El Besugo

El Besugo

Si andas cerca de la Iglesia de San Salvador de Palat del Rey, no te puedes perder El Besugo, un clásico en el Barrio Húmedo de León desde 1924. Este restaurante tiene un ambiente de esos que te atrapan, lleno de gente que vuelve una y otra vez porque aquí se respira tradición y buen rollo. Prueba su morcilla sorprendente y las croquetas de jamón que son para chuparse los dedos. Entre vermut, limonada y unos buenos garbanzos con callos, el encanto nostálgico de El Besugo no tiene comparación. ¡No lo dudes y ve a disfrutar de la auténtica cocina española en un lugar que es toda una institución!

El Besugo

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.121 Reseñas
Dirección: C. Azabachería, 10, 24003 León
Teléfono: 987 25 69 95

Horarios El Besugo

DíaHora
lunes11:30–16:00
martesCerrado
miércoles11:30–16:00, 19:30–23:45
jueves11:30–16:00, 19:30–23:45
viernes11:30–16:00, 19:30–23:45
sábado11:30–16:00, 19:30–23:45
domingo11:30–16:00, 19:30–23:45

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Besugo

Dónde se encuentra El Besugo

¡Ey, colegas! Si no conocéis El Besugo, tenéis que ponerlo en vuestra lista. Está en C. Azabachería, 10, 24003 León, y es un clásico que nunca pasa de moda. La movida aquí es que el ambiente es de lo más auténtico, con gente que lleva viniendo toda la vida. 4 estrellas de pura nostalgia, os lo juro. Este sitio es como una cápsula del tiempo; la decoración y el rollo del bar te transportan a otra época, y eso le da su toque especial.

Aquí los precios son ajustados, pero ojo, que a veces hay opciones de cortos, que no es algo que encuentres en cada esquina del centro. Las tapas de guisos son el hit total, y os recomiendo probarlas. Eso sí, el arroz de los fines de semana podría mejorar. Ah, y un dato importante: no se puede pagar con tarjeta, así que llevad pasta en la mano, ¿vale?

Si buscáis un lugar diferente para tomar algo en el Barrio Húmedo, El Besugo lo tiene todo. 3 estrellas para este sitio con buen trato y tapas que son un manjar. Las croquetas son siempre un acierto, y aquí están de rechupete. Si lleváis perro, chill out, que aquí son bienvenidos dentro del local, muy positivo para los amantes de los animales.

En resumen, si vais a León, tenéis que daros una vuelta por aquí. El servicio es de 5 estrellas, la comida típica leonesa es un must, y el dueño es una persona que os tratará como en casa. Así que ya sabéis, ¿dónde encontrar buenas tapas y un ambiente auténtico de León? En El Besugo. No lo dejéis pasar, que luego os arrepentiréis.

Desde cuándo está abierto El Besugo

La verdad es que no puedes dejar pasar El Besugo, ese clásico de León que lleva dando de comer desde 1924. Imagínate, más de 90 años metiendo caña a la gastronomía local. La experiencia que ofrecen es de 5 estrellas, con platos de calidad y cantidad que te dejarán flipando. Los garbanzos con morro son de otro mundo y la lengua que preparan, ¡uff, brutal! Y no hablemos del pan, que es un espectáculo en sí mismo. El personal es un lujo, siempre atentos y con muy buen rollo. Te hacen sentir como en casa, pero con la comida bien servida.

Ayer estuve con unos amigos y nos quedamos alucinados con la comida. Carlos, el camarero, fue todo un crack. Nos aconsejó no pedir tanto de entrada, y tenía toda la razón del mundo. Aparte, tienen un menú diario a 13,50€ que está bien completo, un menú degustación a 22€ que vale la pena, y la carta es de locos. Nos optamos por compartir y tuvimos más que suficiente. Eso sí, las mollejas y el pimiento relleno de morcilla estaban de escándalo, aunque uno que otro plato estaba un poco sosillo. La atención fue de 10, ¡hay que reconocerlo!

Yo he comido en un montón de sitios en León, y créedme, El Besugo se lleva el premio. La relación calidad-precio es inmejorable. De verdad, siempre que regrese a la ciudad, este es el sitio al que voy a apuntar. Para que os hagáis una idea, normalmente el precio por persona ronda entre 10 y 30€, dependiendo de lo que pidas, pero al final, lo que importa es que salgas satisfecho, y aquí eso se cumple de sobra.

Y si te lo preguntas, El Besugo ha estado abierto desde 1924, así que no es de extrañar que hayan afilado su habilidad en la cocina. Si buscas un lugar que te dé buena comida, buen ambiente y que te haga sentir como en familia, ya sabes a dónde ir.

