
Si andas por Aguilar de Campoo, no te puedes perder el Restaurante El Chili, un clásico que comenzó en 1971 como merendero para los montañeros «Los Águilas». Aquí, la comida casera de Licinia, con sus famosas tortillas y cangrejos, ¡es una pasada! En este sitio tienes vistas impresionantes al pantano y una atención que siempre se lleva un 10. Su menú tiene un montón de platos tradicionales, desde croquetas caseras hasta un rico arroz con bogavante, todo por un precio razonable de 30-45€ por persona. Si quieres celebrar algo con tus colegas, hacen reservas para grupos. Así que si buscas buen rollo y buena comida, ya sabes, El Chili es tu sitio.
Restaurante El Chili
Mapa Ubicación Restaurante El Chili
Dónde se encuentra el Restaurante El Chili
Oye, si buscas un buen plan para comer, tienes que darle una oportunidad al Restaurante El Chili. No me lo vas a creer, ¡pero este sitio es una gran sorpresa! Al llegar, pensamos que sería un buen restaurante, pero resultó ser mucho mejor de lo que esperábamos. El trato del personal es espectacular, y el entorno no se queda atrás, con unas vistas al lago que te dejan sin palabras.
La comida, ¡madre mía! Pedimos cecina, vieiras, setas y un tartar de bonito que te hace querer más. Y para cerrar el banquete, la tarta de queso y la de zanahoria son de otro mundo. En un sitio así, el buen rollo del personal y la calidad de los productos hacen que vuelvas sí o sí. Recomendado al 100%.
El ambiente es genial, la música está a tope y los precios no están nada mal. Puedes comer bien sin arruinarte: por 20-30 € comes como un rey. La paella marinera está súper buena, y si quieres un postre, la tarta de queso es un "must" que no puedes dejar pasar. Verás que el servicio es espectacular y la atención siempre es de primera.
Así que, ¿dónde se encuentra el Restaurante El Chili? Está en el Pantano de Lugar de la Paul, 1, 34800 Aguilar de Campoo, en Palencia. Si no has ido, ya estás tardando en hacer tu reserva. ¡No te arrepentirás!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante El Chili
El Chili es un sitio de locura. Te cuento, el ambiente es relajante y tranquilo, parece que el estrés no tiene cabida aquí, y esas vistas al embalse son lo que más te va a flipar. Desde que llegamos, los camareros fueron super agradables y atentos, te hacen sentir como en casa, y eso siempre es un plus. La comida, madre mía, increíble. Todo lo que probamos estaba buenísimo y con una gran variedad para elegir. La verdad, lo descubrimos de casualidad y, para ser sinceros, nos ha encantado. Por unos 30-40€ por persona, no te puedes quejar, ¡tienes un festín!
Si hablamos de los platos, la calidad es de 5 estrellas. Pedimos vino tinto y blanco y estaban a buen precio, así que no hay queja. Pero lo que de verdad te deja con la boca abierta son los postres brutales. Este sitio es más que recomendable. Además, si reservas por mail, te contestan al instante, un detalle que se agradece. La decoración y el cuidado por los detalles son dignos de mención, una gozada para los sentidos.
Nuestra elección fue clara: unos buenos entrantes y la paella de mariscos. ¡Acertamos de lleno! La atención fue sobresaliente y, claro, después de la cena, no hay mejor plan que tomarte una copa en la terraza mientras ves la puesta de sol sobre el pantano. Eso es un momento que no te puedes perder.
Ahora, si soy sincero, hubo algún fallo con la comida. Aunque la atención del camarero fue genial, la comida en sí no siempre estuvo a la altura. Algunas cosas como las croquetas se notaban un poco frías y pequeñas, ¡y el pulpo no cumplió las expectativas! Pero la hamburguesa fue un punto a favor, bien jugosa y sabrosa, así que tampoco es todo negativo. Quizás una segunda visita mejore las cosas y le dé una oportunidad más.
Y, para cerrar, el Restaurante El Chili lleva funcionando desde hace un tiempo, aunque no tengo la fecha exacta. Lo que sí sé es que se ha convertido en un lugar que, sin duda, merece la pena explorar y repetir.
Qué tipo de comida se ofrece en El Chili
Y, mira, si estás buscando un buen sitio donde comer en Aguilar de Campoo, El Chili es definitivamente un lugar que deberías considerar. Hablamos de 5 estrellas, amigo. La comida está muy rica y el ambiente es super agradable, con vistas al embalse que quitan el hipo. El personal, además, es muy atento y simpático, lo que siempre se agradece. No puedes pasar sin probar el solomillo con foie y el entrecot; ambos son una locura. Ah, y las croquetas caseras son obligatorias. Aunque la sepia nos pareció un poco seca, en general, la experiencia es casi perfecta.
Aparte, tienen todo bien organizado en cuanto al Covid-19, así que te sientes cómodo al comer. Nos metimos unas setas al Jerez que estaban para chuparse los dedos, y de la carrillera… ni te cuento. Los postres son sobre todo una experiencia en sí misma, dignos de caer en la tentación. Pensamos que al ser un lugar popular podría estar cerrado, pero para nada; nos sorprendió muy gratamente.
En la última visita, fuimos a comer y pedimos croquetas de entrantes y una paella de marisco. ¡Todo buenísimo! Lo mejor es que es un sitio pet friendly, así que puedes llevar a tu perro. Los camareros son encantadores y nos pusieron en un sitio perfecto para los cuatro. Definitivamente, volveremos para degustar más cosas del menú.
Y ya que hablamos de lo que ofrecen, en El Chili puedes encontrar de todo: desde esos clásicos que nunca fallan como hamburguesas (tienes la Chili’s Burger de carne y la Veggie's Burger vegana), hasta platos más elaborados como la paella y las croquetas. No te olvides de los postres, que están para morirse, con la tarta de queso y el chocolate haciendo ruido en tus papilas. Si buscas buena comida y un buen rollo, no lo dudes, El Chili es tu sitio.
Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú
La verdad, El Chili es un sitio que se sale. Si estás en Pantano de Aguilar, tienes que darte una vuelta. Cuando llegas, te encuentras con unas vistas espectaculares al embalse. Perfecto para relajarte después de un paseo por la zona. Nos sentamos a tomar algo y acabamos merendando. La tarta de queso y la de zanahoria son una maravilla, no te las puedes perder. Además, un smoothie de frutos rojos y manzana y un café con Baileys para cerrar. Los camareros son encantadores y te dan buenos tips, como la ruta que preguntamos por ahí.
Además, el lugar en sí es un chiringuito precioso. Un ambiente ideal, y sinceramente, la comida está muy rica. Hablando de eso, si piensas ir con la familia, este es el sitio. Tienen una carta amplísima y las carnes son top. No vayas solo a tomar un café, porque el rollo va de comidas y cenas. Si planeas visitarlo en julio o agosto, haz una reserva, ¡no te la juegues!
Lo que me flipó fue la terraza detrás de los pinos. Comí todo muy bien presentado y realmente sabroso. Un par de cosas: necesitarían un par de camareras más para que el servicio fuera un poco más ágil. Pero fuera de eso, todo genial. Los garbanzos con calamares son un must para probar, y la tarta de sobaos es pura locura. Sin duda, el ambiente y las vistas son un combo ganador.
En el menú, los platos que destacan son: las carnes, los garbanzos con calamares, y, claro, los postres. Todo está muy bien preparado y con unos precios que no hacen daño al bolsillo. Si buscas calidad y un buen rato, El Chili merece tu tiempo.
Es cierto que las tortillas de Licinia son famosas
La verdad, llegar a El Chili fue como encontrar un oasis en medio del desierto. 5 estrellas, sin dudarlo. Un día emocionalmente pesado, y entre buscando un lugar con buen rollo, caí en este sitio que me recibió como si fuera de la familia. La camarera, con una sonrisa siempre lista, se notaba que disfrutaba lo que hacía. Entre carrilladas y un coulant de chocolate que se fundía en la boca, le di un respiro a mi paladar. Las vistas son una locura, ¡qué paz! Si hubiera escrito un guion de lo que quería encontrar, nunca habría imaginado que El Chili iba a superar todas mis expectativas. ¡Gracias por el buen rato!
También hay que mencionar que este sitio es ideal para un descanso de media tarde. Las vistas son brutales y te hacen sentir que realmente estás en la naturaleza. Relación calidad-precio, muy buena para lo que es el lugar. Los camareros son súper amables y siempre están pendientes de que estés bien. Aparte, los aseos están en condiciones, lo cual siempre es un plus. Y si tienes suerte, puedes disfrutar de música en directo para darle más vida a tu visita.
Un día fui con un par de amigos y dos perros, y nos pusimos las botas con entrecot y lechazo. ¡Todo delicioso! La atención de la camarera fue de otro nivel, super atenta y siempre con buena onda. Calidad-precio, ¡perfecto! También hay un amplio aparcamiento, así que no se te va a complicar dejar el coche.
Si tienes peques, este lugar es también genial. Aunque tardaron un poco porque, seamos sinceros, los niños siempre tienen hambre, la atención fue muy buena y el ambiente es acogedor. Estuve también con una ensalada de burrata que estaba increíble y un lechazo a baja temperatura que es uno de los mejores que he probado. Al final, la tarta de zanahoria no decepcionó. Además, ¡puedes llevar a tu mascota! Eso merece, no sé, ¡mil estrellas!
Y mira, sobre las tortillas de Licinia, te diré que no he tenido el placer de probarlas, pero con todo lo que me han contado y la fama que tienen, no dudaría en darles una oportunidad. La comida en El Chili ya me dejó claro que aquí saben lo que hacen. ¡Así que cuando vayas, no dudes en preguntar!
El Chili ofrece vistas al pantano
Si andas buscando un lugar chido para comer en Aguilar, El Chili es el sitio. Nos encantó!! La comida estaba toda buenísima, desde las vieiras hasta las croquetas, y ni hablar de la paella de marisco, que estaba de otro nivel. La atención fue genial, los camareros se movían rápido y siempre con una sonrisa, lo que se agradece un montón cuando tienes hambre. Y esas vistas al pantano son una auténtica maravilla, perfectas para disfrutar tu comida.
Un día estábamos caminando por el pantano, disfrutando del paisaje, y de repente descubrimos este restaurante original. Nos decidimos a entrar y no nos arrepentimos. Por unos 20-30€ por persona, probamos un par de platos que estaban de locos. El ambiente es muy bueno, con una terraza donde puedes comer mientras miras ese paisaje espectacular. Todo fue un 5 estrellas: comida, servicio y ambiente, todo de lujo.
Ya te digo, El Chili no es solo un bar cerca del pantano, es un sitio donde puedes disfrutar de buenos precios y un trato amable, incluso si solo vas a tomar algo. La terraza está muy bien para relajarte y si decides quedarte a comer, ya sabes que todo lo que pidas va a estar riquísimo.
Y sí, claro que El Chili ofrece vistas al pantano. Es un sitio donde puedes disfrutar de una buena hamburguesa o un café mientras te deleitas con ese panorama tan bonito. Así que, si preguntas si vale la pena, la respuesta es un sí rotundo. ¡Vete a visitarlo y vive la experiencia por ti mismo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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