Cueva San Simón

Cueva San Simón

Si estás pensando en un plan diferente, ¡Cueva San Simón en Valdevimbre es la movida perfecta! Este restaurante es una auténtica cueva del siglo XVII que te va a dejar flipando. Aquí puedes disfrutar de la mejor gastronomía leonesa, con platos must como los pasteles para untar y la espectacular tortilla guisada. Con una puntuación de 4.4/5 en Restaurant Guru, su ambiente acogedor y la atención top hacen de este lugar una parada obligatoria. Así que si te apetece buena comida en un sitio con historia, ¡no lo dudes más!

Cueva San Simón

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 2.351 Reseñas
Dirección: 24230 Valdevimbre, León
Teléfono: 987 30 40 96

Horarios Cueva San Simón

DíaHora
lunes12:30–16:00
martesCerrado
miércoles12:30–16:00, 20:30–23:00
jueves12:30–16:00, 20:30–23:00
viernes12:30–16:00, 20:00–23:00
sábado12:30–16:00, 20:00–23:00
domingo12:00–16:00, 20:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cueva San Simón

Dónde se encuentra Cueva San Simón

¡Ey, gente! Si andáis buscando un buen plan para llenar el estómago en León, tenéis que dar una vuelta por Cueva San Simón en Valdevimbre, que lleva el código postal 24230. Este lugar se lleva unas 5 estrellas de nota, y no es para menos. La bodega es un sitio espectacular, magnífico ambiente y la decoración tiene su rollo. El servicio es de diez, siempre con una sonrisa y atendidos rápido. La comida, en general, está buena, aunque a las mollejas les faltó un pelín de punto. Pero vamos, lo que de verdad se lleva la palma son los puerros y el lomo a la piedra, ¡buenísimo!

Y no os olvidéis de las patatas; la ración es un poco escasa, pero si pedís más, ¡os las dan gratis! Los postres están bien, pero no esperéis nada del otro mundo. Por unos 30-40 € por persona, ¡comeréis que flipáis! La verdad que nos quedamos a gusto. Aparte de eso, tienen donde aparcar sin problema, muchas plazas libres y es gratis, así que no os preocupéis por el coche.

Si queréis algo más gourmet, tengo que decir que la tortilla española que hacen allí es la mejor que he probado en años, y la crema de limón es sublime. Eso sí, si vais, preparad la billetera porque la cuenta puede subir a 40-50 € por persona, pero vale la pena. Y aunque no es el lugar más ruidoso del mundo, se hace fácil la conversación, así que perfecto para ir en grupo o con amigos.

Sin embargo, no todo es color de rosa. En una de mis visitas, el servicio no estuvo a la altura. Olvidaron el pan, no trajeron los cuchillos y encima, tuvimos que esperar un montón para pedir la cuenta. Cero recomendable si lo que queréis es un servicio ágil. Pero bueno, si saltáis esa experiencia, la mayoría de las veces está bien.

Así que ya sabéis, la Cueva San Simón es un buen sitio para conocer y disfrutar de las cuevas de Valdevimbre. Aprovechad, que está en 24230 Valdevimbre, León. ¡A disfrutar!

Qué tipo de establecimiento es Cueva San Simón

La Cueva San Simón en Valdevimbre es un sitio que no te puedes perder, si te gusta comer bien. Fuimos a comer tres personas con reserva y, la verdad, fue un acierto. El restaurante es fácil de localizar y tiene suficiente sitio con sombra para aparcar, lo cual siempre es un plus. Tuvimos una reserva temprana, así que no batallamos con el aparcamiento. Pero no sé qué pasará a horas más concurridas, ahí podría ser un lío.

La cueva es espectacular, con una decoración que de verdad le da un toque especial. La temperatura es genial, fresquita en comparación con el calor del exterior. A la camarera que nos atendió le doy un 10 por ser tan amable y tomarnos nota rapidísimo. ¡Y la comida no tardó en salir! Pedimos varias cosas y la verdad es que las raciones son abundantes. Con una menos, creo que nos hubiera llegado de sobra. Los embutidos estaban de lujo, aunque las mollejas, a mí me resultaron un pelín pasadas, pero a mi pareja le encantaron.