Qué tipo de ambiente tiene el restaurante El Besugo

La verdad, El Besugo está en el centro de León, pero ojo, no todo lo que brilla es oro. He visto reseñas que van desde la pura desilusión hasta la alabanza total. En una visita, pedimos croquetas y 4 menús, y las croquetas, aunque pasables, no son la gran cosa. Y lo demás... el consomé estaba tan salado que casi me da sed solo de pensarlo. Del bacalao no hablo más de dos bocados porque, sinceramente, era como un ladrillo. Y el escalope... no sé qué les pasó, pero sabía a torrijas. Además, ¡el camarero no te deja ni empezar a ordenar y ya se está yendo! Entre baños sucios y esa mala atención, lo único que se me ocurre es que no lo recomendaría ni a mi peor enemigo.

Ahora, por otro lado, también he escuchado maravillas. Hay quienes dicen que el lechazo y el chuletón de vaca Angus son la bomba. Recomiendan el menú del día y el ambiente en el Húmedo es inmejorable. Imagina, picando tapas por el barrio y con raciones como la morcilla leonesa, que además es picante. Este lugar parece volverse un festival de buen rollo con un precio de 10 a 20 pavos por cabeza. La atención, según otros, es de 10. Claramente hay experiencias opuestas.

Luego, tampoco faltan las quejas. Algunos dicen que se nota que el lugar ha perdido su encanto. La mezcla de olores y un salón desangelado no dejan la mejor impresión. La atención igual de pasable, pero la comida deja bastante que desear. Unos mencionan que las croquetas son lo único rescatable, y yo me pregunto, ¿en qué momento un restaurante se convierte solo en esos platos? Y eso que el entrecot y el solomillo no son fáciles de cagar, pero aquí parecen tener un talento especial para cocinarlos mal.

Y cuando hablamos del ambiente, creo que la cosa está clara: puedes encontrar un buen rollo en su parte alta, donde el servicio se siente más familiar y la comida tradicional parece ser su fuerte. Pero el bar no es lo que era y deja un bajón con su olor y su aspecto. Así que si decides ir, mejor ve con ganas de lo que sale en el menú del día y no te fíes de todo lo que ves en fotos. ¡Mucha suerte si te animas a probarlo!

Cuál es la especialidad de morcilla de El Besugo

La última vez que estuve en El Besugo, la experiencia fue un poco de altibajos, la verdad. Una vez caí en la trampa de un menú donde la sopa estaba tan salada que pensé que estaba comiendo el mar. Los macarrones parecían de bote y, el broche de oro, el lomo de cerdo compuesto por el charco de mi llanto al verlo quemado. No sé quién diseñó el ambiente, pero ese olor desagradable en el local no ayuda nada a la experiencia. Y ya ni hablemos del servicio, un poco al descuido y, encima, el menú caro no incluía ni la bebida. Definitivamente, no lo recomendaría.

Por otro lado, hay que reconocer que he escuchado historias de sabores espectaculares en su carta. La carne de jabalí con queso de cabra parece ser un hit. Y ya lo dice la gente: por 13,90€ te llevas menu con dorada, ensalada, pan y postre/café. ¡Casi un chollo! Además, la peña dice que son rápidos, amables y la calidad-precio es buena.

No te voy a mentir, hay quienes la rompen con la morcilla, que dicen que es de diez, y la cecina bestial. Las croquetas son cojonudas y, lo mejor, es que tienen una selección de vinos por copa que te deja disfrutando. Y si vas con familia, ¡qué bien! Cuentan que el trato con los bebés es excepcional, lo que se agradece un montón. Así, puedes cenar cómodamente y saborear todo en paz.

Y, ojo, la última vez que fui, el cordero estaba espectacular, y el servicio, de 10. Te colocan en un bar que, aunque parezca humilde, tiene mucha experiencia y saber atender. Te lo digo en serio, pedir lechazo aquí debería ser un mandato. Y el trato es de esas cosas que escasean hoy en día. Me apunto volver siempre.

Sobre la especialidad de morcilla de El Besugo, pues, sin dudarlo, es un clásico que todos los que pasan por ahí apuntan. Así que, si eres fan de la morcilla, no dudes en pedirla, que es uno de los platos que hace que valga la pena toda la experiencia.

Qué otro plato famoso se menciona en la introducción

Lo primero que tienes que saber de El Besugo es que es un sitio con 5 estrellas. Si buscas un lugar céntrico para tomarte una copa de vino o una buena cerveza, este es el sitio. Además, ¡no puedes dejar de probar las tapas! Las croquetas son caseras y del otro mundo, y la morcilla está muy rica, así que no te vayas sin probarlas. El trato de la gente es de esos que te hacen sentir como si fueras cliente de toda la vida, de lo más amable que hay.

