
¡Oye, amigo! Si estás buscando un buen sitio pa’ comer en Traspinedo, tienes que darte una vuelta por el RESTAURANTE LAUREL DE BACO. Ayer estuve ahí y me zampé un pincho de lechazo que estaba de locos. El comedor no es mega grande, y cuidado que sales con el olor a brasa pegado, pero el ambiente es muy acogedor. Este lugar lleva desde los 90 dando de comer a la peña y lo hacen bien. Además, puedes celebrar lo que quieras: bodas, cumples y más. Si te animas, búscalo en Pl. Jardines, 47330 Valladolid. ¡No te arrepentirás!
RESTAURANTE LAUREL DE BACO
Horarios RESTAURANTE LAUREL DE BACO
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–24:00 |
| martes | 11:00–17:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación RESTAURANTE LAUREL DE BACO
Dónde se encuentra el Restaurante Laurel de Baco
¡Ey, gente! Si están buscando un lugar chido para comer en Valladolid, tienen que darle una pasada al Restaurante Laurel de Baco. Este sitio se encuentra en la Pl. Jardines, 47330 Valladolid. Perfecto para cualquier grupo, así que no se preocupen si van con la familia o un buen grupo de amigos. Y, pro tip: reserven antes, sobre todo si van en fechas de fiestas, que se llena y más con el buen rollo que hay.
La última vez que estuve allí, nos pasó una movida rara. ¡Se fue la luz en todo el pueblo por una tormenta! Pero el equipo del Laurel estuvo ahí, súper atentos, incluso nos pusieron una vela para no quedarnos a oscuras. La comida, un acierto total, aunque los postres no me parecieron muy buenos; no tenían ese toque casero, ¿sabes? En general, la comida me costó entre 40 y 50€ por persona y la experiencia fue bastante positiva. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 4.
Pero no todo es la buny de la tormenta. Tal como dicen algunos amigos, los pinchos de lechazo a la brasa son una locura; los hacen al fuego de sarmiento y son de lo mejor que he probado. Las gambas al ajillo también están en la lista de recomendados. ¡Ojo con los postres! Mejor compartirlos, que son bastante grandes. En resumen, si buscas un sitio acogedor y sin mucho ruido, ¡este es el lugar! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4.
Así que ya sabéis, si queréis una buena comida en un lugar con ambiente rústico y buena vibra, el Restaurante Laurel de Baco es tu sitio. Recuerden que está en Pl. Jardines, 47330 Valladolid. ¡A disfrutar y que no se les olvide reservar!
Qué tipo de comida se recomienda en el Restaurante Laurel de Baco
Ya te digo, el Restaurante Laurel de Baco en Pl. Jardines es un sitio que se lleva todas las estrellas. 5 estrellas, amigo, cumplió con todas mis expectativas. Sin duda, lo recomiendo al 100%. Aquí, el pincho perfecto se sirve con una combinación de cantidad y calidad que te deja en shock. No solo se quedan ahí, tienen un montón de platos de entrante que van desde el revuelto de setas hasta las croquetas de gamba al ajillo. Cada bocado es un viaje.
El ambiente del lugar es de esos que invitan a relajarse, un espacio acogedor donde comer a gusto. El servicio es de 10, los camareros siempre están al tanto y te hacen sentir como en casa. Si te decides a cenar, el gasto promedio es de 20-30 euros por persona, lo cual está bastante bien por la calidad que ofrecen. La comida está genial, y el trato no se queda atrás, así que si buscas una buena cena, no dudes en darles una visita.
Por supuesto, también hay opiniones que varían. Algunos dicen que es un poco caro por las raciones y que ciertos platos son pesados y muy salados. Total, que les quedó un sabor amargo con el tema de los postres, solo los helados y la tarta de piñones se salvan. Pero hey, hay que tener cuidado con lo que pides para no llevarse sorpresas con esas ensaladas que te "encasquetan".
A pesar de las críticas, el Laurel de Baco sigue siendo una joya. El pincho de lechazo a la brasa de sarmiento es casi un altar en sí mismo. Entonces, ¿qué se recomienda comer aquí? Ya te lo digo: los pinchos de lechazo, el revuelto de setas, la ensalada mixta y las croquetas de gambas al ajillo son tus mejores opciones. Si te animas, seguro saldrás con una sonrisa y satisfecho. ¿A qué esperas para probarlo?
