Restaurante Las Rosas de Guadalupe

Restaurante Las Rosas de Guadalupe

¡Oye, amigo! Si andas por Valladolid y quieres meterte un festín de auténtica cocina mexicana, tienes que echarle un vistazo a Las Rosas de Guadalupe. Este lugar en C. de Hernando de Acuña, 46 es un verdadero paraíso para tus papilas: tacos, burritos y nachos de rechupete, todo servido en un ambiente colorido y acogedor que te hará sentir en pleno México. Además, no te vayas sin probar su mojito bien preparado y esos postres que son pura delicia. Con más de 25 años dando sabor a la ciudad, aquí la atención es espectacular y siempre trabajan con ingredientes frescos. ¡Así que ya sabes, directito para Las Rosas si lo que quieres es un saborazo de la tierra azteca!

Restaurante Las Rosas de Guadalupe

Restaurante mexicano
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.706 Reseñas
Dirección: C. de Hernando de Acuña, 46, 47014 Valladolid
Teléfono: 983 33 32 24

Horarios Restaurante Las Rosas de Guadalupe

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–17:00, 21:00–0:30
miércoles13:00–17:00, 21:00–0:30
jueves13:00–17:00, 21:00–0:30
viernes13:00–17:00, 21:00–1:00
sábado13:00–17:00, 21:00–1:00
domingo13:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Las Rosas de Guadalupe

Dónde se encuentra Las Rosas de Guadalupe en Valladolid

¡Gente! Si aún no han probado Las Rosas de Guadalupe, se están perdiendo de una joya en Valladolid. Este *restaurante mexicano* está en C. de Hernando de Acuña, 46 y es lo mejor que le ha pasado a la comida mexicana en la ciudad. No en vano se lleva 5 estrellas de pura calidad. ¡La cocina es realmente auténtica! Los platos son una delicia, bien presentados y cocinados a la perfección. El servicio es de los más amables que he visto, ¡ni un pero le puedo poner!

La última vez que fui, empezamos con unos nachos rancheros que estaban brutales. Luego, nos metimos unas fajitas y para cerrar la noche, una tarta de chocolate con helado de mango. *Todo espectacular*, así que si entras a este lugar y no pruebas eso, ¡te estás haciendo un flaco favor! Y el ambiente, de lujo. Es un sitio bonito que te transporta directo a México, aunque un poco de música mexicana no vendría mal para darle más ambiente.

Si te preocupa el precio, olvídate. Por persona, estás hablando de unos 20-30 €, ¡y la comida es de diez! El trato de los camareros es impecable, muy educados y serviciales. Y no te olvides de hacer una reserva, que suele llenarse. La última vez que fui, fuimos en pareja, cenamos a gusto, y con apenas 50 € incluimos bebidas y cócteles. ¡Así que no hay excusa!

Por cierto, este lugar está genial decorado y el ruido es bajo, puedes charlar tranquilamente. La zona de aparcamiento puede ser un poco complicada, pero hay opciones gratuitas en la calle. En resumen, si te preguntas ¿Dónde se encuentra Las Rosas de Guadalupe en Valladolid?, simplemente dirígete a C. de Hernando de Acuña, 46, y prepárate para disfrutar de un festín mexicano como nunca. ¡Sé que vas a volver!

Qué tipo de cocina se ofrece en Las Rosas de Guadalupe

Y, hablando de restaurantes que no te puedes perder, Las Rosas de Guadalupe es un must en Valladolid. Este sitio es, sin duda, el restaurante mexicano por excelencia. Tienes que venir aquí al menos una vez en tu vida. Lo tiene TODO: las vistas son preciosas, la decoración te transporta directamente a México, y el hilo musical tiene buen rollo. Pero, lo mejor de todo, ¡es la comida! Para los que tienen miedo del picante, no se angustien, porque en su carta hay un montón de opciones para todos los paladares. Y ni se les ocurra salir sin un magnífico margarita para acompañar esos tacos o burritos. En serio, es una fantasía de principio a fin.

Si decides ir a cenar, te recomiendo la Taquera, un plato de degustación de tacos con varias salsas. ¡Está brutal! Eso sí, ve con hambre, porque es contundente. Para comer, un salpicón y dos platos principales son más que suficientes. Y no te olvides de dejar un huequito para el postre: la tarta de chocolate con mango es una explosión de sabor que tienes que probar. Aunque el sitio parezca pequeño desde afuera, una vez dentro es bastante amplio y muy bonito, lo que lo hace aún más atractivo. Y la atención es de cinco estrellas; el personal es súper cercano y siempre están pendientes de que todo esté perfecto.

