El Lagar de Isilla

El Lagar de Isilla

¿Buscando un buen sitio para comer en Aranda de Duero? El Lagar de Isilla es la respuesta. Este restaurante, en C. Isilla, 18, está decorado con ese toque castellano que mola, con vigas de lagar y mesas hechas de trillos. Aquí puedes disfrutar de unos lechazos al horno de leña que te dejarán flipando, además de un montón de tapas y raciones que acompañan perfectos vinos de la Ribera del Duero, ya sea por copas o botellas. Y si te gusta la historia, no te pierdas la visita a la antigua bodega subterránea, que es como un mini museo del vino. Perfecto para descansar después de vagar por la Plaza del Trigo. ¡No te arrepentirás!

El Lagar de Isilla

Restaurante de cocina española
Valoración media: 4,5
Opiniones: 8.915 Reseñas
Dirección: C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos
Teléfono: 947 51 06 83

Horarios El Lagar de Isilla

DíaHora
lunes10:30–17:30, 19:30–23:15
martes10:30–17:30, 19:30–23:15
miércoles10:30–17:30, 19:30–23:15
jueves10:30–17:30, 19:30–23:30
viernes10:30–23:15
sábado10:30–23:15
domingo11:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Lagar de Isilla

Dónde se ubica El Lagar de Isilla

¿Buscas un buen sitio para comer en Aranda de Duero? El Lagar de Isilla es tu opción. Este restaurante en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos es un auténtico tesoro para los amantes de la cocina española. Aquí no solo puedes ir a tapear con tus colegas, sino que el ambiente es perfecto para disfrutar de un buen menú en grupo. ¡Haz tu reserva! Se llena rápido y es mejor asegurar tu mesa para no quedarte fuera.

¡Hablando de pinchos! Tienen una variedad de pinchos y raciones que flipas! Hay más de lo que ves en la carta, así que si te das una vuelta por la barra, seguro que encuentras alguna delicia que te haga decir “¡wow!”. La atención es rápida y todo lo que pruebes está a buen precio. No te pierdas la tapa de tarta de queso, es un must. Por unos 10-20 € por persona, tú y tus amigos pueden comer como reyes.

Si tu plan es tapear, este es el sitio ideal. En la barra, te esperan unas tapas exquisitas y un servicio que lo hace todo más fácil. El ambiente es movido, pero puedes chatear con tus amigos sin problemas. Aunque a veces hay algo de ruido, la experiencia vale la pena. En este bar-restaurante, el tiempo de espera para una mesa es de 10-30 minutos, ¡pero bien lo vale!

Por último, no te puedes perder la bodega subterránea. Es una pequeña joya que te dejará sorprendido. Los precios varían, pero puedes disfrutar de un buen menú por 50-60 € por persona si decides pegarte un homenaje con un lechazo asado al horno de leña, ¡que está brutal! Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida en Aranda de Duero, El Lagar de Isilla es el lugar.

Qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Isilla

Tienes que saber que El Lagar de Isilla es un sitio muy concurrido, así que si decides pasar, prepárate para un poco de jaleo. Vamos, la barra está a reventar y el nivel de ruido es alto; si quieres charlar, tendrás que alzar la voz. Pero bueno, eso es parte de la experiencia, ¿no? Lo que realmente importa es que el lechazo asado que hacen aquí es una maravilla, ¡se deshace en la boca! Sin embargo, si te apuntan el plato de lomo de bacalao, no esperes ver el corte típico; les falta un poco en ese aspecto, pero todo lo demás estuvo correcto. Puedes contar con unos 40-50 € por persona si quieres comer bien.

Y si hablamos de la experiencia de comer, ni lo dudes, este lugar es una parada obligatoria en el centro de Aranda. El ambiente aquí es genial. Te recomiendo que hagas la visita a la bodega subterránea, que tiene historia por un tubo. Si te gustan los pinchos, aquí hay una variedad buenísima, además de un calimocho que vale la pena. Y, por supuesto, deja espacio para la tarta de queso, que está de muerte. Aunque el lugar esté a tope, el personal siempre se las arregla para ser amable, ¡así que un aplauso para ellos!