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante Laurel de Baco
Y así, llegando a Laurel de Baco, te encuentras con un sitio que es un verdadero joyón en Valladolid. 5 estrellas por todas partes, y no es casualidad. La comida es increíble, en especial esos pinchos de lechazo que son simplemente de otro nivel. Vas a disfrutar como un enano. Para comer, es perfecto, pero quizás para cenar se te haga un poco pesado, así que tenlo en cuenta. Yo te diría que vayas con hambre y disfruta de sus ensaladas y de su tarta, que tampoco se quedan atrás.
La primera vez que probamos el pincho de lechazo, salimos totalmente enamorados. Y ojo, que la relación entre calidad y precio es más que buena, rondando entre 30 y 40 € por cabeza. No hay duda de que repetiríamos, porque el ambiente es bastante chill y el servicio te hace sentir como en casa. Te los recomiendo a tope: Pinchos de Lechazo a la brasa de sarmiento y un revuelto de setas que flips. ¡No te los pierdas!
Si te gusta el pulpo, no dudes en pedir el ***pulpo a la brasa*** también. Varias veces me he sentado en su comedor amplio, y siempre salgo con una sonrisa. Esos entrantes son un muy buen aperitivo antes de pasar a los pinchos. La atención es de 10, y hay buena carta de vinos por copa, así que elige tu favorito y ¡a disfrutar!
Aunque siempre hay algún pero, ¿no? Hubo un par de comentarios de gente que salió menos satisfecha, una vez incluso les metieron un plato de más en la cuenta. No quiero ser gafe, pero a veces pasa. Pero mira, en general la experiencia es muy buena. La cifra de 40-50 € por persona puede asustar un poco, pero te prometo que la comida y el ambiente lo valen.
En realidad, el Laurel de Baco lleva en funcionamiento desde hace un buen tiempo, y la cosa no hace más que mejorar. Así que ya sabes, si vas a Valladolid, este sitio tiene que estar en tu lista. ¡A disfrutar!
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Así que, después de dar una vuelta por la Pl. Jardines en Valladolid, decidimos echar un vistazo al restaurante Laurel de Baco. La primera sorpresa fue la carta. Cuando nos la dieron, nos encontramos con que los precios están sin IVA. Sí, lo sé, ¡increíble! Un detalle que no me mola nada. Que lo pongan en pequeño al final de la carta es un poco tramposo y, según la Ley de Consumidores y Usuarios, eso no se puede hacer. Así que, ya sabes, si no quieres llevarte sorpresas al pagar, mejor llévate la calculadora y haz tus cuentas.
La comida estuvo bien, pero tampoco fue una cosa espectacular. Pedimos algunos pinchos y estaban buenos, pero nada del otro mundo. El pincho de lechazo sí que se lleva el reconocimiento, es jugoso y con sabor. También el pulpo a la brasa fue un acierto, aunque la tarta de queso me dejó un sabor raro; no sabe a cheesecake, ¿me entiendes? En total, entre tres, nos salió por 100€ y eso me parece un pelín caro, sobre todo si el servicio estuvo un poco a la deriva. Esa noche éramos casi los únicos comensales y la atención fue ¿meh?
Ah, y antes de que se me olvide, si vas en plan tranquilo y no tienes prisa, ni se te ocurra hacer reserva. Aunque el ambiente no era el mejor y había poca gente, no parece que sea un sitio que se ponga a tope. Así que, si te decides a probarlo, lánzate y disfruta del revuelto de morcilla con piñones que es de lo mejorcito. ¡Quizá tengas una experiencia mejor que la nuestra!
El restaurante tiene un ambiente familiar y acogedor
Y qué te digo del Restaurante Laurel de Baco. Si buscas un sitio donde comer bien y disfrutar, tienes que probar esos pinchos de cordero que están brutales. Eso sí, con un toquecillo menos de sal, estarían perfectos. Las raciones son generosas y la atención del personal, ¡impecable! No es de extrañar que ya estemos diciendo “volveremos y recomendamos”.
Pero eso no es todo, los pinchos de lechazo también son un must. Están bien hechos y el servicio es algo que vale la pena mencionar. La gente allí es amigable y le pone ganas. Si te decides a ir, no te olvides de probar los pinchos de lechazo a la brasa de sarmiento, que son una delicia. Por unos 40-50 € por persona comes de lujo, y la experiencia vale cada centavo.
Y para terminar, si te preguntas si el lugar tiene un ambiente familiar y acogedor, la respuesta es un rotundo sí. Todos los trabajadores son atentos y el ambiente es de esos que invitan a quedarte un rato más. No me cabe duda de que volverás seguro, porque aquí se come de verdad y se pasa bien.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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