Bodega Restaurante La Sorbona

Bodega Restaurante La Sorbona

¡Ey, colega! Si buscas un buen sitio para comer, Bodega Restaurante La Sorbona en Cam. la de Mona, 19, Fuensaldaña es el lugar ideal. Este mesón-bodega, excavado bajo tierra, tiene varias estancias y espacio para 120 comensales, así que no te preocupes por la comodidad. Aquí te espera lo mejor de la cocina castellana con platos como lechazo, torreznos y sopa castellana, todo hecho con ingredientes de primera. Y si quieres elevar tu experiencia, no dudes en pedir un vino de la casa que es sensacional. Ya sea en hora punta o no, la ubicación es la caña. ¡No te lo pierdas!

Bodega Restaurante La Sorbona

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.493 Reseñas
Dirección: Cam. la de Mona, 19, 47194 Fuensaldaña, Valladolid
Teléfono: 983 58 30 77

Página web

Horarios Bodega Restaurante La Sorbona

DíaHora
lunesCerrado
martes12:30–16:30, 20:00–24:00
miércoles12:30–16:30, 20:00–24:00
jueves12:30–16:30, 20:00–24:00
viernes12:30–16:30, 20:00–24:00
sábado12:30–16:30, 20:00–24:00
domingo12:30–16:30, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodega Restaurante La Sorbona

Dónde se encuentra Bodega Restaurante La Sorbona

¡Oye, tienes que probar Bodega Restaurante La Sorbona! Es un lugar que tiene todo el encanto que buscas y más. Está en Cam. la de Mona, 19, 47194 Fuensaldaña, Valladolid y es un sitio que te atrapa desde el primer momento, en esas cuevas que tienen un rollo especial. Yo fui con dos colegas y la experiencia fue brutal. Pedimos para compartir y nos lanzamos con unos boletus, morcilla con piñones y patatas a la importancia. Las tres cosas estaban espectaculares, que la comida es para chuparse los dedos.

Ya en los segundos, pedimos unas carrilleras, que estuvieron correctas, y un cuarto de lechazo, que es su especialidad y, la verdad, estaba muy bueno. Pero no todo es perfecto, eh. Un par de “peros”, solo para que lo tengas en cuenta. Los postres - una tarta de queso y arroz con leche - estaban buenos, pero no al nivel de lo demás, me parecieron un poco mejorables. Y lo que realmente me molestó fue el tema de las hojitas de lechuga que te cuelan. Cuando pides el lechazo, te ponen esas "hojitas" y al final, ¡zas!, 9€ extra por cuatro trozos de tomate. Si ya te clavan 50€ por el cordero, al menos deberían avisar, ¿no? No es para quitarle la estrellita, pero un detalle que no conviene dejar pasar.

Pero mira, hasta con esos "peros" es un sitio que vale mucho la pena. Puedes encontrar opciones sin gluten y tienen cuidado con la contaminación cruzada, así que si eres celíaco, estás en buenas manos. La camarera fue superamable y el ambiente es de esos que invitan a quedarse, ya me estoy planteando volver en cuanto se presente la ocasión. El aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas, así que el coche no es un problema.

Así que ya sabes, si buscas un buen sitio para comer en Fuensaldaña, no dejes de visitar Bodega Restaurante La Sorbona. ¡Te va a encantar!

Cuál es la dirección exacta de Bodega Restaurante La Sorbona

Y si estás buscando un sitio donde comer lecheza de verdad, no te puedes perder la Bodega Restaurante La Sorbona. Este lugar es una auténtica joya en Fuensaldaña, un resto que ha sabido mantener el sabor del siglo XIII. ¿Te imaginas cenar en unas cuevas labradas en la roca? Pues aquí lo tienes. Fresco en verano y cálido en invierno, este sitio es como un abrazo para tus papilas gustativas y tu confort.

La carta es un festín de sabores, pero si me preguntas a mí, no puedes irte sin probar las patatas a la importancia. Y ojo, ¡los torreznos están de rechupete! Además, el menú a 22 euros está que ni pintado, pero si te apetece un festín, lo de siempre: el lechazo y la sopa castellana son una locura. Todo bien regado con un clarete de Cigales que apetece a cualquier hora. Y tranquilo, que la comida aquí es exquisita y abundante, así que el hambre no es opción.

El ambiente es otro punto fuerte, con una decoración que te transporta al campo, entre cuadros y aperos de labranza. El servicio es de diez; la gente aquí es cercana y rápida, así que no te harás viejo esperando a que te sirvan. Pero una cosa sí: suele estar a tope, así que hazte un favor y reserva antes de ir. ¡Qué no se te olvide!

Y ya para que no se te escape, si estás buscando la dirección exacta de la Bodega Restaurante La Sorbona, aquí la tienes: Cam. la de Mona, 19, 47194 Fuensaldaña, Valladolid. Todo un planazo que mereces vivir. ¡No dejes que te lo cuenten!

Qué tipo de establecimiento es Bodega Restaurante La Sorbona

Ya te digo, si buscas un lugar donde comer comida castellana de verdad, no puedes pasar por alto la Bodega Restaurante La Sorbona. Está en Cam. la de Mona, 19, 47194 Fuensaldaña, Valladolid, y la verdad es que lleva más de 20 años siendo un referente en la zona. La calidad de la comida es insuperable y todo lo que sirven es casero, ni un solo plato congelado por aquí. Sus dueños, Felisin, Mari Luz y Sara, son el alma del lugar, siempre pendientes de que te sientas como en casa.

La atención es esmerada, como deberías esperar en un sitio que se toma en serio su trabajo. Aquí el servicio saca una valoración de 5 estrellas. Hasta el ambiente lo tienes que tener en cuenta: un local de bodega auténtico y con ese toque medieval bajo tierra, que a algunos les puede parecer un poco estrecho, pero que para otros resulta muy romántico.

De la comida ni te digo, ¡vaya festín! Jamón ibérico, morcilla de arroz, croquetas de jamón... cada bocado te hace recordar por qué los platos tradicionales son tan queridos. Aunque una crítica que se escucha es que no hay demasiada variedad, solo un pescado en carta y una ensalada. Pero, si lo que buscas es comida castellana pura y dura, aquí la tienes. Eso sí, algunos platos son simplemente básicos, pero ¡vaya! Las croquetas son de 9 sobre 10. Eso no me lo quita nadie.

En resumen, la Bodega Restaurante La Sorbona no es solo un sitio para comer, es un pedazo de historia de Valladolid que ha sabido mantenerse firme gracias a su compromiso con la calidad y la atención. Si estás en la zona, es una excursión casi obligatoria.

Cuántos comensales puede albergar el restaurante

Te cuento sobre la Bodega Restaurante La Sorbona en Fuensaldaña, que está en el Calle la de Mona, 19. La verdad, el sitio está bastante bien, tiene su encanto. Al llegar, hay muchas plazas de aparcamiento gratis, así que no tienes que preocuparte por dejar el coche. El ambiente es bastante agradable, con un personal muy amable y rápido en la atención. Ya sabes, lo típico de un lugar donde se nota que a la gente le gusta lo que hace.

En la comida pedimos unas raciones de morcilla, chorizo y pimientos del padrón. La morcilla y los pimientos estaban ricos, pero el chorizo… pues como que no nos impresionó mucho. Luego nos lanzamos a pedir un chuletón, y déjame decirte que estaba delicioso. Aunque eso sí, la única pega es que la piedra en la que lo hacías a tu gusto se enfriaba rápido, y eso no ayudaba a disfrutarlo como debería. Los postres también estaban a la altura; la tarta de queso y la tarta aniversario nos agradaron bastante. Eso sí, notamos que no había un ticket claro que desglosara cada cosa, así que no supimos a cuánto salía el agua, la copa de vino ni el pan, todo englobado y ya. Un poco molesto, ¿no?

También escuché que hay opiniones variadas. Hay quien dice que la bodega tiene demasiado decorado, y que había poco espacio entre mesas. Igualmente, la atención es buena, pero la calidad de la comida no siempre cumple las expectativas. Algunos platos son escasos y la calidad a veces deja que desear, como el revuelto de ajetes que vino con unas patatas chips para rellenar. Para rematar, el café lo sirvieron con dulces a otras mesas y a nosotros ni nos miraron. En fin, parece que no todo el mundo quedó satisfecho, aunque el servicio es decentillo.

Así que, ¿cuántos comensales puede albergar La Sorbona? A ojo de buen cubero, no debe ser un lugar para más de 30-40 personas con comodidad, porque el espacio es un poco limitado. En resumen, es un sitio para pasar un rato, pero ajusta las expectativas y quizás ve un día tranquilo.