La tortilla guisada fue un poco decepcionante. Habíamos oído maravillas de ella y, para nosotros, no fue nada del otro mundo. Las croquetas estaban ricas, pero no como para hacer la ola. Lo que sí me flipó fue la parrillada de carne, super abundante y, lo mejor, en su punto. De postre, probamos flan de nata y de café, que estaban bien, pero con un exceso de caramelo que no era lo nuestro. En total, con bebidas, unos 125€. Para la calidad y cantidad, no está mal, aunque no es un sitio barato. Estimando, unos 40-50€ por persona.

¿Y qué tipo de establecimiento es Cueva San Simón? Pues es un restaurante familiar y acogedor, donde puedes disfrutar de buena comida en un ambiente agradable. Con un servicio que se mueve rápido y platos que, aunque pueden tener altibajos, te ofrecen una buena experiencia en general. ¡Recomendado!

Cuál es la historia detrás de Cueva San Simón

La Cueva San Simón es un sitio que, si no lo conoces, deberías marcar en el mapa. Tiene un ambiente chulísimo y se siente de maravilla. Llegar es fácil, con un buen aparcamiento y, lo mejor, es que siempre hay plazas libres. Antes de que se te olvide, haz una reserva, que nunca está de más. Te lo digo porque a veces se llena bastante y lo mejor es asegurarte un buen sitio.

Nada más llegar, la atención es de 10, te recibieron con una sonrisa y eso siempre suma. Nos recomendaron la media tortilla guisada y una parrillada para dos, que estaban para chuparse los dedos. La salsa chimichurri que te ponen es la guinda del pastel; si te gusta, no dudes en usarla. Eso sí, ten en cuenta que los refrescos son un poco más caros de lo normal, pero, en general, el precio oscila entre 20-30 € por persona, lo que no está mal considerando la calidad.

Un dato interesante es que la cueva tiene varios niveles y, aunque hay acceso para sillas de ruedas en algunos espacios, es mejor que lo avises al hacer tu reserva. Así te aseguras de que no haya problemas. Como nota, la zona de abajo suele ser más recomendable porque la parrilla está a la entrada y puede ser un poco ahumada, pero el ambiente es tranquilo y perfecto para una cena relajada.

Ahora, hablemos de la historia detrás de Cueva San Simón. Este lugar se ha sabido ganar su fama a pulso. Desde que abrió, la comida ha sido su fuerte, con un enfoque en ingredientes frescos y platos bien elaborados. La experiencia se va más allá de comer; aquí se trata de disfrutar cada bocado. La atmósfera de la cueva, sumada a la atención profesional del servicio, ha hecho que clientes como tú y yo volvamos una y otra vez. La chef y el equipo se han esforzado por crear un espacio donde la tradición y la buena cocina se den la mano. Así que, si todavía no has ido, ¡corre a probarlo!

Qué siglo data la construcción de Cueva San Simón

La Cueva San Simón es un restaurante que no te puedes perder si estás por Valdevimbre. Tiene 5 estrellas y se nota. La comida es lo mejor de lo mejor, con platos que te hacen la boca agua como la lengua y la carne a la piedra, que son para repetir sin pensarlo. Y si te quedas con ganas de más, los postres caseros son una locura, ¡prácticamente todos están buenísimos! Y si cierras la comida con un café de puchero, eso ya es la guinda del pastel. ¡A+++!

La atención también se lleva el ☆, porque la camarera es un encanto y siempre está con una sonrisa. Eso es de agradecer, sobre todo cuando el sitio está lleno y el ambiente es tan acogedor. En mi última visita, aunque noté que las raciones estaban un pelín más escasas que antes, todo lo que comimos estaba rico. Así que le pongo 4 estrellas. A veces hay que adaptarse, pero vamos, servía bien y el lugar sigue siendo muy bonito.