La verdad es que fui con muchas ganas y no me decepcionó en absoluto. La comida estaba deliciosa; si vas, no le vas a poder poner un pero a nada. Simplemente disfruta. Solo hay un detallito: suele estar bastante lleno, así que te recomiendo HARTO que reserves antes de ir. Y si te preguntas, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Las Rosas de Guadalupe? La respuesta es clara: auténtica comida mexicana de calidad, preparada con ingredientes frescos y salsas hechas en casa. Así que, ¿qué estás esperando para ir?

Cuáles son algunos de los platillos destacados en el menú

Ya te digo que en el Restaurante Las Rosas de Guadalupe hay de todo, pero eso no significa que todo sea oro. Un grupo de amigos fuimos a cenar y la experiencia fue un desastre total. Los *nachos* que pedimos, tanto para nosotros como para los críos, venían duros, como un mazacote; imposible mojar en el queso. El camarero nos dijo que era porque venían fríos. Lo que es peor, los segundos platos tardaron una eternidad y, honestamente, fue una decepción. No creo que volvamos. ¿Y lo más frustrante? Gastamos entre 20 y 30 euros por persona para salir tan descontentos.

Pero no todo es negativo, ¿sabes? Muchos opinan que este lugar es el mejor mexicano de la ciudad. Llevamos años y la comida siempre ha estado buenísima. Hay platos muy originales, la decoración está con mucho gusto y el servicio es excelente. Para nosotros, este restaurante destaca por sus nachos camperos, crepas con cajeta, tacos blanditos y enchiladas verdes. Así que sí, es un lugar que vale la pena visitar, siempre y cuando la suerte esté de tu lado.

Desde luego, hay que hacer un agarre con el tema del aparcamiento. La zona está de locos, sobre todo en Parquesol. Mejor llega con tiempo, porque encontrar sitio puede ser un rollo. Tienes el aparcamiento en la calle, pero es gratuito y complicado. Sin embargo, si consigues mesa y te traen la comida rápida, el ambiente es bastante acogedor y te olvidas de ese estrés. En realidad, da gusto comer allí.

Hablando de comida, no puedes dejar pasar los tacos pibil, burrito de crema catalana o la enchilada ranchera. De verdad, están muy sabrosos y también tienen opciones sin gluten, así que hay para todos los gustos. Así que ya sabes, si decides arriesgarte, asegúrate de ir con un buen grupo y disfrutar de esos platos destacados.

Qué ambiente se puede esperar en Las Rosas de Guadalupe

Y ya hablando del Restaurante Las Rosas de Guadalupe, la verdad es que no te lo puedes perder. Cinco estrellas en todo, un mexicano excelente, ya sabes. Para dos, pedimos unos nachos que estaban muy buenos, unos burritos de pollo y ternera, y tengo que decir que el de ternera nos robó el corazón, aunque el de pollo también estaba top. Las fajitas de pollo eran ricas, pero el pollo un pelín seco, la verdad. Para cerrar la fiesta, un pai de mango y un pai de limón que son como una mousse gigante, por solo 4.50€ cada uno. ¡Bollo y a disfrutar!

El servicio fue rápido y la camarera muy súper simpática. Te recomiendan bien en cuanto a cantidad y picante, y eso se agradece un montón. No te quedas con la duda de si pedir más platos o no, que a veces es un lío. El ambiente es otra cosa que me encantó: un rollo muy bonito con la típica decoración mexicana que parece sacada de una película. Las sillas y los colores, ¡todo un acierto!

La primera vez que fui, llegamos bastante tarde, casi a las 23:00, y aún así, nos recibieron de mil maravillas. Un trato exclusivo de todo el personal, que se nota que tienen buena onda. Nos recomendaron unos nachos y burritos, y todavía ofrecieron unos tacos, pero como ya estábamos llenos, los cancelaron sin problemas. Te hace sentir bien que no intenten venderte más de lo que realmente vas a disfrutar. Y la comida fue de las mejores que he probado en un mexicano, de verdad.

Entonces, ¿qué ambiente se puede esperar en Las Rosas de Guadalupe? Un lugar alegre y colorido, con una decoración cuidada que grita "méxico" por los cuatro costados. La atención es súper profesional y amable, lo que hace que todo se sienta más especial. Así que no dudes en darte una vuelta por ahí. ¡Volveremos pronto porque nos quedamos con ganas de más! ️

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante

Como te decía, el Restaurante Las Rosas de Guadalupe tiene sus altibajos. Te cuento que una vez llamé para reservar y el chico del teléfono fue un poco borde. Pregunté a partir de qué hora podía hacer la reserva y, sin más, me colgó. Volví a intentar y me dijo que llamara más tarde cuando supiera la hora. Entiendo que tengan a tope el restaurante, pero, ¿tan difícil es ser un poquitín más amable? Eso me dejó con menos ganas de volver.

Pero no todo es negativo, ¿eh? Hace 6 años que no iba y tenía ganas de repetir y probar más de su carta. Cuando volví, el sitio seguía igual de bonito, con su decoración chula y un ambiente que mola. La camarera fue excelente y nos recomendó bien las cantidades, que a veces es un lío con las raciones. La calidad del producto estaba a la altura. No probamos postres en esta ocasión, pero para la próxima, seguro que caen.

Y no puedo dejar de mencionar cómo es el trato aquí. La decoración está hecha con cariño y no hay un detalle que falte. La cocina se ve limpísima, hasta la vimos abierta. El camarero fue un crack, siempre atento y explicando los platos al dedillo. Gracias a ellos, el cumple de David fue inolvidable, y claro que volveremos.

Ahora, respecto a si necesitas hacer reserva para comer ahí, es más que recomendable. La mayoría de las opiniones coinciden en que el sitio se llena, así que si no quieres quedarte fuera, mejor llama y asegúrate un lugar. ¡No te quedes con las ganas!

Desde cuándo está en funcionamiento Las Rosas de Guadalupe

Te cuento que fui al Restaurante Las Rosas de Guadalupe y la experiencia fue de todo menos buena. Acabo de estar allí con mi marido y mi hijo, y no le puedo dar ni una estrella. El camarero, un chaval joven y moreno, ni siquiera tuvo la decencia de mirarnos a la cara. Estuvimos esperando un buen rato solo para saber si había mesa, ¡y el local estaba vacío! Después de que pasara de nosotros para atender a otras parejas que llegaron después, decidimos marcharnos. Justo antes de hacerlo, ¡oh, sorpresa!, aparece y nos dice que ya tiene la mesa lista. Es de traca, de verdad. No solo no volveremos, sino que le auguramos demasiada prosperidad en su camino.

Pero no todo es tan negativo. He oído de otros que han tenido buenas experiencias en Las Rosas. Un sitio que parece chiquitito por fuera, pero que tiene un montón de espacio y buenas vistas. La comida tiene buenas cantidades y los precios son bastante razonables. Mola que la carta es extensa, aunque me pareció que sería genial tenerla en físico para fichar lo que quiero comer. Aunque no pedí margaritas, la gente a mi alrededor decía que estaban de lujo, así que para la próxima será.

Lo que es cierto es que hay quienes llegaron sin reserva y los atendieron de maravilla. Siempre pendientes y amables. ¡Eso sí se aprecia! El servicio fue espectacular, con atención todo el rato. Lo que pidieron estaba casero y, al parecer, ¡una delicia! Llamaron la atención los nachos camperos y el taco pibil. Y ya de postre, un coulant de chocolate con helado de mango que voló de la mesa. Sin duda, se quedaron con ganas de probar más de lo que ofrece la carta. Ambiente acogedor y buena onda, y el café de puchero con un toque de canela es para repetir, dicen.

Sobre Las Rosas de Guadalupe, no tengo la fecha exacta de cuándo abrieron, pero por lo que se escucha por ahí, parece que llevan un tiempo funcionando y haciendo ruido. Está claro que, aunque algunas visitas sean chuscas, merece la pena darle otra oportunidad.

Qué bebidas recomendadas ofrece el restaurante, además de platillos

Mira, si estás pensando en darte un capricho de comida mexicana, Las Rosas de Guadalupe es el sitio. La comida está muy, muy rica. Te aseguro que el precio está más que recomendado por la calidad y cantidad que te dan. La última vez que fuimos, nos atendió Juan, un camarero que es un auténtico crack. Súper amable y con una sonrisa de oreja a oreja, además de ser muy atento con nosotros y con la niña de año y medio que llevamos. Un aplauso para él. Sin duda, seguiremos repitiendo.

La atmósfera del lugar es acogedora, con una decoración temática mexicana que está muy cuidada. El ambiente es genial para ir con amigos o con la familia, aunque sí, el tema de las tronas no está resuelto. Aun así, había espacio de sobra para el carrito, así que eso cuenta, ¿no? Y si te preocupaba el tema del aparcamiento, puede ser un poco complicado, pero tienes opciones en la calle.

Respecto a la comida, los nachos camperos y las rajas poblanas los tienes que probar, son de otro nivel. Las raciones son generosas, casi imposibles de acabar, especialmente con las fajitas que dan un buen golpe de sabor. Ah, y si te atreves con un margarita, cuidao que trae su pegada.

Y no se me olvida, las cervezas mexicanas que tienen son muy suaves, así que puedes ir probando diferentes sin quedarte noqueado. En resumen, si quieres disfrutar de un buen rato comiendo en un buen ambiente y con un servicio de 5 estrellas, este es el sitio. ¡No te lo pienses y dale un vistazo!