Qué tipo de cocina ofrece Bodega Restaurante La Sorbona

Y mira, no todo es oro lo que reluce. En mi última visita a La Sorbona, probé el lechazo y, la verdad, no me ha sabido igual de rico que otras veces. El jamón, eso sí, estaba con un corte muy bueno y las setas también pasaban. El tinto de la casa, sin queja, bien al lío. Comí allí y la nota total fue un 4 en comida, un 5 en servicio (que fue rápido y cercano) y un 5 en ambiente.

Por otro lado, si te pasas, no te pierdas la morcilla, ¡es espectacular! Y si te gusta el jamón, aquí lo clavan, está de 10. La tortilla de patata es otra joya y las setas, también. El chuletón está bien, pero a mí no me dejó con ganas de volver a por más. La tarta de queso, en cambio, estaba muy buena, para rematar. Ah, y el café de puchero lo hacen que flipas. Todo esto lo caté y le daría un 5 a la comida, 5 al servicio y 5 al ambiente.

Además, este sitio es un lugar especial, un rincón cerca de Valladolid donde la atención es cercana y el servicio rápido. El chuletón que me dieron fue increíble, así que vale la pena. Con una cena que sale entre 20 y 30 € por persona, pagas por la buena experiencia. En mi caso, le daría un 4 a la comida, 4 al servicio, y 4 al ambiente.

De hecho, yo tenía un antojo de comer en las bodegas de Boecillo y terminé en Fuensaldaña, en La Sorbona. La comida fue buenísima, aunque no voy a mentir, el ruidito de una fiesta de cumpleaños a mi lado fue un poco molesto. Las patatas a la importancia y la morcilla de Burgos no defraudan y, aunque el lechazo estaba jugoso, lo servían con muy pocas patatas. Así que sí, mi valoración fue un 4 en comida y un 5 en servicio.

En resumen, la Bodega Restaurante La Sorbona es un sitio donde la cocina castellana brilla. Desde el lechazo asado, las alcachofas, hasta la siempre querida morcilla de Burgos, todo está bien elaborado y presentado. Sin olvidarme de un café de los de antes y unos postres que, si son cortesía de la casa, saben aún mejor. ¿Te animas a ir?

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

La Bodega Restaurante La Sorbona es un 5 estrellas en toda regla, hermano. Aquí no hay cuentos: es un buen restaurante español como Dios manda. El servicio y el ambiente son excelentes, y la comida... ¡madre mía, una delicia! Las raciones son generosas, así que es un planazo para un almuerzo en familia cualquier fin de semana. Eso sí, no te olvides de reservar con antelación si quieres probar el famoso lechazo, que está buenísimo. Con un precio entre 20-30€ por persona, se come de lujo.

A mí me encanta este lugar desde que mi colega Fernando me llevó la primera vez, ¡hace años ya! Tanto tiempo después y sigue sin perder su esencia. Aquí casi todo el mundo ha hecho una parada para merendar, cenar o lo que sea a lo largo de los años. El ambiente familiar de siempre está ahí, ¡y eso es un puntazo! Los boletus y las chuletillas de lechazo son imprescindibles. Siempre que voy, salgo con una sonrisa porque lo que ofrecen no hay con qué pagarlo, ¡lo mejor de lo mejor!

Por otro lado, he escuchado que el lugar en sí es un espectáculo: una especie de restaurante-cueva, y la decoración le da un toque curioso. Pero ojo, aunque se ve increíble, a veces hay historias que cuentan de que el servicio no es el más acertado. Ha habido quien se quedó un poco decepcionado con espárragos trigueros mal cocinados y las mesas demasiado pegadas, sin privacidad ni nada. Sin embargo, la buena noticia es que los postres estaban de rechupete. Así que, ya sabes, si vas, el chollo será que sólo pidas carne.

¿Y cuáles son algunos de los platos destacados del menú? Pues, además del mencionado lechazo asado, chuletillas de lechazo y esos boletus, no puedes dejar pasar la morcilla con piñones y pasas, el arroz con leche y, cómo no, la tortilla de patata. La sopa castellana es otro de esos clásicos que siempre te van a dejar con ganas de más, así que a probar lo que puedas, que aquí la comida es un festín. ¡Espero verte pronto por allí!