Otra cosa que no puedes dejar de probar es la tortilla guisada. De verdad, ¡es espectacular! El sitio es perfecto para ir en grupo. La última vez fuimos 21 personas, incluidos 13 niños, y todo salió rodado. Ellos se encargaron de que todo llegara rápido y ni un solo mal gesto, solo un montón de profesionalidad. Así que si estás pensando en un buen sitio para comer en grupo, este es el tuyo.

Eso sí, cuidado con las horas pico, porque puede que te frenes un poco el tema de la espera. He escuchado de alguien que se tiró casi tres horas esperando todo, ¡menuda faena! La comida estaba bien, pero la espera acabó con la experiencia. Así que, si puedes, intenta ir en horarios menos concurridos, y seguro la pasas genial.

Y para terminar, la Cueva San Simón tiene sus raíces en el siglo XIX. Así que no solo comes bien, ¡sino que también te sumerges en un pedazo de historia!

Qué tipo de comida se ofrece en Cueva San Simón

Así que, ya habéis oído lo de Cueva San Simón en Valdevimbre, ¿no? El lugar tiene su encanto y el servicio es bastante decente, pero, sinceramente, la comida tiene mucho que desear. Nos lanzamos con unas croquetas de la casa como entrante y, para ser honestos, las encontramos congeladas por dentro. Se notaban caseras en el sabor, pero mal cocinadas. Después pedimos una parrillada que, entre nosotros, no vale la pena. Solo se salvaban un par de costillas y el criollo; el resto estaba lleno de nervio. Con un precio de 63€ para dos, no me parecía un chollo. Os dejo las fotos para que juzguéis vosotros mismos.

Ahora, si nos fijamos en lo que sí vale la pena, hay unas opiniones que destacan la tabla de embutidos y el vino; eso parece que rescató la comida. Aunque, si te soy sincero, el churrasco no es nada del otro mundo. La cuestión es que, si te decides a ir, hay opciones más seguras para disfrutar. Recuerda que, en general, la comida contiene sus altibajos, pero tanto el ambiente como el servicio suelen sacar un 5.

Por otro lado, la calidad de la comida puede variar. En una ocasión, me encontré con un lomo a la piedra y un chuletón que estaban imponentes. Todo sabroso y bien cocinado, además, la atención fue rápida y la limpieza del local se nota. Te aseguro que si te toca un buen día, puedes salir con una sonrisa y un buen recuerdo.

Y dime, ¿qué tipo de comida se ofrece en Cueva San Simón? Pues parece que hay un poco de todo. Desde croquetas y parrilladas hasta revuelto de gambas y chorizo al vino, varias opciones para probar. Por lo que dicen, la comida suele tener una buena relación calidad-precio y el sitio es un buen refugio para disfrutar con amigos o en pareja. Solo asegúrate de no pedir cosas arriesgadas sin leer las críticas antes.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Cueva San Simón es un lugar que parece llevarte a otro tiempo, pero te digo, no todo lo que brilla es oro. Fuimos cuatro colegas a comer y, la verdad, la comida no fue lo que esperábamos. Uno de nosotros pidió el bacalao al ajo arriero, y estaba más duro que un ladrillo. Otro se lanzó a por las chuletillas de cordero, que le parecieron bien, pero los otros dos intentamos devorar las costillas de cerdo a la brasa, y macho, que decepción. No sabíamos si era carne o simplemente mogotes de grasa. Algunos trozos estaban quemados y no se podía comer nada. Se lo dijimos a la camarera y, bueno, ella dijo que pasaría la queja, pero de ahí no supimos más. Mal rollo, no vuelvo, la relación calidad-precio no compensa ni de lejos. Comida: 1, Servicio: 4, Ambiente: 4.

Pero luego, leí una opinión de otro tío que decía que le encantó el sitio, que era espectacular y maravilloso. Decía que todo estaba muy bien organizado, la comida buenísima, y el camarero, un crack, simpático y currante. La experiencia de este tío era diametralmente opuesta a la nuestra. Él le da 5 estrellas a todo: comida, servicio y ambiente. La verdad es que a veces la suerte juega un papel, pero a mí me cuesta creer que la experiencia pueda variar tanto.

