Castilla Termal Olmedo

Castilla Termal Olmedo

Si buscas un plan chido para desconectar, Castilla Termal Olmedo es el sitio. Este hotel de 4 estrellas, ubicado en Olmedo, Valladolid, no solo te ofrece confort, sino que está montado sobre las ruinas de un antiguo convento del siglo XII. El complejo cuenta con 78 habitaciones y 4 suites, además de varias salas perfectas para cualquier evento que quieras organizar. Y lo mejor, ¡estás a un paso de varias ciudades como Segovia y Salamanca! Así que si quieres una escapada en un lugar donde la tranquilidad y el bienestar son la norma, no dudes en reservar. ¡Atrévete a disfrutar de su spa y piscina cubierta!

Castilla Termal Olmedo

·Hotel de 4 estrellas
Valoración media: 4,5
Opiniones: 3.861 Reseñas
Dirección: C. Pago de Sancti Spiritus, s/n, 47410 Olmedo, Valladolid
Teléfono: 983 60 02 37

Mapa Ubicación Castilla Termal Olmedo

Dónde se encuentra Castilla Termal Olmedo

Oye, ¿has oído hablar de Castilla Termal Olmedo? Es un hotel de 4 estrellas que está al otro lado de la carretera en C. Pago de Sancti Spiritus, s/n, 47410 Olmedo, Valladolid. Te digo que tienen un amplio espacio para aparcamiento, así que no tendrás que estresarte buscando dónde dejar el coche. Desde que entras, el olor en el hotel es brutal. Huelen a bien, a cuidado, a que han puesto atención en cada rincón.

Las habitaciones son una maravilla: amplias y cómodas. Si buscas relajarte, el spa está bien, similar a otros de su cadena, aunque tal vez un poco menos grande. Pero eso sí, asegúrate de no ir un sábado si quieres espacio, porque se llena. Aun así, es un sitio agradable donde quedarte sin salir para nada.

Luego, la cena en el Jardín del Manantial es algo que tienes que probar. La atención del equipo es cálida y profesional, están al tanto de todo. El ambiente es encantador, perfecto para desconectar y disfrutar de cada plato. Para los que quieren buena comida, la variedad y calidad están aseguradas. Te recomiendo las alcachofas, ¡están increíbles! Y para el desayuno, también hay mucha variedad para cargar pilas por la mañana.

La relación calidad-precio es top y el personal es super amable, desde recepción hasta en la cafetería. Totalmente recomendable para un fin de semana con amigos o en pareja. Si me preguntas, después de esta experiencia, no dudo en decir que hay que volver.

Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra Castilla Termal Olmedo?, ya sabes: en C. Pago de Sancti Spiritus, s/n, 47410 Olmedo, Valladolid. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de alojamiento ofrece Castilla Termal Olmedo

No te imaginas lo bien que estamos aquí en Castilla Termal Olmedo. Hoy llegamos y la primera impresión fue brutal. Lidia, una de las chicas de recepción, nos atendió como si fuéramos de la familia. Con una sonrisa de oreja a oreja y un trato que te hace sentir como en casa. La limpieza de la habitación está perfecta y ya me da buenas vibras para lo que viene. ¿Te imaginas lo relajante que va a ser esto?

Si has estado aquí antes, sabes de lo que hablo. Aquí todos son majísimos. Mi grupo y yo ya somos habituales y no puedo decir otra cosa más que ¡gracias! El personal siempre se lo curra, en especial Daniel del gastrobar. Este tipo no solo se encarga de traerte lo que pides, sino que también te saca una sonrisa hasta en días grises. Hizo que nuestra estadía fuera mucho más amena, y ya es un clásico en nuestras visitas. ¡Daniel, eres un crack!

Y hablemos de las instalaciones, que no se quedan atrás. Las piscinas son una locura. Tienes opciones tanto exteriores como termales que son puro relax. No hay nada como sumergirse en el agua caliente y olvidarse del estrés. Las habitaciones son una gozada con camas grandes y cómodas, aunque el aire acondicionado está un poco ruidoso. Ojalá lo mejoren pronto, porque de verdad que afecta el descanso. Pero bueno, lo demás compensa.

Entonces, ¿qué tipo de alojamiento encontramos en Castilla Termal Olmedo? Pues es un hotel de 4 estrellas donde te puedes relajar y desconectar. Las habitaciones son cómodas y amplias, con buen servicio en todo momento. Además, el ambiente es de lujo y tranquilidad. Aquí te tratan como a un rey y puedes disfrutar de la mejor gastronomía sin salir del balneario. Así que, si lo que buscas es un rincón para mimarte, aquí lo tienes. ¡No te arrepentirás!

