Salam

Salam

¿Buscas un buen plan en Salamanca? Salam es tu sitio. Está en C. Placentinos, 10, en una calle tranquila, lejos del ruido. Este restaurante mediterráneo tiene un menú cortito pero súper original que cambia cada dos semanas, ¡siempre hay algo nuevo por descubrir! Ven a probar su tierno rape, ese laing que todos hablan y una musaca que no deja indiferente a nadie. Con un ambiente acogedor y un servicio que te hace sentir como en casa, este lugar es ideal para disfrutar de una buena comida. ¡No te olvides de reservar!

Salam

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 4,7
Opiniones: 1.019 Reseñas
Dirección: C. Placentinos, 10, 37008 Salamanca
Teléfono: 923 26 30 18

Página web

facebook.com

Horarios Salam

DíaHora
lunes13:00–16:00
martes13:00–16:00, 20:30–23:00
miércoles13:00–16:00, 20:30–23:00
jueves13:00–16:00, 20:30–23:00
viernes13:00–16:00, 20:30–23:00
sábado13:00–16:00, 20:30–23:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Salam

Dónde se encuentra el restaurante Salam

Oye, si buscas un sitio que te rompa la rutina, tienes que probar Salam, el restaurante mediterráneo en C. Placentinos, 10, 37008 Salamanca. Te lo digo en serio, este lugar te va a encantar. Con 5 estrellas en todo, te aseguro que aquí la comida es super rica y está bien cocinada. El ambiente es tranquilo, genial para relajarte con tus colegas y disfrutar de una buena cena.

Y lo mejor de todo es que el trato es exquisito. El dueño es un encanto, siempre está pendiente de ti y se asegura de que todo esté a tu gusto. Sin esperar mucho, en cuestión de minutos ya tienes en la mesa un festín de sabores agradables. Además, cada 15 días cambian el menú, así que siempre hay algo nuevo que probar. El precio está ajustado, con unos 20-30 € por persona puedes salir de ahí con una sonrisa y el estómago lleno.

La comida es un espectáculo. Desde un caldo de lentejas que te deja flipando, hasta un briwat de verduras que no querrás olvidar. Y no puedes dejar de probar sus postres, el flan es una locura. Si te gusta lo diferente, Salam es un imperdible en Salamanca. Así que ya sabes, organiza un plan con 3-4 colegas y lánzate a disfrutar. ¡No te vas a arrepentir!

Cuál es la dirección exacta de Salam en Salamanca

Y mira, te tengo que contar sobre Salam, ese restaurante que está en C. Placentinos, 10, 37008 Salamanca. Si aún no has ido, estás perdiendo una joyita. En serio, le doy 5 estrellas sin pensarlo dos veces. La experiencia fue buenísima. La comida no solo es abundante, sino deliciosa. Te puedes llenar por unos 20-30 € por persona, y créeme que lo vale. Además, los camareros son atentísimos y el ambiente es tranquilo y agradable, ideal para una cena relajada. Totalmente recomendable.

Hablando de la comida, probé un par de menús y no sé por dónde empezar. El humus, la mousaka y el cous cous de cordero estaban espectaculares. Pero lo que más me flipó fue una oblea rellena de rúcula y salmón marinado. ¡Una locura! Para cerrar la cena, los postres, como la tarta de queso y el yogur casero, estaban de otro mundo. El servicio fue muy eficaz: los platos llegaron rápido y ajustados a lo que éramos, así que no había tiempos de espera. Perfecto.

Te cuento que acabé con un amigo ahí casi de casualidad, y menuda suerte que tuvimos. La camarera era mega amable y la cocina, no sé cómo lo hacen, pero todo estaba hecho en casa y con ingredientes de primera. En total, pagamos unos 20 € por persona, y salió todo espectacular. No te olvides de reservar si vas con más gente, ya que suele llenarse rápido. Si vas, con esa comida tan diferente con influencias árabes, estoy seguro de que no vas a querer dejar de volver.