Qué ingredientes se utilizan para preparar los platos en Bodega Restaurante La Sorbona

Así que, si buscas un lugar que no te decepcione, Bodega Restaurante La Sorbona es donde tienes que estar. El ambiente tiene su mística, es como una cueva grande con pasillos que se convierten en salones. Seguro que si vas, te va a parecer un sitio diferente. Eso sí, te recomiendo reservar, porque a veces se llena. Aunque donde te sientes puedes estar un poco apretado, la experiencia lo compensa, ¡te lo prometo! Los camareros son un encanto, siempre atentos y serviciales, así que no te sentirás incómodo ni un segundo.

Y ya hablemos de la comida, ¡madre mía! La carne a la piedra y el embutido son de otro mundo. Puedes pedir una chuletilla de lechazo y te aseguro que, al primer bocado, se te van a caer las lágrimas de la emoción. Luego, para cerrar, nada como un buen café de puchero que te deja listo para el día. Con precios que rondan los 50-60€ por persona, no es de los más baratos, pero créeme que lo vale. Y si eres de los que no puede salir de casa sin un buen postre, ¡los de aquí te van a volar la cabeza!

Y por cierto, si te preocupa el aparcamiento, tranquila: hay muchas plazas libres y es gratuito. Así que, olvídate del estrés de buscar sitio. En resumen, en La Sorbona se usan los mejores ingredientes, desde el aceite de las ensaladas hasta los tutores del lechazo, que son de locura. Aquí, lo que te sirven no son platos de mentira; son de los de verdad, hechos con amor y tradición. Si te lanzas a probar, seguramente te vas a ir con ganas de volver sí o sí.

Se pueden pedir vinos en Bodega Restaurante La Sorbona

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, Bodega Restaurante La Sorbona en Fuensaldaña es una opción bastante sólida. Tienen un rollo de cocina castellana que te deja flipando. Hemos estado varias veces y, te digo, los boletus y alcachofas fuera de carta son de otro mundo. Y si te gusta la carne, no puedes irte sin probar el lechazo, las chuletillas y el chuletón. ¡Son un manjar! Por unos 40-50 € por persona sales a reventar de lo bien que comes. El ambiente, aunque es una bodega, es acogedor y genial.

El servicio también es de diez. El personal es encantador y siempre está pendiente de ti. No te sientes ignorado ni un segundo. Pero han tenido sus días, como cuando fuimos y había un grupo de adolescentes que no paraban de hacer ruido. Pedimos que intervinieran, que el ambiente se volvía insoportable, y no supieron gestionar la cosa. Eso fue un bajón, porque la comida es excelente, pero no pudimos disfrutar de los postres ni el café. Un exitazo de comida arruinado por el tema del ambiente.

Ahora, si vas a comer un menú, hay uno buenísimo por 22 € que incluye sopa castellana y chuletillas. La sopa estaba brutal, y las chuletillas en su punto. Aunque a veces puede tocarte un salón compartido con gente ruidosa, tipo familia con bebés, y eso puede estropear la experiencia. Pero de verdad, el servicio es rápido y eficiente, así que eso siempre suma.

Y, en cuanto a vinos… claro que puedes pedir. Tienen vino de la casa que acompaña a la comida y es bastante decente. Así que sí, puedes disfrutar de un buen vino mientras te comes un chuletón. Apuesta segura si estás en la zona. ¡Tal vez te encuentres con algo inesperado!

Cómo es la experiencia de comer en un mesón-bodega excavado bajo tierra

La Bodega Restaurante La Sorbona es como esa casa que no sabías que necesitabas. 5 estrellas por donde mires. El trato es de los que te dejan con una sonrisa y el producto… ¡insuperable! Aquí la peña no tiene miedo en dejarse aconsejar, porque lo que te saca el camarero es de diez. Así que si estás pensando en ir, yo diría que le des una oportunidad a su lechazo asado y no te olvides de probar la sopa castellana. Con un precio de 20 a 30 euros por persona, la relación calidad-precio es brutal.

El ambiente es de lo más chulo, con esa atmósfera que solo un sitio como este puede ofrecer. Te sientes como en una bodega subterránea con decoración sorprendente. La comida es espectacular: desde chuletillas de lechazo y morcilla de Burgos, hasta la tarta de queso que te deja con ganas de pedir dos. Lo que pidas aquí, seguro que va a ser un acierto. Además, si tienes suerte, podrás probar el pollo con una jugosidad que flipas, todo acompañado de un clarete de la casa que es una pasada.

