
¡Ey, amigos! Si buscan un buen plan para un domingo, Las Brasas de San Esteban es el sitio donde tenés que estar. Este asador está en la Autovía del Noroeste, Salida 251, en San Esteban del Molar, Zamora. Aquí, el espectáculo empieza con carnes de primera: buey certificado, frisona y ternera, todo elijo al momento y lo ves cocinarse a la parrilla desde tu mesa. La mesa ya está lista, ¡así que resérvala y ven a disfrutar de buena comida! El menú es variado, pero ojo, solo puedes pedir raciones o menú para todos, nada de mezclar. Si vas en ruta, ten en cuenta que puede ser un poco tricky para los camiones, pero vale cada minuto. ¡No olvides probar la tarta de queso, que se rumorea que es de otro mundo!
Las Brasas de San Esteban
Horarios Las Brasas de San Esteban
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Las Brasas de San Esteban
Dónde se encuentra Las Brasas de San Esteban
¿Te pasas por Las Brasas de San Esteban? Si estás de viaje por la zona, este es sin duda tu sitio. Está justo a pie de la autovía, salida 251, así que no te va a costar nada llegar. Te lo digo así, sin rodeos: tienen un par de menús con precios que van desde los 18€ hasta los 25€. ¡Nosotros fuimos a por el de 18€ y nos salió genial! Primer y segundo plato, y la cantidad que sirven está bastante bien. Aquí no te quedas con hambre. Servicio rápido y eficiente—esto es clave cuando tienes un grupo grande. Para que te hagas una idea, el precio medio por persona se mueve entre 10 y 20€. Yo diría que está más que bien.
El ambiente es otro rollo. Tiene 4 estrellas y aunque, a veces, se arma un nivel de ruido alto, puedes charlar sin problemas. Perfecto para grupos de cualquier tamaño. Ojo, eso sí, si llegas un poco tarde, como nosotros a las 15h, tienes que tener en cuenta que se llena. De hecho, nosotros quedamos un poco atascados entre el primer y el segundo plato, pero bueno, ya sabes cómo es la espera en algunos sitios.
En cuanto a la comida, si te gusta el pan, te va a flipar el que tienen aquí. Aunque la pasta que pedí no estaba a la altura, el entrecot y las lentejas estaban de lujo. Te aviso que las patatas fritas no son caseras, y eso no me gustó mucho, pero los sabores están bien logrados en general. La movida es que, si tienes peques, hay tronas disponibles y suelen acomodar bien a las familias. Pero también, si traes un grupo grande, el sitio te aguanta sin problema.
¿Y dónde se encuentra Las Brasas de San Esteban? Pues ya te lo he dicho: en la autovía del Noroeste, salida 251, en San Esteban del Molar, Zamora. Así que si pasas por ahí, no dudes en parar a probarlo. ¡Te va a gustar!
Cuál es la dirección exacta del asador
A ver, si estás buscando un sitio para comer en ruta, Las Brasas de San Esteban puede ser tu salvación o tu perdición, depende de cómo te pille el día. Tienen 4 estrellas y son un restaurante brasería de carretera. La cosa es que solo ofrecen menú en comedor y bocadillos en barra. Lo bueno es que los platos son generosos y no te hacen esperar mucho, aunque parece que los precios son un poco altos para lo que sirven. ¿Te imaginas volverte a casa con la barriga llena y el bolsillo vacío? Eso no mola.
Por otro lado, en el bar pueden dejarte un sabor agridulce. La calidad de la comida baja, la tortilla dicen que es "casera", pero más bien parece que viene del súper. Los montados de queso y panceta son bien grandes, pero chico, que no se puede comer tanto pan. Por 6,80€, esperas algo más. De lo poco bueno, el gazpacho al menos se salva. Pero ojo, el servicio parece un poco caótico: te dan un número como en el súper, y al final, ¡parece que has pagado de más! No es que te mueras por volver.
Y si hablo de los peores días, me tengo que referir a las veces en que realmente te dan ganas de irte a casa. El trato cero amables, comida malísima: bocadillos con más pan que otra cosa y la tortilla estaba más fría que el corazón de un ex. Baños sucios y encima es caro, así que ni hablar de repetir. Mejor busca otra opción si puedes.
Pero al menos no todo es negro. Sorpresivamente, hay quienes han tenido una experiencia increíble, como un grupo que se topó con un buen mesón. La comida excelente y generosa, con una atención de primera. Al final, lo positivo no lo podemos olvidar: si encuentras a Pedro y Virginia atendiendo, ¡tienes la suerte del mundo! Devoran el churrasco de ternera y el surtido de ibéricos. Si ya a eso le sumas un aparcamiento amplio y gratuito, pues ahí va el combo ideal para parar en la carretera.
Y hablando de dirección, si decides probarlo, te vas a encontrar en la Autovía del Noroeste, Salida 251, 49650 San Esteban del Molar, Zamora. Si te animas, ¡espero que disfrutes más que muchos!
Qué tipo de carnes se ofrecen en Las Brasas de San Esteban
La verdad, si paras en Las Brasas de San Esteban, no te esperes una experiencia de lujo, pero está bien para un alto en el camino. Estás en la A6, justo en la salida 251, y llega un momento en que el estómago empieza a gritarte. Aquí, la comida es muy correcta para el precio, que ronda entre 10-20 € por persona. Los platos son abundantes, así que no saldrás con hambre. Eso sí, si vas apurado, la espera puede ser tu peor enemigo: 20 minutos para que te den la mesa y luego 45 minutos hasta que llega el primer plato. Pero una vez que empieza a fluir la comida, todo mejora.
El lugar tiene un ambiente rústico, sin demasiados adornos, pero es espacioso. Tienen una zona de bar y otra de comedor, así que siempre hay sitio si no hay reservas, que no son obligatorias. El menú está bastante bien, por ejemplo, yo pedí judías blancas y luego unas costillas de cerdo a la brasa. Las carnes que ofrecen son lo mejor de la casa: secreto a la brasa, además de otras viandas de la zona. Si te gustan las cosas a la parrilla, estás en el sitio correcto.
Ahora, no todo es oro lo que reluce. El servicio puede dejar bastante que desear. He leído que la amabilidad del personal no es precisamente su fuerte. Un par de críticas mencionan mala educación y falta de atención. O sea, que si te toca un día malo, mejor que lleves paciencia en el bolsillo. Pero si te pasas por aquí, ten en cuenta que hay opciones de comida para quienes viajan con niños y, sí, tienen acceso adaptado para sillas de ruedas. Así que, si lo que buscas es un plato de carne a la brasa y no una cena de gala, este lugar puede ser tu salvación, pero ve mentalizado.
Se pueden ver las carnes cocinarse
Y, bueno, ¿qué te puedo decir de Las Brasas de San Esteban? Pues la verdad es que la cosa está bastante liada. Te llamas para reservar y mencionas que vas con perro, y de una te dicen que solo en terraza. Pero, ¡oh sorpresa al llegar! En la terraza solo puedes comer bocadillos. ¿No podrían haber aclarado eso antes? La verdad, un chasco total. Encima, el chaval que estaba en la puerta parece que se levantó con el pie izquierdo, contestando de mala manera a la gente. No te lo recomiendo.
Por otro lado, hay opiniones mixtas. Unos dicen que es un sitio de carretera que, aunque no destaca, se deja comer. La comida está buena, pero los precios son un chisme. 18€ por un menú diario es un poco demasiado, y te la ponen difícil con suplementos en casi todo, incluso el baño tiene un extra. Así que, aunque la comilona sea rica, el trato y el ambiente dejan mucho que desear. Un 3 de 5 y se queda corto, en mi opinión.
Pero luego hay quien se lleva una grata sorpresa. Dicen que, a pesar de lo complicado que es llegar, una vez ahí el local está amplio y bien montado, con un servicio que entiende de lo que hace. Aquí el menú es un poco caro, pero te traen raciones generosas y con buena calidad. Si estás de paso, vale la pena hacer una parada porque el ambiente y la carta de vinos pintan bien. Un 4 por la comida y el servicio no está mal.
Y si eres fan de los bocatas, no te defraudan. Los aseguran que están buenísimos, sobre todo el de panceta. Llaman para encargarlos y al llegar ya los tienen listos, así que si te pones las pilas, puedes comer del bueno sin complicaciones. Solo piénsatelo antes de parar: si encuentras mala onda del personal, mejor sigue tu camino.
¿Y sobre si puedes ver las carnes cocinarse? El tema es que en las reseñas no hablan de eso, así que se queda en el aire. Pero con un nombre como "Las Brasas", imagino que tendrás alguna oportunidad de verlas cocinarse, aunque con el lío que hay, posiblemente lo último en lo que quieras pensar sea en mirar.
Cómo funciona el sistema de pedidos en el restaurante
Tío, tengo que contarte sobre Las Brasas de San Esteban, que es un sitio alucinante que encontramos en una parada de camino. 5 estrellas de entrada, ¡y no es para menos! Comimos del menú y, la verdad, ¡tenían un montón de cosas ricas y variadas para elegir! La comida era abundante, casera y super bien cocinada. La atención fue rápida y amable. Si buscas calidad-precio, la neta es que vale muchísimo la pena. Te digo, GRACIAS por existir.
El ambiente también está de 10, así que si te quieres poner lo que dicen “a comer de lujo”, este es el sitio. Los camareros son un encanto, siempre atentos y rápidos. ¡Y el comedor es gigante! Con todas las medidas de higiene, así que no te preocupes. Tiene un menú del día bien variado, y los precios son ajustados, lo que es un plus. Ojo, que cierran los martes. Cuidado con eso. Nos ofrecieron un aperitivo de jamón que estaba espectacular, y los platos como las fabes con matanza o el solomillo a la brasa son de otro planeta. ¡Un lujo total! Solo el arroz con leche no nos volvió locos, pero eso es porque nos gusta super dulce. La atención de los camareros, de 10.
Además, fue genial que el sistema de pedidos es super práctico. Te pasas por una máquina, coges un número y listo. Así evitas esperas innecesarias y te olvidas de estar ahí dando vueltas. Los bocadillos que probamos estaban riquísimos y la calidad-precio es genial. El local está super limpio, lo que siempre se agradece. De verdad, esto es un sitio para parar y descansar. No sé por qué hay malas reseñas, pero a mí me enamoró. ¿Te animas a ir?
Se pueden mezclar raciones o solicitar cambios en el menú
Mira, si pasas por Las Brasas de San Esteban, te vas a llevar una grata sorpresa. Aquí la cosa va en serio con los bocadillos, que son enormes y no se andan con chiquitas. El local se ve muy limpito, y el personal es bastante amable. De hecho, si te para la carretera y necesitas un alto, esto debería ser un stop obligatorio. No olvides que hay un pequeño parking y una terraza para darle un toque a tu parada. Eso sí, cuidado con los perros, porque aquí no son bienvenidos.
Por otro lado, el menú tiene buena fama y el precio es razonable para un festivo. 22€ por el menú completo y 10€ el medio menú, con agua, vino, pan y postre. La cosa se puede poner animada si hay mucha gente; incluso tuve que pedir disculpas por no haber reservado antes. Pero eso sí, prepárate para esperar un ratito para que te sirvan; no te va a dar tiempo ni para un café rápido.
Ahora, si hablamos de los puntos negativos, la experiencia no siempre es de 10. En una ocasión, el servicio se sintió un poco seco y, aunque los bocadillos dan el do de pecho, el trato a veces deja que desear. Por otro lado, el croissant a la plancha no cumplió con las expectativas y el precio de los zumos envasados fue de 5€, lo que me pareció un poco caro.
Pero lo mejor de todo es que si quieres personalizar tu comida, no hay problema. Aquí sí puedes mezclar raciones o solicitar cambios en el menú. Así que si quieres darle un toque especial a tu plato, ¡adelante! En resumen, si estás por esa carretera, Las Brasas de San Esteban puede ser tu sitio de parada para algo rico y sin mucha complicación.
Es necesario hacer una reserva para comer en el asador
Vaya, ya sabes cómo se las gastan los hosteleros a veces, ¿no? De esas veces que te paras a tomar un café y un desayuno y te topas con dos caras largas que te hacen replantearte la vida. Precios por las nubes y una atención que deja mucho que desear. Te cobran 2’70 por un zumo natural cuando en la carta pone 2’50, y cuando lo señalas, solo te tiran el cambio con desdén. No sé tú, pero a mí eso me parece de ser un auténtico usurero. Que menos que un poco de educación cuando estás de cara al público, ¿verdad?
Pero espera, esto no es solo quejas. También he tenido experiencias chulas en Las Brasas de San Esteban. Un día pedí un filete de ternera con ensalada y patatas que estaba de muerte. Las cantidades son generosas y la calidad sobresaliente. ¡Y qué decir del trato! Las camareras son un encanto, ¡maravillosas! Sin duda, lo tengo guardado en favoritos para cuando haga el mismo trayecto.
Claro, no todo es perfecto. Hay días en que la comida está bien, pero el servicio se vuelve desesperante. Hay ratos en los que parece que los camareros no quieren darse prisa, y eso fastidia un poco. Aprovechan que el lugar está a pie de carretera para despreocuparse. Podrían hacer más, porque la comida tiene potencial, pero el trato un poco borde y la desgana pueden hacer que te replantees volver.
En cuanto al acceso, si vas en camión, puede que te cueste un poco salir. El lugar es práctico y bien climatizado, pero tal vez necesiten un poco más de parking con sombra, porque estaba lleno. Por unos 16 euros, el menú está bastante bien para ser un restaurante de carretera. Y para la pregunta del millón: si vas a comer, yo diría que no hace falta hacer una reserva, pero mejor que llames y lo confirmes. ¡Nunca se sabe!
Qué platos o postres se recomiendan en Las Brasas de San Esteban
Mira, si te pasas por Las Brasas de San Esteban, te cuento que no es el mal plan que pensabas para un parador de carretera. La verdad, le pongo 4 estrellas porque, a pesar de las críticas, hay cosas que valen la pena. La zona donde van los bocadillos parece ser la estrella del lugar, pero nosotros decidimos arriesgarnos y sentarnos en el comedor. Te digo que los macarrones de los críos no estaban para tirar cohetes, pero la ensaladilla rusa y las fabas estaban de muerte. El conejo, un poco enano, y la carne tenía su grasa, pero bueno, es parte del juego. Ojo, los postres caseros sí que son un must. El precio es bastante asequible, entre 10-20€ por persona, así que no se puede pedir más.
Por otro lado, no todo es color de rosa. Algunos se quejan del servicio y la calidad de la comida. Un grupo de 6 comió bocatas y acabó decepcionado. Dicen que la parrilla estaba pasada y que la atención no les convenció. Lo peor fue el rollo de la soberbia que se escuchó al pagar, que dejaron claro que si no te gusta, hay más sitios. En serio, no es lo que esperas cuando te sientas a comer. La comida: 1 estrella, el ambiente tampoco les gustó, así que ya puedes imaginarte la situación.
Y ya que hablamos del ambiente, tengo que decir que el lugar está bien decorado y es bastante acogedor. Si te decides a ir, puedes aparcar sin problemas porque hay muchas plazas libres y el aparcamientos es gratis. Sin embargo, lo que realmente le falta es un servicio más ágil y cercano. Es un asco esperar más de una hora sin ni una aceituna mientras tu compañía es lo único que hace que la espera sea soportable. El precio aquí varía, pero no debería ser más de 30-40€ si el servicio estuviese a la altura.
Entonces, ¿qué platos o postres te recomiendo en Las Brasas de San Esteban? Si te antojas de algo tradicional, prueba las fabes o la ensaladilla rusa. Y no te olvides de dejar un espacio para los postres caseros, que eso parece ser lo mejor del menú. En fin, si vas, ve con expectativas normales y disfruta del momento, que al menos el ambiente y la compañía lo pueden salvar.
El restaurante es apto para camiones y vehículos grandes
Ya te digo que Las Brasas de San Esteban no es la maravilla que uno espera. Fuimos en plena Semana Santa y, sorprendentemente, solo había tres coches en el aparcamiento. Las dos camareras, con los brazos cruzados, no daban muy buena impresión hasta que les pedimos la carta. La broma fue que al final nos cobraron 20€ por desayunar dos cafés, dos pinchos de tortilla y dos zumos. Los pinchos, que parecen de juguete, son más ridículos que otra cosa. Si sumamos, ambos dos estrellas para comida, servicio y ambiente.
Y si creías que los precios desorbitados eran solo en las grandes ciudades, este lugar lo desmiente. Un sándwich mixto normalito cuesta 4,50€, y unos bocadillos, ni te cuento: 10€. Además, tienes que autogestionarte desde la barra porque no hay servicio de camareros. La atención fue correcta, pero la respuesta del encargado a las críticas fue de pena. Faltas de ortografía y un tono bastante agresivo, ¿en serio? Valorar la situación del cliente y su dinero no debería ser parte de la conversación. El lugar merece una estrella menos por la gestión pésima.
Por otro lado, hay notas positivas. Es un clásico de carretera y, aunque no es un lujo, el ambiente está bastante tranquilo. La comida, según algunas opiniones, estaba buena. Tienen diferentes menús, pero la curiosidad me quedó para otra vez. La comida en general aquí podría ir desde 1€ a 10€, y por lo que dicen, el bocadillo de panceta es delicioso.
Y sobre tu pregunta: sí, el sitio es apto para camiones y vehículos grandes, aunque aparcar puede ser algo difícil. Pero ni te preocupes, siempre tendrás un rincón donde dejar tu coche. Solo ten en cuenta lo que mencioné antes, porque no todo lo que brilla es oro. En fin, haz lo que quieras pero ve con cuidado, ¡que la carretera no espera!
Qué día de la semana es ideal para visitar el asador
Y bueno, lo de Las Brasas de San Esteban es un verdadero lío. Por un lado, tienes esas 2 estrellas de un cliente que se llevó un chasco tremendo. El menú de 25 euros que solo tienen los fines de semana no vale ni la pena. Empezó con una ensaladilla insípida que apenas tenía atún o huevo y parecía más un plato para rellenar que para disfrutar. Y ya en el segundo plato, un rabo de toro que tenía que pagar extra, pero que vino bañado en aceite. Una decepción total. La verdad, una pena porque han estado viniendo por tantos años y parece que ya no hay vuelta atrás.
Pero luego está el lado opuesto, el que se las da de 5 estrellas. Este sitio tiene su encanto, y el personal parece que se esfuerza por ser cordial. Desde la primera visita, con el menú lleno de opciones fabulosas, hasta esa segunda vez donde pudieron disfrutar de un calamar salvaje con alioli que los dejó encantados. Y con un magret de pato que, según dicen, es de lo mejor. Y el postre, esa tarta de queso exquisita es el broche de oro. Aquí, sin duda, se sienten a gusto y recomendarían el lugar sin pensarlo.
Y luego, claro, está la historia del 1 estrella, que fue un desastre total con un secreto de cerdo quemado. El tipo se tuvo que aguantar las groserías del cocinero en vez de recibir una disculpa. En fin, que eso de la actitud no ayuda a mejorar la imagen del sitio. Él solo quería disfrutar la cena, y el cocinero lo recibió con la misma energía de una piedra. Ahora imagina lo incómodo que debe ser estar comiendo y escuchar todo ese drama. ¡Vaya plan!
Así que, ¿cuándo es el mejor día para visitar el asador? Apunten: si buscan un buen menú y no quieren llevarse una decepción, elige el fin de semana. El resto de la semana parece que se convierte en un juego de lotería: la actitud y la comida pueden ser una montaña rusa. Así que ya saben, si se animan, que sea un sábado o domingo. ¡No vayan a arriesgarse a comer algo que no vale la pena!
El menú cambia según la temporada o las disponibilidades
Así que, si estás por la zona, no te puedes perder Las Brasas de San Esteban. Este sitio es puro fuego y sabor. La parrilla está que arde, y eso significa que la carne aquí es tiernísima. Te van a hacer la boca agua solo con oler el humo que sale de la parrilla. No hay nada como un buen trozo de carne asada para alegrar el día, y este lugar sabe hacer magia con la brasa.
Además, la ubicación es ideal. Estás justo al lado de la Autovía del Noroeste, en la Salida 251, así que si andas en carretera, para un rato y date un festín. Y no es solo carne; tienen una variedad de platos para los que prefieren algo más ligero o para compartir, pero la estrella siempre será la parrilla. Acelgas, pimientos asados... ¡ah, y no olvidemos esos chorizos que se ven y huelen que flipas!
El ambiente es muy chido, con una onda relajada que te hace sentir como en casa. Puedes ir con amigos, familia, o incluso una cita. Hay espacio suficiente para que todos disfruten y se sientan cómodos. Además, el personal es muy majo; siempre están listos para recomendarte lo mejor del menú y asegurarse de que no te falte nada en la mesa.
Por cierto, si te preguntas si el menú cambia según la temporada o las disponibilidades, la respuesta es que sí. Se adaptan a lo que tienen a mano, así que siempre vas a encontrar cositas frescas y ricas. ¡Así que no lo dudes más! Pásate por Las Brasas de San Esteban y déjate llevar por la experiencia de un buen asado.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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