
Si estás buscando un lugar increíble para comer en Benavente, no puedes dejar de lado a El Ermitaño Restaurante. Este sitio no solo es un festín para el paladar, sino que también está rodeado de muros centenarios y una ermita restaurada que te harán sentir la historia en cada bocado. Aquí, los hermanos Pedro y Oscar fusionan la alta cocina mediterránea y española, así que prepárate para disfrutar de un cochinillo espectacular, un tierno atún, y postres caseros que son una locura, como el arroz con leche de coco. ¡Y sí, es el único con Estrella Michelin en Zamora, pero sin que tu billetera se sienta mal! Así que ya sabes, si quieres vivir una experiencia gastronómica única en un entorno de ensueño, El Ermitaño es el plan perfecto.
El Ermitaño Restaurante
Página web
Horarios El Ermitaño Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:30–18:00 |
| miércoles | 12:30–18:00 |
| jueves | 12:30–18:00 |
| viernes | 12:30–23:30 |
| sábado | 12:30–23:30 |
| domingo | 12:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Ermitaño Restaurante
Dónde se encuentra El Ermitaño Restaurante
¡Oye, tú! Si todavía no has probado El Ermitaño Restaurante, ya estás tardando. Este sitio es un auténtico paraíso en medio de la naturaleza, en Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora. No exagero cuando digo que es un lugar 5 estrellas en todos los sentidos: comida, servicio y ambiente. En serio, es un sitio espectacular.
Fuimos un jueves de agosto y nos lanzamos a un menú degustación de verano que nos voló la cabeza. 12 platos llenos de sabor. Desde aperitivos como el canutillo de cecina con hígado de pato y membrillo hasta el huevo campero con guiso de pasta, cangrejo de río y pollo de corral. La joya de la corona fue la lengua de ternera ahumada en adobo. ¡Mamma mía! Y no me olvido del postre, que era una locura: tomate, requesón, manzana, albahaca y especias. Lo más gordo es que, sin esperar nada, el servicio fue de diez. Los camareros son superagradables y siempre están pendientes de ti.
Y ya que estamos, si te molan las carnes, no te puedes perder los rollos de cecina y foie, o el bacalao con manitas de lechazo. Se nota que la cocina está cuidada, y el ambiente, rústico y acogedor, te hace sentir como en casa. Ah, y no se te olvide el aparcar, que tienen un montón de plazas y ¡es gratis!
Así que, si te preguntas, ¿dónde se encuentra El Ermitaño Restaurante?, la respuesta es fácil: está en Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora. No te lo pienses más, ¡tienes que ir! Te va a encantar.
Qué tipo de cocina se ofrece en El Ermitaño
La verdad, hay cosas que te dejan boquiabierto y El Ermitaño es una de esas. Este restaurante de alta cocina en Arrabal Huerta de los Salados, Benavente, es puro amor por la gastronomía. Desde que entras, sientes que la gente que cocina aquí lo hace con alma y con un cariño que se nota en cada plato. Una estrella Michelin y 5 estrellas en amabilidad no se ganan de la noche a la mañana, así que un aplauso para Marcelino, Pedro y el resto del equipo que hacen de cada visita algo memorable.
Hablando de visitas, estuve en una boda allí y la zona del cocktail era una maravilla. Imagínate un espacio amplio con una charca y una cascada, todo muy chill. Te sirvieron un montón de tapitas originales que estaban para chuparse los dedos, pero la cena... ¡buf! Me quedé con ganas de más. El lechazo asado es un must, y aunque el cocktail fue guay, la cena se llevó la palma, todo riquísimo de verdad.
La experiencia no solo se limita a lo visual o lo gustativo, que también. El trato es exquisito, desde que pones el pie dentro. Cada camarero te trata con tanto mimo que te sientes como en casa, solo que aquí la comida es de otro planeta. Si pruebas el rodaballo, tal vez te parezca lo más flojo, pero es que la cecina y el carpaccio son un verdadero espectáculo. Y los aperitivos, ¡madre mía! No sé cómo lo hacen, pero cada bocado es un festín.