Hablando de la experiencia de comer en un mesón-bodega excavado bajo tierra, esta es de esas cosas que no se olvidan. Desde que pones un pie dentro, ya te das cuenta de que no es un restaurante cualquiera. Vas descendiendo y el lugar te envuelve. Con un buen servicio y platos que llegan a la mesa en un abrir y cerrar de ojos, sientes que te están cuidando. Y con guisos caseros que saben a tradición, como las chuletillas y el típico boletus, estás realmente viviendo la cultura de la zona. ¡Ah! Y no olvides dejar espacio para los bombones y pastelillos que son el broche perfecto a una velada increíble.

Es fácil encontrar un lugar para sentarse, incluso en horas pico

Si te cuento sobre La Sorbona, te aseguro que no vas a querer perdértelo la próxima vez que estés por Fuensaldaña. Estuve allí comiendo con un amigo y, de verdad, es un lugar precioso. La atmósfera es de bodega castellana pura, con cuadros y decoraciones que te hacen sentir en otro tiempo y lugar. Además, la temperatura dentro es ideal. Y no me hagas empezar con el clarete: te lo sirven en jarra de barro y se mantiene fresquito, ¡cosa que se agradece un montón!

Hablando de comer, los platos son de otro nivel. No te vayas de allí sin probar el jamón, la tortilla de patata y esos torreznos que son para chuparse los dedos. La última vez que fui, con mi grupo de amigos y la familia, el lechazo asado estaba de escándalo. Tenían unas alcachofas fuera de carta que estaban buenísimas, y el vino clarete es siempre un acierto. La atención de los camareros es impresionante, todos son súper amables y atentos. La comida, el servicio y el ambiente, en resumen, todo un 5 estrellas.

Si el precio te preocupa, no te asustes. Por persona, puedes salir a un rango de 50-100 € dependiendo de lo que pidas. Yo, por mi parte, estoy más que dispuesto a repetir la experiencia y gastar esos euros en un manjar así. La espera para ser atendido es nula, y el ambiente es tan acogedor que no verás un barullo molesto, así que puedes charlar sin problema. Y para los que se pregunten por el aparcamiento, hay muchas plazas libres a la vuelta. ¡Es tan fácil como llegar y disfrutar!

Y para las horas pico, te cuento que es fácil encontrar un lugar para sentarse. La bodega tiene varios salones, por lo que aunque haya movimiento, siempre podrás encontrar un rincón para disfrutar de buena comida, buena compañía y un trato de lujo. Sin duda, La Sorbona es un sitio al que hay que volver cada vez que puedas.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Bodega Restaurante La Sorbona

No hay nada como disfrutar de un buen plato de cocina castellana en un sitio que le echa ganas. La Bodega Restaurante La Sorbona es del tipo de lugares que te atrapan desde que pones el pie en la puerta. Localizado en Cam. la de Mona, 19, 47194 Fuensaldaña, Valladolid, puedes esperar un festín de sabores que van directo al corazón (y al estómago). Aquí, los platos son de lo más clásico y reconfortante, así que prepárate para disfrutar de recetas que han pasado de generación en generación.

Lo mejor es que tienen una variedad que no te deja indiferente. Desde unas buenas berenjenas al horno hasta un cordero asado que quita el sentido, cada bocado es un homenaje a la tradición. Y si no has probado el revuelto de setas, ponlo en tu lista porque es un pecado no hacerlo. Además, no te olvides de acompañarlo con una buena copa de vino. Ellos saben de eso y tienen una selección que la rompe.

Y ya te aviso, el ambiente es de los más acogedores. Te vas a sentir como en casa, pero con el plus de no tener que fregar los platos. Es un lugar donde puedes hablar, reír y disfrutar de buena compañía sin prisas. Perfecto para una comida familiar o una comida con colegas después de una movida. Sorbona se asegura de que te sientas bien, con un servicio amable y siempre atento, porque aquí la hospitalidad la tienen en la sangre.

Así que, ¿qué onda con el ambiente? Imagina un sitio cálido y familiar, donde la gente se ríe y se siente cómoda, sin estrés. Es ese tipo de lugar donde puedes llegar en vaqueros o en lo que quieras, y siempre vas a estar a gusto. Vamos, que si no lo has probado, ya es hora de que le eches un vistazo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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