Cuántas habitaciones y suites tiene el hotel

Mira, te cuento un poco más sobre mi experiencia en Castilla Termal Olmedo. Fui con un bono romántico y, la verdad, el arranque no fue el mejor. Al llegar, en recepción nos encontramos con una pared de confusión. Nadie nos explicó cómo funcionaba el tema de la cena. Tuvimos que preguntar si había que reservar en el restaurante o en la recepción, y la persona que nos atendió estaba más perdida que nosotros. Un poco de atención ahí no vendría mal, ¿no crees?

Pero la comida, ¡eso ya es otra cosa! Cuando finalmente nos sentamos a comer, la atención fue mejor y nos trataron muy bien. Eso sí, el servicio un poco lento, pero para lo que buscábamos esa tarde, nos daba igual, no había prisa. Luego subimos a nuestra habitación a echar un buen rato antes de lanzarnos a la piscina termal. La habitación estaba bien, aunque al llegar a la piscina fue otra desilusión. El encargado parecía no estar muy interesado, sólo nos preguntó qué habitación teníamos y nos dejó a nuestra suerte. Y ojo, la piscina estaba ok, pero tenía azulejos rotos que podrían hacerte un corte. A ver, ¡un poco de mantenimiento tampoco estaría de más!

Al regresar a la habitación, ¡sorpresa! Una botella de cava y fresas con chocolate esperándonos. Buenísimo, aunque con la cena reservada a las 20:30, no sé si era el mejor momento para una merienda. De todas formas, la cena fue un acierto total. El menú degustación estaba muy rico y nos explicaron cada plato, lo que se agradece. Y el desayuno, por cierto, muy bien también: un montón de opciones y hasta una carta de platos calientes que te preparan al momento. Pero, vamos, lo que realmente faltó fue la info al entrar, porque en otros sitios donde he estado, como en el Termal de Burgo de Osma, esto era pan comido.

Entonces, en resumen, el hotel tiene varias cosas buenas como la ubicación, la comida y las habitaciones, pero reconoce que el servicio no fue igual de top todo el tiempo. Por lo que me dijeron, el Castilla Termal Olmedo tiene unas 85 habitaciones y suites, así que opciones no faltan. Pero, sin duda, mejoren un poco la atención al cliente y ya la cosa cambiaría bastante.

Sobre qué se construyó el hotel Castilla Termal Olmedo

Entonces, imagínate llegamos a Castilla Termal Olmedo por la mañana, alrededor de las 11:30. Nos dijeron que aún no estaban listas nuestras habitaciones, algo que se asume en estos sitios, ¿no? Pero nos dejaron claro que si a las 15:00 no nos habían avisado por teléfono, era porque ya estarían listas. Así que nada, a relajarnos mientras tanto.

Para nuestras vacaciones, la idea era desconectar y lo logramos a tope. El hotel es precioso, la comida del gastrobar estuvo de diez y el spa… ¡buah! Impresionante. Y lo mejor de todo: la amabilidad del personal. Siempre atentos, ayudando con lo del spa y el servicio en el desayuno. Fíjate, entre la calidad del lugar y un equipo tan profesional, puntuamos: Habitaciones: 5, Servicio: 5, Ubicación: 5.

Hablando de las instalaciones, hay rincones que nos encantaron, como la zona termal y ese patio de la cafetería que es una pasada. La comida no decepcionó y el personal fue agradable en su mayoría. Aunque un par de detalles nos llamaron la atención. Hasta hicimos el circuito de contrastes que estaba genial, pero creí que íbamos a ser solo 4 por turno y nos juntaron con 6. Te digo, un poco de bullicio al final, así que ojalá mejoren eso en el futuro. Los detalles del agua, cava y el té en la chimenea, eso estuvo de lujo. La única pega fue que el masaje nos pareció algo breve, pero bueno, es el primero que probamos aquí. ¡Ya queremos explorar más en Castilla Termal!

En resumidas cuentas, todo bien. Las habitaciones son amplias, las vistas chulas y la tranquilidad es pura paz. Lo único que no me encantó fue que de 15:00 a 17:00 se llenaba la piscina de niños, y eso no ayuda mucho a la calma, ya sabes. Pero lo que más nos impresionó es que este lugar fue construido sobre un antiguo monasterio, lo que añade un toque histórico y encantador a la experiencia.