En resumen, la cocina de El Ermitaño es una mezcla de alta cocina con el toque único de Castilla y León. Sus platos van desde el exquisito lechazo hasta combinaciones sorprendentes como el huevo con cangrejo o sus canutillos de cecina y foie. Cada plato te cuenta una historia, desde la rica manzanilla con la que acompañan la comida hasta el postre sorpresa que te deja con una sonrisa. Así que si pasas por allí, no dudes en entrar. ¡Es un imprescindible, te lo aseguro!
Quiénes son los propietarios de El Ermitaño Restaurante
Oye, si estás buscando un planazo, El Ermitaño Restaurante en Arrabal Huerta de los Salados es la jugada. Este sitio es precioso y vale totalmente la pena, no te va a decepcionar. Te hablo de un menú degustación que es como un viaje sensorial: empieza suave y va subiendo la intensidad de los sabores. Y no olvides pedir el café en la buhardilla, ¡es como viajar en el tiempo! El colofón perfectísimo para una cena memorable.
Nosotros elegimos el menú de primavera, y la verdad es que disfrutamos como enanos, sobre todo de las entradas y los postres. Tienen un rollo clásico, pero le dan ese toque de alta cocina que lo eleva todo. La comida y el servicio, de 10. Si vas, reserva porque aquí no se juega, es obligatoria. El ambiente es súper agradable, se puede charlar tranquilo sin problemas, perfecto para una cena con amigos o en pareja.
Una vez fui con un grupo de colegas desde Tenerife y, aunque llegamos tarde y no pudimos probar el menú degustación, nos dieron un vermut de cosecha propia que estaba sublime. Pedimos de la carta: rollitos de cecina con foie, esparragos de Tudela, y el lechazo asado que estaba de otro planeta. Luego nos zampamos unos postres ricos al final con un vino dulce local. Sin duda, hay que repetir.
Para redondear la experiencia, el chef Pedro es un crack. No solo cocina increíble, sino que te cuenta sobre sus platos y se nota que le apasiona lo que hace. El servicio es humano y con una calidad profesional que no se ve en todos lados. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de la buena comida en un ambiente chido y acogedor, El Ermitaño es tu mejor opción.
Y para la curiosidad, pues el restaurante es propiedad de Pedro, el chef que dirige todo, y su equipo. Con ellos, ya tienes garantizada una velada memorable.
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de El Ermitaño
¡Tío, si no has probado El Ermitaño Restaurante, estás perdiéndote algo muy grande! Este lugar en Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora es una maravilla. Con 5 estrellas en el aire, es perfecto para hacer una parada y disfrutar de un buen refrigerio de camino a Madrid. Tienes que probar los torreznos y el queso de Zamora, que son una pasada. La gente que trabaja allí es super amable y el ambiente es muy acogedor. Y lo mejor de todo, ¡no te quedas en la ruina! El precio por persona ronda los 30-40 €. Sin esperas, ¡a comer!
La experiencia es de 10. Todo lo que sacan está curado con un cariño que flipas. Si te mola el bacalao, las cocochas de bacalao son espectaculares y el bacalao con tomate está de chuparse los dedos. La atención de Pedro Mario y su equipo es de lo mejor, y aunque puede que un plato le falte un poco de originalidad, la calidad compensa. Aquí, la comida y el servicio son 5 estrellas. Ambiente tranquilo, ideal para charlar y disfrutar sin prisas.
He estado en este sitio antes de que le dieran la estrella Michelin, y ¡vaya cambio! El producto que utilizan es de primera, y la atención es más que inmejorable. Aunque tenían menú, pedimos de carta y nos sorprendieron con las ancas de rana que estaban para mojar pan. Tómate el café en la buhardilla, es un must. La cuenta se queda sobre los 60 € por cabeza, pero la experiencia vale cada céntimo.