También tienen un menú del día por solo 19 €, incluye pan, bebida, postre y café o té, así que es una forma genial de probar varias cosas. Yo me quedé sorprendido por la calidad y el sabor. Si te mola la comida casera y distinta, este sitio te va a encantar.

Por último, recuerda que Salam está en C. Placentinos, 10, 37008 Salamanca. Ya no tienes excusa para no ir a probarlo, ¿verdad?

Qué tipo de cocina ofrece Salam

Ya te digo, Salam es un sitio que no te puedes perder si andas por Salamanca. Con 5 estrellas de rating, el menú del día es una auténtica maravilla. Variedad en los primeros y todos tienen un toque que los hace especiales. Desde que llegas, te sorprenden con un pequeño entrante de cortesía y eso ya te da buena vibra. Si compartes, ¡mejor! Porque te ponen los garbanzos en cuencos individuales, lo cual es un detalle que se agradece. Los segundos son de nivel de carta, no te engañan, ¡aquí se cocina bien!

Y mira, aunque los postres tal vez no marquen la diferencia, están más que decentes para el tipo de comida que ofrecen. En cuanto al ambiente, el local es muy acogedor, con un comedor en la planta baja que te invita a quedarte. La atención es de 10, siempre pendientes de ti y eso suma puntos. Es un lugar más que recomendable si buscas disfrutar de una buena comida sin complicarte la vida.

Además, han subido un pelín los precios, pero te lo digo sinceramente, merece la pena. El menú por 20,5€ incluye agua, café y postre, así que no olvides pedir el cuscús de cordero o la moussaka vegetal, que son un must. También hay opciones sin gluten y para todos los gustos, así que no te preocupes si tienes alguna restricción.

En resumen, Salam te ofrece cocina mediterránea con un toque árabe. Platos únicos, atención top y un ambiente tranquilo. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de sabores únicos y bien presentados, ¡tienes que ir!

Con qué frecuencia cambia el menú de Salam

Tienes que probar Salam, en C. Placentinos, 10. Está de lujo, y te lo digo de verdad. Fui a celebrar mi cumple, y mi madre y mi hermana me lo recomendaron. 5 estrellas por un montón de razones. El menú cambia cada dos semanas, así que no tienes excusa para no volver y experimentar cosas nuevas. Además, los postres son caseros y espectaculares; de esos que te hacen sentir que todavía hay esperanza en la humanidad, en vez de esos mediocres que vienen del congelador.

La verdad es que aunque soy vecino, nunca había tenido la oportunidad de ir. Pero al fin lo hice, y ¡vaya acierto! El local es acogedor y la atención, de primera. Sin ir más lejos, mi amiga es vegana y le adaptaron un plato a su gusto. Esa clase de trato no se ve en todos lados, así que ya estoy pensando en hacer otra visita muy pronto. Y está ¡a un paso de la Plaza Mayor! Ideales para un día de paseo.

Si buscas comer algo exótico pero sin salirte del buen rollo de la cocina mediterránea, este es el lugar. La moussaka vegetal y el cuscús de pollo son platos que tienes que probar. Ambiente tranquilo, música suave, y te sientas sin estrés, que en esta vida ya suficiente tenemos. Además, el menú del día es una bomba: primer plato, segundo, postre y té, todo por 15'50€. ¡Calidad-precio, brutal!

En cuanto al menú, lo bueno es que puedes hacer de Salam tu segunda casa. Cada varias semanas cambia, así que siempre habrá algo nuevo que descubrir. Así que ya sabes, no hay excusas para no ponerlo en tu lista de restaurantes favoritos. ¡A disfrutar!

Hay algún plato destacado que recomienden en Salam

Si estás pensando en hacer una parada en Salam, te cuento que está en C. Placentinos, 10 y la verdad es que es un lugar acogedor. El trato es bastante bueno, aunque hay que admitir que a veces el servicio puede ser un poco lento. Pero lo que importa es que la comida está riquísima. Si decides ir, ya sea para un menú del día o a la carta, es una experiencia que no está nada mal, aunque nos pareció que, en algunos casos, las porciones podrían ser un poco más generosas. Cuesta entre 20 y 30 euros por persona, así que asegúrate de ir con buen ánimo y hambre.