Llevan allí casi 100 años, y entras y te transportas a otra época. El olor ya te cuenta historias de tiempos pasados. Puede que el chorizo y el queso sean un poco simples, pero la morcilla de León te va a dejar con ganas de más. Te aseguro que es un bar en el que puedes disfrutar de una buena tapa mientras sientes la historia en las paredes. Este jefe, de la vieja escuela, sabe cómo atender a la peña. Siempre está pendiente, hasta me ofreció un caldo riquísimo. “Yo soy el Valenciano” y aquí la atención se siente, aunque no lo veas.

Ya te he contado que es un buen lugar para cenar, y tengo que decir que si vas, prueba el pollo al ajillo y la cecina. Las media raciones son una alegría, son iguales a las “completas” de otros sitios. Y, aunque vas por las tapas, no te olvides de entrar por su menú de mediodía, que da mucha curiosidad.

El ambiente es de esos de toda la vida, donde un vermouth sabe mejor que en cualquier lugar moderno y adornado. Entre las tapas que tienes que pedir, mis fijas son los garbanzos en invierno y la ensaladilla en verano. Aparte, no te olvides de las ancas de rana y el revuelto de morcilla, que está para chuparse los dedos. Si estás en León, El Besugo es una visita obligada.

Es El Besugo conocido entre los locales

Y claro, tienes que hablar de El Besugo en León, que ya están pasando cosas raras por ahí. Lo de la estrella es para resaltar: un servicio nefasto. El dueño se pone a contestar de forma grosera cuando preguntas por tapas sin carne. Vamos, que mejor no volver jamás. Para mí, un 1 en todo. ¡Qué pena!

Pasando al 3 estrellas, se quedan un poco cortas las valoraciones. No me malinterpretes, las porciones están generosas y los camareros son bastante atentos, pero hay que tener un mínimo de calidad. ¡A ver si un restaurante no va a tener jabón en los baños para lavarse las manos! La comida se deja comer, parece casera, pero eso no es suficiente, ¿no crees? Y el vino… un poquito soso para lo que vale.

Sin embargo, también hay peña que les da un 4 estrellas. Comiendo tres menús con unas mollejas que se veían deliciosas y el camarero fue un crack, lo que sí se nota es la buena relación calidad-precio. Otro que se anima con un 5 encontró la tapa de morcilla de lujo y el ambiente de 10, siempre con camareros que te hacen sentir como en casa.

La gente a veces dice que este lugar es un bar de toda la vida, con un ambiente antiguo que, aunque no conocías, parece que vale la pena. Aquí también hay que hacer reservas, sobre todo si vas en grupo. Después, otros lo pasan bomba con una cerveza y un caldo de tapa que es para chuparse los dedos, y ni hablar del camarero de la barra que es más simpático que un perro. De hecho, la mayoría opina que es un 5 en todo.

En resumen, sí, El Besugo es conocido entre los locales. Tiene su mezcla de críticas, pero parece que la gente lo sigue visitando. Entre las valoraciones, hay quienes lo aman y otros que no tanto, pero al final, siempre hay algo que te invita a volver.

Qué bebida se sugiere para acompañar las comidas en El Besugo

Y siguiendo con el rollo de la comida, si tienes hambre, El Besugo es el sitio ideal. Este restaurante, que está en C. Azabachería, 10, 24003 León, es un auténtico hallazgo. Tienes un menú del día súper barato y completo que, si eres como yo, seguramente saldrás de ahí rodando. Y lo mejor de todo, ¡está en pleno centro! Así que después de llenar el buche, puedes dar un paseíto por León.

Llevo años alternando por aquí, y la verdad, no ha cambiado nada en 40 años. Es uno de esos bares del Húmedo con historia. Te encontrarás con gente que dirá que debería renovarse, pero a mí me gusta tal cual, con esa esencia clásica. La atención es buena, los precios son justos, y la calidad de los productos es inmejorable. Es el tipo de sitio que te hace sentir como en casa.

La comida casera es una locura. El trato por parte de los camareros es tan familiar que parece que estás comiendo en casa de un colega. Sin duda volveremos a repetir, porque aquí la relación calidad-precio es un chollazo. Te sientes cómodo desde el primer momento. El ambiente es chido, así que no esperes más para visitarlo.

Y si hablamos del menú degustación, ¡vaya nivel! Te salen unos 20-30€ por persona, y créeme, te quedarás más que satisfecho. La lengua curada es un plato recomendado que tienes que probar. Y no solo eso, las cañas son a 2,30€ y vienen con tapa, así que si quieres un buen tapeo, aquí lo tienes. También cuentan con raciones y mesas para comer más tranquilo.

Ahora, sobre qué bebida acompañar las comidas, la cerveza es la reina, pero para esos platos de cuchara, un vino del país no va nada mal. Te va a hacer sentir que estás disfrutando de León en cada bocado y sorbo. Así que ya sabes, no dudes en pasarte por El Besugo, ¡que no te vas a arrepentir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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