Qué tipo de eventos se pueden organizar en el hotel

Mira, si estás pensando en vivir una experiencia vinculada a Castilla Termal, te recomiendo que busques otros sitios. Lo que viví en este hotel de cuatro estrellas en Olmedo… no tiene nada que ver con las buenas experiencias que he tenido en otros de la misma cadena. Para empezar, si necesitas atención por teléfono, mejor ponte cómodo. Más de 10 minutos esperando para que me atendieran, casi me echo una siestecita. Lo mejor vino cuando, por un error de ellos, casi me sacan de la habitación un día antes de lo previsto. ¿Y lo que me cobraron? ¡Un desmadre! El servicio aquí no está ni de cerca a la altura que esperas de un Castilla Termal. Servicial, no es.

Ahora, hablando de lo bueno de este lugar, me quedo con una experiencia que fue realmente positiva. Cuando entramos, la atención de Laura fue espectacular. Cenamos en el Gastrobar y, aunque me cobraron 7€ por un tinto de verano (¡se pasan, eh!), la comida estaba rica. El desayuno buffet era un espectáculo, con un montón de variedad y calidad. Y el spa, olvídate, de 10. La piscina exterior también estaba genial, aunque el gimnasio podría necesitar un toque de amor. Las máquinas están un poco dejadas, sin correas para la máquina de remo y con escasas toallas. Pero hey, al menos no hay horario.

En cuanto a la vibe del hotel, es un sitio lleno de paz y tranquilidad. Te renueva por dentro y por fuera. Además, la atención en el restaurante es de diez, gracias a Raquel, que fue un encanto y me ayudó a organizar la comida de ese último día que estaba a mil por hora. Si te gusta el buen comer, aquí no te vas a quejar. Así que no me extraña que la gente quiera volver, porque la relajación es total.

Ahora, si te estás preguntando qué tipo de eventos se pueden organizar aquí, la verdad es que tienen un poco de todo: desde reuniones y conferencias hasta celebraciones familiares y eventos más íntimos. La ubicación también ayuda, ya que uno puede disfrutar del entorno tranquilo para desconectar de la rutina. Pero vamos, asegúrate de tener todo bien atado, porque no quieres sorpresas como las que tuve yo.

Qué ciudades están cerca de Castilla Termal Olmedo

Si buscas un sitio donde desconectar de verdad, Castilla Termal Olmedo es tu lugar. Este hotel de 4 estrellas es un auténtico lujo. Las habitaciones son amplias y súper confortables, así que si vas en pareja o con amigos, estarás bien. La piscina termal, por la tarde, se vuelve un pequeño paraíso, con poca gente y un ambiente que invita a relajarse. Además, el personal es profesional y encantador, siempre dispuesto a hacer que tu estancia sea increíble. ¡Los desayunos son un festín! Hay de todo y de buenísima calidad, lo que lo convierte en el arranque perfecto para el día.

No te vas a creer las instalaciones, son de 10 total. Tanto las piscinas exteriores como las termales te dejarán alucinado. Después de un día de relax, puedes disfrutar de la comida en la cafetería o en el jardín del manantial, que están a otro nivel. Y hablando del personal, hay unos cracks como Dani que te hacen sentir como en casa desde el primer minuto. Su simpatía y eficacia son dignas de agradecer. ¡Te prometo que querrás volver!

Si andas buscando un momento de chill total, no puedes dejar de probar los masajes del área de wellness. Óscar es el masajista más profesional que te puedas encontrar, según lo que dice todo el mundo. Si le preguntas, seguro que te dará consejos que te vendrán de perlas. Cada experiencia es única y totalmente recomendable, como las de Yolanda, a la que le encantó el trato y el masaje.

Por si no lo sabías, Castilla Termal Olmedo está cerca de varias ciudades interesantes. Puedes aventurarte a Valladolid, que está a un paseo; también tienes Segovia y Ávila a un tiro de piedra. Así que, si después de un día de relax te apetece explorar, ¡tienes opciones! Sin duda, es un lugar que no te puedes perder si estás por la zona.

Qué tipo de ambiente ofrece el hotel

Mira, si estás pensando en escaparte a Castilla Termal Olmedo, te cuento que este hotel de 4 estrellas se lo curran. La atención del personal es espectacular. Desde que llegas a recepción hasta que estás en la zona de wellness o tomando el desayuno, la peña está al quite, lista para que tu experiencia sea la leche. Quizá un detalle a pulir sería poner un espejo en la habitación, porque tener que ir al baño cada vez que te quieres ver la cara es un poco rollo. Y sí, el aire acondicionado suena como si tuviese ganas de hablar, pero eso es solo un detalle. Todo lo demás está más que bien: amplio, cómodo y limpio, y la fruta del desayuno es de esas que te sorprenden gratamente.