Qué tipo de postres se pueden encontrar en el menú

Mira, si buscas un lugar donde disfrutar de comida mexicana auténtica, Las Rosas de Guadalupe en C. de Hernando de Acuña, 46, 47014 Valladolid es el sitio. Desde el momento en que pones un pie ahí, te tratan como rey. Atención y servicio impecables. El ambiente es bonito, con buena música a un volumen que no te rompe la conversación. Todo en su punto, y la comida está buenísima, relación calidad-precio simplemente increíble. Te digo que por 20-30 euros por persona, sales más que satisfecho. Eso sí, asegúrate de reservar porque siempre está lleno.

Hemos ido varias veces y la experiencia siempre es genial. Las camareras son súper amables y siempre dispuestas a aconsejarte. Eso sí, a veces se nota que están un poco desbordadas, pero lo compensan con su buen rollo. La decoración del lugar es preciosa, aunque tiene sus toques de cliché mexicano, ¡y qué! Lo importante es que las cantidades son generosas y el sabor... uf, no hay palabras. Buena idea llevar paciencia para aparcar porque en la zona de Parquesol es un caos, sobre todo los fines de semana.

Si eres de los que se queda con ganas de probar más, aquí tienes que pedir la chimichanga y los tacos blanditos, ¡los montas tú a tu manera y son una delicia! Todo esto seguido de unas crepas con cajeta de postre. De verdad, los postres son un viaje: además de las crepas, hay varias opciones que no puedes dejar pasar. Así que, ya sabes, si no has ido, no te lo pienses mucho más. ¡Te lo juro, repetirás seguro!

Las Rosas de Guadalupe utiliza ingredientes frescos en sus platillos

Hablando de Las Rosas de Guadalupe en Valladolid, ya te digo, hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, te encuentras con gente que le da unas 3 estrellas y se queja de que la comida no tiene mucho sabor. Pidieron el plato para dos y, aunque no es que estuviera mal, el pollo y la ternera estaban a la plancha sin más, como si lo hicieras en casa. Las salsas, otra vez lo mismo: crema carbonara, salsa de tomate del bote y guacamole que da la sensación de no ser fresco. En fin, una cena de 10-20 € que no decir que volvería a repetir.

Pero después hay quienes lo valoran más positivamente, dándole 4 estrellas. Dicen que no esperes tacos que te vuelen la cabeza como en Guadalajara, pero que el sitio está bastante bien. Han probado los nachos y fajitas y a la peña le ha molado. El ambiente es guay, decorado con buen gusto. Y aunque la comida no te va a cambiar la vida, tiene un rollo agradable, lo que lo convierte en una opción respetable para salir a comer algo diferente en la ciudad.

Luego están los que se enamoran del lugar, dándole hasta 5 estrellas. Aquí, las reseñas hablan de un trato excepcional y un sitio con mucha onda. Decir que las camareras son super amables y que es mejor reservar porque se llena. La comida bien hecha y presentada con cariño. Los postres y cervezas típicas son un plus que se agradece. Así que, si te dejas aconsejar, puedes llevarte una buena sorpresa.

Ahora, ¿realmente utilizan ingredientes frescos en sus platillos? Con todo esto, la cosa se ve bastante variada. Mientras algunos advierten sobre la calidad de lo que se sirve, otros aseguran que la comida es buena y bien presentada. Así que puede que no todos los platillos estén a la altura, pero hay quienes han tenido buenas experiencias y salen contentos con las porciones y el sabor. ¡Ya tú decides qué te parece!

Cuál es la atención al cliente que se espera en el restaurante

Hombre, si no has ido al Restaurante Las Rosas de Guadalupe, no sé qué estás esperando. Cinco estrellas bien ganadas. Este sitio tiene de todo: el ambiente es súper acogedor, la decoración es una pasada y, lo mejor de todo, la comida. Te hablo de una experiencia que tuve hace unos meses y todavía me acuerdo de lo bien que la pasé.

La carta está llena de opciones, desde unos cócteles que te hacen sentir en el paraíso hasta platos salados que están para chuparse los dedos. Y no me puedo olvidar de los postres, ¡madre mía! Si vas, simplemente tienes que pedir las crepas con cajeta (para los que no lo saben, es un dulce de leche) porque eso está ESPECTACULAR. De verdad, no hay excusas para no probarlas.

La atención que recibimos fue de diez. Nos atendió una chica joven que fue un encanto, siempre con una sonrisa y te echaba un cable recomendando platos y todo. Es el tipo de atención que uno espera en un buen restaurante: cercana, amable y siempre dispuesta a ayudar. Si quieres una buena noche con amigos o en familia, este es tu lugar. Así que, ¡anímate y ve!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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