el norte. Hablando de su interior, me comentaron que se quemó y ahora tiene ese toque neogótico que no es feo, pero, tú sabes, podría ser mejor. La capilla de los Manuel es un anexo espectacular; eso sí, por fuera necesita un poco de cariño en las cornisas. Pero en general, el lugar tiene su encanto. También le han puesto parte del modelo original para recordar cómo era antes. Interesante, ¿no?

Si de verdad quieres empaparte de historia, el Infante Don Juan Manuel, el grande, levantó el convento en 1324 y fue enterrado aquí mismo. Así que, ¿quién convirtió esta iglesia en un monasterio? El mismo Infante Don Juan Manuel en el siglo XIV. ¿Se puede pedir más? Es una visita gratuita y, aunque el horario no es fijo, el exterior es tan impresionante que merece la pena el paseo. Y oye, está a un pasito de la plaza del Coso, así que plan perfecto para un día de turismo.

Qué figura histórica está enterrada en la Iglesia conventual de San Pablo

Hablando de la Iglesia conventual de San Pablo, es un lugar que se nota tiene mucha historia, y eso se siente nada más entrar. La tranquilidad que respiras es casi palpable, como si todo el estrés del mundo se quedara afuera. Este templo católico, super bonito por dentro, está levantado sobre los restos del Alcázar de Alfonso X, un detallazo que le da un toque aún más interesante. Si pasas por Peñafiel, tienes que hacer un alto aquí; aunque sea solo para admirar el gótico-mudéjar en su exterior, que es una locura de bonito.

El claustro es una joya, no hay duda. Pero ojo, que puede que no puedas entrar, ya que en los días de misa a veces se cierra. Si planeas visitarla, mejor infórmate de los horarios antes; no querrás quedarte con las ganas, sobre todo si te interesa ver la capilla donde está enterrado don Juan Manuel, el famoso autor del Conde Lucanor. Muchos han quedado con las ganas, y yo también conozco a varios que solo han podido disfrutarlas desde fuera, aunque la vista lateral también tiene su encanto.

Lo que sí me da un poco de pena es que la capilla de don Juan Manuel esté siempre tan oscura. Es una verdadera lástima, porque esas pinturas medievales que decoran el lugar deberían poder brillar con su luz natural, pero al estar en un lugar tan sombrío se hace complicado admirarlas. Y lo de que el museo de Valladolid se haya llevado parte de las pinturas es un bajón también. Pero bueno, vale la pena la visita aunque solo sea para sentir la mezcla de estilos que tiene el edificio y la historia que ha vivido a lo largo de los siglos.

Hablando de historia, como te decía, don Juan Manuel es el ilustre autor que reposa en este convento. Así que, ¡anímate a conocer el lugar donde descansa un grande de la literatura!

Qué estilos arquitectónicos presenta el convento de San Pablo

La Iglesia conventual de San Pablo en Peñafiel es un lugar que no puedes dejar pasar. 4 estrellas son pocas para lo que ofrece, especialmente su capilla de la familia Juan Manuel. Esa capilla es un verdadero espectáculo, con una mezcla de estilos que te deja boquiabierto. Y no olvides la capilla sepulcro de los Manueles, que es simplemente espectacular. Es un sitio que, tristemente, no está tan promocionado por el turismo en Peñafiel como debería. Debería estar lleno de gente admirando su belleza.

Echándole un vistazo más de cerca, el claustro es otra joya que se encuentra ahí. Y aunque el resto de la iglesia tiene menos interés, la conservación de los arcos en el exterior es impresionante. Han hecho un trabajo espectacular. Si te gustó el estilo mudéjar, aquí te va a encantar. En el interior, la iglesia es bella y acogedora, lo que hace que la visita sea muy agradable. Además, la entrada es gratuita y el horario de apertura es amplio, un lujo que no todas las iglesias ofrecen.

Ahora, hablemos de la historia: esto no es solo un edificio, es un pedazo de historia. Se levantó en 1324, bajo la dirección del Infante Don Juan Manuel, en el antiguo alcázar de Alfonso X El Sabio, lo que le da un toque aún más especial. El convento, declarado Bien de Interés Cultural en 1931, resplandece con su estilo gótico mudéjar, que se mezcla con detalles de la capilla funeraria más moderna en plateresco. La fachada exterior, con esos arcos de ladrillo, es una pasada y, al entrar, te choca la rica decoración de la capilla funeraria.

Así que, en resumen, el convento de San Pablo tiene un cóctel de estilos arquitectónicos en su repertorio: gótico, mudéjar y plateresco. Es como un viaje en el tiempo que te lleva por diferentes épocas de la historia. No te quedes sin verlo, ¡te va a encantar!

Es posible visitar la Iglesia conventual de San Pablo de forma libre

Ya te conté que la Iglesia conventual de San Pablo es una joya que no te puedes perder si estás por Peñafiel. Este lugar no solo es espectacular por su capilla manuelina, que, te lo digo de corazón, ya merece la pena el viaje, sino que encima hay un montón de historia detrás. Es una pena que sigan llamando "infante" al don Juan Manuel, el escritor. El verdadero infante era su papá, que también era Manuel, y hermano de Alfonso X. ¡Menuda confusión! Por cierto, su momia está en la catedral de Sevilla, si te interesa el rollo de la historia.

El edificio en sí es una maravilla de estilo Mudejar, y aunque ha tenido algunos añadidos con el tiempo, lo han rehabilitado y conservado de una manera que te deja sin palabras. Vas a flipar con lo bonito que es. Además, mira, el convento está levantado justo encima de los restos del Alcázar de Alfonso X, así que ya te imaginas lo que estás pisando.

Si te mola la historia, este lugar es más que interesante. Aquí está enterrado el Infante Don Juan Manuel, un magnate y escritor que dejó su marca con obras como "El conde Lucanor". Es un sitio que te hace pensar y sentirte conectado con el pasado, un recordatorio de lo que fuimos y lo que somos.

Ahora, ¿quieres saber si puedes visitar la Iglesia conventual de San Pablo libremente? Bueno, sí, es un lugar digno de ser explorado, aunque siempre hace falta un poco más de vida cristiana por aquí. ¡Así que anímate! Dale un vistazo a ese claustro y disfruta de la historia que hay en cada rincón.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados