Restaurante La Colegiata

Restaurante La Colegiata

¿Estás por Toro y buscas un buen lugar para comer? No te pierdas el Restaurante La Colegiata, justo enfrente de la famosa Colegiata de Santa María la Mayor. Aquí le rendimos homenaje a los sabores auténticos zamoranos con nuestra nueva Jamonería, donde podrás probar lo mejor de los ibéricos de Estirpe Negra, ¡una delicia! Este sitio es pura tradición, con un ambiente acogedor y ese toque familiar que te hará sentir como en casa. Ya sea para un buen menú del día o para disfrutar de una buena terraza en verano, este es el lugar que debes visitar. ¡No te arrepentirás!

Restaurante La Colegiata

Jamonería
Valoración media: 3,8
Opiniones: 1.548 Reseñas
Dirección: Pl. la Colegiata, 12, 49800 Toro, Zamora
Teléfono: 980 69 33 69

Horarios Restaurante La Colegiata

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–1:00
miércoles8:00–1:00
jueves8:00–1:00
viernes8:00–1:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Colegiata

Dónde se encuentra el Restaurante La Colegiata

¡Oye, colega! Si andas por Toro y te da hambre, no te puedes perder el Restaurante La Colegiata. Este sitio es un verdadero hallazgo y tiene 3 estrellas por un motivo. Está en Pl. la Colegiata, 12. Nosotros desayunamos allí un café con leche y una tostada de jamón con tomate y aceite que estaba de muerte. Las mesas son ideales para cuatro y hay sillas en la barra para estar más codo a codo con los colegas. El local es luminoso y muy limpio. Perfecto para desayunos sin complicaciones, y el precio es asequible, entre 10-20€ por persona. Servicio decente y un ambiente bastante chido. Eso sí, aparcar por ahí es un poco complicado, así que tenlo en cuenta.

Ahora, si buscáis algo más especial, la experiencia fue *brutal*. Todo aquí son 5 estrellas. Desde que entramos, la atención fue de primera, y el sitio tiene unas vistas preciosas a la Colegiata. La comida estaba riquísima, todo con ese sabor casero que a todos nos gusta. No puedes irte sin probar el coulant de queso, que el chef nos sirvió con mucha onda. Además, la camarera fue súper maja y nos hizo sentir como en casa. Aquí el precio por persona también está en ese rango de 10-20€, pero vale cada céntimo. El ambiente es tranquilo, perfecto para charlar sin alboroto. Y lo mejor, cero espera.

¿Y de qué va este sitio? Es un homenaje a la cocina tradicional que reconforta. Álvaro, el dueño y chef, le pone todo su amor en lo que hace. Prueba sus calandracas, el pincho típico de la zona que aquí lo hacen de lujo. El tipo es un maestro con el jamón, y si puedes, pide una copa de 'El Mío', su propio vino, que está *out of this world*. Para comer, no hay excusa; tienen de todo y es ideal para grupos de cualquier tamaño.

En resumen, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Restaurante La Colegiata?, la respuesta es en el corazón de Toro, justo en Pl. la Colegiata, 12. Así que no dudes, ¡a disfrutar!

Qué tipo de comida ofrece el Restaurante La Colegiata

Si estás buscando un sitio donde disfrutar de embutidos ibéricos de calidad y unas vistas que te dejan con la boca abierta, el Restaurante La Colegiata es sin duda una parada obligada en Toro. La terraza tiene una vista espectacular de la Colegiata, y la comida es radiante. La pluma ibérica que probé estaba deliciosa y, sinceramente, por un precio de 10 a 20€ por persona, no te vas a quejar. La comida está bien y el servicio también, todo en un ambiente moderado para disfrutar con tus colegas, así que lo mismo te sirve para una cena informal en grupo de 3 a 4.

Hablando de comida, si vas a la hora de comer, no te pierdas el arroz a la zamorana y el rabo de toro. La camarera lo describió como un clásico, y con toda la razón. ¡Está espectacular! El servicio es súper atento, y aunque no tuvimos que esperar nada, lo mejor es que no dejarás un dineral, porque con unos 30 a 40€ por persona comes de lujo. La comida y el ambiente merecen totalmente esas 5 estrellas.

Y no solo eso, el lugar tiene un rollo histórico que te transporta, y el ambiente es tranquilo, así que perfecto para una comida relajada sin tener que gritar. De hecho, disfruté tanto que ni siquiera sentí el tiempo pasar. Ahora, si te pasas en temporada alta, ten cuidado; puede que choques con un grupo de excursión y se arme un poco de jaleo, aunque el servicio sigue siendo impecable.

Si buscas un sitio para cenar, también tienes opciones geniales. Imagínate un queso toresano con un buen vino, o esas tostas de salmón ahumado y bacalao. Y no te vayas sin probar el coulant de queso, ¡es una locura! Te aseguro que volverás, porque el trato es fenomenal.

Entonces, ¿qué tipo de comida te ofrece el Restaurante La Colegiata? Aquí encuentras desde embutidos ibéricos y arroces tradicionales hasta platos más innovadores, como el famoso coulant de queso. Es un lugar donde la variedad y la calidad se juntan para que disfrutes al máximo. ¡No te lo puedes perder!

Qué es la Jamonería mencionada en el texto

Vaya lío el del festival, ¿no? Fuimos a La Colegiata y pedimos unas raciones de manillas, y lo que nos trajeron fue un show de horror: ¡plagadas de gusanos! El camarero, en su mundo, nos soltó que él no tenía nada que ver, como si los bichos no le afectaran. 50€ por cinco vermuts largos y tres calimochos, y nada de devoluciones por las molestias. Menuda jugada, ¡buenísimas las que nos cobraron y pésimas las que nos sirvieron! Comida: 1. Servicio: 1. Ambiente: 1. Sin duda, una experiencia para olvidar.

Pero luego la cosa cambió. Reservamos para 11 personas y acertamos de lleno. Tienen dos menús, el especial del fin de semana y el normal, que vale 18 pavos. Tienes opciones chulas como sopa de cocido, lasaña de rabo de toro, arroz a la zamorana..., y de segundos, bacalao, carrilleras con patatas y rabo de toro. Todo estaba riquísimo. La sopa fue un acierto, y la lasaña, ¡vaya espectáculo! Las carrilleras tiernas y sabrosas, y el bacalao no se quedaba atrás. Los peques comieron un menú infantil con cachopo y lo devoraron. Camareros geniales, un acierto total, volveríamos sin pensarlo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Otra visita y el restaurante sigue brillando. Muy buen restaurante para comer, y con un menú de 17€ que incluye dos primeros y tres segundos. También lo recomiendo para no perderse el arroz a la zamorana y el rabo de toro, ¡exquisito total! La atención fue de 10, y el propietario un crack preocupándose por nosotros. 100% recomendable, sin dudarlo, volveremos.

Así que, ¿qué es la Jamonería, ya lo ves? Es un sitio donde se mezclan experiencias. Desde pasarla mal con comida pestosa hasta disfrutar de platos que te hacen querer regresar, como el rabo de toro y el bacalao. Es un lugar en el que puedes moverte entre la decepción y el total deleite. Eso es La Colegiata en Toro, un verdadero viaje de sabores y anécdotas.

Qué características tiene la Jamonería del restaurante

Ya te digo, La Colegiata no está nada mal si buscas un sitio para pillar un buen menú del día a un precio decente. Por 17€, comes rápido y la comida es rica. Un grupo de amigos y yo nos presentamos sin reserva y, aunque tuvimos que esperar un ratillo, enseguida nos prepararon mesa. No es un sitio de lujo, pero hace su trabajo y es una buena opción para llenar el estómago en Toro. Arroz a la Zamorana es un must si decides pasarte.

Ahora, no todo es color de rosa. Escucha esto: un colega fue el otro día y, vaya, lo que le sirvieron era una auténtica gastronomía carcelaria. Las patatas, en fin, debían de tener más días que un gato viejo, y el cachopo… ¡ni te cuento! Dice que parecía que lo habían cocinado en aceite requemado. Y la famosa tarta de la abuela… ¡que era tres chocolates! En serio, a veces parece que se olvidan de lo básico y dejé de mencionar que tardaron una eternidad en servirles. Lo único que salvó la situación fue el pan, y eso que es lo más sencillo.

Pero por otro lado, tampoco puedes desestimar las opiniones positivas. Algunos dicen que la comida está sabrosa y que, aunque el lugar es pequeño y el ambiente un tanto ruidoso, la atención del servicio hace que compense. Judías con morro, rabo de toro y bacalao a la marchena son algunos de los platos que la gente repite. Así que, si te topas con un camarero joven, prepárate para un buen rato.

Hablando de la Jamonería del restaurante, tiene su encanto. Se nota que usan materia prima de calidad y dan porciones generosas. El ambiente es simple y acogedor, aunque a veces el ruido puede estrangular tus conversaciones, pero lo compensa un servicio rápido y cordial. Si quieres autenticidad y un poquito de sabor zamorano, te cuadra pasar por ahí. Sin duda, hay opciones buenas y otras que hacen querer pedir la cuenta más rápido que el viento.

Qué significa "sabores auténticos zamoranos" en el contexto de la cocina del restaurante

La Colegiata en Toro es una joya, de verdad. Con 5 estrellas a cuestas, no es para menos. El otro día fui con unos amigos y no había sitio en el salón, así que nos sentamos en la barra a picar unas tapas. Los camareros son unos cracks, siempre atentos, y la comida está de muerte. El menú que vi tenía una pinta brutal. Comida casera y tradicional, tipo pueblo, sin complicaciones. Y lo mejor, sin tener que esperar. Precio por persona: entre 20 y 30 €.

La otra noche, mi pareja y yo decidimos probarlo también. El lugar es preciosísimo, y el camarero que nos atendió parecía de la familia, ¡super simpático! La comida, madre mía, exquisita y con buena cantidad. Nos lanzamos a las verduritas en tempura, pechuga villarroy, unos choricitos y el secreto, y todo estaba super recomendable. Si estás en Toro, este sitio es parada obligatoria. Además, el cocinero también se nota que le pone buena vibra al plato. Por un precio de 30 a 40 € por persona, ni te lo pienses.

Lo mejor de este sitio es que no se complican con ingredientes raros. Comida sencilla y bien hecha, a lo tradicional. Tienen un menú diario por 17,50€, y ojo al coulant de queso de la tierra, es un manjar que no te puedes perder. La gente lo disfruta y el ambiente es muy acogedor. Por 10 a 20 € por persona, la comida es 5 estrellas, y el servicio está a la par.

Otra ventaja es que si vas en grupo, como hicimos nosotros, puedes probar todo lo del menú y decidir qué es lo que más te gusta. Tienen un arroz a la zamorana que está francamente bueno. Todos salimos encantados y el brazo gitano de postre es un final perfecto. Recomendado para grupos de todos los tamaños.

Y para cerrar, cuando hablamos de "sabores auténticos zamoranos" en La Colegiata, nos referimos a esa esencia de la cocina que respeta el producto local y los métodos tradicionales. Las recetas son caseras, sin florituras, pero cada bocado te lleva directo al corazón de Zamora. Simplemente, es sabor de casa, el tipo de comida que te hace sentir como si estuvieras en la mesa de tu abuela. ¡No hay más!

Qué es la "Estirpe Negra" y por qué es importante para el Restaurante La Colegiata

Así que, en resumen, si pasas por La Colegiata en Toro, ten en cuenta que hay mucha variedad de pinchos, pero no te creas que son la bomba, son más bien normalitos. El lugar se ve un poco sucio a veces, y eso le baja puntos. Desorganización en el servicio fue otro tema, porque mientras estábamos en lo nuestro, los camareros se pusieron a limpiar mesas donde no había nadie. Nos tocó a nosotros quitar los restos de los anteriores clientes. ¡Un lío! ‍♀️ Además, mientras aún terminábamos, empezaron a quitar platos como si no quedara más gente, y había mesas vacías. En fin, una experiencia discutible.

Por otro lado, ¡hay quien dice que es un sitio de 10! Si pides el menú con arroz zamorano y rabo de toro, te llevan un festín de platos caseros y llenos de sabor. Los camareros son super atentos y eso siempre suma. Si buscas un sitio donde comer bien, este parece ser una buena parada. ¡Dale caña a los platos recomendados como el bacalao y el guiso del día, que no te van a decepcionar! Las carrilleras son un poco flojas, pero el arroz a la zamorana está contundente y con mucho sabor. La relación precio-calidad va bastante bien, así que repetir podría ser una opción.

Y sí, ese menú ejecutivo por 15€ es una de las joyas del lugar. Te ofrecen un servicio agradable y una cocina bien preparada. Te ponen un pan y vino de la casa que son de lo mejorcito. Pero hablando de joyas, no podemos dejar pasar la "Estirpe Negra". Esa es la peculiaridad que los hace destacar. Es un colectivo de amigos y apasionados que promueven el producto local, así que si vas a La Colegiata, estás apoyando un movimiento más que comer simplemente, ¡estás formando parte de algo más grande! La buena onda en el lugar se siente y se debe a este tipo de iniciativas que le dan aún más sabor al ambiente.

Cuál es el ambiente del Restaurante La Colegiata

Hablando de La Colegiata, si todavía no habéis ido, os estáis perdiendo algo muy bueno. Con 4 estrellas, no te vas a arrepentir. Tienen dos menús que están para chuparse los dedos, y la atención de la chica joven que nos sirvió fue de las que marcan la diferencia. Aunque, ojo, la ensalada de jamón tenía un exceso de vinagre de módena que 'mataba' el resto de sabores. Pero, en general, todo estaba buenísimo. Arriba mencioné acceso para personas con movilidad reducida, aunque el baño de mujeres no está adaptado… un poco fail, la verdad. Ah, y admiten mascotas, que me parece genial para los que no quieren dejar a sus peludos en casa. Un consejo: no esperéis servicio de camareros en la terraza, lo que se dice un poco de autoservicio.

Hablemos ahora de las zamburiñas… ¡madre mía! No las hacen mejor en ningún lugar. Tienen un sabor que te deja pidiendo más. El pulpo y el chuletón que pedimos estaban de lujo. El chuletón, en su punto y con guarniciones como pimientos y patatas que estaban sabrosísimos. Por cierto, los postres son caseros y cada bocado vale la pena. La relación calidad/precio es más que buena; en general, entre 20 y 30 € por cabeza, con comida de gran calidad.

Si lo que buscáis es un lugar donde pasarla bien y comer rico, La Colegiata es el sitio. La atención es de 10, y si tienes peques, los cuidan a tope, como hizo Álvaro con mi hija. El servicio ha sido siempre amable, de esos que te hacen sentir en casa. El ambiente, en general, es acogedor. Aunque puede ser un poco animado, digno de un restaurante popular, el trato es cercano y ese pequeño ruido de fondo se convierte en parte de la experiencia. Si vas en grupo, mejor que hagas reserva, porque seguro que te va a gustar y volverás. ¡Un sitio muy recomendable en Toro!

El Restaurante La Colegiata es adecuado para familias

Ya te digo, el Restaurante La Colegiata en Plaza la Colegiata, 12 en Toro no es el sitio más recomendable si buscas algo decente para picar. La primera experiencia fue una pesadilla gastro-asquerosa, de verdad. Pedimos unos montaditos que ni se podían tragar de lo pasados y grasientos que estaban. Y el secreto que pedimos… mejor que quedara “en secreto”, porque sacarlo a la mesa fue una vergüenza. No sé a quién se le ocurre ofrecer eso a unos clientes. Y el camarero, ni hablemos, una falta de modales tremenda. Si te gusta tirar el dinero y comer mal, este es tu sitio. Nosotras, desde luego, no volvemos.

En otro intento, fui un domingo y el sitio estaba a tope. El menú típico que prometía calidad por 18,5 euros resultó ser una decepción total. El arroz era un pasta incomible, totalmente apelmazado. ¿En serio? El que lo sirvió debía haberlo visto y simplemente decirnos que no se podía servir. Obviamente, reclamé y el camarero se hizo el sueco. El rabo de toro estaba bien, pero las patatas, ni te cuento, un despropósito. El ambiente pintaba mejor que la comida y si el servicio fue un poco más respetuoso, le habríamos dado una oportunidad.

Pero claro, no todo es malo en este sitio. Escuché que hay gente que ha tenido experiencias buenas. Platos como el rabo de toro y las carrilleras al vino tinto, dicen que son de lo mejorcito. También mencionan que el vino ecológico que tienen representa bien la DO Toro. Así que si te decides a ir, ¡asegúrate de pedir las tapas! Por lo visto, el trato también ha sido muy bueno si coges a un equipo atento.

Ahora, sobre si es adecuado para familias, es un poco jugársela. Si llevas peques, seguramente no se queden con ganas de comer, porque en muchas reseñas mencionan que la comida es bastante floja. Lo bueno es que el ambiente puede ser más agradable en familia si consigues un buen día, así que si decides ir, procura asegurarte de lo que pides y ve picando un poco de aquí y de allá. Pero, sinceramente, piénsatelo bien antes de ir con los niños, porque de malas experiencias ya hemos tenido bastante.

Ofrecen un menú del día en el Restaurante La Colegiata

Ya te digo, el Restaurante La Colegiata es un lugar que no te puedes perder. Hablando del arroz a la Zamorana, es que simplemente no tengo palabras. Es el mejor que he probado en mi vida, de verdad, lo he dicho y lo repito. Luego están las costillas, brother, que se deshacen en la boca, no sabes lo que es morder una costilla de aquí. Y no me digas nada de los embutidos ibéricos; ¡vaya calidad tienen! Finalizas con uno de esos postres caseros que, sinceramente, creo que me tocaría ir a terapia solo por no poder comerlos a diario. ¡Menudas manos tiene este chef!

Hablando de servicio, la gente aquí es un encanto. Siempre están pendientes de ti, tratándote como un rey. No es fácil encontrar un lugar donde puedan servirte los platos a su punto justo y aquí lo hacen como si fuera un arte. En el trato cercano, son de 10. Cinco estrellas no son suficientes para describirlo. La camarera que me atendió fue todo un amor, con una actitud que te hace sentir como en casa.

Y ya que estamos, si estás pensando en el menú del día, también es una opción. Te ofrecen un par de platos que incluyen el rabo de toro, que es una maravilla, y claro, no puede faltar el arroz a la Zamorana. Comida de primera a un precio súper razonable, entre 20 y 30 euros por persona. Así que, si decides ir, ¡prepárate para disfrutar porque no hay ni un segundo de espera!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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