Hablando de comer, el menú del día es una opción que suele salir bien de precio. Puedes elegir primero, segundo y postre y te aseguro que no te vas con hambre. Por ahí dicen que el hummus puede ser una pequeña decepción, pero la panacota de espárragos es otra historia: ¡impresionante! De hecho, muchos también se quedan con la boca abierta con la mousaka, que la consideran un plato estrella. Las carnes vienen súper especiadas y con mucho sabor, además, ¡tienes que probar la limonada!

Sobre los postres, la cosa es un poco más variable; algunos pueden parecer pequeños y los más llamativos no siempre son los mejores. Pero ahí tienes el yogur con frutos secos y miel, que te sorprende y te deja con ganas de más. La tarta de Guinness podría decepcionarte un poco, pero hey, si vas en grupo, ¡pide varios postres y así probáis de todo!

Así que, ¿plato destacado? Te diría que no te vayas sin probar la hamburguesa de lentejas o la ya famosa mousaka. Son dos de esas delicias que se quedan grabadas. Salam definitivamente vale la pena, así que, ya sabes, ¡hazte un favor y lánzate a probarlo!

Qué es el ‘tierno rape’ que se menciona en la introducción

Si estás por Salamanca y buscas un buen sitio para comer, Salam es tu respuesta. Este restaurante en C. Placentinos, 10 tiene una vibra mediterránea que no te puedes perder. 4 estrellas en calidad porque sus sabores son diferente a lo habitual, ¡aquí la comida es especiada y con un punch que flipas! Tienen un menú del día que cambia cada 15 días, con 6 primeros, 6 segundos y 5 postres. Ojo, los precios varían según si es fin de semana, diario o para llevar. Así que no hay excusa para no probarlo.

Y si pensabas que eso era todo, los platos son pura magia: el Kuba de arroz y la patata rellena de carne te van a dejar con ganas de más. Imagina un mutabal con hierbabuena y granada que es lo más fresco que te puedes meter entre pecho y espalda. Además, te recomiendo el pollo macerado en sake y el papillote de merluza con vinagreta de papaya. Trust me, vale la pena, y por solo 20-30 € por persona, quedas como un rey.

Y si vas en pareja, prepárate para un par de noches temáticas porque este sitio te hace querer volver. Las reseñas no mienten: saca 5 estrellas en servicio y ambiente. La camarera que nos atendió era super atenta y te hace sentir como en casa. Gracias a su amabilidad y calidad de los ingredientes, volvimos dos noches seguidas, ¡y cada comida fue una experiencia increíble!

Ahora, hablando de ese “tierno rape” que mencionan, se trata de un pez que es super popular por su carne blanca y suave. En Salam, lo preparan de forma que realzan su sabor y jugosidad. Así que si te topas con eso en su menú, no dudes en pedirlo. ¡Es un must!

Qué es el ‘laing’ y por qué es famoso en Salam

Ya te digo, Salam en C. Placentinos, 10 es un sitio que hay que probar. Tienen un menú de 15,50€ en semana y 18,50€ los fines, y está buenísimo. Te presentan seis opciones de primeros y seis de segundos. Hablando claro, hay variedad para que no te aburras, siempre con todo riquísimo. Ah, y esos postres, ¡madre mía! Son amplísimos y, lo mejor, están incluidos en el precio. La panna cotta es espectacular. El ambiente es agradable y el personal es simpático; sientes que te cuidan, y eso siempre se agradece.

Claro, no todo es perfecto. Algunos dirán que la comida no es para tirar cohetes. Las raciones podrían ser un poco más generosas, así que si eres de los que come como un ogro, cuidado. A mí me pasó con el couscous; te puedes encontrar sorpresas como ketchup eso no es muy común ahí. Aunque el café es bueno y los baños están limpios. Es un sitio tranquilo, así que si buscas relajarte, está bien.