Y si te preguntas qué platos no te puedes perder en El Ermitaño, aquí van algunos destacados: no puedes dejar de probar los rollos de cecina y foie, el bacalao con manitas de lechazo y el famoso lechazo asado. Ah, y no olvides la degustación de panes, ¡son la guinda perfecta! Si te gusta comer bien, este sitio definitivamente debe estar en tu lista. ¡Repetirás seguro!
El Ermitaño Restaurante tiene algún reconocimiento especial
Mira, si estás pensando en cenar o comer en El Ermitaño Restaurante, no te lo pienses más. Este lugar es un verdadero 5 estrellas en toda regla. La experiencia es altamente recomendable. Desde que pones un pie dentro, el ambiente acogedor y el trato del personal te hacen sentir como en casa. Te lo juro, el personal es increíble y lo tienen todo bajo control. La única pega que le encuentro es que todos tienen que pedir el menú degustación. Eso nos dejó un poco descolocados, porque queríamos pedir platos diferentes para probar de todo. Así que al final optamos por medias entradas, principales y postres variados. Yya te digo que todo estaba excelente.
El precio está a la altura de la calidad, entre 70-80 € por persona, pero, sinceramente, vale cada céntimo. Cada plato es un espectáculo, como esos Rollos de Cecina y Foie o el Canutillo de Cecina Relleno de Foie. Unos sabores que te harán flipar. Además, se preocupan por tus necesidades alimentarias, ya que, al confirmar la reserva, te preguntan si tienes alguna alergia o intolerancia. Detalleazo, la verdad.
Por si fuera poco, tienen un aparcamiento amplio y gratuito, con algunas plazas techadas. Y si vas con el perro, no hay problema, porque tienen casetas para dejarlo. Y no te preocupes si llevas niños; tienen varias estancias y te colocan en grupos según si vas con los peques o no. A nosotros nos ubicaron en la biblioteca y fue un lujo, sin niños correteando alrededor. Y, si aún necesitas más, ¡hay un parque de juegos en el exterior!
Y para responder a la pregunta que todos se están haciendo: El Ermitaño Restaurante cuenta con una estrella Michelin, un reconocimiento que habla de su calidad. Así que no lo dudes, este lugar siempre será una gran elección. Sin duda, voy a seguir volviendo para disfrutar de su oferta gastronómica de lujo.
Es El Ermitaño un buen lugar para disfrutar de una experiencia gastronómica histórica
Si estás en Benavente y no has probado El Ermitaño Restaurante, ya te estás perdiendo una experiencia deliciosa. Este lugar es un must que no puede faltar en tu lista. He ido varias veces y cada visita mejora. La comida aquí es una maravilla: lo que hacen es transformar el producto tradicional en algo moderno, con ese toque de autor que hace que hasta un simple plato se sienta especial.
Las mesas son amplias y cómodas – ni te vas a sentir apretado aquí. La cristalería y la vajilla son de la buena, y con soportes de madera que le dan un toque rústico y elegante a la vez. Por no hablar del ambiente: todo muy clásico y castellano, con una decoración que es pura elegancia sin ser demasiado ostentosa. El comedor es amplio y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Y olvídate de los baños: aquí están siempre limpios, algo que se agradece de verdad.
La carta tiene platos que te hacen la boca agua. Los canutillos de cecina y el bacalao con manitas de cordero son el tipo de cosas que te van a hacer querer volver en cuanto las pruebes. Y deja un huequito para el postre, que el turrón de almendras y chocolate está de miedo. Siguiendo con el servicio, son profesionales y agradables: siempre están atentos a lo que necesites, incluso si dejas algo olvidado, se toman la molestia de llamarte.