Ahora, si te mueves por el spa, déjame decirte que la terapeuta Ana es la bomba. Es la única que se ha tomado el tiempo para preguntar por la temperatura del agua y la presión del masaje, y eso se agradece un montón. También, Esther, en la recepción del balneario, es un encanto, siempre con una sonrisa. Queda claro que el servicio es lo mejorcito. Aunque no todo es perfecto, porque en la cafetería es donde la cosa se complica. El servicio es lentísimo y parece que llevan años sin solucionar eso. Si decides cenar allí, prepárate a esperar, porque va a ser un rato largo.

Sobre el spa, la cosa se complica un poco. A veces está tan lleno que te sientes como sardina en lata. Tumbonas escasas y mucha gente luchando por un chorro. En mi última visita fue un poco caos, así que toca cruzar los dedos para que lo mejoren. Eso sí, si no te importa un poco de gente es un buen plan para desconectar, ya que el ambiente en general es relajante, pero si estás buscando la paz total, igual te decepciona un poco. Resumiendo, el Castilla Termal Olmedo tiene un ambiente agradable, pero con algunos peros en los servicios que vale la pena tener en cuenta. Volver a este lugar suena como una idea genial, solo ármate de paciencia para la cafetería y el spa. ¡Nos vemos en la próxima!

Cuáles son las principales comodidades que ofrece Castilla Termal Olmedo

Te cuento que Castilla Termal Olmedo es un lugar chido para escaparte y relajarte. Pasamos solo una noche y, la verdad, nos quedamos con ganas de más. Todo el staff fue super agradable y siempre con una sonrisa. La piscina es un lujo, aunque había bastante gente, no era agobiante. Tiene un control del aforo bastante bueno. Un mención especial al equipo del Jardín Manantial, donde Elena nos llevó a uno de los mejores platos que hemos probado: rodaballo que nos presentó entero para luego despinarlo al momento. Un detalle que se agradece y la comida, ¡uy! Una delicia total. El desayuno, súper variado y caliente, hasta podías pedir tortillas o huevos. ¡Repetiremos seguro!

Hablando del sitio en sí, el hotel tiene 4 estrellas y está metido en un antiguo convento que han modernizado. Es un lugar rural, así que si buscas desconexión, lo has encontrado. Tienen piscina exterior, spa y área wellness, y como extra, es petfriendly. Mientras estuvimos, paseamos con nuestra perra por el pueblo, que, aunque pequeño, tiene su encanto. Tiene viñedos chulos alrededor que puedes visitar. Ah, y había una boda durante nuestro fin de semana, pero ni nos enteramos, así que un punto a favor por eso.

Claro, no todo es perfecto. El desayuno, aunque muy completo, se quedó corto cuando bajamos un día a las 10:30 y ya no repusieron. El gimnasio es un poco triste, hay más equipo de cardio que de musculación y las mancuernas... bueno, no estaban completas. El parking es como un horno en verano, porque no hay sombra, así que cuidado con eso. Y lo del contendor de basura es un fail; no había ni uno a la vista. Eso de subir la caca de tu perro a la habitación es un poco incómodo. Y ya de paso, los precios de la comida son un poco altos, un salmorejo a 12€ que sabe similar al del supermercado. Pero en general, la experiencia fue buena, con habitaciones limpias y un set para mascotas que incluye de todo: cama, toalla y premios.

En resumen, Castilla Termal Olmedo ofrece un lujo tranquilo con habitaciones amplias y cómodas, aire acondicionado, un trato cercano y amable, así como la opción de tener comida y bebida riquísima, aunque un poco a precios altos. Un lugar ideal para una escapada romántica o simplemente para desconectar en buena compañía. ¡No lo dudes!

El hotel tiene instalaciones de spa

Volví a Madrid hace poco después de 5 días en Castilla Termal Olmedo, y la verdad, me ha dejado muy buen sabor de boca. Esta es mi tercera vez y no puedo más que felicitar al equipo. La amabilidad que transmiten es brutal, como si estuvieras en casa. Tanto el alojamiento como las instalaciones termales son impecables. En mi opinión, este es el mejor de todos los Castilla Termal que conozco. Ojalá pueda volver muchos años más.

Sin embargo, no todo es perfecto. Recuerdo que la primera vez que llegué, me encontré con un olor a desagüe en los pasillos, que era bastante desagradable. Las habitaciones mostraban el paso del tiempo, y la tele se apagaba cuando quería. También pasamos calor en las noches porque el aire acondicionado no funcionaba bien. Las aguas termales también tenían ese mismo olorcillo, y si tenías que compartir espacio con demasiada gente, pues olvídate de relajarte. La verdad, esperaba un poco más de un hotel con esa valoración.