Pero si quieres lo que realmente vale la pena, aquí el trato es inmejorable. Te hacen sentir como en casa. Una vez perdí un pendiente y, sin dudarlo, el personal se puso a ayudarme a buscarlo. Eso ya dice mucho. ¡Definitivamente volveremos!

Y si te preguntas por el ‘laing’, que es un plato que se ha vuelto famoso en Salam, se trata de una delicia que mezcla tanta cultura. Originalmente de la cocina filipina, aquí le han dado su toque mediterráneo, así que lo puedes encontrar varias veces en la carta, a veces con un estilo más adaptado o, si tienes suerte, algunas versiones que te dejarán con ganas de más. ¡Así que no dudes en probarlo!

Qué es la musaca y cómo es la versión que ofrecen en Salam

Como te decía, Salam es un lugar que no vas a olvidar fácilmente. Con 5 estrellas en Google, la comida muy rica y sabrosa es lo que realmente brilla aquí. Los camareros son súper atentos y simpáticos, no hay nada como un buen trato después de un día largo. Además, tienen un menú del día por 15 euros, que incluye agua, dos platos, postre y té. La verdad, por lo que pagas, te vas más que satisfecho.

Tienes que probar el hummus y esas empanadillas (aunque no me acuerdo del nombre, son una locura). También el cous cous con cordero; está de lujo. Pero, para mí, lo que se llevó el premio fue la Mousaka, de 11. Perfectamente hecha, cremosa y con un sabor que no puedes ignorar. De postre, solo pedimos el flan de crema de orujo porque ya estábamos llenos, pero estaba muy bueno. Y ese té verde con hierbabuena para ayudar a bajar la comida, ¡fue un acierto total!

Es un restaurante pequeño y acogedor, pero no te dejes engañar por su apariencia. La comida árabe está bien preparada, cuidada y presentada. Las porciones son justas y la calidad, increíble. El servicio tiene su ritmo, pero todo llega a su tiempo. Escogiendo el menú del día, puedes disfrutar de un humus y una pastela que son recomendaciones que no puedes dejar pasar. Eso sí, el aparcamiento es un poco complicado, pero si vas con calma, Salamanca es pequeña y todo está cerca.

Y hablando de nuestra experiencia, venimos desde Valladolid con expectativas altas, y de verdad que no decepcionó. Nos sorprendió lo escondido que está, pero eso le da un aire especial, ¿no crees? Las fotos que tomamos no hacen justicia a lo que probamos. Con unas normas anticovid impecables, el ambiente estaba más que limpio y eso siempre se agradece.

Ahora, para responder a la pregunta que te estuve resolviendo: ¿Qué es la musaca? Es un plato típico árabe y en Salam la hacen de manera espectacular. Imagina capas de berenjena, patatas, carne y salsa bechamel, todo combinado en una mezcla deliciosa y jugosa. La versión que ofrecen aquí es tan buena que te deja pensando en repetirla cada vez que piensas en el menú. ¡En serio, tienes que probarla la próxima vez que vayas!

Es necesario hacer una reserva antes de visitar Salam

Mira, si andas por Salamanca y buscas algo diferente, tienes que hacerte un favor y entrar a Salam, en C. Placentinos, 10. Este restaurante mediterráneo es una joyita que no te puedes perder. 5 estrellas, te lo digo de verdad. La comida está muy buena, y el menú cambia constantemente, así que siempre tienes algo nuevo por descubrir. Te aseguro que la comida árabe que sirven aquí es espectacular.

Los postres son otro nivel, de hecho, tienen una carta aparte solo para ellos. Así que si tienes un antojo dulce, aquí vas a salir con una sonrisa. Además, el servicio es de primera: los camareros son súper atentos, siempre listos para ayudarte a elegir si estás indeciso y explican cada plato como si fuera un cuento. Puede que tardaron un pelín en atendernos al principio, pero una vez que lo hicieron, todo fue rapidísimo.

Ahora, si te preguntas si hay que hacer reserva, te cuento: sí, es recomendable. Este sitio se pone bastante lleno por lo rico que es, así que para no quedarte fuera, mejor asegúrate de reservar un hueco. No te arrepentirás de darte ese gusto.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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