Bodega Los Tarantos

Bodega Los Tarantos

Si estás buscando un buen lugar para comer cerca de Valladolid, Bodega Los Tarantos es la movida que necesitas. Este sitio lleno de historia honorando a mi abuelo Cándido, que curró aquí echándole ganas, te ofrece una amplia carta de comida para llevar. Te quedarás flipando con la calidad de sus platos, especialmente el pulpo y el lechazo. A tan solo 14 km de la ciudad, y con un ambiente acogedor, el personal te trata como de la familia. Así que, si quieres disfrutar de una comida rica y un trato de 10, no olvides hacer tu reserva. ¡No te lo pierdas!

Bodega Los Tarantos

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 552 Reseñas
Dirección: s/n, Bodegas, 47151 Boecillo, Valladolid
Teléfono: 647 76 86 81

Horarios Bodega Los Tarantos

DíaHora
lunes12:00–17:00
martesCerrado
miércoles12:00–17:00
jueves12:00–17:00
viernes12:00–17:00
sábado12:00–17:30, 20:30–23:30
domingo12:00–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodega Los Tarantos

Dónde se encuentra Bodega Los Tarantos

Oye, si estás buscando un buen sitio para comer, Bodega Los Tarantos es el plan perfecto. Este restaurante está en Boecillo, Valladolid, y déjame decirte que ¡es realmente espectacular! Fui a celebrar un bautizo y la experiencia fue brutal, todos los platos estaban de locos, pero el lechazo asado fue lo mejor que he probado en mi vida. El servicio también fue un 10, éramos un montón y ni un pero. Si buscas buena comida, aquí la tienes. Precio por persona, entre 50-60 €.

El rollo en la bodega es muy acogedor. La calidad de los productos y lo bien que presentan los platos son dignos de mención. Te recomiendo que te atrevas con las alcachofas, las costillitas de lechazo, la morcilla, y no te olvides de las patatas especiales de la casa. Un plan con amigos aquí siempre es una buena idea, ¡la comida está buenísima! Y si eso no te convence, piensa que es un sitio con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

En cuanto a precios, la relación calidad-precio es increíble. Puedes comer aquí por unos 30-40 € y saldrás más que satisfecho. La bodega, además, tiene un encanto muy especial. Eso sí, te aviso que aparcar puede ser un poco complicado, así que busca un descampado cerca y deja el coche en la calle, que hay opciones gratuitas.

Si te interesa saber dónde está, Bodega Los Tarantos se localiza en s/n, Bodegas, 47151 Boecillo, Valladolid. Es un sitio que merece la pena visitar, así que no esperes más y lánzate a disfrutar de una comida que no olvidarás. ¡Te lo aseguro!

A qué distancia está Bodega Los Tarantos de Valladolid

Si estás buscando un sitio donde comer, Bodega Los Tarantos en Boecillo debería estar en tu lista. Me ha sorprendido mucho, de verdad. El foie que sirven es para repetir en cada visita; no te lo puedes perder. Y ni hablar de la morcilla de arroz que tienen, ¡me hizo flipar! La chica que nos atendió fue un amor, súper amable y nos hizo sentir como en casa. Y el café casero que preparan, de lo mejorcito. Sin duda, es un lugar donde cada platillo te deja con ganas de más.

El ambiente es otro de esos puntos a favor. Es increíblemente acogedor, con una decoración que da gusto y varias salas donde puedes disfrutar de tu comida. Si buscas un sitio donde se sienta la buena onda y la atención rápida y agradable, aquí la tienes. Por 20-30 € por persona, la relación calidad-precio es genial, ¡y las raciones son abundantes! Te recomiendo probar el lechazo asado, la tarta de queso y, por supuesto, la torrija con helado que es un dulce pecado.

Y si te gustan los pinchos, ¡bienvenido al país de la felicidad! Los pinchos de lechazo son una delicia y, si pillas la temporada de setas, no te pierdas los níscalos al ajillo con huevo, son insuperables. Además, los camareros saben lo que hacen: son profesionales y te guiarán en todo. Vamos, que merece la pena desviar tu ruta solo para disfrutar de este sitio.

Ah, por cierto, si te preguntas a qué distancia está Bodega Los Tarantos de Valladolid, no te preocupes, ¡está a un pasito! Perfecto para que no te dé pereza acercarte a disfrutar de ese buen vino y lechazo en horno de leña. Así que, ¡no te lo pienses más y lánzate a probarlo!

Qué tipo de comida ofrecen en Bodega Los Tarantos

Mira, si estás buscando un sitio chido para comer en Boecillo, Bodega Los Tarantos es el lugar. Encontramos este sitio por casualidad, buscando opciones en Google, y la puntuación de 5 estrellas que tenía nos hizo picar. Entramos y nos encontramos en un salón acogedor dentro de una bodega bonita, y la atención del personal fue de diez desde el principio. La comida fue otro nivel: todo lo que probamos estuvo brutal.

Hablando de comida, tenemos que mencionar la oreja y esas patatas al cabrales que estaban para morirse. Y ojo al dato: el pincho de lechazo tampoco se queda atrás, te deja con ganas de más. Para el postre, seguimos el consejo de la camarera y le dimos una oportunidad a la torrija. ¡Menuda delicia! Y por si fuera poco, el café de puchero que tomamos al final también estuvo buenísimo. Las dos visitas que hemos hecho han sido un acierto total, y aunque somos de Madrid, vamos a regresar sin duda.

La calidad-precio es para aplaudir. Hemos comido como reyes por unos 30€ por cabeza, propina incluida. Si eso no es un chollo, no sé qué es. También tienen opciones fuera de carta dependiendo de la temporada, así que siempre hay algo nuevo por probar. La selección de vinos es amplia, y los postres, ni hablemos... Si quieres un sitio donde comer de verdad, no hay discusión.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en Bodega Los Tarantos? Tienes un montón de clásicos como el lechazo asado, torreznos, mollejas, y hasta tarta de manzana a la lumbre. Todo con un toque de cariño y sencillez que te hace sentir como en casa. ¿Te imaginas disfrutar de todo eso en una terraza con buena música? Sin duda, un sitio que se merece más visitas.

Es posible pedir comida para llevar en Bodega Los Tarantos

Ya te digo que la Bodega Los Tarantos es un sitio que no decepciona. Cuando llegas te encuentras con un trato de 10, eso es lo primero que notas. Te atienden con una sonrisa y todo es muy profesional, así que te sientes bienvenido desde el primer momento. El ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para tener una charla a gusto con los amigos o la familia. Eso sí, no te va a dar toda la luz del mundo por ser lo que eran unas bodegas, así que lleva en cuenta que es un poco oscuro, pero a mí no me molesta.

La comida es una pasada. No sé si lo has probado, pero el lechazo está espectacular. Este último viaje probamos unos puerros con vinagreta que nos recomendaron y ¡madre mía! Increíbles. También nos animamos con una patata rellena de rabo de toro, que estaba brutal. La calidad de los platos es indiscutible. Los postres están a otro nivel: la torrija calentita y empapada en leche te deja sin palabras, y la tarta de queso está en su punto, no empalaga nada. Por 40-50 euros por persona, está más que bien.

La única pega, creo que todos hemos notado, fue que el baño estaba algo resbaladizo. Ojo con eso, que podía haber sido peligroso. Pero vamos, que la experiencia gastronómica compensa todo lo demás. Ya sabes, un sitio donde siempre salgo con el estómago feliz.

Sobre el tema de la comida para llevar, pues sí, puedes hacer tu pedido y llevártela a casa. A veces hay que esperar un pelín, pero vale la pena. Así que si te apetece disfrutar de esos platos en casa, ¡no dudes en pedirlo!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Te cuento que en Bodega Los Tarantos lo de siempre: un 5 estrellas bien ganado. Este lugar es como tu segundo hogar para comer, y no es broma. Siempre que vamos, estamos encantados con el famoso Foia que tienen, y el lechazo... ¡vaya, que está de muerte! Y si todavía tienes espacio, la torrija con helado es para llorar de lo buena que está. Ya estuvimos hace unos días y da rabia que por la pandemia estuviera casi vacío. Pero bueno, la comida sigue siendo excelente, como siempre.

Aunque nos gusta el sitio, no podemos olvidar lo genial que es la atención. El personal es súper amable y te hacen sentir como en casa. Es un lugar con encanto, y el ambiente es tan pintoresco que de verdad te relajas. Pedimos una variedad de platos para compartir: patatas al cabrales, un crujiente de oreja con salsa brava que flipas, pulpo con pimientos, y un solomillo a la brasa que es una delicia. Todo acompañado de una botella de Protos que nunca falla. La tarta de queso para rematar, ¡es un espectáculo!

Y no puedo dejar de mencionarlo: tenemos un hotel en Tudela de Duero y lo recomendamos siempre. De verdad que si hubiera un botón de 6 estrellas, lo apretaría, porque eso es lo que se merece. La atención y el servicio son de excelencia, desde la decoración hasta la temperatura de la comida. Hace unos días probamos unas sardinas que solo tienen a veces, y son lo mejor. También las alcachofas, el foie, y las croquetas que están entre las mejores de España. No te olvides del solomillo, que es tan tierno que prácticamente es mantequilla. Es un lugar que no falla, y de verdad, le doy mi recomendación a todo el mundo.

Entonces, ¿cuáles son algunos de los platos destacados del menú? Pues, sin duda, el lechazo asado, esa tarta de queso, la torrija con helado, los torreznos, las mollejas, y si te gustan las patatas, las rellenas de carne de toro o las al cabrales están de lujo. Y si eres fan de los sabores fuertes, no olvides el bacalao, las sardinas crudas, o la morcilla de arroz. En fin, no hay excusa para no disfrutar aquí, siempre hay algo que te va a sorprender y dejar con ganas de más.

Qué recomendaciones hacen para disfrutar de la experiencia gastronómica en Bodega Los Tarantos

Vaya, mira, si no has estado en Bodega Los Tarantos en Boecillo, Valladolid, ya estás tardando. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. La comida típica de la zona es increíble, con un sabor y calidad que no se encuentran en cualquier sitio. Desde el lechazo, que es delicia pura, hasta las morcillas y chorizos, la materia prima es top y la preparación, impecable. Y no hablemos del trato: el servicio es profesional y muy atento, siempre ahí para lo que necesites. Así que ya sabes, aquí la comida, el servicio y el ambiente son un 5 de 5.

La comida familiar es fantástica. Si vas, no dejes de probar las alcachofas frescas y el lechazo, que es un auténtico manjar. Y, ¡ojo! la torrija que tienen es una maravilla. A mí me salió entre 50 y 60 € por persona, y la verdad es que por la calidad, eso está más que bien. Tienes aparco gratis en la calle, así que no hay excusas para no ir.

No te miento al decir que mi visita fue toda una experiencia gastronómica. La morcilla, de lo mejor que he probado, y la tortilla de patata estaba para morirse. Pero lo que realmente se lleva la palma es el lechazo, la carne estaba exquisita y la salsa que lo acompañaba, de otro planeta. Y para cerrar, la torrija con helado es la combinación perfecta que necesitas en tu vida. El lugar es precioso, rodeado de campo y se siente como en casa, el trato es tan cálido que no querrás irte.

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido una experiencia menos agradable, como esa vez que llegaron tarde y el encargado fue descortés, cediendo su mesa a otros. Eso es un dedo en la llaga, porque aquí vale la calidad del producto, pero la educación y el respeto hacia los clientes son esenciales.

Para disfrutar al máximo en Bodega Los Tarantos, mis recomendaciones son claras: reserva con antelación, hazle un hueco al lechazo asado en tu plato y no te olvides de la torrija con helado como colofón. Y, por supuesto, prepárate para un servicio que te hará sentir como en casa. Si vas con buena actitud y ganas de disfrutar, vas a salir con una sonrisa y el estómago lleno. ¡Ya me contarás!

Cómo es el ambiente del restaurante

No sé si ya lo sabes, pero Bodega Los Tarantos es un sitio que no puedes dejar de visitar. Es una típica bodega castellana y la estrella del menú es el lechazo asado. ¡Es una locura de bueno! Además, tienen unos primeros de verduras que no están nada mal, pero la torrija... esa sí que se lleva el premio. Si tienes un corazoncito dulce, se la tienes que cantar, porque está espectacular. Para comerte todo esto, prepárate a gastar entre 30-40 € por persona, y créeme, no te va a doler.

Ya sabes, la comida es sencillamente la caña, pero no se queda ahí. El servicio también es de 10. Todos son súper amables y se aseguran de que te sientas como en casa. Una mención especial para Julio, que se nota que disfruta haciendo que su gente se sienta bien. Hicieron que hasta en días a tope, pudiera comer tranquilamente y rápido.

Hablando del ambiente, es agradable y tranquilo. Aunque el exterior parece un poco descuidado y la situación no es de las mejores, lo que importa está dentro. Tienen un comedor amplio y bien climatizado, así que no te preocupes por el calor en verano. Y aunque el aparcamiento puede ser un rollo, hay opciones de aparcar en la calle gratis. Así que ya sabes, si buscas un rincón donde disfrutar de buena comida y un ambiente que te invite a charlar, aquí la tienes.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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