Y hablando de experiencia, tengo que mencionar que un amigo fue hoy y la comida estaba decentona, pero se encontró con una camarera poco profesional. Se quejó de un postre que le trajo con canela, que no puede tolerar. La tía le respondió que era así y, sinceramente, la forma de tratarlo fue una falta de respeto. Él se fue sin postre porque con tanta mala leche se le pasaron las ganas. La atención, en general, coincide en que podría mejorar. Comida: 5, Servicio: 3, Ambiente: 5.

Así que, ya te digo, si buscas algo de platos destacados del menú, podrías intentar con el bacalao (si te atreves), o las chuletillas de cordero. Pero si te animas a pedir las costillas de cerdo, mejor que lleves un plan B por si las moscas. En fin, ten cuidado y que la suerte te acompañe, porque a veces la experiencia puede ser un total tiro al aire.

Qué son los pasteles para untar y por qué son populares

Y seguimos con el tema de la Cueva San Simón. Si te pilla de paso, puede estar bien, pero no esperes que sea la panacea. Tuvimos una experiencia regular en la terraza, sobre todo porque se complicaron con nuestra perrita. El servicio no fue la gloria, un poco lento y con un aire caótico que no ayuda a disfrutar de la comida. Después de media hora esperando, se olvidaron de nuestro postre y tuvimos que hacer un recordatorio para que lo quitaran de la cuenta. En fin, una situación que no se disfruta. La comida estuvo bien, correcta sin más, y el precio rondó los 30-40€ por persona. La parrillada de carne y chorizo es lo más destacable a probar, aunque no es suficiente como para hacer una escapada específica; es más para un 'tira pa' allá si estás cerca'.

Por otro lado, hay otra opción interesante si vas en grupo: menú cerrado de 30€. Te aseguro que por ese precio, la cantidad y calidad de los platos están bastante bien. La tortilla guisada fue un must, ¡la verdad es que estaba deliciosa! El ambiente, en esos espacios amplios con buena decoración, lo hace más apañado para una comilona con colegas. El servicio aquí estuvo correcto, mejor que en la terraza, y aunque no rompimos el banco, salimos satisfechos. Así que, si te apetece una buena ración y un ambiente chido, esta cueva no está nada mal.

Ahora, si estás buscando un sitio donde te atiendan como a un rey, la Cueva San Simón te puede sorprender. Ese rollo de las cuevas históricas, que antes eran bodegas del siglo XV, le da un toque especial. Me contaron que hay varios niveles y la decoración es un encanto. La comida que probamos, incluyendo los filetes de lomo alto, fue un acierto total. La camarera, Jenny, se portó de lujo, dándonos buenas recomendaciones y hasta renovando el hornillo sin pedirlo. Si vuelvo, espero que me atienda ella por lo menos. Estamos hablando de un lugar donde comer da gusto, con una buena relación de calidad-precio, y te aseguro que vale la pena.

Y ya que hablamos de comida, ¿qué son eso de los pasteles para untar? Son cremas o mezclas de sabores que la peña usa para acompañar pan, galletas o lo que pille. La popularidad viene de que son comodísimos, perfectos para picar o como aperitivo. Puedes hacerlos de mil formas, desde quesos hasta aceitunas, y son ideales para reuniones o simplemente disfrutar en casa. Si te apetece algo diferente, pruébalos, ¡no te arrepentirás!

Qué puede decirse sobre la tortilla guisada del restaurante

La Cueva San Simón en Valdevimbre es la bomba. El lugar es espectacular, una joya cuidada al detalle que te atrapa nada más entrar. El ambiente es fresco y agradable, perfecto para pasar un buen rato con los colegas. La comida es un lujo, pedimos unas tostadas de cecina que te dejan sin palabras, las croquetas de jamón estaban de otro mundo y el lomo a la brasa, ¡madre mía! Para rematar, no te puedes ir sin probar el arroz con leche y la mousse de limón casera. De verdad, es todo muy recomendable.

Te cuento que el servicio es igual de impresionante. La camarera Paula fue la mejor, siempre atenta y con unos consejos de lo más acertados. Te sientes en casa, y eso suma puntos. El precio está entre 30 y 40 euros por persona, lo cual está bien por la calidad que ofrecen. Además, el ruido es bajo, así que puedes tener conversaciones sin gritar.