Por otro lado, mi pareja y yo estuvimos 4 noches disfrutando de la comida. Aunque había detalles raros, como que en las tres noches que pedimos las chuletillas de lechazo, nos las trajeron sin patatas, y a otros sí que les pusieron. De hecho, nos cobraron una barbaridad por unos cubatas y unos mojitos. Y el ruido de los niños… un poco complicado si buscas tranquilidad. Aunque el servicio y las habitaciones fueron de 5 estrellas, la experiencia en la parte de comida dejó bastante que desear.

Y ya que mencionamos las instalaciones, sí, el hotel cuenta con un spa. Es un lugar donde puedes relajarte un poco, pero, ese olor a desagüe puede estropear un poco la experiencia. Así que si decides ir, prepárate un poco para eso. En general, si se ponen las pilas y hacen algunas reformas, podría ser un sitio increíble.

Hay piscina disponible en el hotel

Ya te digo que Castilla Termal Olmedo es un lugar en el que te vas a sentir como en casa, aunque con un toque de lujo. Tienen unas instalaciones bien cuidadas y el ambiente es muy agradable, tanto en el hotel como en el spa. El personal es un encanto, siempre dispuesto a echarte una mano. Las zonas comunes son perfectas para tumbarte y relajarte. Pero, amigo, hay que hablar de la comida. La propuesta gastronómica... digamos que necesita una buena puesta a punto. La calidad no se ajusta a lo que pagas, y las opciones son bastante limitadas. En un lugar que busca el bienestar, uno esperaría una carta más fresca y saludable, ¿no?

Hablando de tratamientos, si te gustan los masajes, estás de suerte. Mi esposa y yo probamos ese masaje mudéjar y fue una auténtica maravilla. La música, el aroma, el aceite caliente... ¡todo! Te deja como nuevo. Las masajistas Ana y Lucía son unos cracks, se nota que saben lo que hacen y están súper atentos a tus necesidades. La experiencia fue tan buena que, sin duda, repetiremos. Si buscas relajarte con tu pareja, te lo aseguro, es el sitio perfecto.

Y si eres más de disfrutar cosas como el circuito de contrastes, no te va a decepcionar. Mi marido salió encantado de su experiencia, y yo me hice un tratamiento con Paula, una chica súper simpática y trabajadora. En serio, si quieres desconectar un rato, es un lugar top. Ah, y las habitaciones, ¡menuda maravilla! Limpias, cómodas y tranquilas. El desayuno también está bastante bien, así que no te preocupes por empezar el día con energía.

Por cierto, si te preguntas si hay piscina disponible en el hotel, déjame aclararlo: ¡sí, la tienen! Perfecta para relajarte y disfrutar después de un día ajetreado. En definitiva, sería un place repetir, aunque hay que tener en cuenta ese tema de la comida.

Cuántas estrellas tiene Castilla Termal Olmedo

Así que vas a escuchar sobre Castilla Termal Olmedo, y la verdad es que ha sido una experiencia maravillosa. Mis amigas y yo pasamos dos días inolvidables. La atención que recibimos fue de otro nivel; simpatía y delicadeza por parte de todos los que trabajan ahí. Un aplauso especial para Alejandro, un chico súper amable que siempre tenía una sonrisa. Nos recomendó un restaurante genial para comer el día de salida. ¡Y esas croquetas estaban de muerte! Gracias, Alejandro.

Las habitaciones son de 5 estrellas, así que eso ya te dice algo. Todo súper limpio y cómodo, ideal para descansar después de un día de relax en el spa. El servicio, también de 5, la verdad, sin quejas ahí. Pero no todo es perfecto. La ubicación también top, 5 estrellas para eso. Estás lejos del ruido, pero cerca de todo lo que necesitas.

Ahora, hay un par de cosas que podrían mejorar. La parte del gastro bar no es tan brillante. Los camareros podrían recibir un poco de capacitación extra. No está bien que dejen los servicios abiertos antes de cerrar la cocina y se olviden de recoger los platos. Una idea sería ***mantener la cocina abierta hasta las 17:00***, porque después de las 15:30 solo te ofrecen un sándwich de esos que no se los recomendaría a nadie. Aparte de eso, la experiencia fue bastante buena y, la verdad, súper recomendable. En general, le daría 4 estrellas al hotel en total, así que es un buen lugar para escaparte un rato.

Y ya para contestar la pregunta clave: ¿Cuántas estrellas tiene Castilla Termal Olmedo? Pues la cifra es clara: 4 estrellas en total. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados