
Si buscas una escapada chula, el Hotel-Restaurante Segóbriga es tu movida perfecta. Estás en Villas-Viejas, Cuenca, a solo 100 km de Madrid por la A-3. Aquí te espera un sitio relajante y con buena onda para desconectar, ya sea que vengas a descansar o a disfrutar de una buena comilona. Con un salón que aguanta 120 personas, es ideal para todo tipo de celebraciones, y su terrazita está abierta todo el año. El menú es un festín de carnes a la brasa y platos de la tierra, ¡sin olvidarnos de lo riquísimos bocadillos! Abierto de domingo a viernes y sábados cerrado para descansar, si quieres calidad a buen precio, no dudes en hacer tu reserva.
Hotel - Restaurante Segóbriga
Página web
Horarios Hotel - Restaurante Segóbriga
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Cerrado |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hotel - Restaurante Segóbriga
Dónde se encuentra el Hotel-Restaurante Segóbriga
¡Ey, gente! Si estáis pensando en hacer una parada por Villas-Viejas en Cuenca, no podáis dejar de escucharme sobre el Hotel-Restaurante Segóbriga. Este lugar tiene sus más y sus menos, como cualquier spot que te encuentres, pero vamos a saco.
Primero, un menú que se presenta a 16 € y que al parecer parece un choteo. Cuando fuimos con los niños y pedimos medio menú para cada uno, ¡nos cobraron 14€ por medio menú! ¡Vaya estafa! Lo normal sería avisar, porque si lo llego a saber, pido los menús enteros y ¡lista la cena! A la comida le faltaba sabor, y esos espaguetis carbonara... ¡la cebolla estaba cruda, colega! En fin, no creo que volvamos a pisar ese sitio.
En otro viaje, paramos a comer rápido y la comida, pues estaba buena, pero tuvimos una camarera con un rollo muy raro, parecía que estaba tirando los platos al servir. Claro, la otra camarera, que creo que se llama Julia, una crack, nos trató genial. En cuanto al servicio, un 3, porque vaya mezcla de atenciones.
Pero ojo, si pensabas que el restaurante estaba abierto las 24h, ¡bomba! Cuando llegamos a las 23h, la cocina estaba cerrada. Solo servían bocadillos fríos que estaban bien, pero joder, incómodo comer en la calle de pie, sin teras y sin poder entrar con nuestro perro. Se siente como un bar de carretera, y no es lo que esperas en vacaciones.
Ahora, si te decides a quedarte un par de días, las habitaciones son un acierto. Amplias, limpias, con buena decoración y la relación calidad-precio inmejorable. Eso sí, si llevas coche eléctrico, ten en cuenta que los cargadores no estaban funcionando. Para desayunar en el bar, todo bien, nada que destacar.
Y por último, un gran aplauso para el menú diario. Platos abundantes y mucha variedad, genial para aquellos con alergias, que se agradece un montón.
Si te preguntas dónde se encuentra el Hotel-Restaurante Segóbriga, está en Villas-Viejas, 16440 Montalbo, Cuenca. Así que ya sabes, dependiendo de qué busques, puede que te convenza o que le busques otra opción. ¡Suerte!
A qué distancia está Segóbriga de Madrid
Ya te digo que el Hotel-Restaurante Segóbriga es una parada obligatoria si vas de viaje a Madrid. Nosotros paramos a comer de camino y fue un acierto total. 4 estrellas, así que no te esperes un chiringuito cualquiera. El personal, todos super atentos y simpáticos, te hacen sentir como en casa. Pedimos dos menús de fin de semana, y te aviso, hay un montón de platos para elegir. Los platos son abundantes, tanto los entrantes como los segundos. Lo único es que la calidad es normalita, pero por 22€ cada menú, que incluye pan, bebida y postre o café, no se puede pedir más. Y hablando de postres, ¡son caseros y por lo menos te sacan una sonrisa!
Si tienes prisa, el servicio es rápido y claro. Un colega pidió un bocata de tortilla que era un mamotreto enorme y rico, mientras que su mujer optó por un sándwich mixto que también tenía buena pinta. Si eliges el menú solo son 16€, y hay de todo: bocadillos y platos combinados a buen precio. Yo ya tengo este sitio en favoritos por si vuelvo a pasar.
Otra cosa que sorprende es la variedad de servicios. Es un lugar donde puedes descansar, almorzar, o incluso llevarte algún recuerdo o pastelería. He parado varias semanas ahí por trabajo, y he tenido una experiencia genial con Álvaro y su equipo. El hostal tiene tranquilidad, limpieza y la decoración está de lujo. Las habitaciones son cómodas, con aire acondicionado y TV. Y el restaurante, amplio y gestionado por un equipo rápido y eficiente. La verdad, un sitio para recomendar a tope.
Ojo, que si vas en familia también es un buen plan. Cuando volvíamos de unas vacaciones, para almorzar con los niños, decidimos parar ahí. Todo estaba limpio y los platos eran generosos. ¡Hasta dejaron que los peques compartieran el menú! Este lugar tiene 5 estrellas en ubicación y servicio, sin duda lo añado a mis favoritos.
Ahora, hablando de distancias, el Segóbriga está a aproximadamente 2 horas de Madrid, así que si te pasas por allí, aprovecha y dale una oportunidad. No te vas a arrepentir.
Cómo se llega al Hotel-Restaurante Segóbriga desde Madrid
La verdad es que parar en el Hotel-Restaurante Segóbriga en Villas-Viejas es un acierto seguro. Si ves un montón de camiones en el parking, ya sabes que estás en el lugar correcto para una cena rápida. Los bocadillos son enormes, casi como tu antebrazo, con precios que rondan entre 6,5€ y 7,5€, dependiendo del rollo que elijas. Y no me hagas empezar con el pincho de tortilla, que está bien gorda y solo 3,7€. Ah, y la Coca-Cola te sale por 2,70€. Con tanta variedad, es la parada perfecta para recuperar fuerzas antes de seguir camino.
Y no se puede dejar pasar la atención del personal. Los camareros son súper majetes, especialmente Raúl, que se asegura de que todo esté en orden, incluso si tienes peques alérgicos. Tu familia podría comer aquí sin preocupaciones, ya que te orientan bien sobre lo que pueden y no pueden comer. De entrada, las empanadas de atún y el pisto están de lujo, con mucho relleno y sabor. Además, los precios son bastante razonables, así que te vas a casa sin vaciar la cartera.
Si estás en la A3 camino a Madrid, hacer una parada aquí es casi obligatorio. El menú es extenso y te sacan platos grandes y ricos. El servicio no solo es rápido, sino que además tienen detalles como descuentos para trabajadores. Aunque a veces el lugar se masifica y los camareros no dan a basto, volvemos sobre la buena relación calidad-precio. Si un día te toca esperar un poco, pues ya sabes, vale la pena por la comida.
Si te preguntas cómo llegar desde Madrid, es fácil. Tienes que tomar la A3 en dirección a Valencia. La salida a Montalbo es directa, así que no te preocupes, que no hay pérdida. ¡Disfruta de la comida y las buenas vibras que se respiran en el Segóbriga!
Qué tipo de ambiente ofrece el Hotel-Restaurante Segóbriga
Te cuento que el Hotel-Restaurante Segóbriga es toda una montaña rusa, tío. Por un lado, hay comentarios que te hacen querer ponerle un candado al lugar, y, por otro, hay experiencias que son puro amor. El tema es que el 15 de agosto, a las 11:30h, un grupo llegó buscando cenar después de un buen rato sin encontrar nada abierto en la A-3. Se plantaron allí porque había coches aparcados, pero, ¡sorpresa! La puerta estaba cerrada. Eso sí, había gente adentro y ellos ni se dignaron a abrir. La situación se puso fea cuando terminaron dándole de cenar a su hija en la escalera, y les apagaron las luces para que se largaran. Atención pésima, sin duda, y eso que no hay opción de darles cero estrellas.
Pero, ¡aguanta! La otra cara de la moneda es que hay quienes juran amor eterno al Segóbriga. Han probado croquetas caseras que dicen son las mejores del universo y los bocadillos son enormes, perfectos para compartir. La gente sale satisfecha y con ganas de repetir. La atención también se lleva las palmas: super rápidos y amables, parece que hacen todo lo posible por que te sientas a gusto. Si paras por ahí, asegúrate de probar las croquetas y el bocadillo entero, ¡no te vas a arrepentir!
En cuanto al ambiente del Hotel-Restaurante Segóbriga, hay de todo. Por un lado, puedes encontrar una vibra tranquila y familiar, perfecta para los grupos y las familias que buscan un buen lugar para comer. Y, por otro, tienes momentos de descontrol, como el de la familia que tuvo que cenar en la escalera. Así que si te pasas, disfruta de la comida y mantente alerta a cómo te tratan, ¡porque el ambiente puede cambiar en un plis!
Cuántas personas puede albergar el salón del restaurante
Y luego está el Hotel - Restaurante Segóbriga. La verdad, si haces una parada en Villas-Viejas, no te lo puedes perder. Quiero decir, ¿quién puede resistirse a un bocadillo de lomo ibérico de bellota o un de tortilla francesa que es, según lo que dicen, “irrepetible”? Con precios que van de 5 a 8 €, ¡es un chollo! Tienes una barra amplia para comer rápido o un comedor para aquellos que prefieren chillarse un rato. Ah, y si eres de los que viajan con camión, su parking es ideal para ti. Los camioneros lo prefieren por la buena relación calidad-precio. Se han ganado un Solete de Guía Repsol y un 4,5 en Google, ahí es nada.
Nosotros paramos de camino a Madrid y nos tiramos de cabeza al menú del día. Tienen una variedad brutal y todo es casero. Los camareros deben tener alas, porque van que vuelan y eso se agradece un montón. O sea, con todo lo que corren, espero que les paguen bien, porque hacen un curro increíble. El servicio y la ubicación son de 5 estrellas.
La última vez que volvimos de Valencia a Madrid, nos hicimos unas croquetas de cocido y una hamburguesa de vaca donostiarra. Eso estaba divino, las croquetas bien cargadas de chicha y la hamburguesa… ¡una delicia! Aunque la pedi bien hecha porque estoy embarazada, la carne estaba espectacular. Y me flipó también la atención de la camarera, un 10 por su parte. Sin duda, si volvemos a hacer esa ruta, pararemos otra vez.
Ah, y por cierto, el salón del restaurante puede albergar a un montón de gente, pero no tengo el número exacto. Solo sé que está diseñado para que nadie se quede sin sitio. Así que ya sabes, ¡ve por ahí y disfruta!
Qué tipo de celebraciones se pueden realizar en el Hotel-Restaurante Segóbriga
Vale, ahora que estamos en el tema, hablemos del Hotel-Restaurante Segóbriga. Mira, si estás pensando en parar a desayunar, mejor ni te molestes. Las tostadas quemadas con tomate en mal estado y un queso que ni se podía comer. O sea, un verdadero desastre. 1 estrella y no está de más. A nosotros no nos volverás a ver por ahí, eso es seguro.
Pero si te decides a comer, la cosa mejora un poco. Paré allí en una ruta hacia Madrid y probé el potaje de garbanzos que, la verdad, no te va a quitar el sueño, y las mollejas estaban un poco mejor, aunque pagué 16€ por eso. El servicio es gente maja, pero el ambiente no es mi estilo. Para viajes de negocios o en grupo está pasable, pero tampoco esperes un manjar.
Y por si tienes perro, apúntatelo: no hay un lugar habilitado para que puedas pasar con tu mascota en el restaurante. Eso deja mucho que desear. Así que si buscas llevar a tu compañero peludo, ve a otro la verdad. Aparte de eso, el lugar es tranquilo, ¡si te da igual!
Ahora, por otro lado, si un día decides parar allí, te van a recibir bien. Tienen una carta amplia y las raciones son enormes. También puedes encontrar precios buenos en platos variados. Los baños están limpios, lo que siempre se agradece. De hecho, es una parada que se ha hecho fija en mis viajes a Madrid-Albacete porque los desayunos son contundentes. Pero ojo, que los sábados cierran.
Y si hablamos de las celebraciones, yo diría que es un sitio perfecto para celebraciones familiares o reuniones con amigos. Con comida casera rica y abundante, como esas croquetas caseras de las que todo el mundo habla. Prueba la hamburguesa porque está de lujo, y si quieres llevarte un tupper con lo que sobra, ¡no dudes! Así que, si alguien está buscando un sitio donde celebrar algo y pasarlo bien, el Segóbriga es una parada obligada.
El Hotel-Restaurante Segóbriga tiene una terraza
Y bueno, si estás buscando un parador en medio del viaje, el Hotel-Restaurante Segóbriga en Montalbo es una bestia. 5 estrellas y con una ubicación que flipas cuando vas de viaje. Siempre que paso por ahí, la calidad de sus bocadillos me deja impresionado. Sean de grupo o en familia, son brutales y enormes, como si fueran barras enteras. Y el trato del personal es de los que te hacen sentir en casa. Dori y el resto son unos crack, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacer tu visita más llevadera.
Si tu plan es parar a comer, no puedes dejar pasar este sitio. A mi hijo Adrián y a mí nos encantó la comida y el servicio, todo un espectáculo. Y ojo, que aparcar allí es facilísimo, ¡ni se te ocurra dejar de parar cuando vayas por el kilómetro 111 de la A3! De verdad, se nota que son profesionales; aunque esté a reventar, el equipo se las arregla para que todo fluya y no te sientas desatendido.
Claro que no todo es perfecto, como ese mal momento con un camarero llamado Tibu que no supo llevar bien el servicio. Porque sí, en el mismo lugar donde la comida es increíble, a veces el mal rollo de un mal camarero puede arruinarte un poco la experiencia. Pero no dejes que eso te eche para atrás, porque el lugar sigue siendo brutal en general.
Y para cerrar, la decoración del hotel es preciosa, un estilo rústico que te hace sentir realmente a gusto. Comida rica ya sea en desayuno o cena, siempre con un trato amable y rápido. Ahora, hablando de la terraza, sí, ahí la tienes, así que si quieres disfrutar de una buena comida al aire libre, este sitio también tiene eso, lo que es un plus a tener en cuenta. Totalmente recomendado si buscas tranquilidad y buen precio. ¡Planifica tu parada y disfruta como se debe!
La terraza está abierta todo el año
Ya te digo que el Hotel-Restaurante Segóbriga en Villas-Viejas es un sitio que hay que tener en cuenta. Si te mola hacer paradas en la carretera, este lugar es un must. Tiene 5 estrellas, y no es por nada, pero el servicio es de 5 también. Puedes sentarte en mesa, pero ojo, que hay que pedir turno. Si tienes prisa, mejor come en la barra que las raciones son buenísimas. La comida que probamos estaba de lujo y eso que éramos un buen grupo. Todo el mundo quedó contento.
El menú del día es una locura, ¿sabes? Te traen cantidades abundantes y una gran variedad de platos. Fuimos un fin de semana y nos llevamos una grata sorpresa. Todo lo que pedimos estaba delicioso. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Unos amigos de otra mesa pidieron el famoso asado manchego y se llevaron una decepción total. Dicen que les sirvieron algo que parecía más un pisto de lata que un plato tradicional y, claro, eso es un bajón. Pero a nosotros no nos pasó, así que no puedo hablar de eso.
Aparte de la comida, la ubicación es muy buena, funciona perfectamente para parar y seguir con el viaje. La entrada desde la autovía es súper intuitiva y fácil. Si vas con la familia o amigos, es un sitio 100% recomendable. También mencionaron que es un ambiente tranquilo y adecuado para niños, perfecto si llevas peques contigo.
Y sobre la terraza, parece que sí, está abierta todo el año. Perfecta para disfrutar de una comidita al aire libre, siempre que el tiempo lo permita, claro. Así que ya sabes, si pasas por Cuenca y necesitas un lugar para parar, Segóbriga te puede sorprender.
Qué tipo de comida se ofrece en el menú del restaurante
Hablando del Hotel - Restaurante Segóbriga, es un buen lugar para hacer un alto en el camino. Tiene 4 estrellas, así que al menos cumple con lo básico. El restaurante ofrece un menú abundante y los precios son bastante razonables. Si te mola el rollo más informal, el bar tiene un montón de mesas y esos bocadillos kilométricos que te llenan como si no hubiera un mañana. Te recomiendo que pidas el trajano; ¡es una de esas cosas que hacen que tu estómago te lo agradezca!
Sin embargo, no todo es perfecto por aquí. Un amigo fue a almorzar el 1 de mayo y tuvo una experiencia que, según él, prefiere olvidar. La ensalada con pelos, y una carne con tomate fría y grasienta no son la mejor combinación. De hecho, me dijo que mejor busquéis otro sitio. Echaron a perder su día con esa comida, así que ojo al dato.
Por otro lado, hay quienes se encuentran con la camarera súper amable y el pan que te ponen para los platos combinados es un espectáculo. Las duchas también destacan; cuesta 5 euros, sí, pero son limpias y cómodas. Hay peña que para el camión allí a descansar y salen muy contentos con el servicio.
En cuanto a la comida del menú, va de platos generosos, ya sea de la carta o del menú del día. Así que si buscas algo para picar, no te quedas con hambre. Aunque, si eres de café, mejor piénsalo dos veces… hay opiniones que dicen que es el 'peor café que han probado'. Pero bueno, si lo que quieres es comer bien y disfrutar de bocadillos gigantes, este es tu sitio. ¡No dudes en pasar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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