La carne a la brasa es la especialidad, así que si eres carnívoro, este es tu sitio. También tienen una buena carta de vinos y la ambientación de la bodega es muy bonita, te atrapa en un ambiente típico leones. Si buscas algo típico, la parrillada de carne y chorizo es un plato que no te puedes perder.

Y si te preguntas por la tortilla guisada del restaurante, solo puedo decir que es otro nivel. Es una mezcla perfecta de sabores, bien preparada, que invita a comer más. La Cueva San Simón sin duda merece una visita, volverás con ganas de más.

Qué puntuación tiene Cueva San Simón en Restaurant Guru

¿Te acuerdas de lo que te conté sobre Cueva San Simón? Pues sí, este lugar en Valdevimbre es una joya, aunque hay que decirlo, no es el lugar más barato del barrio. Tienen 3 estrellas, y por algo será. El servicio es así de espectacular que no hay forma de mejorarlo. La camarera es un encanto total, siempre con una sonrisa y atento a lo que necesites. La comida está buena, pero claro, ¿120€ por dos ensaladas, dos platos de cordero lechal, un par de revueltos y unos postres? Eso ya es un poco excesivo, sobre todo cuando en la zona hay sitios igual de buenos a mejor precio.

Pero espera, no todo es malo. Hay quienes le dan 5 estrellas riendo porque dicen que la comida es buenísima. Si te lanzas a por la parrillada de carne y chorizo, seguro que te llevas una buena sorpresa. Además, el ambiente es chido, tienen una decoración que mola, y como es una antigua bodega, tiene su encanto. Y esos platos que pidas, como el pastel de cabracho o la ensalada templada de puerros con foie, son de otro nivel. Aunque ten en cuenta que el café también lo clavan. ¿Precio? Ah, eso depende de lo que pidas... pero puede rondar entre 70 y 80€.

En cuanto a la experiencia, si alguna vez pides algo extra, como más pollo en tu parrilla, lo hacen sin miramientos ni cargos adicionales. ¡Un detalle que se agradece! Y aunque la paletilla de la zona sea la mejor aquí, la factura puede doler un poco dependiendo de cuánto te dejes llevar. En general, la actualización entre comida y servicio les da un 4.5 en el mejor de los casos, si contamos todas esas opiniones. Así que ya sabes, la Cueva San Simón en Restaurant Guru se pasea con una buena puntuación de 4.5 estrellas en total, aunque más allá de las estrellas, tú decides si vale lo que cuesta.

Cómo es el ambiente en Cueva San Simón

Y bueno, no se puede hablar de Valdevimbre sin mencionar Cueva San Simón. Este lugar es una maravilla, de verdad. Te sientas en una mesa y la atmósfera es única, porque estás en una cueva natural. Imagínate, las paredes son de roca, ¡y eso le da un toque espectacular! Y si vas con buen apetito, estás en el sitio ideal. La carta es un festín: pulpo a la brasa, cocido lebaniego o la famosa lechazo que no puedes dejar pasar. Todo bien hecho, como debe ser.

La atención es super cercano. Te atienden como si fueras de la familia. Las camareras siempre están con una sonrisa, listos para recomendarte lo mejor del día o lo que a ellos más les gusta. Es el tipo de lugar donde puedes pasar la tarde charlando entre amigos mientras disfrutas de una buena comida y una botella del mejor vino de la zona. ¡No se diga más!

Y no olvidemos el precio. No te va a dejar en la ruina. Puedes comer como un rey sin sentir que te están vaciando los bolsillos, y eso en estos tiempos, se agradece un montón. Así que si piensas en salir a dar un buen homenaje sin gastarte un dineral, Cueva San Simón es tu sitio.

Así que, ¿cómo es el ambiente en Cueva San Simón? Te lo digo: es acogedor, familiar y relajado. La luz suave, el sonido de las conversaciones y el buen rollo que se respira hacen que te sientas como en casa, pero con la mejor comida entre manos. Ideal para un plan entre colegas o una cena romántica, la verdad. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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