Ahora, cuando alguien se pregunta si El Ermitaño es un buen lugar para disfrutar de una experiencia gastronómica histórica, la respuesta es un rotundo sí. Claro, hay opiniones mixtas, algunas personas no quedaron del todo contentas, pero en general, la mayoría coincide en que la calidad de la comida y el servicio son de 5 estrellas. Así que no lo dudes: si pasas por Benavente, ¡haz una parada obligatoria aquí!
Hay opciones de postres en El Ermitaño
Y mira, si te decides a ir a El Ermitaño, prepárate para una experiencia de esas que no se olvidan. Este sitio ha semifinalizado el concepto de alta cocina en Benavente. Al llegar, el ambiente es acogedor y hay música suave que hace que la espera no se sienta pesada, exceptuando alguna que otra mini desavenencia con el personal de recepción. En general, la atención es bastante buena, pero el camarero de la barra podría aprender un par de cosas sobre cómo tratar a la gente.
En cuanto a la comida, no te vas a quejar. Los platos son una mezcla entre originalidad y tradición; hay lechazo asado que te deja sin palabras. Pero cuidado, porque la variedad no es excesiva, así que tal vez te encuentres con alguna limitación si buscas un festín de calorías. Por cierto, no es un lugar barato, así que llévate más de 100 € por persona si quieres probar un par de cosas.
Ahora, algún que otro comentario crítico sobre el tiempo que se tardan en limpiar la mesa: 20 minutazos a veces pueden parecer una eternidad, especialmente si estás en la zona de picoteo y la única opción que te ofrecen son unos platos fríos. Pero, si hay algo que no deja lugar a dudas, es que la parte de arriba donde se sirve la comida es espectacular, y la atención de los camareros en ese espacio es mucho mejor.
Ah, y respecto al tema de los postres, ¡vaya que los hay! Dicen que son una locura. Alguno de los platos lleva maridaje de vinos, así que, cuando te toque el momento dulce, estarás bien acompañado. Si pasas por allí, asegúrate de dejar hueco para lo dulce, que muchos dicen que merecen la pena. Lo mejor es que te enfundes en el sitio y preguntes qué tienen en ese día, que seguro será un buen broche a una experiencia que no olvidarás. ¡Haz la reserva y no te quedes fuera!
Es necesario realizar una reserva para comer en El Ermitaño
Y, bueno, sigamos hablando de El Ermitaño Restaurante. Este sitio no es solo un lugar para comer; es una experiencia gastronómica de alta cocina que no te puedes perder si andas por Arrabal Huerta de los Salados en Benavente, Zamora. Desde el momento en que entras, ya sientes esa vibra elegante, pero sin ser demasiado sofisticada. Es como si estuvieras en la casa de un amigo que sabe cocinar increíble y se toma en serio la presentación de los platos.
La carta es pura locura, con platos que han sido diseñados con una mezcla de tradiciones locales y toques modernos. Te vas a encontrar desde carnes bien selladas hasta pescados fresquísimos, todo con un sabor que te va a dejar pensando en lo que acabas de comer. Y no se trata solo de comer, ¡cada bocado es un viaje! Las raciones son generosas y están bien presentadas, así que ven con hambre y prepárate para disfrutar.
Ah, y no puedo dejar de mencionar el servicio. El equipo de El Ermitaño para nada es de esos que se sienten distantes. Te hacen sentir como si estuvieras en casa, pero con un extra de cariño y atención que solo un buen restaurante puede ofrecer. Te explican cada plato con pasión y, si tienes dudas, están siempre dispuestos a recomendarte lo mejor. ¡Es un lujo!
Ahora, hablando de las reservas, aquí va la clave: sí, es necesario hacer una reserva si no quieres quedarte sin mesa. Este sitio se llena rápido, así que asegúrate de llamar con tiempo. No querrás quedarte fuera de este festín. Así que ya sabes, si quieres pasar un buen rato comiendo algo espectacular, organize tu visita a El Ermitaño y prepárate para disfrutar al máximo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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