Y ya que estamos, si quieres auténtica comida castellana en un menú que te dejará más que satisfecho, tampoco te vayas sin probar la sopa castellana. Full recomendada. Eso sí, no se te olvide reservar, sobre todo si quieres disfrutar del lechazo. La cena puede salirte entre 20-30 € por persona y, a diferencia del almuerzo, el ambiente es más relajado y se puede charlar sin problemas.

¿Qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Isilla? La respuesta es simple: lo mejor de la cocina castellana. Tienen lechazo asado, carnes a la brasa y al horno, además de una buena selección de pinchos y platos tradicionales que te harán querer volver por más. Así que ya sabes, si estás por Aranda, ¡no puedes dejar pasar esta joyita!

Cuál es la especialidad del restaurante

Si estás buscando un lugar donde echar un buen almuerzo familiar, El Lagar de Isilla es la elección perfecta. Estuvimos allí y pedimos el menú de 51€, que está más que bien para una persona. El cordero es el rey de la casa; está simplemente espectacular. Antes de eso, nos llegó una buena porción de sopa castellana y unos pinchos de chorizo y morcilla que no podían faltar. Además, el servicio fue rápido y atento, no se puede pedir más. El local es acogedor, ideal para disfrutar de la comida sin apuros.

Decidimos repetir la experiencia y, la verdad, no defraudó. Optamos por cenar y la cocina tradicional brilla aquí: nada de inventos raros, solo calidad. Algunos de los platos que pedimos fueron la ensalada de marisco y los boletus con foie y huevo frito. Todo riquísimo. Aunque el pulpo llegó algo escaso y con mucha patata, el resto lo compensó. El ruido es bajo, así que puedes charlar tranquilo y olvidarte de los problemas del día.

Lo que realmente distingue al Lagar de Isilla es su bodega propia, que puedes visitar; es como un viaje al pasado. Si te pones a pensar, el lechazo al horno de leña es el plato que debes probar; se corta como mantequilla. Las chuletillas, croquetas finas y la tabla de ibéricos también son un acierto. Eso sí, si tienes el lechazo en mente, reserva con tiempo porque es un clásico que vuela.

En resumen, si te preguntas, ¿cuál es la especialidad del restaurante? La respuesta es clara: el lechazo asado. Pero no te olvides de las otras delicias que ofrecen. Cada visita es una fiesta para el paladar. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente tiene El Lagar de Isilla

Ya te digo, El Lagar de Isilla es un asador en Aranda de Duero que no te puedes perder. Con 4 estrellas, le da mucha caña a la comida española de toda la vida. De verdad, la cecina, la morcilla y, sobre todo, el lechazo son un auténtico manjar. Lo único malo es que el comedor a veces puede ser un poco ruidoso. A nosotros nos tocó una gotera justo al lado de la mesa, ¡qué faena! Pero sinceramente, yo volvería sin pensarlo, porque el precio por persona ronda los 40-50€ y la relación calidad-precio está muy bien: comida 5, servicio 4, ambiente 4.

Si quieres un sitio clásico, este es tu lugar. Tiene un ambiente de mesón de toda la vida, y aunque la carta es extensa, lo que más destaca son los pinchos y el lechazo (que, ojo, deberías probar). No te vayas sin decirle que sí a los boletus con foie y huevo frito o las mollejas de cordero; son pura delicia. El postre, eso sí, no fue lo mejor (la copa de nata y nueces no me convenció), pero la cuajada se salvó. Y el trato, perfecto. Todo esto ambientado en un sitio donde el ruido es moderado, pero perfecto para charlar sin problemas.

El Lagar de Isilla es un lugar auténtico y pintoresco en el corazón de Aranda. Tienes que probar su variedad de pinchos, todos, pero todos, están riquísimos. El cuidado en los detalles es palpable, y la bodega subterránea le da un toque especial que se agradece. Aunque el ambiente puede estar cargado de ruido, se puede hablar fácilmente. Y algo que me sorprendió es que este sitio es ideal para grupos de todas las tallas, ya que no tendrás que esperar para disfrutar de la comida.

Y hablando del ambiente, El Lagar de Isilla tiene un aire acogedor gracias a su decoración tradicional, pero a la vez se siente vibrante por la gente que siempre anda por ahí. Así que, si estás por la zona, considera esta parada obligatoria, que te va a dejar un buen sabor de boca. ¡No te arrepentirás!

Qué decoración característica tiene el restaurante

Mira, te cuento que el Lagar de Isilla es de esos sitios que no puedes dejar pasar si estás en Aranda de Duero. Nos dijeron que era el lugar perfecto para 'picotear', y no se equivocaron. La comida es deliciosa, el servicio es rápido y atento, y lo mejor, los precios son bastante buenos. Siempre hay un ambientazo que da gusto, así que si encuentras algo de cola, no te preocupes; vale la pena esperar un ratillo para disfrutar de unas tapas ricas con un buen vino. ¡Ah! Y su bodega está súper bien cuidada, si eres amante del buen vino, ¡aquí te van a mimar!

La última vez que fui, fui con mi pareja y salimos de allí dándolo todo. Empezamos con unos calamares fritos que, aunque podían estar mejor, eran pasables. Pero el bacalao con pisto que pedimos fue una pasada, y el solomillo... ¡vaya carne que era! Y no me olvido del postre, una tarta de hojaldre con crema y nata que te hará llorar de lo buena que estaba. Además, tienen una carta de vinos increíble, así que si te pones a maridar, seguro que disfrutas como un enano.

Y te digo más, aunque no soy muy fan del lechazo, me atreví a probarlo aquí y ¡vaya acierto! Estaba espectacular, y acompañé con unos bombones de morcilla y un surtido de ibéricos que estaban de lujo. Acompañado de unas costillicas de cordero, el festín fue completo. Al final, el personal fue súper amable y el lugar tiene su encanto, combinando lo antiguo y lo moderno. ¡No te olvides de reservar porque se llena rápido!

Respecto a la decoración, tiene ese punto rústico y acogedor que te hace sentir en casa, con detalles que cuentan historias y un ambiente que invita a quedarte más rato. Así que ya sabes, si buscas un buen lugar para comer, ¡el Lagar de Isilla es tu sitio!

Hay opciones de tapas y raciones disponibles en El Lagar de Isilla

Ya te digo, El Lagar de Isilla es un templo de la comida española en pleno corazón de Aranda de Duero. Nos plantamos allí desde Madrid con una misión clara: disfrutar del mejor cordero de la zona. Pedimos el menú degustación de 55 euros y, vaya, ¡menuda decisión! Salimos rodando, y ni siquiera pasamos por los pinchos, que suelen estar riquísimos. Llegamos justo a tiempo y, la verdad, menos mal, porque nos llenamos a tope. Recomendado al 100%, no hay duda.

Todo el mundo habla de su chuletón, y con razón. Si no quieres arriesgarte, haz la carta y no fallarás. Su sopa es exquisita, y la selección de vinos es brutal. El servicio es un 10, y te tratan como reyes. El ambiente es bastante tranquilo, así que puedes hablar sin problemas, y esto es un gran plus cuando vas con amigos.

Ah, y no te olvides de las tapas. Nos sentamos en las mesas cerca de la barra y picamos unas cosillas mientras nos tomábamos unos vinos. La tostada de bacalao fue un espectáculo. La atención de los camareros es rápida y eficiente, lo cual siempre se agradece.

Además, el sitio tiene ese rollo de asador clásico con morcillas, asado de lechal y torrijas que te deja la boca hecha agua. Y lo más curioso es que tienen unas bodegas subterráneas donde puedes meterte; ¡a 12 metros de profundidad! O sea, fresquitas en verano, un lujo.

Y para responder a la pregunta que seguramente te ronda: ¿Hay opciones de tapas y raciones? Claro que sí. Tienes un montón de pinchos de gran calidad y unas opciones de raciones que no se quedan atrás. Te aseguro que no te vas a quedar con hambre. ¡Así que ya sabes, no dejes pasar la oportunidad de visitarlo!

Qué tipos de vinos se pueden disfrutar en el restaurante

No sé ni por dónde empezar con El Lagar de Isilla. Descubrimos este lugar hace un par de años y de verdad que no lo hemos podido olvidar. Volver a este sitio es como reencontrarse con un viejo amigo. La vibra que tiene es super acogedora, perfecta para sentarte a disfrutar. La decoración es otra historia: con barricas y detalles que rinden homenaje al mundo del vino, es un sitio para tomarse su tiempo y disfrutar.

Y hablemos de la comida porque ¡madre mía! Aquí no solo comes, ¡celebras! Cada plato que sirven es una fiesta para el paladar, y todo está maridado con una selección de vinos que, a estas alturas, ya la taquicardia de antemano. No probamos el lechazo esta vez, pero siempre es un must en su carta. Ah, y la atención fue de otro nivel gracias a un camarero gallego con una calidez que te hace sentir como en casa.

Además, no te puedes perder la bodega subterránea del restaurante. Es todo un viaje en el tiempo, con instalaciones que datan de los siglos XIII-XIV. Imagina: pasadizos secretos y refugios que servían en tiempos de guerra. Hoy en día, cada peña tiene su propia bodega donde celebran. La del Lagar es impresionante, con sus 12 metros de profundidad y la temperatura perfecta. Un sitio que combina gastronomía, historia y tradición de una forma espectacular. ¡No hay duda, hay que visitar y comer aquí!

Y en cuanto a los vinos, aquí lo tienes: la carta está repleta de opciones locales, desde tintos robustos hasta blancos frescos que van bien con cualquier plato. Así que, ya sabes, si buscas un buen vino para acompañar tu comida, aquí tienes una buena variedad para elegir.

El Lagar de Isilla sirve vino por copas o solo por botellas

Lo de El Lagar de Isilla siempre da de qué hablar. Fui ya por segunda vez y tengo que decir que el lechazo está espectacular, pero la verdad, se siente un pelín caro. Ya uno empieza a notar que la fama les está jugando en contra. Eso sí, si buscas un lechazo así, vas a tener que aguantar el precio, aunque por la zona hay otros sitios que no se quedan atrás.

Hablando de decepciones, las patatas del Burguer King que te dan son un horror. En serio, hay que mejorar en ese aspecto y ya. Con todo lo que se puede comer aquí, esas patatas son un gran fail. En cuanto a los postres, ¿qué te puedo decir? Son correctos, pero nada del otro mundo.

En la parte de la experiencia, tengo que reconocer que hay cosas chulas. El servicio, en general, es bastante atento, aunque la Comida y el Ambiente han dejado un poco que desear en algunas visitas. A veces parece que tienen prisa por sentar a otros, y eso siempre incomoda. Es como si estuvieran deseando que acabes para ocupar la mesa de nuevo. ¡Paremos un momento y disfruten de la comida, por favor!

Y para rematar la pregunta del millón: ¿Sirven vino por copas o solo por botellas? Pues, aunque no lo mencionan con claridad, generalmente tienen opciones de vino por copa. Así que no dudes en preguntar, ¡vale la pena probar esa cata de vinos en la cueva! En resumen, el lugar tiene su encanto, pero hay que ir con las expectativas ajustadas.

Es posible visitar una bodega en El Lagar de Isilla

Y ya que estamos hablando de buena comida, tienes que ponerle un ojo a El Lagar de Isilla. Este sitio está en C. Isilla, 18, Aranda de Duero, y créeme, si te gusta la cocina española, no puedes dejarlo pasar. Desde que entras, ya te sientes como en casa. El ambiente es bien acogedor, y la atención es de esas que te hacen sentir especial, ¿sabes?

La carta tiene de todo y más. Tienen unos embutidos de la zona que te vuelan la cabeza, y no quiero ni hablar de los asados... ¡Madre mía! Prepárate para disfrutar de carnes que se deshacen en la boca. Y si te gusta el vino, pues estás de suerte, porque están bien surtidos con las mejores etiquetas de la zona. Un buen tinto con la carne es una combinación ganadora, ¿o no?

Y lo mejor, si después de comer todavía te queda hueco (que me imagino que sí), no te olvides de darle una oportunidad a los postres caseros. No te vas a arrepentir, lo prometo. Es como si cada plato estuviera hecho con amor, y eso se nota en cada bocado.

Y para todos los que se estén preguntando: ¿Es posible visitar una bodega en El Lagar de Isilla? La respuesta es , sí se puede. Te ofrecen la oportunidad de hacer una visita a su bodega, donde podrás ver el proceso de producción de los vinos y, claro, hacer alguna cata. Así que, si eres un amante del vino, ¡no dudes en preguntar! Es un planazo que complementa perfectamente la experiencia gastronómica.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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